10 cosas que desconocías de M4rk09 (porqué no te acostarás sin saber algo más)

Lo sé. Soy el típico chico del colegio que llegaba siempre tarde a las modas, y lo sigo siendo. De nuevo, vengo haciéndome el gracioso cuando de buen seguro estáis artos de leer entradas como ésta. Y si, la cosa ha perdido parte de su gracia, pero resulta que en las últimas semanas ha coincidido el lanzamiento de dos juegos muy esperados por mí. Entre el vicio, que he escrito como tres entradas a la vez, el relato de Baalard, y la elaboración de dos proyectos personales (uno de ellos terminado), no he tenido tiempo ni de pasarme por aquí ni de comentar. Y diréis: "bien, si dices que tienes tres entradas escritas, ¿porqué no publicar una de ellas en vez de ser otro más que nos cuenta 10 cosas por las que no preguntamos ni quisimos saber?"

A lo que yo respondo: y van. Sé que la iniciativa ha pasado de moda, ¡pero qué demonios! Seguramente sea ésta la última entrada que leíais sobre el tema así que, un esfuerzo, que es la última ya.

1. Las piruletas me producen dolores de estómago.

No me miréis así, ya lo sabíais. En estos listados no se cuentan cosas interesantes, nunca. Ellolo17 puede que si lo hiciese, pero con el tiempo toda iniciativa que nace con la mayor bondad, termina viéndose convertida en un martirio para el resto, incluido su autor (imagino que Ellolo debe estar maldiciendo el día en que se levantó con semejante idea en mente por pesados).

Espera, que aún no he hablado de las piruletas. Todos de pequeños hemos comido (¿existe alguien que no las haya probado en la faz de la tierra y que esté vivo?), el caso es que yo de pequeño, me las he zampado, como todos. Pero con los años, y sin saber porqué, me sentaban cada vez peor. Hoy en día no las puedo comer, es olerlas y el estómago ya grita en pose de expulsar algo que por mucho que él diga, no son flores del campo. Al comerlas, en el mejor de los casos me mareo, en el peor, las hecho por dónde han entrado.

2. Me gusta pintarme las rayas de los ojos de negro.

Esas caras, que yo no lo veo tan raro. Me da una expresión (aún) más seria y me gusta que mis ojos se vean pequeños. No me digáis porqué, no soy hombre de saber como veis. Ni sé porqué me sientan mal las piruletas ni porqué me gusta pintarme los ojos de negro. No siempre voy pintado, en el fondo creo que solo me los he pintado en un par de ocasiones, pero me encanta. Ningún otro color me vale, tan sólo el negro. Y lo hago alguna vez que salgo de fiesta (siendo el rarito de Gamefilia estaba obligado a tener un concepto distinto al que se entiende por "salir de fiesta").

3. Sobre mí.

Y matizo en lo de "expresión más seria". No me gusta reírme en exceso, incluso se da la ocasión en que un chiste (por decir algo) me resulta increíblemente gracioso pero no me sale el reírme. Lo reconozco, también soy cerrado un buen rato. No soy tímido, pero no me gusta abrirme, que a veces la gente lo confunde eso (y si os cuento esto ahora es porqué estoy detrás de un monitor, si os tuviera delante, me vería incapaz de contároslo y ya me habría ido por patas). Soy de los que cuentan los amigos con los dedos de una mano, y le sobran. Luego ya, en mi círculo personal, que recogería amigos/pareja pues si que soy abierto, y me temo que en exceso (será que reprimo el no abrirme y lo suelto sobre ellos Very Happy).

De todas formas me siento orgulloso de ser como soy, es cierto que el no ser tan abierto me haya ahorrado muchos líos y problemas, como de igual forma me haya privado de grandes cosas. La vida es así, no me odiéis (seamos sinceros, ya lo hacéis, y os recuerdo que aún vamos por el punto tres Rolling Eyes).

4. Idolatro a Bob Esponja

"¡Coño, ¿no decías que eras serio?!" Pues si, eso no tiene nada que ver. Otras dos más son las series de dibujos animados que a día de hoy aún sigo: Padre de Familia, South Park, y Bob Esponja. Y que yo sepa mi querido Bob ya no se emite por ningún canal (que no sea de pago o TDT rara). Seguir lo que se dice, no es que lo haga. Debe hacer años que no veo un capítulo suyo, pero conservo mi edición en DVD de su película, y algún que otro peluche suyo en la habitación. Me encanta. Lo considero un híbrido de serie infantil. El personaje de Bob Esponja es el de un niño que se cree mayor, pero tanto sus chistes como sus reacciones dudo yo que sean comprensibles para la mente de un niño que me huelo a que está más pendiente de las travesuras del alocado señor Patricio o Calamardo (creo que se inspiraron en mí a la hora de idear el personaje; es serio y le gusta el dinero Mr. Green).

Cuidado, con esto último no quiero decir que Bob Esponja tenga trasfondo o simbolismo alguno. Una de dos, o simplemente es una humilde serie más, o lo único que he hecho ha sido soltar idioteces propias de un fan (que yo de vosotros, optaría por la opción dos). Y si optáis por la dos, aparte de reconocer que soy idiota, reconocéis que Bob Esponja no es una simple y humilde serie más, así que al final he acabado saliéndome con la mía (toma juego mental que he metido ahí Cool).

En mi opinión, es una serie que resulta algo irónica, y no creo que se acerque al prototipo de serie infantil estandarizado. Verla, y ya me diréis vosotros el qué.

5. Tengo fobia al pelo.

Venga va, que ya vais por la mitad, ánimo. Ahora otro punto serio (como yo). Tengo fobia al pelo, y el que me conoce sabe que soy algo masoquista. Le tengo fobia, pero a día de hoy llevo el pelo largo (a pesar de que a mi avatar tektek no le de la gana de dejárselo también).

Aunque creo que lo mejor será que me explique ante todo. Tengo fobia al pelo suelto, no puedo encontrar un pelo en la ducha antes de entrar que esté ahí, mirándome, esperando a que yo entre para quedarse pegado a mi piel como tal sanguijuela. Tal es el asco que me da, que antes tenía que venir mi madre y quitarlo. Con el pelo largo se me debe quedar un mundo en la espalda, pero como no me los veo, intento no pensar en ello. Al peinarme es un caos de sufrimiento y dolor, lo siento, me gusta el pelo largo, pero odio que se caiga el pelo. Y si tengo miedo a quedarme calvo, no es por ello, es por verme caer el pelo, y encontrármelo luego.

Espero que se me haya entendido, ahora toca punto estúpido (y nada de dejar pelos en la pica Evil or Very Mad).

6. Tengo la colección entera de las Dragon Ball Chaps.

Creo que lo he dicho más de una vez, no soy fan del anime de Akira Toriyama, es más, pienso y defiendo la idea de que Dragon Ball es una serie sobrevalorada (si, prefiero Bob Esponja (era coña)). No niego la grandeza de la serie, pero a la larga, tras los miles de capítulos, ella misma se sobresaturó. Terminó en un más de lo mismo, ofreciendo combates incluso más largos que un partido de Oliver y Benji.

Pero, yo de pequeño era tonto (ahora soy adolescente, que no pequeño), y por tanto, al leer la palabra Chaps y ver tazos en forma de chapa, me quedaba flipado. No quiero ni pensar la de bolsas que llegué a comprar, contando que la colección consta de 57 chapas y que ni de lejos me salieron todas a la 1ª. A demás, es sabido por todos que cuando una colección de éstas triunfaba, al poco tiempo salía otra (creo que las llamaron Super Chaps, porqué el borde era transparente, en la imagen salen de las dos primeras colecciones), por lo que uno debía ser rápido. Si a eso le sumamos el cambiar las chapas repetidas, ganar otras tantas (jugándose las repetidas, bendita estrategia que me salvó el culo en muchas ocasiones Angel), y la potra (así de claro) que tuve a que me tocaran ciertas chapas de esas llamadas "fantasma" (chapas que forman parte de la colección pero que en la vida tocan y tal vez nunca se llegaran a crear), son motivos suficientes como para guardarlas aún.

Creo que en pocos años (tienen los suyos ya) venderé la colección por eBay y me haré rico. Me convertiré en un Uwe Boll; al fin podré hacer películas y como tendré tanta pasta, si no gustan podré seguir haciendo las que quiera. ¡Bendita Dragon Ball, me está empezando a gustar Kitten!

7. ¿Me gusta el heavy metal?

 

No tengo ni idea. El estilo llega a dividirse en tantos subgéneros que creo llegar a escuchar de todo menos heavy metal. Por extraño que parezca, mi grupo favorito (como sabéis) es Marilyn Manson, una mezcla de Nu-metal con Industrial Metal. A demás, escucho Linkin Park (considerado Rock Alternativo creo, como mínimo su último CD), Slipknot, Chimaira, System Of A Down, KoRn, Rammstein, Powerman 5000, algo de Metallica, y Kiss.

Luego escucho lo que no sé ni lo que es, como All That Remains, Mudvayne, Disturbed, o Helmet. Mi parte alegre y feliz de la vida, que sería Rise Against, Sum 41, Green Day, y Billy Talent. Y por último, la de cortarse las venas, Nickleback, Poets Of The Fall y Three Days Grace.

Escucho lo que me apetece como veis, pero intento defender el significado de la palabra música frente al Reggaeton y esas cosas que pueblan los alrededores de mi adolescencia. Tengo amigos raperos, hip-hoperos, makineros, y otro que simplemente no son nada. Y de entre todos ellos, sólo he conseguido (por ahora Very Surprised) inducir a uno a heavy metal, si es que yo lo escucho claro. No me gusta oír tan sólo gritos que me destrocen el tímpano, gritar me desahoga y escuchar tal música me distrae de los problemas o sencillamente me viene bien cuando uno necesita desconectar, pero ante todo prefiero letras con significado e inteligibles, me gusta que la canción, aunque se chille en ella, me transmita algo.

LMAO

8. Soy perfeccionista.

Es algo que muchos habréis notado en mi blog, léete una entrada justo publicada y vuélvetela a leer cinco minutos más tarde que será totalmente distinta, pues ya le he dado al botón editar. Me como mucho la olla con la presentación de cada entrada y el error 404 es lo peor que me ha ocurrido en ésta vida. Bueno, eso, y que después de currármelo me diga que el link está roto.

Pero me gusta presentar las cosas bien y tenerlas a mi gusto, que impriman personalidad pero que a la vez gusten a los demás. El problema en todo esto es que en ocasiones he llegado a editar una entrada hasta cinco veces, puliendo detalles.

9. Quiero ser guionista.

Es algo que siempre quise explicar desde mi primera entrada de blog en la que me presenté. No quiero que se me tome por el típico que se piensa o se cree algo por escribir cuatro líneas. Me gusta escribir, siempre me ha gustado. Nunca me lo había planteado profesionalmente y dado que ahora es el momento en que debo orientar mis estudios hacía una rama en concreto, he decidido coger ésta, que es la que más me motiva. Y lo sé, todo aquél que haya leído Ciudad Paralela sabrá de mis pocas aptitudes. Quiero reescribir esos tres primeros capítulos que colgué y retomar el relato. ObsCure: The Sickness ya es algo de lo que me siento más orgulloso, pero no dejan de ser las mismas cuatro líneas de siempre. Tengo algo en mente que ya he terminado, es poco, y aún está por comprobar como resulta. Me encuentro en un momento en el que tengo ganas de todo y me apetece, ahora si, intentarlo. Tal vez fracase estrepitosamente en mis planes, pero eso ya me lo corroborareis vosotros.

10. Metal Gear Spider

Hype, hype, hype…  

Escape From Camp Crystal Lake; Píxel Jason.

¿Existe algo mejor aún que ver una película de Viernes 13? Pues sí, jugarla. Y eso es precisamente lo que propone el juego flash al que os acerco hoy. Un "point-and-click" como los de antaño, una aventura gráfica que toma como escenario el Campamento Crystal Lake.

Tu coche se ha averiado y lo mas cercano que tienes a tu alrededor es un camping. Si vas no creo que puedas volver, ¿o si?

 

El juego da comienzo sobre un fondo en blanco y negro del Campamento Crystal Lake, con una gran pieza instrumental que mete en situación de lleno, y un curioso y logrado efecto agua que da vida al lago del mismo nombre. Antes de empezar, se nos pedirá introducir un nombre y fecha de nacimiento. Aconsejo no mentir y poner vuestro nombre y fecha reales, el juego no los registra en ningún tipo de base de datos, si no que sirve para darnos una sorpresa en un determinado punto de la aventura, que sinceramente merece la pena ver. Avisados quedáis.

La cosa sigue con una secuencia en la que nuestro coche se nos queda sin gasolina y nos vemos obligados a bajarnos en busca de ayuda. En nuestra 1ª toma de contacto veremos que, definitivamente, el juego está localizado al completo inglés. Ningún problema, pues el dominio del idioma requerido es mínimo, no existen diálogos pero si muchas notas en forma de pistas sobre qué hacer para proseguir, y un acertijo a resolver usando el idioma.

El acertijo del ordenador, uno de mis favoritos.

Para desplazarnos entre pantallas no nos limitaremos a clicar en los mismos lados, en el menú inferior a nuestra pantalla actual encontraremos los objetos en posesión para usarlos, un mapa del campo, una carpeta que al inicio marcará 0/23 (dónde guardaremos todas las notas que recojamos) y una casilla con puntos en la que, pulsando sobre ellos nos desplazaremos. Éste sistema puede resultar algo incomodo en un principio, pero resulta más efectivo y preciso. A demás, desde él podemos ver todos los caminos posibles sin miedo a estar clicando el ratón como unos condenados, para no dar en el sitio correcto y saltarnos un camino que nos obligue a estar horas frente al monitor sin saber que hacer.

 

La entrada al campamento.

Es algo de agradecer, a pesar que quizás resulte una ayuda excesiva para ciertos jugadores más experimentados, que prefieran descubrir por si solos las localizaciones de las que se compone el juego. Los acertijos resultan obvios la mayoría, así como el uso y aplicación de cada uno de los objetos, a excepción de la cinta aislante, algo realmente desesperante que me obligó a consultar la guía, y todo porqué la usaba en el sitió correcto pero en la pantalla no se veía nada y no le daba bien. Os destaco la solución por si alguien no quiere leerla.

[SOLUCIÓN] En la sala del generador usad la cinta aislante debajo de la ventana a ran del suelo, pulsad hasta que un mensaje en pantalla os diga que el cable ya está tapado. [FIN DE LA SOLUCIÓN]

De todas formas, opino que Escape From Camp Crystal Lake no está concebido como un juego al uso del género. La gracia de éste no está en lo complicado que pueda resultar, si no en el disfrute íntegro del mismo. No es un juego que merezca ser abandonado por quedarnos estancados, más bien merece ser terminado una noche que no sepamos como matar el tiempo. Subir los altavoces de vuestro equipo, apagad las luces, y sentaos, que ya me diréis si os ha gustado o no.

El sol se pone por última vez en Crystal Lake.

Las notas que nos vamos encontrando resultan ser, algunas de ellas, las coletillas que acompañaban a los títulos de Viernes 13 en cada parte. El juego resulta ser todo un regalo para los fans, cargado de guiños impagables, sobretodo hacía sus primeras entregas.

¿A alguien le suena cierta escena en los lavabos… Very Surprised?

Si conseguimos reunir las veintitrés notas (incluyendo las cuatro últimas secretas) y nos vamos con ellas a la cabaña destruida, conseguiremos la llave de cristal con la que abrir la Cabin 3, en la que podremos reemplazar nuestro bate por el machete ensangrentado de Jason, y jugar con la NES al juego que salió basado en la licencia de Friday the 13th.

El juego muestra por su parte ideas originales y que harán las delicias de los fans. Como toda aventura gráfica que se precie, Escape From Camp Crystal Lake no se limita a coger objetos y usarlos más tarde sin sentido alguno. Tres serán las veces a combatir frente al mismísimo Jason Voorhees, en las que tendremos que defendernos, atacarle, y matarle respectivamente en cada una de ellas, siendo la guinda de tan exquisito dulce.

Hay que defenderse del ataque de Jason…

…o conseguiremos que nos mate…

…hasta que finalmente, le matemos nosotros.

Sin duda todo un regalo que descubrí hace ya algún tiempo, pero que quería compartir con vosotros. Ya me diréis que os ha parecido, pero eso si, hacedme el favor de probarlo! Os dejo a continuación el link del juego, desde la página de Minijuegos.com. El minijuego en cuestión se encuentra también en otras webs del mismo estilo, así que si no os carga o funciona del todo bien, podéis probar en otro portal.

Jugar a Escape From Camp Crystal Lake

Labios de un gélido gris [Dedicado a mi niña]

Labios de un gélido gris

 

Angélica Yada yacía frente a una lápida en cuyo grabado se encontraba el nombre de una mujer con su mismo apellido.

– Mamá, ni te imaginas lo bien que estoy sin ti. Te costó marchar pero al final lo hiciste, dejándome vivir por primera vez. Por supuesto papá no te echa de menos, por no decir que ni te extraña. Y como supuse ya nadie te recuerda, ni en un esbozo del pasado has conseguido convertirte de lo insignificante que fuiste. No puedo esperar toda una vida a que el destino se decida a llevarme hacía ti… – prosiguió, mientras se ponía en pié y se dirigía al acantilado hablándole al vacío – …y dios sabe quién me arrebató el placer de matarte. Hoy, en tu aniversario, he decidido irte a buscar.

Observó fijamente, casi de forma demencial, el mar cristalino que a sus pies dibujaba lienzos de un cielo nublado y gris. Metió la mano en el bolsillo izquierdo del pantalón sacándose de él una cuchilla que se llevó al cuello. Apretó con fuerza y desplazó el trozo de metal hacía un lado, pero una voz a sus espaldas la detuvo en el acto.

– La muerte no te llevará a dónde quieres ir.

Sin darse cuenta, Angelica se había provocado un minucioso corte, del que le resbaló una lágrima de sangre que terminó entre su canalillo. Su piel se le erizó, y sintió frío en el reciente orificio de su cuello. Se dio la vuelta sin saberlo, y contestó:

– ¿Qué lugar es ese?

– El lugar es el correcto, el camino que vas a tomar no.

– ¿Me lo indicas?

– Mi nombre es Darell Allridge, soy el guardián de éste cementerio.

– Angélica Yada.

Tan sólo bastó con su nombre para que se abalanzara sobre ella, acomodando sus labios sobre los suyos. Angélica cerró los ojos, saboreando el momento, mientras notaba que todo su cuerpo se congelaba. Al abrirlos de nuevo, lo único que rezumaba en el ambiente era aire, gélido aire.

* * *

Angélica se despertó en su cama, algo destapada y con molestias en el cuello. Aún dudosa, de si era verdad que había compartido aquél beso con el extraño tipejo del cementerio, asomó el rostro por la ventana asombrada por la nieve que asolaba el lugar. Se vistió a prisa y, abrigo en mano, se asomo al porche de su casa. A lo lejos, entre la maleza de los árboles, distinguió una silueta que se asemejaba a la de Darell. No del todo convencida, se abrochó el abrigo y salió tras el hombre.

Éste, al percatarse de que la chica salía en su búsqueda, echó a correr también. Angélica, en un impulso que escapaba a su voluntad, aceleró a pesar de su lentitud al hundírsele los pies al andar sobre la nieve, que a medida que se adentraba en el bosque la capa se iba haciendo más gruesa. Terminó por resbalar y caer, deslizándose sin control por la ladera del monte. El peso de su cuerpo la hundía cada vez más, hasta darse de bruces con un palacete no muy grande.

 

Temor sintió, al verse estampada contra la pared que se le venía encima sin poder frenar. Cerró los ojos mientras seguía cayendo, hasta que notó que se hizo oscuro. Al abrirlos dedujo estar deslizándose por un túnel, del que no tardó en salir.

El golpe contra el suelo fue algo brusco, y un fuerte hedor le vino de repente. Alzó la vista como pudo mientras se tapaba la nariz con la mano como podía, tratando de evitar oler aquél aroma vicioso que se respiraba en lo que parecía ser una madriguera de cuerpos mutilados.

Extrañada, se acercó agachada un poco más a ellos. Todos los cuerpos allí apelotonados, compartían la característica de tener dos profundo orificios en la zona del cuello de los que goteaban litros de sangre curiosamente reciente o, en el mejor de los casos, embadurnados de sangre ya coagulada.

Se incorporó deshaciendo varios pasos, observando que los cadáveres no estaban dispuestos aleatoriamente como creía en un principio, si no que seguían una estela temática, como representando un gran árbol pintado en la pared.

La misma voz de antes empezó a susurrarle en la oreja.

– ¿Has encontrado ya el camino a casa?

– No sé que creer.

– ¿Está tu madre entre ellos? – insistió señalando aquella macabra obra de arte expuesta en la habitación –

– No. –  respondió Angélica con la mirada perdida –

– Entonces aquí tienes algo incluso mejor que la propia muerte.

Acercó de nuevo sus labios a Angélica, acogiéndola ésta vez entre sus brazos, y mientras ella esperaba con ansia recibir tan placentera lujuria, él desechó todo su aliento helado en su boca.

Angélica abrió los ojos súbitamente, sin serle posible apartar su mirada de los colmillos que había dejado a la vista. Pero en vez de exaltarse, posó sus brazos alrededor de su nuca, y le besó con mucha más fuerza de la que él había usado en el cementerio el día antes.

– ¿La luz, no te…? – le preguntó Angélica indiscretamente –

Darell se separó de ella unos instantes y se encaminó hacía la única ventana de la habitación. Corrió la cortina a un lado, y dejó entrar un pequeño rayo de luz anaranjado. Postró las yemas de sus dedos sobre éste, dejándolos descubiertos frente a la luz del día.

– No, no me afecta. Es sólo que a oscuras se ve mejor.

Angélica volvió su vista a toda aquella muchedumbre de muertos.

– ¿Los reconoces? – preguntó Darell insistente –

– Familia por parte de mi madre.

– Bienvenida a casa Angélica.

– ¿Y tú quién eres? – le preguntó insinuándose –

– ¿Quién quieres que sea? – le contestó Darell, acercando cada vez más el cuerpo de Angélica contra el suyo –

– Mi amor.

Y se besaron.

– ¿Vas a morderme?

– Sí, pero no te matare con ello.

– Entonces si voy a seguir viviendo quiero hacerlo a tu lado.

– Angélica…

– Poséeme, – contestó encendida – hazme tuya.

– Angélica… – le dijo al oído – mira en el armario…

* * *

…mira en el armario.Con sendas palabras se despertó Angélica. Todavía dolorida y con el camisón blanco de todas las mañanas puesto, miró en el armario. En él, encontró varias prendas que no le pertenecían, tales como un corsé de colores blanco macael y grisáceos, que destilaban olor a sucio y añejo. Unos guantes de red negros que puestos le cubrían los antebrazos, y una larga falda a la altura de sus pies también blanca que conjuntaba con el corsé, dando la impresión de ser un vestido de pieza única.

Angélica supo en ese momento que esa sería su última noche en vida. Una vez vestida, agarró el abrigo con firmeza y partió en busca de su amado. Al salir al porche una bocanada de aire le obligó a colocarse el abrigo, que desentonaba con el resto de prendas. Una vez fuera, las puntas onduladas de sus cabellos retozaron entre si a tenor de la dirección del viento durante el buen trecho de camino hasta llegar finalmente al palacete, como la misma mujer de las nieves.

Ésta vez le fue posible entrar por la puerta principal, que la esperaba entreabierta a su llegada. La poca luz azulada que entró al pasar Angélica dentro, dio de lleno a Darell que la esperaba allí, inmóvil.

Angélica extendió sus brazos, viendo cómo su abrigo ardía al pisar de nuevo el suelo de aquella tétrica casa, como si ésta creyera que no lo necesitara. Darell la tomó de la mano, y descendió junto a ella una escalera de caracol decorada con extraños motivos, que daba al cuarto del ser que tantas pasiones levantaba en su interior.

Éste estaba formado tan sólo por una cama de sabanas rojas. El techo, de tablas de madera, le hacía sospechar que el habitáculo había sido habitado en el sótano del palacete. Darell la lanzó suavemente contra la cama y Angélica, en respuesta, se colocó sobre él y le desabrochó el pantalón. Esparció la falda tapando todo cuánto pudo, a la vez que Darell le deshacía los nudos del corsé. Tanto el uno como el otro, empezaron a jactarse de placer.

Darell saboreaba los bellos senos de Angélica mientras el gimoteo de ésta aumentaba. Pequeñas vibraciones se originaron en la casa que, como un ente vivo que asistía a tal fechoría a escondidas, abrió los orificios de los cuerpos mutilados amontonados en la piso de arriba, de los que se derramaron grandes cantidades de hemoglobina que se hundieron bajo los tablones. Llovía sangre en el sótano.

Angélica se excitó, abriendo de tanto en tanto su boca para llenársela de tan dulce sabor que acariciaba todo su cuerpo, y que la obligaba a aferrarse a sus pechos al no soportar orgasmo de tales proporcione. Darell se percató, y se fue directo al cuello de la inocente doncella. Esperó, y al alcanzar ésta el máximo auge entre sus piernas y gritar, abrió su boca y sacó sus colmillos a relucir, prensó sobre cuello y mantuvo el mordisco, mientras Angélica se alzaba sobre él de tal gozo.

Retiró los colmillos y limpio la sangre con su mano. Angélica se le quedó mirando, acalorada. Acarició su mejilla, y le dijo:

– La muerte lo único que hace es arrebatarte la vida, yo en cambio, te ofrezco un trance entre éstas dos. Ahora ya puedes marcharte e ir a por tu madre, que es para lo que me querías. Lástima que no te hayas enamorado de mí, como yo de ti si he hecho…

Angélica se lamió la poca sangre que le quedaba de entre sus recientes colmillos.


Te dedico a ti mi niña, éste capítulo único que espero que te guste. Cuando lo leas sabrás que está hecho sólo para ti. Te amo, y gracias por hacer de mi vida cada día, algo tan grande como lo que tengo ahora entre manos. Agradezco que sigas a mi lado, pero a cambio te pido que no te me vayas nunca. Hoy es nuestro día. ¡Felicidades!

La más sincera de las críticas: Viernes 13 (2009)

¿Cómo empezar una entrada que todo el mundo conoce? ¿Y es que quién no conoce la saga Friday the 13th? El pasado Viernes 13 Jason Voorhees, el niño que se ahogó en el lago de Crystal Lake un par de décadas atrás, emergió de nuevo de las profundidades. Arrase en taquilla americana y secuela confirmada para el año que viene, son tan sólo dos pruebas irrefutables de que Jason ha vuelto, y lo queramos o no, lo ha hecho para quedarse otra buena temporada. Lo que nos lleva a pensar (si es que queda alguien que no la haya visto ya) si este regreso es positivo o no, tanto en el caso de los fans o seguidores de la saga como al respeto o fidelidad que se haya tenido de la misma. Yo os digo que, a pesar de sufrir Holywood una falta alarmante de ideas, sí. ¡Larga vida a Jason Voorhees!

Ya lo dije en la entrada en la que hable sobre los tópicos que sufren los remakes; con ésta Viernes 13 (2009) me iba al cine con expectativas. Y lo mejor de ver una película bajo unas considerablemente altas expectativas, es salir con ellas cumplidas, a pesar de ser, el de hoy, un caso algo distinto al de los demás.

El remake de un icono (que no de una película) del género es algo más complicado de gestionar. Pues no se trata de llevar el metraje original a los nuevos días, si no de revitalizar al mismo icono en concreto, sobre el que suele girar la película en cuestión, y así hacer que su explotación vuelva a ser rentable, de nuevo. Es ni más ni menos que la falta tan perjudicial de ideas que se sufre desde la industria Hollywoodense, que mencionaba antes.

Reeditas la saga en DVD y Blue-Ray (a excepción de la primera e última parte, para tener una historia abierta, sin principio ni final sobre la que basarte), así como poner en marcha un estudiado plan de merchandising. Los seguidores del personaje (entre los que me incluyo) adquirimos dicho material que nos devuelve a la boca un gusto a añejo. Una vez nos hacemos eco del regreso de Jason, nuestra presencia en los cines está asegurada, y el remake sale a la luz. Así es como se ha gestionado y hecho rentable el remake de Viernes 13.

 

Y como hay crisis y éste Viernes (LMAO) llega Homecoming, sólo me compré las 2 únicas partes lanzadas en Edición Especial de ésta reedición.

Pero aquí viene lo curioso del caso y eso que, a pesar de que como yo, miles serán los que hayan picado el anzuelo, cuando se da una situación como ésta lo normal es que el producto, en ocasiones, no sirva ni como entretenimiento. Y aunque uno inconscientemente vaya ilusionado al cine, no espera encontrar tal slasher de calidad, no en los tiempos que corren.

A pesar de estar en los años 90’ el género slasher en su máximo auge, éste ya daba sus primeros síntomas de estancamiento en el uso de la misma formula una y otra vez. Un bache del que pienso, nunca llegó a recuperarse del todo. Calidad es la palabra que define Viernes 13 (2009). La sorpresa de los nuevos tiempos en la que, de la nada, Marcus Nispel ha parido un slasher cojonudo, de los que se hacían por antaño en los que se denotaba ilusión por el trabajo realizado. Lejos de ser una introducción gratuita, dejad que os cuente las razones de porqué el regreso de Jason Voorhees me parece tan sencillamente genial.

Sinopsis 

Buscando a su hermana desaparecida, Clay se dirige al espeluznante bosque del legendario Crystal Lake, donde tropieza con los viejos y decrépitos restos de una cabaña que yace detrás de unos árboles cubiertos por denso musgo. Y esto no es lo único que se esconde entre la maleza… En contra del consejo de la policía y las advertencias de los habitantes de la zona, Clay continúa con su búsqueda, ayudado por una joven mujer que ha conocido entre un grupo de jóvenes estudiantes preparados para pasar un emocionante fin de semana. Sin embargo, ellos están a punto de encontrar algo más que no habían tenido en cuenta. Lo que menos se imaginan es que han entrado en el dominio de uno de los más terríficos espectros de la historia del cine americano: el infame asesino que caza en Crystal Lake… Jason Voorhees.

La premisa de la que parte esta nueva entrega, a simple vista no da indicios al más mínimo esmero en la elaboración del guión. Sensación equívoca que pronto desvanece al presenciar el inicio, un tanto desconcertante, del que constará tan sólo el preludio de algo más grande y elaborado que de costumbre. En la que es la principal arma de doble filo del filme, éste realiza en sus líneas un esfuerzo mayor por juntar los hechos de 3 partes íntegras. Así, la película da comienzo con los primeros fotogramas de la Sra. Voorhees acechando a la que será su última víctima de la noche, antes de morir decapitada (quién no sabe como muere la Sra. Voorhees a estas alturas) para dar avance en el tiempo y trasladarnos al Crystal Lake actual. Un grupo de jóvenes van en busca de un gran alijo de marihuana (Marcus tiene cierta obsesión con ello) situada en un bosque cercano al lago. La leyenda sobre el niño ahogado y la madre vengativa sigue viva y late con fuerza en los alrededores y, atraídos por tan curiosa historia deciden visitar el campamento en el que se desarrollaron los hechos, despertando así el mal que aún vive en él. Sin tiempo casi a respirar, los miembros del grupo van cayendo uno tras otro hasta dar comienzo la verdadera trama de la película tras los títulos iniciales.

 

 

Una de las integrantes del grupo, en paradero desconocido, resulta ser la hermana de nuestro protagonista, Clay (Jared Padalecki), que tras 6 semanas sigue sin cesar su búsqueda.Sorprende como Shannon y Mark Swift, guionistas del film, han elaborado un libreto que une a la perfección los hechos de las 2 primeras partes para centrarse en homenajear la 3ª.

Un arma de doble filo dado que, al menos yo, esperaba otra cosa como a una Pamela y Jason Voorhees compartiendo plantel, en un remake más centrado en su homónima original que en sus secuelas. La 2ª y 3ª parte me parecen películas excelentes y, si alguna vez he dicho que Viernes 13 era de las pocas películas que pedían a gritos un remake, sin duda hablaba de la original. No encontré desde un principio necesaria revisión alguna de las secuelas pero, visto lo visto, no le ha ido nada mal.

Mirando de cara al futuro, tanto contenido concentrado en ésta (2009) puede llegar a pasarle factura de cara a nuevas secuelas. Pues de las 3 partes que homenajea, se podría haber sacado una película por cada una sin dificultad añadida. Incluso ahora veo, la secuela confirmada en 2010, una precuela que narre los hechos del Viernes 13 original, y otra en 3D (que sólo por el formato sustentaría la justificación de una nueva entrega). 4 entregas en total, curiosamente siendo el 4º, el último capítulo pensado por la Paramount de ser presentado al público originalmente, aunque sean las cifras quienes en el fondo manden.

Entrando más en materia de la película y, dejando claro que el guión, sin ser nada del otro mundo, muestra por lo menos interés como para quedarte de pies juntillas en la butaca, mostrando algo relativamente nuevo sin ser el mismo perro con distinto collar, el metraje resulta ser todo un ejemplo de cómo hacer un buen slasher como dios manda.Ciertamente, no encontrar actores medianamente conocidos ni estrellas del mundillo ayuda con creces a ponerse en situación. Tú, vil espectador, no eres más que otra víctima sacrificable de ésta función.

 
Foto de familia

No esperéis caracteres evolutivos ni nada por el estilo, el film cumple a la perfección con la regla de oro de todo buen slasher de ofrecer a jóvenes en una situación de la que los adultos no pueden sacarles o ayudarles, y es que ni siquiera  la policía consigue cruzar los muros de la cabaña en la que se desarrollan los hechos. Por suerte la película esconde positivismos incluso en éstos mismos, rompiendo tópicos sobre ciertos personajes, como es el caso de Trent (interpretado por Travis Van Winkle), niño de papá maniático del orden y escrupuloso, al que le es imposible divertirse con sus compañeros desvirgados en la cabaña de sus padres, siendo él, el único responsable de su cuidado por lo que parece. También es verdad que luego tenemos al típico xuloputas o al friky de turno, pero las buenas intenciones ahí están, consiguiendo incluso ser algo más que eso. En cuanto a nivel interpretativo no esperéis encontrar algo más allá de jóvenes gritando socorro, y mozas fingiendo correctamente sus orgasmos (bueno vale, en un slasher el tema "sexo" debe aparecer por algún lado de un modo u otro, no?) y ya que ha salido el tema, sí, tranquilos, Viernes 13 (2009) tiene sexo, drogas y sangre, no tanta como la deseada, pero la hay.

El nivel visceral sufre altibajos por momentos, el equipo artístico derrocha imaginación en ciertos asesinatos y en otros, canta su falta con un nivel de hemoglobina más bien justo. Como ya he dicho algunas resultan gratamente sorprendentes, y el filme consigue sobrepasar en éste punto su otra hoja del arma de doble filo con la que es contrapuesto; su trailer.

Trailer Viernes 13 (2009)

A pesar de ser un claro homenaje al del film original, al verlo por 1ª vez pensé que mostraba más de lo que debía, por alivio de uno, al verla, menos por un par de escenas (la del hachazo, magistralmente cortada también en la película, y la de la lancha, que no es una muerte en si) el resto de proyección no te lo tiras esperando a que pase esto o lo otro "porqué salía en el anuncio", como cabría esperar.

 

Trailer Viernes 13 (original)

Otra cosa es esa susodicha evolución del personaje de Jason, convertido ahora en un ser más inteligente, ágil y bruto. Con cosas tan comentadas como la trampa de oso que prepara para una de sus víctimas, no veo que la evolución sea tan exagerada, por otro lado, tema del que también se quejan cierta gente que se hace llamar fan.

Quién haya visto las 3 primeras partes de la saga original, verá que el cambio, si no fuese porqué ahora Jason corre, no es tan brusco. Que de trampas ya había preparado alguna en la 2ª o 3ª parte (no recuerdo exactamente en cual de las dos ahora) y poco más. En el fondo Jason sigue siendo ese incrédulo niño que confunde a su madre en visiones y la oye en su cabeza, que acecha a sus víctimas y espera hasta el momento de atacar. Los zombies antes andaban y ahora corren, pues con Jason pasa igual.

Lástima que el tema principal que Henry Manfredini no haya sido usado más que en los minutos iniciales de la película, tal vez el único punto negro que le vea al remake (tratándose de una saga compuesta por varios iconos históricos para el género en cuestión, que no se use alguno de ellos en su remake es un pecado). El resto de la BSO resulta sencilla y efectista, pero no da para más. Al menos no cae en el abuso de sonidos de estruendo en los asesinatos, buscando el salto de la butaca fácil por parte del espectador, si no de mostrar la escena en si (aunque les sea imposible resistirse a intuir ciertas muertes sin dejar ver nada).

Un slasher juvenil como antiguamente eran hechos es lo que es ésta nueva versión del clásico de terror Friday the 13th, que sin ser un peliculón ofrece algo que no veía hace ya muchos años. Una película con pretensiones, pero siempre en torno a lo que puede aspirar. No es ni será con los años ninguna obra maestra del formato celuloide, pero su cometida cumple y funciona. Sin temor a decir ninguna barbaridad, es ésta, junto a La Noche de los Muertos Vivientes de Tom Savini, y Amanecer de los Muertos de Zack Snyder, los 3 mejores remakes que la industria del cine haya podido realizar (y ahora caen piedras, pero no, aún no he visto La Cosa de John Carpenter). Que renuncia de los mismos tópicos de los que enferma tan gravemente el género del slasher, como pueden ser la presentación de personajes esquemáticos, efectos de sonido, o sus guiones, ahora notoriamente más elaborados que en antaño (pero que ofrecen la misma diversión o más que entonces de sentarte en tu cómoda y desconectar), así de sencillo.

Otra cosa es la nueva estética apodada, que de buen seguro no será del gusto de todos (yo personalmente no termino de ver lo de los túneles), pero que plantea geniales ideas a llevar a cabo en un futuro no muy lejano. ¡Que vuelvan las secuelas por año del gran éxito del terror de todos los tiempos, porqué éste sí es el remake que la película pedía a gritos!

 


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Por no crear otra entrada de Noticias Breves para ésto, os dejo aquí el nuevo trailer de Termination Salvation. Yo solamente espero que no me pase como con Max Payne pero, madre mía, ¡la peli pinta estupenda!
Aunque siga sin ver eso de la nueva triología, tengo esperanzas en ésta parte, cada vez queda menos para salir de dudas…