ObsCure II, otra forma de ver las obras maestras.

Lejos quedan ya las vacaciones de navidad, y todo el mundo ha vuelto a sus respectivos lugares de trabajo, o en mi caso, a retomar las clases de bachillerato y, cómo no, el blog. Mi consola también ha hecho su particular regreso a las clases pues, que mejor juego podía caer por reyes que el que hoy nos ocupa. ObsCure II es la secuela del original que vio la luz en 2004 a manos de la compañía francesa Playlogic. Hydravision ha sabido soportar con gran acierto el peso que llevaba consigo el realizar una secuela de un juego que causó impacto y revoluciono el género de los Survival Horror permitiendo, como principal novedad, terminar el juego a dobles con un amigo, dejando a éste último unirse en cualquier momento de la aventura.

 

Partiendo de esta simple base, ObsCure II expande dicho concepto jugable y nos trae de vuelta frente a los horrores que se ocultan, ésta vez, en la universidad.

El argumento del juego es fiel a las secuelas propias del género mismo que homenajea. ObsCure II viene a ser como una película de terror teen (o slasher juvenil) interactiva en la que, no sólo seremos testigos si no protagonistas de los hechos que sucedan una vez arranque el juego.

La historia se sitúa 2 años después del ObsCure original, y por lo tanto, de lo acontecido en Leafmore High. Ahora, los supervivientes de aquella masacre han rehecho sus vidas y se encuentran en la universidad de Fallcreek, un pueblo cercano al del antiguo instituto. Pero al empezar el curso, el campus se cubre de un manto de flores extrañas, que segregan un néctar alucinógeno que provoca sueños tan vividos como si de premoniciones se tratasen. Su consumo se torna popular entre los estudiantes y en poco se convierte en la droga de consumo estándar. Pero una vez las semillas germinan en el interior del cuerpo de los estudiantes, la pesadilla se torna real…

 

Y así arranca ObsCure II. Incluso la sencillez de su argumento homenajea a las secuelas homónimas del género. Argumentos no muy trillados e historias que se dejan seguir y dan cabida a los nuevos iniciados a la saga. A lo que quiero llegar es, que al igual que en las películas, no hace falta haber jugado a ObsCure para jugar perfectamente a su secuela sin miedo a perderse. Como en los clásicos, la historia de la 1ª parte se nos es narrada a forma de resumen en la introducción del juego, a manos de uno de los supervivientes de la aventura homónima, situándonos desde el principio en el meollo de la cuestión. A continuación se nos presentan los nuevos personajes, que han quedado todos en uno de sus dormitorios para consumir la tan famosa droga de la que todo el mundo habla.

La droga resulta acreditar los rumores de ser de tan alta calidad, y producir un viaje de alucine. Corey y May, la novia de éste, caen inconscientes y se despiertan en un mundo bizarro y macabro, lleno de cadáveres, sangre, y sombras que parecen cobrar vida. A medida que avanzan por el lugar, se van encontrando con el resto de sus compañeros que van cayendo uno tras otro, hasta verse en una sala acorralados por 2 monstruos que acaban con sus vidas; otro clásico del género, la pesadilla de la que no puedes despertar a no ser que mueras, algo así como la 1ª estancia de Harry en la dimensión de Alessa del Silent Hill original, en la que se nos dejaba a merced de 2 niños zombie hasta que nos mataban y despertábamos en el Café de la ciudad.

En esta ocasión, despertaremos en el baño de chicos. De camino al cuarto, al rescate de nuestra novia, veremos que las semillas ya han germinado y el terror es real: el campus ha sido invadido por monstruos asesinos…

A lo largo del juego controlaremos a 2 personajes a la vez, alternando su control con el botón R1, mientras que el otro jugador será llevado por la I.A., o bien lo controlará tu compañero (la opción más recomendable si se quiere disfrutar del juego en su máximo esplendor). La cooperación entre estos 2 será crucial en el transcurso de la aventura, pues se requerirá de cada uno en según qué momentos para ir sorteando los obstáculos que presentará la aventura y así poder avanzar en el desarrollo de la misma. Cada personaje tendrá una habilidad o especialidad concreta: a May se le dan bien los  sistemas informáticos y las puertas de cierre electrónico, en canvio para Stan no habrá cerradura que se le resista. Kenny tiene la suficiente fuerza como para mover objetos pesados, así como Corey la agilidad para saltar salientes o trepar por ellos. El trabajo en equipo será fundamental, tanto como para que Kenny mueva algo que se pueda usar como punto de apoyo para aupar a Corey hasta algún lugar inaccesible en el que yazca la llave de turno que abra la puerta en cuestión, por ejemplificar.

Algunas habilidades se llevarán a cabo mediante "minijuegos"; en el caso de May, para sortear una cerradura electrónica, deberemos formas con unas cuantas letras que se nos den el nombre de un personaje famoso, ya sea artista, científico, etc. Con Stan deberemos introducir una ganzúa en el cerrojo y hacerla pasar sorteando el mecanismo de cierre hasta llegar al final y conseguir abrir la misma puerta. Con Shanon pulsar el botón círculo repetidamente para centrarnos con el aura negra y disiparla (según hacía dónde vaya ésta pulsaremos más o menos intensamente). Y por último, con Amy inspeccionaremos el lugar en busca de pistas ocultas como un código escrito a forma de garabato ininteligible para el resto, o juntando varios pedazos de papel para formar documentos que nos den la solución a los puzzles.

 

Éstos, los puzzles, están ahí pero no complican mucho la cosa. Normalmente suele haber un acertijo general por escenario el cual se va resolviendo mientras se avanza por él. Quiero decir, que si jugáis como nosotros dos que nos pateábamos los escenarios de cabo a rabo, solo por el disfrute que sentíamos jugando, normalmente encontrábamos la solución del puzzle antes de encontrarnos con él. Tan sólo el último puede ser que dé algo de problemas. La 1ª vez que me terminé el juego (sólo) me quedé trabado ahí y que no salía. Ahora, varios meses después, el juego ha vuelto a mis manos, y para siempre. Y al acordarme de la solución pues como que tampoco es que sea mucha cosa.

Es decir, el juego en sí no es complicado, es más largo que su 1ª parte, y la 1ª ronda, aunque corta de todas maneras, os durará lo suyo. Luego ya a la hora de rejugarlo el juego no da para más. Además carece de extras, y por decirlo así completarlo al 100% consistiría en encontrar todos los documentos y recoger las 3 llaves pequeñas de cada caja, y abrirlas claro (éste último reto, para los fans de la saga vale la pena; en la última caja, si se consigue abrirlas todas, hay una sorpresita la mar de mona Wink). Aunque en ciertos puntos esta susodicha cooperación pueda resultar algo "abusiva", en casos en el que se da el ensayo y error de ir probando con personajes hasta dar con el correcto para solventar una misma situación en concreto, lo cierto es que el planteamiento jugable del juego en sí, es ese.

El jugar con un amigo cambia mucho las cosas, en dónde el ensayo y error se reduce a la cooperación real entre dos jugadores, la enésima potencia del juego sale a relucir ahí, en el momento que jugamos acompañados. Terminarse la aventura a dobles no tiene precio y es clara garantía de diversión y risas (si es que el género y este tipo de juegos te gustan). En mi caso yo me lo terminé con mi novia y la verdad fue una experiencia increíble, llena de risas, cachondeo, pasando un más que buen rato juntos. A los dos nos encantan tanto las películas como los juegos de terror (o de ambientación tétrica), y es una lástima que la propuesta de jugar a dobles no se haya extendido mucho más allá, a lo lejos veo el futuro Resident Evil 5, pero no es lo mismo que ObsCure.

 

 

Jugar solos no es tan gratificante pues con la máquina las variantes de cooperar se eliminan a la hora de librar combate, reduciéndose a dar armas inmovilizadoras y blancas a la máquina, para que detenga el paso de los enemigos mientras tú les disparas con las de fuego. Pues la polémica de la I.A. reside en ir a saco constantemente aún a pesar que resulte verdaderamente estúpido dejarse las balas de escopeta en ciertos enemigos. La munición es medianamente abundante pero la I.A. es tan malbaratadota que al final termina haciendo que ésta escasee.

 

La variedad de las armas es bastante amplia dentro de lo que cabe: desde bates de béisbol o sticks de hockey, hasta escopetas o pistolas pasando por aturdidores. Con L1 entraremos en un modo de apuntado automático algo tedioso pues alguna vez el personaje nos apuntará a un monstruo que no es al que queríamos atacar nosotros en ese momento. La cámara suele situarse buscando el enfoque que de ambientación de película, aunque con el joystick derecho puede moverse para colocarla algo mejor al gusto del jugador, en alguna ocasión suele descentrarse pero lo que es a mí, no me ha dado demasiados problemas.

Para recuperar vida podremos agenciarnos de bebidas de las máquinas expendedoras, botiquines, u obteniendo sueros que fabricaremos de una forma muy curiosa; pinchando una aguja especial en los corazones que los monstruos dejarán tras de sí una vez los eliminemos.

 

Técnicamente, el juego a día de hoy sigue luciendo bien. Los escenarios están la mar de cuidados con lujosos detalles por doquier. Los efectos de luz también están notoriamente cuidados, no esperéis un Silent Hill en ese aspecto (en lo referente a proyección y sombreado) pero no es malo en absoluto. Los personajes por su parte, están igual de bien detallados luciendo unos buenos rasgos faciales, además son grandes en proporción al escenario y están muy bien construidos. Por contra fallan algunas las animaciones algo robóticas de éstos mismos, pero no deja de ser un fallo estético que al poco de estar jugando se te olvida.

La banda sonora, a manos del compositor Olivier Deriviere queda genial con la ambientación del título, la guinda del pastel. Aquí dejo algunas pistas como muestra.

We All Die

 

Lost Love

 

Being Chased

 

Como reza el título, es otra forma de ver las obras maestras. Yo las veo como ObsCure II, una obra maestra no es ningún juego de 10 o un juego perfecto en todos sus aspectos, si no aquella experiencia jugable que nos es enriquecedora, que llena al jugador una vez se termina, que se disfruta como pocas, que divierte, que entretiene. La saga ObsCure es todo un vivo homenaje a mi género celuloide favorito. Una mezcla entre películas como The Faculty, Cherry Falls o incluso Scream dada su condición de slasher. Jóvenes apurados en una situación en la que los adultos no pueden ayudarles, drogas, sexo, diálogos estúpidos y chistes fáciles.

Stan de la saga ObsCure y Josh Hartnett en la película The Faculty, ¿pura coincidencia? 

Cada cual sus gustos pero ObsCure II es un juego fantástico, que aún más homenajea a las secuelas del género; es más grande (la variedad de escenarios va desde el campus, el hospital del mismo, sus bosques, lagos, una isla, incluida casa del lunático homicida y varias sorpresas que no desvelaré), más personajes, más armas, muertes más trabajadas, el argumento es más imprevisible, y en definitiva, es más de lo que pudo ser el genial ObsCure, y eso es mucho decir. Yo lo adoro y es uno de mis juegos favoritos hoy en día, y aclaro, no es que lo considere una obra maestra, espero que alguien haya cogido esa crítica entre líneas que he dejado por ahí, sólo digo que el juego llegó sin hacer ruido, se fue haciendo menos, y eso me deja en que, con final abierto, me da que no tendremos otra entrega que deseo como agua de mayo. Algo injusto pues me da que no se le ha dado la oportunidad que merecía y merece, sólo por no llevar por nombre el de alguna otra saga más reconocida ni presumir de una publicidad envidiable. Por favor, que todo aquél que me lea lo juegue, verá que no miento.