La más sincera de las críticas: [REC] 2

[REC] 2 se estrenaba en cines tras su paso por el festival de Sitges. Y ya es casualidad que precisamente ese día llegábamos tarde al cine. Pero una fuerza superior que escapa a mi conocimiento quiso que entráramos en la sala justo a tiempo. Los anuncios acababan de finalizar dando paso a los pertinentes trailers previos al film. Cogí aire, respiré hondo, y tomé asiento en la butaca correspondiente. Como decía, el día había llegado al fin, y tras tantos meses de espera, volvía a subirme a la montaña rusa del formato celuloide que lleva por nombre [REC].

NOTA: La siguiente crítica no contiene spoilers de la película, pero si habla de sucesos de su antecesora que ya se dan por supuestos. Si no has visto la original, todavía estas a tiempo de hacerlo. 

Y es que 2 años atrás salí del cine sobrecogido al presenciar tal película, obra de la cual había oído lo que se dice más bien poco, y de la que esperaba menos. La curiosidad mató al gato y el hecho de que crítica y público hablaran unánimemente bien de un producto surgido de la industria del cine español me sorprendió. Aún con mis dudas, entré en aquella sala barajando la posibilidad de haber tirado el dinero, y por ende, de haberme dejado llevar por el boca a boca de la gente. Obviamente, me equivocaba. Desde entonces siempre imaginé en mi cabeza como sería el inicio de la secuela, en el hipotético caso de que la hubiera. Una escena impactante que sirviera las veces de inicio e introducción a la película. Tras esta, una pantalla en negro, y el logo de [REC] 2 surgiendo de la nada con el tema Vudú de Carlos Ann, de fondo.

Nada más lejos de la realidad, se apagan las luces de la sala, y se nos muestra el final de la [REC] original, algo alargado; Ángela Vidal arrastrándose por el ático mientras nosotros la observamos a través del objetivo de la cámara en visión nocturna. De lejos, se escuchan los gritos de una niña pequeña, y Ángela es arrastrada hacia el interior del ático sin poder ella oponer resistencia. La pantalla se torna negra de golpe, y de la nada surge una luz roja que da paso, cómo no, al inconfundible logo de [REC] 2, con Vudú de Carlos Ann de fondo.

A mi modo de ver la secuencia inicial que sigue a esta pequeña introducción ayuda al espectador a meterse de lleno en el meollo de la cuestión. Seguimos al grupo de GEOS designados para entrar en el edificio mientras comprueban equipo y material. Nos bajamos con ellos del furgón y somos testigos del impresionante despliegue del que hace gala la policía y sus estrictas medidas de seguridad. Afuera es un caos, del interior no se tienen noticias. Mientras, se nos van mostrando (a diferencia de su original) los créditos iniciales de la película en pos de advertencia del espectáculo que está a punto de comenzar.

Creo que es justo empezar hablando de la notoria mejoría del recurso de la cámara en mano. Toda secuela acarrea con un problema de serie que no es ni más ni menos que el de la pérdida del factor sorpresa, pero este lastre en mi opinión se hace más importante en secuelas de productos que intentaban desmarcarse un poco de la media como lo pretendía [REC] (sin obviar el hecho de que títulos anteriores a este como El Proyecto de la Bruja de Blair ya echaron mano de la técnica en cuestión). Pero de las ocasiones en las que el cine, hasta el día de hoy, ha optado por contarnos historias tras este particular punto de vista, [REC] ha demostrado ser por méritos propios el caso en el que mejor se ha visto implementado dicho recurso. ¿Qué quiero decir con esto? Que lejos de la genialidad que supuso [REC] en su día, [REC] 2 es, a mi modo de ver, una película mucho mejor filmada que su antecesora.

A su favor cuenta con una cámara más cercana que, respaldándose en el ritmo rápido de la acción, consigue absorber al espectador de forma más efectiva, de modo que tanto escenario como personajes quepan mejor en la pantalla y, por lo general, todo se deje ver con un mayor nivel de detalle. Además, cuenta a su favor con los geniales cambios de cámara pinchados entre miembros del equipo GEO, que ofrecen sabía variedad al desarrollo de la trama, cosa que se agradece.

Seamos sinceros, para Jaume Balagueró y Paco Plaza lo más sencillo habría sido coger Barcelona entera, olvidar el tema de la posesión e infestarla de zombies. Pero si algo denota esta secuela tras su visionado es cariño y mimo por parte de absolutamente todos sus realizadores. Decir a estas tempranas alturas de la crítica que [REC] 2 en consideración se alza con el título de ser, la secuela perfecta, puede ser algo temerario, y de buen seguro para muchos, desorbitado. Pero si por algo considero yo [REC] 2 como tal es por demostrar saber mantenerse dentro de sus parámetros originales, y a su vez, saber innovar en ellos para no caer así en el vago efecto de ser demasiado continuista con respecto a su antecesora, me explico.

Mantener el edificio como principal y único escenario de la película es todo un acierto. Como decía antes, salir al exterior habría sido la forma más sencilla de sacar adelante esta secuela pero, el conocernos de antemano el escenario consigue crear un ambiente más agobiante y tenso que el de la primera parte. La entrada de los 3 adolescentes a mitad de la narración sirve de descanso para el espectador de su misma forma que lo fueron en su día las cómicas entrevistas a los vecinos. Tomamos contacto con el padre de Jennifer del que solo supimos de oídas, y demás guiños a la original como las esposas encontradas en la barandilla de las escaleras. Un dato curioso, ¿os acordáis de la pareja de ancianos en [REC] de los que no se sabe nada al finalizar la proyección? Pues en [REC] 2 también se da el caso de no saber qué ocurre con algún que otro personaje, no adelantaré más.

Lo mejor de todo es que dentro de sus citadas reminiscencias, sabe innovar y aportar algo nuevo para hacer del producto presente algo interesante de nuevo. Se nos expande el tema de la posesión, es decir, ahora no contamos con simples zombies que corren y gritan como condenados, sino que maldicen a Dios todo poderoso si se les pone un crucifijo en la frente y tienen la capacidad incluso de imitar voces y confundirse entre nuestros seres más queridos para hincarnos así el diente.

El nuevo libreto cuenta también con un par de buenos y curiosos giros narrativos (lo de curioso va dirigido al giro final que sufre el relato que no todos serán capaces de asimilar del todo). La fotografía de Pablo Rosso es con creces superior a la de su antecesora, y el espectáculo va más allá de subir simple y llanamente los niveles de hemoglobina mostrada en pantalla, consiguiendo este hombre superarse a si mismo (recordemos que también fue el Director de Fotografía en la [REC] original y que él mismo encarnó al cámara Pablo). Dotando así a la película de un ritmo de acción frenético y disparatado que, siéndoos sincero, no le sienta nada mal.

Pero lo mejor de todo (y es personalmente lo que más me gustó de la [REC] original) es que mantiene su estética de videojuego y la eleva a otro nivel. Si antes los personajes se dedicaban a buscar llaves y otras mil formas para salir del edificio con vida, aquí buscamos sangre. Más concretamente una muestra de sangre de la niña Medeiros pues evidentemente, la Iglesia se ha puesto manos sobre el asunto con lo de la niña y quiere sacar tajada de todo este embrollo. Así que continuamente nos encontraremos corriendo de arriba abajo a la defensiva frente cualquier presencia zombie, en busca de una muestra de sangre que nos saque de aquí (aunque entiendo que este párrafo pueda no ser compartido por todos, reconozco que es un aspecto de [REC] que me gustó a un nivel más personal).

No todo es bueno y tampoco sería hacerle justicia a tal película de no reconocerle sus errores, que tiene un par de ellos. El primero de todos y el más destacable radica en las interpretaciones de los actores. Si bien en la primera encontré que todas las actuaciones rozaban un muy buen nivel (dentro de lo difícil creo yo que tiene que ser interpretar un papel de estas características evitando sobreactuar en alguna que otra línea de diálogo o situación concreta), en esta segunda parte ha habido alguna que otra que no me han convencido del todo. En especial la de Juli Fábregas como el bombero que acompaña a los tres adolescentes en la entrada al interior del edificio.

El otro dato negativo algo menos significativo de la película se refiere a su banda sonora. [REC] 2 ha ganado en melodías ambientales que se escuchan de forma que acompañen en momentos muy puntuales, que sirven las veces de guinda del pastel que supone la brillante atmósfera que se ve capaz de recrear la película. La inclusión del pasodoble Suspiros de España resulta todo un puntazo. Pero, ¿y entonces dónde falla la película en ese aspecto? Pues precisamente en sus créditos finales, soy consciente que superar el Vudú de Carlos Ann era complicado pero, el nuevo tema escogido para esta ocasión no termina de tener el gancho que si tenía el otro (y reconozcámoslo, aquél que habla de [REC] habla de sus virtudes, sus defectos, y de la susodicha canción LMAO).

¿Qué podemos sacar en conclusión final a todo esto? Qué [REC] 2 es, en efecto, la secuela perfecta. Es a efectos prácticos lo que supuso en su día Aliens El Regreso para el cine. Original y secuela son películas que poco tienen que ver una con la otra pues en los dos casos, en su original se tiraba más por el suspense del "qué pasará" y el miedo, y en sus respectivas secuelas hacía la acción pura y frenética.

 

La secuela perfecta debería ser aquella película que mantuviera ciertos parámetros respecto a su original, pero que a su vez fuera capaz de incluir suficientes elementos nuevos para hacer de ella un producto totalmente nuevo. No se trata sólo de saber innovar, sino de situar esos nuevos elementos de forma lógica y coherente, respetando la esencia de la misma saga. Requisitos que [REC] 2 cumple de sobras. Es más grande y mejor en todos sus aspectos, y sabe mantener con gran acierto la atención del espectador durante los 90 minutos de metraje, sin decaer el ritmo en ningún momento o ser víctima de altibajos, gracias a un guión construido sobre una sólida base, y sobretodo bien elaborado.  

Solo queda dar las gracias a Paco, a Jaume, a Pablo Rosso y a todo el equipo del que se compone [REC] 2 por habernos regalado tan dulce maravilla a nuestros ojos. Echa por y para fans, sobra pedir que lo único que nos falta para besar el cielo es una edición especial en DVD igual de elaborada y currada (en cuanto a calidad, material adicional y presentación se refiere) como con la que nos sorprendieron ara ya cosa de 2 años con [REC]. Gracias, de verdad. El cine español lo necesitaba.