Opinión: Campañas de concientización, ¿cual es el límite?

Hola a todos de nuevo. Pues sí, he quedado tan shockeado como ustedes, después de la fuga de varios de los blogueros grandes de Gamefilia: Bojan, HollowIshigo, la partida hasta hace poco de Magmadian, y un largo etcetera que no voy a enumerar por razones obvías. Solo les dire una cosa al respecto: No es un «Adios», es un «Hasta luego». Tengo fe en que volverán en un tiempo más y con más energia que nunca. Todos necesitamos descansar – somos seres humanos, por Dios. Pero en fin, no hay que llorar sobre la leche derramada. Como dirían por ahí: «El espectáculo debe continuar». Y para eso, y hablando de lo que ha pasado últimamente con organizaciones como PETA y otras hierbas, lo que opino sobre estos intentos de «Concientización». En fin, si te interesa sigue leyendo 😉

Y si PETA no habría fumado de la buena… ¿cómo se habría llamado …?

Tres semanas atras: PETA, una organización sin fines de lucro (?) dedicado a la defensa animal y famoso por sus polémicas y agresivas campañas de concientización, lanza una donde se involucra al ya famoso Mario con su traje de Tanooki. Según está ONG, ello estaría incentivando a la cacería de los animales por su piel, y para ello, no hizó nada mejor que lanzar una parodia con el bigotudo fontanero como objetivo a cazar y víctima a despellejar. Aunque no sé quién habrá sido el valiente en hacer tal proeza.

Si quisieron faltar el respeto a Mario, lo han conseguido con creces…

Ahora: La Cruz Roja, que se dedica a labores humanitarias a nivel mundial y de la cual no les hablaré mucho, ha lanzado una petición a los diseñadores para incluír la Convención de Ginebra a los videojuegos de guerra, con la idea de que los jugadores tomen real conciencia de las decisiones que tomen en determinadas acciones.

Tanto se ha hablado en los foros, las redes sociales, y en la red en general, sobre estas iniciativas, tanto para bien como para mal. Si me lo preguntan, la campaña de PETA simplemente ha sido para olvidar, no tanto por el objetivo que se quiera cumplir, muy loable y respetable por cierto. Es por la forma en que se ha metido con un ya ícono de la industria, seamos fans o no de Nintendo. Es que diseñar un juego cuyo objetivo es faltarle el respeto a quien sea, solo equivalente a hacer un juego hentai con una Lara Croft o una Chun-li, o a un personaje como Mickey Mouse en actitudes poco decorosas – por decirlo de alguna forma -, es que realmente no tiene nombre.

En cambio, a la campaña de la Cruz Roja, sabiendo que se podría aplicar pero es muy dificil que pueda prosperar, le daría mi voto de confianza. Por la sencilla razón de que se ha mantenido la mesura, no haciendo las cosas a tontas y a locas y siempre con el respeto que se tienen con los jugadores. Solo el tiempo dirá si me equivoco o no, aunque espero sinceramente que esta propuesta llegue a buen término pero sin afectar a la censura ni a la jugabilidad de los COD o los Battlefield.

Battlefield 3.

¿Y por qué digo que es muy dificil? He leído en el foro de Meristation que, de llegar a aplicarse esta convención, se debería hacer lo mismo con las demás formas de entretenimiento (literatura, cine, televisión), y le encuentro toda la razón a quienes tengan esa preocupación. Y no solo en la guerra, sino en los demás generos de los videojuegos, con cosas que en la vida real podemos pero no debemos hacer. Y de esto tenemos muchos ejemplos: En los Mortal Kombat cuando hacemos un Fatality, En los Burnout cuando chocamos contra un civil, en los Metal Gear cuando degollamos a alguien, en los Persona cuando tenemos más de una novia, en un GTA cuando robamos un auto y choquemos a los peatones… o incluso en Angry Birds, cuando vemos que los pobres pájaros mueren al chocar contra un muro (y me extraña que PETA no se haya metido con ellos… aún, «maltrato animal», dirían ellos). En fín podría seguir todo el día enumerando este tipo de acciones.

¿A qué voy con esto? Hay un paso entre lo real y lo virtual, que se va achicando con el pasar del tiempo debido a los avances en la industria. Antes solo podíamos correr y saltar. Ahora: corremos, saltamos, disparamos, conducimos, pegamos combos, destrozamos, nos casamos, tenemos hijos… y hasta hacemos nuestras necesidades biológicas, todo virtualmente hablando. Y con ellos, las decisiones que tomamos en el mundo virtual tienen tanta repercusión como en la vida real… o quizas no, todo depende del esfuerzo que han puesto en el desarrollo de un juego.

Los Sims: Claro ejemplo de lo que se puede hacer en la vida real.

Ya no queda mucho que agregar, pero podemos resumir que nosotros, como jugadores, somos los que tomamos las decisiones y pagamos los costos por ello. Pero que si tuvieramos que concientizar en forma virtual, me quedaría sin lugar a dudas con la campaña de la cruz roja, que hasta el momento ha mostrada cierto nivel de respeto. Pero en cuento a PETA, son ellos los que nos los han faltado, todo por unas intenciones buenas pero que al momento de llevarlo a la práctica han caído en lo grotesco y ridículo. En fin, no me sorprendería que se sigan llevando a cabo estos intentos de concientización, sea para cosas tan necesarias como otras tan burdas, mientras avance la industria del videojuego.

Eso ha sido todo, a ver qué opinan. Gracias por tu atención y hasta la próxima, que se viene bueno 😉