Crónica de una PS3 (léase, la mía)

O cómo ésta, me ha hecho sentir orgulloso de su compra. Pues la negra de Sony está cosechando críticas por todo el globo, y pocas de ellas buenas. Desde aquí solo quiero dar mi humilde opinión e impresiones, tras cerca de medio año de contacto con ella. Empecemos.

Para los que anden aún algo perdidos sobre el tema de ésta entrada, decir que os aré 5 centavos de los juegos de los que soy poseedor en el sistema PS3, las útiles prestaciones que ofrece dicha consola (al menos para mí), y porqué el problema de ésta reside en su compañía Sony, y no en la consola en sí.

Mi habitáculo de jugón.

Nuestros pasos primerizos.

Tras algo más de dos años de ahorro (año y medio previo al lanzamiento de la consola), llega el tan ansiado momento de adquirirla. Para cuando yo reuniese los 600€ que valía la consola (me costó algo menos a mí), ya habría salido a la venta el estupendo Starter Pack, compuesto por una PS3 modelo 60 GB, con 2 mandos Sixaxis y 2 juegos de lanzamiento. Sin duda alguna, la mejor forma de empezar con una consola nueva.

Juraría que eran cerca de las 22:00 p.m. cuando termine la instalación de la consola (ya saben, todo el engorro de retirar una vieja y cansada PS2, familiarizarse con nuevos cables, y todo ese surtido de contratiempos), por lo tanto, estando ya cansado, opte por pasar de matizar en sus características (o funciones), e introducir el 1r Blue-Ray.

Como no quería comerme la cabeza, dije, MotorStorm; iniciar el juego y jugar de inmediato (o lo que viene a ser lo mismo, meter y disfrutar). Un juego de carreras, así de sencillo era su planteamiento. Una extraña (pero efectiva) mezcla, de Colin McRae Rally y Destruction Derby, con tintes Burnout. Carreras totalmente íntegras en pleno desierto, con un apartado simple a 1ª vista, pero profundo visto desde dentro. Efectos de partículas como la arena, el polvorizo, el barro o la luz, junto con las sombras que ésta proyecta en el terreno, son dignos de mención. Una gama más que aceptable de clases y tipos de vehículos (coches de rally, buggies, camiones, motos, quads, etc.), y un magistral motor de colisión. Su punto flaco (o más bien, descuidado), es que la gama de circuitos era mucho menos amplia que la de vehículos, quedando en 8 minuciosos circuitos que a los 2 días uno ya se había aprendido de memoria. El carecer de un multijugador local también le afecto, quedando como única opción el modo Online, si se quiere jugar con amigos. Éste fue el 1º, y de los pocos juegos que me engancharon a ése modo. Y es que soy más partícipe al monojugador que a otra cosa, ya que si uno se quiere picar con sus colegas, que mejor que tenerlos al lado. Resumiendo, lo aborrecí al poco tiempo y yo, como muchos otros, intentó venderlo nefastamente, pues que levante la mano quién no ha intentado nunca vender su MotorStorm.

¡Hasta Chucky le tiene recelo!

A la mañana siguiente, empecé a leerme el manual de instrucciones, sobre el uso de las particularidades de la consola. A base de ensayo y error, descubrí cosas realmente útiles, mientras otras simplemente eran "pijadas" sin más. Al final de la entrada hablaré un poco de ellas. Después de comer, que es cuando considero, el mejor momento para darle al vicio de todo el día, decidí probar el Resistance: Fall of Man.

En la pasada generación, siempre renegué de los FPS, pero ya veréis que con ésta ha sucedido todo lo contrario. ¿Como uno llega a dar una oportunidad a un juego de un género que, literalmente, odia?, pues con el tópico "venía con la consola, y me ha salido gratis". Y vaya si es sabedor el dicho, pues razón no le faltaba. Un desarrollo trepidante, una ambientación de lujo (pues no era el típico FPS bélico, sino uno con tintes futuristas y de invasiones alienígenas). Rusia teme que los soviéticos hayan desarrollado un arma biológica. En 1949 ésta amenaza se hace realidad. Europa es conquistada por la raza Quimera en una semana, y Estados Unidos envía apoyo a los británicos, pero la tropa enviada cae en una emboscada de la que solo sobrevive el sargento Nathan Hale. El encuentro no se ha podido producir…

Tomamos el papel de Nathan Hale en el transcurso de 3 intensos días de Julio de 1951, armados hasta los dientes de unas armas de asombroso diseño y muestra de imaginación. Su narrativa es absorbente (adoro éstos temas de conspiraciones paranormales, por llamarlo de algún modo) y el juego es adictivo. Control sencillo, y un potencial gráfico contraproducente, pues ciertos aspectos eran asombrosos mientras que otros parecían ports de elementos de PS2. Lo que no cabía duda es que PS3 tenía un decente catálogo de lanzamiento, y se movía bien a pesar de sus 6 meses de retraso con su hermana rival 360. El modo Online de éste juego está por probar aún, aunque ha sido alabado por muchos así que, si le sumamos sus 15 horas de juego (que no están nada mal) y su rejugabilidad, ya sea en los modos de dificultad más altos, o su contenido desbloqueable, hacen de Resistance una franquicia a la que echar el guante (espero con ganas su secuela).

Como dije antes, la consola me salió algo más barata. Todo fue debido a que hice un chanchullo raro con el dueño del videoclub al que se la compré, por lo que por menos dinero terminé llevándome éste otro juego.

Tom Clancy’s Ghost Recon Advanced Warfighter 2, port de la versión de 360. No jugué a esa versión así que hablaré desde ésta. Aunque los juegos de acción táctica no me vayan demasiado, éste me gusto con sus más y sus menos. De nuevo la ambientación le salva, de ser el clónico juego bélico, a algo fresco e imaginativo. Gráficamente, lo considero mejor que Call of Duty 4 Modern Warfare, y, en mi opinión, supera con creces a su predecesor (lo jugué de alquiler en PS2), al ser más intuitivo y dinámico. Para los más puristas esto les será un inconveniente pero, como ya he dicho, éstos juegos no me van mucho, y me cuesta adherirme a su curva de aprendizaje, así que cuanto más sencillos mejor. Buen multijugador local e modo Online, aunque como en muchos casos, el centrarse en éste modo de juego hace que los programadores le quiten importancia al hilo argumental, hilo que, al menos aquí, sólo con curtirlo un poco, se habría aprovechado más y habría quedado espectacular; tiene destellos de maestría (las fases en que nuestro interfaz Cross-Com 2.0 queda inutilizado, o la desmantelación de los misiles del final). Estoy pendiente de haber si lo puedo vender.

Un final más acorde: el protagonista muere a manos de…

Llegan los alquileres.

Una vez termine éstos 3 juegos, terminando de desbloquear el contenido adicional de Resistance, y jugando al Online de MotorStorm y el de GRAW 2, era el momento ideal de darle al alquiler, de probar que era lo que realmente una PS3 podía ofrecerme. Un amigo, me comentó sobre ciertos juegos que él había alquilado, y que consideraba buenos. Entre ellos, me destacó uno terriblemente odioso, The Darkness, advirtiéndome, como tal Gandalf, que sino me apartaba de ese juego, era un insensato. Servidor, un poco ido de la olla, fue corriendo al videoclub en busca de dicho juego. Al tenerlo en mis manos algo no me cuadraba, era una portada oscura. Me leí la sinopsis con el cejo fruncido: Jackie Estacado, era víctima de un intento de asesinato por parte de su tío en su 21 cumpleaños. A sí mismo, era bendecido con el poder de la Oscuridad. No me hizo falta leer más, lo alquilé, llegué a casa, y supe que la nueva generación había llegado. Escenarios fotorealistas (solo hace falta ver la recreación de la estación de metro, así como sus transeúntes, trileros, gente que vive de la mendicidad, etc.).

De lejos la mejor narrativa que nunca ha tenido un videojuego, y eso que poco comparte con los cómics originales. Una jugabilidad enfermiza (por lo adictiva que resulta), que mezcla fases de exploración, con acción pura y dura de FPS, con el añadido del poder de la Oscuridad, permitiendo enviar al limbo a los mafiosos e criaturas, que se crucen a nuestro paso, no solo de la dependencia de nuestras armas, sino pudiendo lanzar agujeros negros, látigos, brazos reptantes, etc. Todo un sleeper en su día, hoy un juego de culto. El mejor doblaje de la historia a mis oídos, y en un TOP 10 de videojuegos, estaría entre los 3 primeros.

Como adivináis, tras terminármelo al alquiler de un fin de semana, me lo compre de 2ª mano ya que por aquél entonces acababa de salir, y yo, justo haber comprado la consola, no disponía de dinero, ni de permiso para desembolsar éste, en grandes cantidades. Con la intención de jugar Online, me tope con el famoso problema del NAT. Sé como arreglarlo pero me resulta un engorro ya que debo cambiar la configuración del Router y, si con faenas llevo este blog decentemente, imaginaos lo negado que puedo llegar a ser con esas cosas. En fin, que me saqué todo el contenido desbloqueable monojugador, y lo termine en el resto de dificultades. Aún sigo rejugándolo, y es que me calo muy hondo. No deja de ser una poética, y a la vez terrorífica, historia de amor (hay que jugarlo para entenderlo), y, como me dice una muy buena amiga mía, a esta edad es normal cruzar etapas “emocionalmente” más duras que otras, yo lo jugué en una de esas, por lo que ahí tenéis el qué de la cuestión.

Será un jodido muñeco, pero tiene buen gusto…

Seguí alquilando juegos, pero era hora de profundizar en las exclusividades de PS3, que para eso me la había comprado (mentiraRazz, me la compré por MGS). Entre ellas encontré el fantástico Folklore, un RPG un tanto peculiar. Es como si tuviésemos 2 juegos en uno, ya que la historia la encarnaremos tanto en el papel de Ellen (quién recibe una carta de su difunta madre), o bien en Keats (quién recibió una extraña llamada telefónica). Éstos dos están en Doolin, pueblo irlandés dónde sus aldeanos puedes contactar con los muertos y acceder a Netherworld (que no es ni más ni menos que el lugar a dónde van los muertos al morir). Una aventura de tintes oscuros a lo Silent Hill, con una tétrica ambientación colorida, componen un juego algo particular en su género.

En éstos mundos nos encontraremos Folks, que es en lo que un muerto se convierte al morir e ir a Netherworld. Deberemos capturar a éstos, y combatir contra otras miles de extrañas criaturas, subiendo de nivel y ganando experiencia. En cada mundo habita un Folklore, que es un cúmulo de recuerdos de muertos del lugar, al derrotar a éstos encontraremos las respuestas a nuestras incógnitas, desvelando así el trágico pasado de Ellen, y que tuvo ella que ver con un incidente ocurrido en una noche de hace 17 años. Al tener 2 personajes a elegir, podremos superar los episodios del juego con cada uno de ellos, desde su punto de vista, las acciones que hagamos con uno, afectarán al otro, algo parecido al esquema de Resident Evil 2. Me temo que el juego ha pasado algo desapercibido, pero es una más que recomendable experiencia jugable, exclusiva en PS3. ¡Qué existe vida más allá de Final Fantasy, Kingdom Hearts, etc.Evil or Very Mad!

Lo dicho, el juego va de muertos. El mono lila de arriba representa un folk y… ¡joder Chucky, deja vivo a alguien!

Entramos en la red.

Conectamos nuestra PS3 al router, y nos registramos algo tardíos en PS Network. Ahora no hace falta comprar revistas ni nada de eso, que podemos descargar las demos de los juegos, gratis, y desde el sofá de casa.

De las tantas que me descargué, una de ellas fue Clive Barker’s Jericho. Toda una sorpresa. Terminé la demo muy entusiasmado, y miré por Internet (desde la Play por supuestoCool) que contaban las revistas de él. Decidí adquirirlo, me armé de valor, reuní mis 60€, y firme, partí sin demora hasta un centro MediaMarkt con el amigo antes mencionado. Cual fue la sorpresa ante mis ojos, cuando me encontré que el juego, nuevo, precintado, y metido en esas sucias cajas transparentes de seguridad (que son 3 veces más grandes que el cubículo del estuche del juego), valía 29.95€. Era demasiado tarde para replanteárselo, el juego ya era míoDrool.

Gráficos estupendos, historia de lujo (soy fan devoto de Clive Barker), y una jugabilidad estupenda. Una verdadera experiencia monojugador, de las que a mí me gustan (pues carece de algún otro modo de juego). El juego no es moco de pavo y supondrá más de un calvario para los jugadores (pero mola, hacía tiempo que no jugaba a retos como el que éste, propone). El planteamiento de la historia me ha encantado, los que lo han terminado (actualmente estoy en ello), dicen que la calidad de ésta desciende al transcurso del juego. Yo llevo más o menos la mitad pero, lo que he visto hasta ahora, me ha encantado.

Me quede sin muñecos aquí…

¡Felicidades!

Pues Jericho lo dejo a medias, llega abril, mi santo, y, a la espera de dos meses (eternos) para MGS4, sale Grand Theft Auto IV. Los GTA no son muy de mi agrado pero, probando éste y con un poco de HYPE en mí interior, me lo pedí de regalo de santo. Lo medite y me dije, siempre irá bien tener un juego de éstos "grandes", que siempre que me aburra, podré ponerlo y jugarlo aunque sean 5 minutos. Lo que probé, me hizo verlo con mejores ojos que el resto de entregas GTA. Control de vehículos mejorado, sistema de apuntado y disparo decente, y más jugable que en otras ocasiones, lo dicho HYPE.

No niego la magnífica labor en recrear una ciudad enorme, y los detalles que la forman (está lloviendo y ves a gente cubriéndose de la lluvia con su maletín), pero la historia solo es un continuo intento de dar destellos de seriedad y dramatismo al juego (cuando tampoco es que le hiciese falta). Es más corto que otros GTA (sin contar que la trama se desarrolla en 5 misiones contadas, y las demás son puro relleno). En el camino, ha perdido múltiples opciones que ya ofreció San Andreas (ahora no hablo del magnetismo de la ciudad ni nada de eso, que la ciudad sea más pequeña pero más abarcable me parece lo correcto), hablo de la gama de personalización, tanto en personaje como en vehículos (fijaos si es nula que, por no poder, no podemos ni comprar casas), y de la ausencia de un cooperativo.

Vale que me diréis que tiene modo Online pero, ya lo he dicho, al igual que me pasó con MGS4, prefiero la ausencia de Online, compensada con un buen monojugador, y un cooperativo (o multijugador local). Lo que le falta a GTA IV, es lo que tendrá Saints Row 2, así que… ¡Arriba Saints Row 2Mr. Green!

Aquí empiezo a hacer el imbécil con el foco de luz…

Un jugón ha tocado cumbre.

Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots. No hablaré mucho de él, ya que siendo casi el objetivo de mi vida, finalizar el 4º y último capítulo de Solid Snake (no porqué fuese imposible terminarlo, sino por un tema moral), quiero dedicarle su entrada. Solo diré que, ni película interactiva ni ostias. Tiene todas las letras de la palabra VIDEOJUEGO, es la culminación, y la consagración de una obra maestra, y no hablo de un juego, hablo de una saga. Ya no tanto por su narrativa (se que ago especial hincapié en ello, pero es debido a que, como ya dije, quiero llegar a ser guionista algún día, tal vez esa pasión me influencie a poner por delante el argumento de un juego, que no su apartado gráfico, pues hoy en día es en lo que más presto atención), sino por lo que significa para mí en sí, ya que si tengo una PS3, es por éste juego.

Solo existe una edición en el mundo, en la que el ojo de Snake es amarillo, la mía.

Deseaba una 360 con todas mis ganas pero, Konami hizo oficial, mediante un comunicado, que MGS4 sería exclusivo. Y el origen de ésta entrada se debe a eso. A demostrar que, aún sin ser ésta la consola de mis sueños, como he quedado satisfecho de su compra. Y es que el problema no reside en el Sistema de sobremesa, sino en la mala administración por parte de su compañía, Sony. Hablo desde el modelo de 60 GB, lo del modelo de 40 GB, lo considero otro acto erróneo por parte de Sony. PS3 era muy grande, os hablaré de ello (tranquilos que ya acabo, seré breveRolling Eyes):

La reducción de puertos USB es salvable, rara vez usaremos los 4 de golpe, pero bueno, si PS2 tenia 2 puertos, PS3 debería tener más por lógica (que los tiene, la míaCool). Otra cosa es la eliminación de la retrocompatibilidad, pues yo ahora mismo, estoy rejugando el Silent Hill Origins para PS2 (pues carezco de PSP), y me ha ido de lujo. A día de hoy, aún adquiero algún que otro juego de PS2 en el GAME de 2ª mano (ya que si son buenos, ¿por qué no comprarlos, sólo por el hecho de ser, de una no tan pasada, generación anterior?). Por último, la ausencia de lectores de tarjeta. A ésta edad, todos somos un poco tontos y, en el móvil uno debe llevar de todo (pues da igual que tengas un MP4 para llevar música, en el móvil también debes llevarlaConfused), así que la ranura de tarjetas mini SD me va de fábula para llenar el móvil de frikadas videojueguiles. Para la adquisición de películas, sigo optando por las Ediciones Especiales de los DVDs, y las que alquilo, las alquilo en Blue-Ray. Pues en el alquiler me cuesta lo mismo un formato u otro, pero en la compra difiere lo suyo. Y ya habéis visto mi televisor…  

Uno que me entiende…

Ya solo queda despedirse, y dar las gracias a la pedazo de buena persona que es Shaiyia, que tuvo la paciencia de explicarme como colgar en el blog mis imágenes y el uso del goear. Sin ella, la entrada no habría sido posible así que, gracias Shai, va por ti la entradaWink!

A los demás, todo aquél que me lea entero, le doy las gracias, aquél que deje un comentario, le construyó una estatua a su semejanza y le pongo su nombre a una calle. Santa paciencia tendréis algunos.

 

Un saludo!