Momentos WTF!: Y a éste, ¿quién lo invitó…?

Buenas de nuevo. Cosa extraña, pero por fin me estoy poniendo al día con este humilde blog; y para seguir con el show, otro de los momentos WTF! de los videojuegos, con algo típico de los RPG’s: las entradas a casa ajena. Todo ésto, mientras se viene el plato fuerte, ojalá dentro de esta semana. Así que ya saben: si quieren saber más, después del salto…

«¿Qué iba a saber yo había una cámara de seguridad al frente mío…?»

Vamos a hacer una pequeña analogía: es un día domingo, disfrutas con tu familia de un rico almuerzo o de una recomfortante cena. Conversan tranquilamente de la vida, los problemas de cada uno y cosas por el estilo. Todo bien… hasta que, sin el permiso de nadie, entra alguien ajeno al hogar (concepto que, de paso, me enseñaron en un censo de hace 10 años atras, y se asigna al grupo familiar), sube por las escaleras, directo a tu dormitorio. Abre uno de tus cajones, saca un par de euros/dolares, va al baño por si las moscas, baja por las escaleras (obvio, no va a bajar por la ventana XD) y sale de la casa. Sin ni siquiera saludarte.

O, si ese intruso es medio sociable, se irá derecho a sentarte a tu mesa, tratará de cortejar a tu hijo/a mayor, o se pondrá a conversar con tu pareja. O, en el peor de los casos, te conversará de los problemas de la vida o quién vaya a saber qué tontera. Al final, se va a ir, no sin antes zamparse un buen trozo de pollo por las molestias ocasionadas.

«¡Dime que no te has metido con mis revistas porno de debajo de mi cama…!»

En la vida real, lo más probable y lógico sería mandar a patadas a la calle a ese intruso, por fresco y sinverguenza. Sin contar que puedes denunciar al susodicho a la policia por allanamiento e invasión a la vida privada. Bajo tales circunstancias, nadie en su sano juicio sería capaz de ejecutar tal locura (o hazaña, si lo quieren llamar así). Pero para eso están los videojuegos, que nos permitirán hacer un tour de algún inmueble, ya sea casa, departamento, taberna, hospital, etc… y sin pagar extra por algún guía.

¡Como Pedro por su casa…!

Historicamente, estos momentos siempre han estado ligados a los RPG’s, contando excepciones notables. Y siempre con un único fin: tomar objetos de recuperación (pociones, éter, etc.), o dinero para financiar el viaje. Lo más extraño -y divertido – de todo es que la gente alrededor tuyo (o sea, los moradores de la casa) no te dirán ni pio. O les hables y te respondan preguntando dónde está su hijo perdido, o advirtiéndote de algún peligro o suceso que iria a pasar al día siguiente. Como si les diera lo mismo que vengas exclusivamnete a robarles en frente de sus narices… y todo sin violencia, todo un mérito.

Típica infiltración en casa ajena…

Pero como tampoco soy una máquina tipo pulpo, les voy a dar dos ejemplos «Careraja» de lo expuesto:

  • Pokemon:
  • Todos saben de qué se tratan estas criaturas: unos monstruos cuya particularidad reside en la posibilidad de atraparlos con una esfera llamada Pokebola. De ahí surgen los llamados Entrenadores Pokemon, quienes adiestran a estas criaturas, con el único fin de hacerse con todos esos seres, contbilizando cerca de 649. Eso, y ganarse, además, el respeto de sus rivales y el título de Maestro Pokemon.

    Los inconfundibles y adorables Pokemon…

    Pero todo ese respeto se pierde apenas entra a la casa de un familiar, amigo o desconocido, el protagonista divise un computador o una consola de juegos. Ahí, se pone a jugar, revisar su correo electrónico y sus objetos. Todo, sin pedirle permiso a nadie. Sinceramente, una forma muy poco diplómatica de dar una primera impresión. Y lo primero que te preguntan al verte: «¡Hola…! ¿Cómo estás?». El mundo al revés…

  • Mortal Kombat: Deception:
  • Pero claramente, la guinda de la torta se la lleva este juego, específicamente en el modo Konquest. En esta modalidad, encarnamos a Shujinko, un alumno del maestro Bor Rai’ Cho, que le encargan la búsqueda de un importante objeto para salvaguardar la integridad de todos los reinos. Durante el transcurso del juego, debe cumplir las típicas Quest de un RPG y recolectar varias monedas y tesoros, vitales para el avance del título. Y lógicamente, para poder cumplir estas tareas debe ingresar «amablemente» a las viviendas de sus habitantes. Pero aquí, viene lo bueno.

    «¿Qué habrá por acá…?»

    Entramos a una choza, y lo primero que vemos es… NADA. Así es, lo único que encontramos es un espacio vacio, con suerte una silla y/o mesa, y una misera moneda grande (y cuando digo que es grande, es grande..). Para más inri, en un espacio tan reducido. Debe ser que el valor del suelo es muy caro, o que sus habitantes sean muy buenos contorsionistas. Y como si esto fuera poco, no hay nadie que nos reciba, deben estar todos trabajando mientras el pobre de Shujinko se está sacrificando por salvar el mundo. ¡Ay, pobres de ellos…!

    Y hasta aquí llego. Por supuesto que hay muchos casos, pero los quisé reflejar a través de estos ejemplos. Cualquier cosa, pueden comentar. Ya saben que están en confianza. Y ahora permiso, que tengo un pequeño asado donde un vecino. Hasta la próxima…