5 razones por las que ver hoy en día cine español.

En efecto, las hay. A pesar de lo contradictorio que pueda parecer afirmar dicho hecho en contraste con la opinión cinéfila en general (la mía incluida). Más que 5 razones, 5 películas que merecen ser visionadas a pesar de ser españolas. De todas formas aviso, se tratan de menciones poco objetivas, las cuales pertenecen todas al mismo género. Por lo que es comprensible que no sean del mismo agrado para todos, ni que signifiquen lo mismo que para mi significaron (y significan). Pero nunca está de más defender lo que es nuestro, no?

La Monja

Seis jóvenes son internadas en un centro donde son intimidadas por las monjas responsables de la institución. Una de las monjas es asesinada por parte de las chicas debido a las vejaciones a las que se veían sometidas. Sin embargo, 14 años más tarde ellas se verán perseguidas por la monja a la que creían haber matado.

Dirigida por Luis de la Madrid, La Monja se antoja a simple vista como un producto vacío o falto de interés. Pero vuelvo a lo de antes, es ver como yo lo veo.

Muy equivocados estáis si pensáis eso, pues lo que realmente ofrece la película es puro entretenimiento, o lo que se entiende por sentarse y desconectar un rato. La cosa no deja de ser un slasher como los de antaño, con reminiscencias a los mismos clásicos del género como Sé lo que hicisteis el último verano, o elementos más propios del cine de terror asiático. Buenos efectos especiales se dan de la mano de curiosas escenas de muertes, que plasman ideas simplemente geniales, en un marco narrativo que tan sólo aspira a eso: ofrecer una sesión de cine entretenida, y a demás, de aquí, algo que no ocurre en la medida que debería. El nivel interpretativo está a la altura de lo que cabría esperar, y un final más que acorde, hacen de la película eso; un film recomendado para aquellos que extrañen a sus psychco killers favoritos (atención a todas y cada una de las apariciones de la monja), y que se limiten a ver, previamente predispuestos, lo que ésta obra les ofrece.

 

School Killer

A finales de 1973, un grupo de alumnos del colegio internacional Monte Alto decidieron celebrar una fiesta en las antiguas instalaciones del colegio, cerradas al finalizar el curso anterior por deterioro del edificio. No tuvieron problemas para acceder al viejo colegio y la fiesta empezó según lo previsto. Pero la tranquilidad no duró demasiado. Un extraño vigilante contratado por al dirección para evitar la ocupación del edificio decidió divertirse un poco a costa de los jóvenes. La fiesta acabó en masacre. El vigilante nunca fue encontrado por la policía. Veintisiete años después, otros seis muchachos eligen el abandonado edificio para celebrar su particular fiesta de fin de curso. Todos son ajenos a los crímenes que encierra su pasado, todos excepto uno.

Otro slasher, éste a manos de Carlos Gil, y algo más pequeño tanto en términos artísticos como sonoros. Pero eso mismo es lo que hace de ésta una película más interesante que la anterior. No tanto por su narrativa, la cual es algo más típica (que no tópica) amén de que no se libra de sus errores de guión (algunos algo cantones), sino en la ambientación. Ésta tiene ese "no sé qué", que la hace digna de mención, y ese "qué" no es más que Paul Naschy, que borda su papel de asesino acosador, dándole al personaje un carisma y personalidad que imponen presencia ante sus apariciones, a lo largo de su recorrido por el loablemente recreado instituto, en el que se desarrolla una decente (pero no del todo bien hilada) historia de fantasmas del pasado. Como curiosidad, podréis ver a una primeriza Manuela Velasco como uno de los caracteres principales.

De nuevo verla sin pretensiones, tiene serios fallos de guión pero no quita a uno el pasar un buen rato. Tiene escenas muy buenas y, el rol de El Vigilante es muy curioso a la par de agradable, pues de quién no es gusto el ver trabajo bien hecho…

(Por el momento me ha sido impossible encontrar su trailer, si lo encuentro edito y lo pongo Wink)

Darkness

En esta casa hay algo… Algo oscuro y muy antiguo que permanece inmóvil, escondido y en silencio. Sólo espera, agazapado en la penumbra durante años. De hecho, su medio es la oscuridad. Sólo en ella puede manifestarse y desplazarse. Incluso toma su nombre: Oscuridad. Y vive aquí desde que alguien trató de invocarlo, hace más de cuarenta años. Porque esta casa guarda un secreto, un pasado abominable, un acto de maldad inconcebible… Siete niños, gente sin rostro, un círculo que debe ser completado. Y sangre, mucha sangre… Pero algo no salió bien. Uno de los niños escapó. El círculo no se cerró. Por eso, lo que aquí vive no existe del todo. Sólo espera… Trata de consumar lo que no pudo ser entonces. Traza planes desde las sombras. Para completarse, existir, ser… Y una nueva familia acaba de instalarse en esta casa…

Jaume Balagueró simplemente es un genio, un tío que hace lo que hace porqué disfruta haciéndolo, le echa ganas y demuestra pasión en ello. El canon u modelo a seguir en lo que al resto de la industria del cine español se refiere. Miedo a la oscuridad, fantasmas, sectas, viejas profecías; en definitiva, una obra un tanto original o peculiar (quizá lo sea demasiado para algunos) de la que sea como sea, no se le puede negar la calidad que impregna. De lo mejor de Balagueró con el permiso de sus 2 siguientes trabajos.

Frágiles

Isla de Mann. Tras cien años de servicio, el hospital de niños cierra sus puertas para siempre ya que se han encontrado defectos en la estructura del edificio. Las semanas siguientes servirán para que los pacientes del hospital sean trasladados a otros centros de Londres. Sin embargo, una serie de lluvias torrenciales impedirá a los helicópteros trasladar a los enfermos. Además, comienza a producirse un extraño suceso en que los huesos de los niños comienzan a romperse sin ningún motivo aparente.

Simplemente genial. Una historia cojonuda, una fotografía aún mejor. La película tiene algo que la hace muy especial para mí. La visita a la 2ª planta (abandonada) del hospital y la recreación de la misma es uno de esos momentos que consigue calar y hacerse un hueco en las retinas y mente del espectador, y así, el film está plagado de cosas o ideas alucinantes muy bien llevadas a cabo. Su diseño, su estructura narrativa y como evoluciona y madura ésta, el carisma que desprenden esos personajes que tan bien construidos están, hacen de la película todo un despliegue de maestría continuo. Un trabajo verdaderamente impecable y envidiable, un ejemplo a seguir de cara al resto de directores así como la industria cinematográfica española.

[REC]

Cada noche, Ángela, una joven reportera de una TV local, sigue con su cámara a un colectivo distinto. Esta noche les toca a los bomberos, con la secreta esperanza de poder vivir en directo un impactante incendio. Pero la noche trascurre extremadamente tranquila. Y cuando por fin reciben la llamada de una anciana que se ha quedado encerrada en su casa, no les queda otro remedio que seguir a un grupo de bomberos durante su "misión" de rescate. En el edificio donde vive la anciana, los vecinos están muy asustados. Demasiado. La mujer, encerrada en su piso, lanza unos gritos desgarradores… Los bomberos destrozan la puerta y, seguidos por Ángela y el cámara, encuentran a la anciana semiinconsciente, rodeada por decenas de gatos. De pronto, la mujer se lanza sobre un bombero, mordiéndole salvajemente, delante de los incrédulos compañeros y del objetivo de la cámara. Es solo el inicio de una larga pesadilla y de un dramático reportaje TV único en el mundo: cuando los otros bomberos se llevan al herido, descubren que la única salida del edificio está bloqueada por las autoridades. El edificio ha sido puesto en cuarentena. Parece que un extraño virus se ha propagado en el interior…

Y así da comienzo una pesadilla extraordinaria, un viaje único en la historia del cine de terror. Sé que suena tópico, sé que [REC] no ha inventado ni mucho menos la cámara en mano (Bob Clark ya nos mostró los primeros resquicios de lo que sería usar una cámara en mano en Navidades Negras (1974), John Carpenter la usaría también para mostrar por 1ª vez a Michael Myers en La Noche de Halloween (1978), a los que le imitarían Sean S. Cunningham en Viernes 13 (1980) y Tom Holland con Muñeco Diabólico (1988) usando el mismo truco), sólo por nombrar algunos de los muchos ejemplos de películas que han usado ese truco, aunque no como en el caso de [REC], película íntegra en cámara en mano al igual que El Proyecto de la Bruja de Blair, de Daniel Myrick (1999).

En [REC] hay cabida para todo. Manuela Velasco está espectacular, y es la magnífica (borda con creces su papel, por mucho que la gente diga que exagera) reportera televisiva que moverá los hilos de éste infierno (por lo menos hasta los primeros 10 minutos). Una vez terminados éstos y reventar los bomberos la puerta del piso de la anciana, se desatará el caos. La película viene a ser lo mismo que un túnel del terror, al cumplir alrededor de los 40 minutos iniciales el film nos da un descanso en el que no evitaremos relajarnos y soltar alguna que otra carcajada mediante esas geniales entrevistas a los vecinos.

El resto es eso, el mismo infierno. Toda una ola de violencia, sangre, pánico y miedo. Un viaje que desemboca un apoteósico final, una odisea que merece ser recordada por los años. [REC] consiguió el año pasado hacer lo que en pocas ocasiones se consigue, hacer que en el extranjero se hable de cine español, y del bueno. Multitud de premios recogidos en varios festivales, 2 Goyas (Mejor Montaje por David Gallart y Actriz Revelacion para Manuela Velasco), un sinfín de halagos por parte de la crítica especializada como del público, en resumen: un trabajo bien hecho.Un nivel interpretativo de alucine, una estructura del guión impresionante, una película original dentro de lo que cabe (realmente inventar no inventa nada, pero profundiza en un género poco explotado) y su propuesta es atípica, o al menos, no todas las semanas salen propuestas parecidas a ésta.

Menciones especiales 

Sé que me dejo varias en el tintero. No he visto El Orfanato pero mala no podía ser cuando causo tanto impacto, tuvo la aceptación que tuvo, no recibió malas críticas, y sus Goyas que también se llevo. Los Sin Nombre, de Balagueró también, y a pesar de odiar a Alejandro Amenábar, Tesis es una genial película.

Así que ya sabéis, ¡todos a ver cine español se os a dicho Laughing!