Momentos WTF!: Choques de vehículos (nueva sección)…

Buenas, después de todos losproblemas que ha provocado el repentino cambio a M4 (con variosperjudicados incluyendo su servidor), parece que todo está volviendoala normalidad, con tareas pendientes pero por buen camino al parecer.Así que para pasar el mal sabor de boca, inauguro una nueva seccióncon cosas raras, extrañas, y hasta paranormales que solo le pasan aconsoleros, casuals, hardcore y el resto de la fauna gamer. Conustedes: los momentos más WTF de los videojuegos, con algo tan típicocomo los choques de vehículos. Si quieren saber más, ya saben que estánen su casa.

Por qué a quien no le ha pasado. Estás, porejemplo,en una carrera multijugador (sea online o local), y te afanas en ganarel primer lugar, ser el último hombre en pie o lo que sea. Teencuentras demasiado concentrado como para fijarte en un detalle talvez nimio, pero a la vez tan desconcertante. Pero vayamos por partes,que no los quiero marear más.

Sin duda que en los juegos de carreras hay dosgrandes vertientes: la simulación y el arcade. El primer concepto serefiere a lo real, ocuasi, que puede llegar a ser la conducción de un vehículo,considerando para ello una serie de factores tales como la velocidad, peso,aerodinámica,etc, como si fuera la vida misma, y generalmente reservado a lascarreras legales. Puede pasar dos cosas: o quedarte fuera de lacompetencia, estampado en los muros del circuito oconlos neumáticos reventados, y con lafrustración de reiniciar la carrera…

TOCA Race Driver: estandarte delrealismo extremo.

…O, derechamente, convertirte en el chofer oficialdeChuck Norris. Porque sentirás que tu coche, a pesar de la cantidad dedaños recibidos, salidas de pista y todo lo demás, llegará a la metasin un solo rasguño – o quizás sí pero apenas. Y hasta con lasensación de que, más que un medio de transporte, manejas unamasa de adamantio,kriptonita o kachin ko.Sagas como Gran Turismo pueden dar fe de esto, donde chocabas ychocabas y manejabas comosi nada – y eso que era «The Real Driving Simulator». Menos mal queen la quinta parte se agregaron los daños estéticos.

Gran Turismo: estandarte de loscoches de aleaciones extrañas.

Y si eso pasa en la simulación, imagínense en losjuegos arcades, donde se saltan todas las reglas de la física habidas ypor haber, y ofrecen todo un espectáculo visual y auditivo. Pongámonos en la siguientesituación: en una carrera, donde lo únicoque deseas a toda costa es ganar, chocas.

WipEout: las carreras del futuro.

Eso en un WipEout esaceptable: naves futuristas antigravedad, con un medidor de energía, te estrellastodo lo que quieras hasta vaciar esa barra, y de ahí recién…explotas, nada más ni nada menos. Pobre piloto, que no sé comosobrevive, ni siquiera se entera uno cuándo lo sacan y está listo paraotra carrera. Y más encima, se recupera esa energía consumiendo lasarmas o pasando por los pits. Pero eso dejémoslo de lado, eso estecnología del futuro, así que lo más probable es que lo saquen por el 2048… si es que pasamos el 2012.

Secuencia de destrucción de una nave en WipEout (en este caso, tres).

Pero en un título del calibre de Need For Speed, Motorstorm, Test Drive y derivados, el volcarte es sinónimo solamente de perder tiempo. Aquí, olvídate de perder vidas. Chocas, y lo único que puedes ver es tu vehículo volcado y, ouala, de la nada resucita, todo intacto, como si el mismísimo Jesús hubiera resucitado a Lázaro, metafóricamente hablando y perdonando la expresión. E incluso, parpadea, como queriendo decir: «Mírenme, resucité de entre los muertos. Soy más grande incluso que Connor MacLeod…»

Need For Speed 2 SE: para que vean que hubo vida antes del Underground…

… O peor aún, chocas contra una barrera, y de ahí todo bien… hasta que comienzas a notar que el coche da vueltas en su propio eje en el aire, y por arte de magia, ¡PUM…! Desciende a tierra con una precisión de navaja suiza. No importa si esté destrozado, te ubica en la carretera listo para seguir manejando, más inri con un impulso extra de velocidad producto del choque.

Daytona USA: Un clásico de los arcades. Todo un loquillo…

Y ahora viene lo más descarado: en títulos como Burnout y Split/Second, arcades a morir y cuyo objetivo es, aparte de ganar la carrera, hacer que tus rivales muerdan el polvo… ¡y de qué forma…! Sin duda que te tendrás que preparar para esta clase de competiciones porque te esperan enemigos durísimos, y a un tráfico intenso o a constantes explosiones del escenario, dependiendo del juego. Lo más irónico de todo es que, después de sembrar el caos y la destrucción en tu camino a la cima, al momento de chocar reapareces como si nada, como si fuera una especie de premio por demostrar tu falta de sensibilidad y tu sed de triunfo.

Burnout Revenge: destrucción por montones…

Ya para terminar y a modo de Bonus Track, voy a revivir un clásico, prácticamente un Mortal Kombat con neumáticos: el incombustible Carmageddon. Y es que si ya atropellar a peatones, aparte del morbo que provoca, también produce desconcierto, imagínense el sistema de reparación de daños del vehículo. No, señores, olvídense de ir al garage y esperar que te arreglen el coche. Todo es en tiempo real, vale decir, presionas el boton del teclado/control correspondiente, y el coche se repara inmediatamente, durante la carrera. Genial, ¿cierto? Aún no entiendo como a las compañias automotrices no se les enciende la ampolleta y comienzan a trabajar; seguramente van a sacar esta tecnología al mismo tiempo que las naves antigravedad.

Carmageddon 2: Cuidado con los menores, se les puede matar la infancia…

Y hasta aquí los dejo, obvio que quedaron muchas cosas en el tintero, así que comenten y/o agreguen los que hacen falta. Nos vemos a la próxima ;).