TOP 10 Mejores juegos de lo que va de generación (2ª parte)

5. Alone In The Dark: Inferno

 

 

El caso de este juego es algo distinto al de los demás. En un principio salió para 360 y el resto de consolas de sobremesa actuales (incluyendo a PS2 también), con la excepción de PS3 que recibió su correspondiente versión 6 meses después de forma injusta. Injusta de cara a todos aquellos usuarios que ya adquirieran su copia de Alone In The Dark con antelación a la salida de su revisión: Inferno, dos juegos que, a mi modo de ver poco o nada tienen que ver el uno con el otro.

En el caso de Inferno (revisión del juego original lanzada de forma exclusiva en PS3) se nos presenta el mismo juego con los 6 meses de desarrollo que le quedaban al otro antes de salir al mercado en óptimas condiciones. Y es que en Inferno desaparecen todos los bugs, problemas gráficos, controles tediosos, etcétera. Obvia decir que dejadas atrás estas lacras, el juego puede por fin dejarse ver como la joya que es: un juego impresionante de cabo a rabo con algunos de los momentos más impactantes que he jugado últimamente. Edificios que se desprenden a nuestro paso y calles enteras que se hunden arrastradas por el mal que cierna sobre el ahora aislado Central Park es lo que nos encontraremos a lo largo de nuestra aventura, dividida de forma episódica (como en Siren Blood Curse). Como curiosidad, otra cosa que comparte con Siren Blood Curse es su increíble banda sonora que pone los pelos de punta con solo oírla y que supone la guinda a los momentos más frenéticos de la aventura.

 

El tutorial que se sucederá en los primeros compases del juego nos ayudará a familiarizarnos con el control de una forma muy sencilla e intuitiva. Matizo en este último punto porqué de lejos Alone In The Dark: Inferno puede dar la impresión de poseer un control algo enrevesado o complicado, aunque eso es dado la infinidad de posibilidades que ofrece su modo de juego. Si es que se me permite la formalidad de llamar a Infierno un Survival Horror, de miedo poco pero de innovación toda la que quieras, imagines, y más.

 

El factor clave en esta entrega es el fuego. Todo está relacionado con el fuego, por tanto, los enemigos a los que hagamos frente solo seremos capaces de acabar con ellos de una vez por todas con la aplicación del fuego, y nuestro objetivo para librar batallas y salir ilesos de ellas será dar con él, sea vertiendo alcohol sobre un palo con un trapo atado a un extremo y prendiéndole fuego, con la creación de balas ígneas que afecten de forma mortal a nuestros enemigos, prendiendo mechas improvisadas vaciando el depósito de un coche o el contenido de un producto inflamable, etcétera. Para más inri, todo Central Park será nuestro entorno y podremos "agenciarnos" con un coche que encontremos aparcado por ahí y explorar el terreno libremente.

Una lástima que dicho entorno abierto no haya sido explotado más allá de dar con la localización de todas las raíces del mal. El juego se encuentra doblado al castellano (me duele tener que señalar esto como el otro punto negativo del juego), pero no porqué el mismo sea de mala calidad (más bien ya lo quisieran para si algunos) sino porqué las voces se reproducen de forma que se crea como una especie de eco algo molesto. En definitiva, un juego que podría haber llegado a ser un triple AAA de haber estado unos meses más en el asadero y haber salido de igual forma para todo el mundo.

 

4. Metal Gear Solid 4: Guns Of The Patriots

 

Sé que estabais esperando su aparición en el TOP así que aquí lo tenéis. Metal Gear Solid 4 suponía el teórico colofón final de 20 años de historia de una se las sagas más relevantes del mundo del videojuego y de la que me considero auténtico fan, o al menos me lo consideraba hasta ahora. Lejos del hecho de que Kojima anunciara como tres juegos más tras el lanzamiento del, como ya he dicho, "último capítulo" de la saga, el juego a pesar de la opinión general que se tiene de él, a mí personalmente me gustó.

Una historia dividida en 5 actos en los cuales cada uno soporta su propio marco argumental. Y no solo eso, cada uno de ellos compone una forma de jugar totalmente distinta a la otra, en total 5 formas distintas de jugar a un mismo Metal Gear con el fin de sacar lo mejor de si que ha dado la saga a lo largo de todos estos años. En consideración, si MGS4 es bueno en algo es en su jugabilidad pues conduce al género de acción táctica a ciertos niveles pocas veces alcanzados antes en un juego. Jugar a MGS4 es jugar tal y como nosotros queramos. Sus posibilidades, no solo en lo referente a movimientos, sino en armamento, artilugios, etcétera, facilitan el que seamos nosotros mismos los que establezcamos su orden jugable (por tanto, podremos escoger infiltrarnos a hurtadillas entre las filas enemigas estando al acecho desde nuestro mejor escondite empuñando armas no letales, o bien aliarnos con la milicia local y ayudarles en su guerra particular contra las PMCs (por nombrar dos de sus múltiples opciones de estilos de juego).

Gráficamente es, para mí, el mejor título de PS3 (que no por ello tiene que ser el mejor), y uno de los más bellos vistos en esta generación. Con un doblaje al inglés impagable y presentado todo bajo un aire de superproducción que solo los más grandes pueden permitirse el lujo de ofrecer. Pero de buen seguro que no se os escapa una y habréis advertido que de pintar tan bien la cosa no figuraría en un 4º puesto de los 10 mejores. Seguramente sea el juego al que más tiempo dedique en sus errores, precisamente por mi condición de fan que me impide valorar el juego con total objetividad y ser un poco más quisquilloso con él no así con el resto.

El argumento a mi modo de ver es genial, pero se nota que ni Kojima mismo sabía muy bien como hacérselo para encontrar una excusa que reuniera a todos los personajes de la saga en un mismo libreto. 1r error a la hora de enfocar la historia creo yo, que no pienso que necesitase de absolutamente todos los personajes para ver la luz. Sin más, Vamp no pinta absolutamente nada en MGS4, Akiba menos, el interesante papel de Meryl en MGS1 termina definiéndose como una caricatura de si mismo aquí, y de Raiden ya ni hablo. En su intento por hacer que gustara más a las masas, Kojima termino destrozando por completo el que para mí era uno de los personajes más interesantes de MGS2.Y es precisamente todo este séquito de desdibujados personajes, los que estropean el resultado final de esta historia, frente a otros cautivadores como Drebin u Sunny.

¿En que falla entonces MGS4? En su patético final, mal resuelto. Como decía, los roles interesantes como los del propio Old Snake, Liquid Ocelot, Drebin, Otacon, Campbell, Rose y cía, se ven eclipsados por el resto del cuarteto que se nota que están ahí por estar, porqué la ocasión así lo dice. No quiero spoilear nada pero, los que se lo hayan terminado sabrán a que escenas del último acto y epílogo del mismo me refiero cuando empleo el término "patético". Que puede que el final, algo que se limita a unas simples cinemáticas, no sea para tanto como para valorar el resto del conjunto bajo su condición, puede. Pero cuando se trata del capítulo final de unos 20 años de historia en forma de varios juegos publicados en distintas consolas, la cosa cambia, y mucho.

 

3. Silent Hill: Homecoming

E aquí el dicho de que los gráficos no lo son todo alzado a la enésima potencia. Soy consciente de que a más de uno se le habrán saltado los ojos al verlo aquí pero, en una comparación burda, si MGS4 tiene gráficos pero un argumento cogido con pinzas, este Silent Hill: Homecoming suple gráficos por un sólido argumento y ambientación que suponen el más claro regreso a los inicios de la saga, y a su vez a las puertas de la innovación de cara al lanzamiento de nuevos títulos de la serie. Pues Homecoming, de igual forma que lo hace Alone In The Dark: Inferno, nos viene a decir que es posible innovar dentro de los Survival Horror sin perderse por el camino y llegar a buen puerto (Resident Evil, cof cof…).

Cuando Silent Hill 4: The Room se alejó de las fórmulas originales en busca de nuevos derroteros por los que expandir la serie, se le acusó de no respetar las formulas originales de la franquicia. Y cuando Origins supuso un claro regreso a ellos, se le tildó de continuista, en parte por su arcaico control del año de la quinta entre otras razones. Es decir, que Homecoming viene a ser la fusión perfecta de este par de juegos, con un argumento y atmósfera general que respira el juego que recuerdan a los Silent Hills de antaño, y un sistema jugable renovado basado en los movimientos esquivos y el ataque defensivo frente criaturas de pesadilla inimaginables incluso para la mente de cualquier niño. Aunque suene muy raro dicho así, el control es de lo más sencillo: basándose en un botón para esquivar ataques y otros dos para realizarlos. Cada criatura tendrá sus propias rutinas y por tanto, librar combate será una tarea muy distinta por cada una de ellas.

 

Gráficamente el diseño de enemigos es bestial, los escenarios del mundo de pesadilla y algunos de Silent Hill como la misma recreación de la ciudad junto con la de Sheperd’s Glen y algún que otro interior como el de la Iglesia dejan a uno sin habla. Otros en cambio, no pasan del aprobado, por no hablar del diseño de personajes, algo alarmante en un juego de dicha generación, de los que solo se salva Alex Shepard, el protagonista del juego.

Pero la mejor baza de Homecoming es su argumento. Jugarlo es una delicia e ir desenterrando poco a poco los secretos que condujeron a Sheperd’s Glen a su dejadez actual y su conexión con el pueblo maldito de Silent Hill no tienen precio. Todos los personajes nos ocultan pistas sobre la verdad de lo acontecido aquí, todos temen porqué tales salgan a la luz y con ellas arrastren otras tantas verdades. A cada paso todo son más misterios, secretismos, y reveladores indicios. Una historia que engancha de principio a fin, muy elaborada, y mejor contada aún, inclusive  notable giro final de guión casi en forma de guiño a otro título de la saga. Un juego que, con la suma de todas sus virtudes, da por resultado una experiencia grandiosa. Una de las pocas ocasiones en las que al terminarme susodicho juego, no he pensado "tal vez si corrigen esto y lo otro para la próxima vez puede que lo consigan". Silent Hill: Homecoming es exactamente lo que me esperaba de él, un juego que, una vez concluido, pude soltar un "se acabó" en pos de alivio junto con una sonrisa sin la necesidad de quedarme a la espera de un próximo título que sacie mis ansias de la saga en cuestión.

 

2. FallOut 3

Ante todo he de confesar un secreto, no soy lo que se dice "seguidor" de la saga FallOut, siendo éste la 1ª toma de contacto que tengo con la franquicia. Sé de buena fe que la valoración de sus consiguientes seguidores dista mucho de la mía, considerándolo en más de una ocasión el peor título de la saga numérica. Yo tampoco es que sea muy ávido a jugar juegos de rol de estas características, mi 1ª experiencia con ellos fue The Elder Scrolls IV Oblivion que como algunos habrán adivinado me supo una sórdida decepción, debida seguramente a mi nula experiencia y práctica en el género. Pero fue alfon_1995, un ex compañero de Gamefilia caído en combate que de buen seguro muchos de vosotros recordaréis, quién me recomendó probar FallOut 3.

Fueron numerosas las conversaciones que hicieron falta para terminar de convencerme del todo y animarme a probarlo, y lo cierto es que su atractivo precio de 26€ me incentivo a ello. Tras acabármelo dos veces, desbloquear el Trofeo Platino y descubrir todos sus secretos habidos y por haber, únicamente puedo añadir a sus palabras que acertó, y de qué manera. Los motivos por los que prefiera FallOut 3 frente a Oblivion (todo y que su comparación no sea del todo justa) se dan comienzo desde su ambientación y temática, más acorde a los gustos personales de servidor, a su jugabilidad más sencilla y asequible.

 

Puede sonar extraño considerar un mastodóntico FallOut 3 de juego fácil, pero así es como lo veo ante mi sorpresa al ver que, al fin y al cabo, un cateto como yo en dicho género ha sido capaz de dominar por completo la experiencia jugable del mismo. Eso no quita que el Yermo sea un mundo enorme lleno de sorpresas, en el que seremos libres de descubrir cuántas queramos sin coartad ninguna de movimientos sobre el jugador. Tomaremos el papel de un fugitivo del Refugio 101 que se vera desnudo frente al basto mundo que se abre ahora ante sus ojos, en busca de su padre quién también ha huido del lugar. Junto a él, deberemos desentramar que se esconde tras el misterioso "Proyecto Pureza", y qué intereses pueden tener ciertas organizaciones vigentes en la actualidad en hacer suyo dicho proyecto.

Pero eso no es más que la trama principal, y es que tras esta entretenida (aunque algo discreta) historia, se hallan otro centenar más de ellas esperando ser contadas. Cada personaje con el que nos encontremos tendrá un mundo propio suyo a sus espaldas; seres entrañables y narraciones enternecedoras se darán cabida en este desolador futuro post-apocalíptico. Y sinceramente, todo lo que diga de este juego se queda corto, pero su inmensidad e libertad de acción han hecho de él una de las mejores experiencias jugables más enriquecedoras que he tenido el placer de completar en años.

 

1. The Darkness

The Darkness es algo más que un videojuego, es una obra aparte en este sector. No dudo yo que más de uno se sorprenda al verlo en 1ª posición, pero bajo mi punto de vista es, de forma indiscutible, el mejor videojuego de lo que va de actual generación. Salió en la 1ª hornada de juegos de PS3 (siendo lanzado también en 360 y PC), y en él se nos contaba la historia de Jackie Estacado (ya no se ven personajes como este), un joven cuya desgracia aconteció en su 21 cumpleaños, cuando su tío Paulie intenta matarlo por miedo a que, tarde o temprano, Jackie acabe reemplazándole en su puesto como miembro de "la Cosa Nostra". Circunstancias que no desvelaré conducen al suicidio de Jackie quién, no se sabe si por suerte o por desgracia, La Oscuridad le bendice con una 2ª oportunidad.

Y así, reencarnado al mismísimo mal, sembraremos el caos por las calles en busca de la cabeza de nuestro tío Paulie y todo aquél que conspiró contra nosotros, mientras a su vez intentamos dominar tan extraño poder que ahora nos posee. Lo que se traduce a poder controlar a la propia Oscuridad por medio de nuestro cuerpo. Seremos capaces de enviar tentáculos carnívoros reptantes contra nuestros enemigos, extender los brazos del mal con los que atravesar a todo aquél que nos haga frente, crear agujeros negros e incluso portar las armas del señor oscuro. Nuestras habilidades subirán de nivel a medida que alimentemos dicho ente mediante los corazones de nuestros rivales caídos, en un festín de sangre y vísceras.

A pesar de ser un título bastante primerizo en cuánto lo que va de presente generación, el título mostraba unas cotas de calidad altísimas en cualquiera de sus apartados. Para que veáis un ejemplo de la espectacularidad de la que hablo, moviéndonos en unos entornos foto-realistas, debíamos jugar con la luz del escenario para encontrar, precisamente, oscuridad: el único modo por el que invocar a tan viles criaturas dormidas en nuestro cuerpo. Cuando moríamos en la línea argumental del juego, viajábamos al infierno, tierra de la que es dueña La Oscuridad, en dónde se suceden los paisajes más bonitos (artísticamente hablando) de todo el juego, como si de una dimensión paralela (o de dos juegos distintos) se tratara. Una tierra en la que gente como Jackie vive atrapada en el tiempo (atención al soldado de las trincheras que por más que se suicide una y otra vez no consigue morir escapando así de su tormento personal que es la vida eterna en ese mundo), habitada por nazis inmortales cuyas almas vagan eternas por dichos parajes.

El juego además puede presumir de contener en su avance varios de los momentos más intensos, emotivos y épicos, que habréis tenido el placer de jugar desde que vuestras manos presentaron sus más sinceros respetos al pad. Tales como el frenético inicio del juego, el suicidio de Jackie (y la carga emocional que contiene dicha escena), el asalto al castillo de La Oscuridad, o su final, de lejos uno de los mejores que he podido contemplar (por lo sencillo pero a su vez significativo desenlace), convierten a The Darkness en mi juego favorito de lo que va de generación, y porqué no decirlo, en uno de mis favoritos de mi historia como jugador.

 

Conclusión final 

No sé exactamente como finalizar la entrada de hoy, o mejor dicho, este TOP personal, pero una cosa quería dejar clara. Cuando di el salto a la nueva generación de consolas, no lo hice para contemplar como bobo las maravillas gráficas que los actuales sistemas de sobremesa podían ofrecerme, de la mano de una nula jugabilidad (léase Assasin’s Creed). Yo buscaba otra cosa que espero veáis reflejada en el TOP, buscaba otra forma de contar historias. Juegos como Alone In The Dark: Inferno o The Darkness lo han conseguido. Juegos aparentemente sencillos que en su haber tienen historias de todo tipo contadas un paso más allá como se nos eran contadas antes (Tomb Raider: Underworld sería otro ejemplo), juegazos cuyo desarrollo motiva al jugador a seguir desentramando su trama y exprimiendo el 100% de sus posibilidades, acompañados ya de paso de un lavado de cara gráfico más acorde con los nuevos tiempos. Inferno ofrece una jugabilidad pocas veces vista antes (en lo referente a la cantidad ilimitada de variables a la hora de librar combate), y lo mismo pasa con Metal Gear Solid 4. Quería exactamente eso, juegos que fueran un paso más allá de lo visto en la anterior generación, conservando las cualidades que en su día ya me encandilaron del mundo de los videojuegos.

Y sinceramente, con esta lista me doy cuenta de que lo he conseguido. He dado con las experiencias que yo buscaba jugar en esta generación de lleno. Que no os engañen las impresionantes campañas de marketing por parte de ciertas compañías ni la venta gratuita de humo vertida sobre ciertos juegos por parte de los medios especializados. La lección que saco yo de todo esto es que os guiéis siempre por vuestros gustos más personales, decantándoos así por la opción más sensata. Todo juego que pase por vuestra mano, bien podréis alabarlo que la opinión publica y/o especializada podrá odiarlo, pero sobretodo manteneos firmes bajo vuestras apreciaciones personales, y es que no hay nada mejor en esta vida que ser uno mismo. Los gráficos no lo son todo, y un buen control junto con una historia bien contada pueden ser un divertimento mayor de lo que únicamente entra por la vista. Y si no me creéis, aquí tenéis 10 juegos que lo demuestran.


He estado con gripe, de ahí que la publicación de la entrada haya demorado tanto ^^