(AMIGO INVISIBLE – Gamefilia 09′) FAR CRY CITY has been destroyed!

M4rk09: Esto… ¿cómo decírtelo?

STRELOK 350: Ánimo, que seguro que no es para tanto.

M4rk09: Es que, verás. No tengo tu regalo…

STRELOK 350: ¿Regalo?

M4rk09: Si lo sé, soy mal amigo incluso siendo invisible.

STRELOK 350: ¡Pero si te estoy viendo y todo!

M4rk09: ¿¡Pero como es posible!?

STRELOK 350: Very Surprised

M4rk09: Te prometo que lo he intentado. Pero por más que haya insistido en mi propósito, siempre he fracasado…

(Canción de fondo para narrar un viaje épico)

 

Lo primero fue pensar en qué podría ser de tu agrado, dado que tu y yo no nos conocemos de mucho. Es decir, sé que formas parte de Gamefilia, pero que tu hogar reside muy lejos del mío. Me atrevería a decir que de hecho tú y yo hemos compartido lo que se dice pocos o ningún comentario hasta el día de hoy. Por lo que contigo lo tenía difícil eso de acertar. Así que me puse a ello e intenté averiguar qué podría ser de tu agrado…

 

 

Empecé por algo sencillo, intenté capturarte un Pokémon (que conste que la idea la saqué de tu información de Perfil), pero como comprenderás tampoco sabía muy bien qué capturarte, de hecho tampoco es que ándase sobrado de Pokeballs de esas. Por si fuera poco, allí en Home en dónde vivo yo no es que existan grandes poblaciones de estos antipáticos seres. Y digo antipáticos porqué, al proponerle a uno venirse conmigo bajo el brazo como tu regalo del Amigo Invisible, el muy cerdo no supo ni contestarme. Entiendo que la idea dicha así a bote pronto sea un poco precipitada y a la virulé, pero habría aceptado un "no" por respuesta (yo que soy muy comprensible).

 

Nada, que el bichejo no me respondió, y como no entendía ese complejo mecanismo de lanzar una Pokeball y esperar a que el bicho se capturara solo, le asesté un puñetazo y cayó rendido al suelo. Culpa mía, porqué al no esperar a que se capturara su tamaño no se vio reducido a un aura multicolor y erre que erre que no entraba en la bola esa. Así que me lo llevé en brazos cuesta arriba…

De repente y sin previo aviso, se nos abalanzó un ejército de enfermeras clónicas pertenecientes a un Centro Pokémon. Pretendían curarme tu regalo, pues supuestamente tenía un chichón en la cabeza de no sé qué supuesto golpe. Pero yo no me acordaba que incluso los Pokémons tienen tarjeta de la seguridad social, y como me la había dejado en casa, pues salí corriendo como todo buen ciudadano habría hecho. Pero en mitad de mi fuga me atropelló una tortuga armada hasta los dientes, y a pesar de haber detenido a un ladrón gracias a mi fortuito acto, las enfermeras me arrastraron hasta el hospital.

(¿¡LoLo Shocked!?) Sí, un café con leche y una baya. (¿Porqué seréis todas iguales?)

 

Cuando desperté, todas ellas se me quedaron mirando. Por un momento pensé en traerte un par de ellas a la puerta de tu casa pero…

STRELOK 350: ¿¡Entonces desde un principio tenías la intención de aparecerte delante de mí!? Asco de amigos invisibles, todos hacéis igual…

M4rk09: Como te iba diciendo, una vez hube agarrado tres senos distintos de aquellas muchachas para ver cual de ellas podía convencerte más (en efecto, no sé nada de ti pero si sé que tipo de senos te gusta tocar (bueno, quién dice tocar dice… Very Surprised)), me abofetearon alegando que lo que les había traído no era un Pokémon si no un Digimon.

Si ya decía yo que aquél Pikachu era demasiado naranja, resulta que lo confundí con un Agumon (los dos tienen cola no me jodas que no se parecen) así que le pegaron un tiro con una 45. en toda la sien. No tuve tiempo de preguntarles si lo de sobarlas les sentó mal, porqué de la sangre del entonces difunto Agumon (ahora vuelve a ser un huevo) surgió el infierno.

 

Las enfermeras se volvieron más voluptuosas todavía, lo único malo es que ahora mordían, y como no estaba seguro si a ti lo del sadomasoquismo te iba o no, preferí no jugármela y salir por patas.

Mientras corría, el infierno me dio en que pensar. Sé que te gusta (al igual que a mí) el heavy metal, así que me puse a pensar en tonadillas que pudieran sonar a la llegada de mi regalo a tu portal. De hecho creo que ahora está sonando Rammstein, de no ser así, deberías haberle dado al Play muchos párrafos atrás. De no gustarte, no haberle dado, pero no te quejes que luego con otras cosas no me eres tan exigente, eh Cool?

La verdad es que, si algo se me da bien en esta vida es correr. Sé que no me creerás tras haber tardado tanto en publicar pero, lo cierto es que voy tan rápido por la vida que cuando me quise dar cuenta estaba zampándome todos los helados y zumos de piña que se cruzaban en mi camino, a lo Pac-Man.

 

– 

Me estaba volviendo amarillo, tanto que incluso pensé en pintarme de Pikachu y presentarme ante ti como tal por si colaba. Claro que luego reflexioné, y llegué a la conclusión de que, lo puesto en tu información de Perfil sería más bien irónico y no verídico. Tampoco estaba a tiempo de potar alguno de los zumos de piña u helados ya digeridos, así que de tanto pensar me estampé contra un árbol (seguro que ya no os acordabais de que iba corriendo).

Abrí los ojos, y me dije: "con tantas desdichas, ¿porqué no redactarlas en una misma entrada (todo decorado un poco, no esperarías que lo de las enfermeras fuera cierto, lo demás casi…) y regalarle uno de los relatos más estrambóticos jamás publicados?"

Soy vago por naturaleza, así que como no tenía otra cosa más cerca que aquella mansión siniestra, me acerqué y piqué a la puerta a la espera de que alguien amablemente me atendiera.

Ozwell E. Spencer: ¿Quién osa usurpar mi morada?

M4rk09: Perdone, ¿aquí venden ordenadores?

Ozwell E. Spencer: Aquí solo tenemos máquinas de escribir, ¡y ahora largo!

Empleado bocazas (el que va de listo y luego no tiene ni idea): ¡Espere, yo tengo puntos de guardado automáticos! 

M4rk09: Me cago en…

M4rk09: Pensándolo bien me los llevo.

Debida la gran explosión, salí volando por los aires. Y tras volar (valga la redundancia) otra eternidad más, acabe estampándome contra una nave que sobrevolaba los alrededores, transportando soldados espaciales que no paraban de gritar "HOLA" a mi llegada, a lo que yo les respondía "HALO". Conversaciones de besugos si, pero me sentía como en Home saludando a to’ dios.

Le pregunté al comandante de la nave por dónde paraba Far Cry City, HA-LO que me respondió que cerca de Silent City, es decir, en dirección Racoon Hill (de hecho Silent City es la realidad chic de Racoon Hill).

 

¡Eso si es estilo Harry (si si, es Harry Mason, el mismo LMAO)

 

Por el camino atropellamos a un hombre Apenado al Máximo, preguntándonos por su amante fallecida. El tipo vestía muy elegante, de negro, trajeado y con corbata, pero hablaba a tiempo bala y como comprenderás íbamos con prisas, no creo que te importe mucho pero bueno yo te lo menciono por si acaso quieres ir a su entierro, que el hombre tenía pinta de solitario y tener compañía de camino al limbo no le iría mal.

Lo que importa es que ya estaba en Far Cry City regalo en mano, pero para asegurarme de que el relato era de calidad intenté publicarlo en la librería de la esquina. ¿El resultado? Me negaron su publicación alegando que la narración no contenía suficiente contenido adulto. Así que te he comprado esto por las molestias…

 

 

¿Que ya lo tienes? Pues no te quejes que al principio de la entrada te había dicho que no tenía regalo alguno y mírame ahora.


¡Feliz Amigo Invisible STRELOK, espero haberte sacado como mínimo alguna sonrisilla, y apiádate de mí por haber tardado tanto en publicar Rolling Eyes!

Resident Evil Hooome (en vez de Fooour)

 

Por desgracia, todos los días son iguales aquí, en Home. O al menos, lo eran. Dejad que me presente ante todo, me llamo Marc; muchos de vosotros en Gamefilia me conocéis como M4rk09, aunque aquí en Home soy conocido como Yi. ¿Qué es un Yi, os preguntaréis? Muy sencillo, un Yi es un descendiente de Xi  (juego creado en Home por los programadores de Wii de forma encubierta), que a su vez es la semilla que dará fruto a la nueva generación de Zii’s, la nueva patente registrada de Nintendo. Como comprenderéis, tal fue mi sorpresa al descubrir que el linaje de la familia Nintendo alcanzaba incluso un sistema propiedad de Sony, que en cuanto supe de ello no me lo pensé dos veces y me fui a vivir a Home en pos de descubrir quienes eran mi auténtica familia.

 

Al principio todo iba bien, Home no era tan diferente de Silent Hill, por lo que adaptarse a él y a la vida que allí se practica fue fácil. Al asomarme a la calle desde el balcón del Estudio en el mar, nunca veía a nadie pasear por allí. Era un barrio muy tranquilo. Tanto, que en ocasiones tenía la sensación de ser el único inquilino en aquella comunidad de vecinos (una sensación más fuerte incluso que la que sentí cuando me hospede en el South Ashfield Heights en mi época como estudiante universitario). Pero los días se hacían eternos a medida que pasaban, y la gente seguía sin aparecer por allí. Nadie venía a visitarme a mi Espacio Personal, y yo me limitaba a releer una y otra vez aquellos cómics de Watchmen cuya descarga era gratuita, hasta que me cansaba de ellos y entonces me lanzaba el de tamaño gigante encima para perder así el conocimiento. Por no hablar del horrible clima de Home. Luego la gente se queja de que en Silent Hill hace demasiado frío, pero al menos allí de tanto en tanto se hace de noche y mínimamente uno puede distinguir en que franja horaria se encuentra. No como aquí, todo el santo día soleado y con el cielo despejado. Asómate cuando quieras, sea Mayo o Diciembre, que como se te ocurra mirar al cielo de frente sin unas buenas gafas de sol… ya me contarás ya.

Hasta que un día, morí del aburrimiento. Y en una afortunada pantalla de Game Over (porqué en Home uno también puede morir), decidí Continuar con el propósito que me trajo aquí; descubrir el linaje genético perdido de la familia Nintendo. Así que cogí, pulsé el botón del ascensor (por muy raro que parezca, no hay forma posible de entrar en mi Estudio en el mar que no sea mediante el ascensor (imaginaos el caos que supondría para mí el tener un rellano con una comunidad de vecinos como la mía, ¡tendría que limpiar la escalera todas las semanas!)) y empecé a descargarme el que sería mi próximo destino: el Centro Comercial de Home.

 

¿Y por qué el Centro Comercial y no la Plaza, algo de lejos más lógico? Pues porque teniendo en cuenta que la Plaza es el centro de Home, y que yo me había quedado encerrado en mi apartamento la tira de meses, todavía no estaba capacitado como para relacionarme con aglomeraciones de gente proponiéndome jugar al ajedrez. El Centro Comercial sería un lugar más tranquilo por el que empezar a investigar, sabrá dios dónde viven los cuatro gatos que consumen en él (posiblemente en otro Estudio en el mar). Bueno, de hecho yo una vez también compré en él, pero con un saco en la cabeza para que no se me viera en público. Aunque la gente me confundió con el Dr. Salvador de Resident Evil 4, y no por ir motosierra en mano sino por la tripilla, que tantos meses sin salir de casa luego el físico se resiente. Total, que no me dejaron en paz, pero conseguí efectuar al fin y al cabo mi estúpida compra de muebles cutres gratuitos de los que la mayoría de ellos servían generalmente para sentarse y poco más. ¡Joder, estoy divagando! Mejor sigo con la narración… ¿Por dónde íbamos?

 

Bueno, vale. Confieso que aquél altercado fue lo que me inspiró más tarde para empezar a buscar en Home, pues si algo he aprendido de la saga Resident Evil es que, tras cada cascada, siempre hay algo; sea un tesoro, un archivo de un ingeniero que el pobre se dejó allí en un descuido (¿qué hace un ingeniero en el interior de una cascada? (tono irónico OFF)), o bien un camino. ¡Bingo! ¡Qué casualidad que en el Centro Comercial exista una cascada por la que precisamente se puede cruzar! Dicho y hecho, seguí el camino prefijado en línea recta (como si pudiera plantearme la posibilidad de ir en otra dirección) que me condujo, para variar, a Kijuju (como si no me lo esperara).

 

Kijuju, famoso lugar no por ser el corazón de África sino por ser el síntoma definitivo de que Resident Evil como saga de videojuegos perdió definitivamente la esencia que un día la hizo grande. Por si fuera poco, el sol había salido como nunca lo había hecho. ¡Joder, que ni la noche en la que Silent Hill ardió en llamas hacía tanto calor la virgen! Por si fuera poco, África demostró ser un continente de inconcurrencias argumentales…

…pues ahora Reynard Fisher (el del turbante que muere en el juego decapitado por el tío de la hacha, ¡ups SPOILER LMAO!, ¿ahora que lo pienso si murió en el juego como demonios estaba vivo en Home?) no poseía una carnicería sino una tienda especializada en venta y reparación de ordenadores en mitad de ninguna parte (¿de verdad nadie en Home se ha preguntado alguna vez el porqué de una tienda así en Kijuju?). Vale, sí. Pongo a parir de forma indiscriminada a Resident Evil 5, pero me lo he terminado un par de veces. Y como tal persona que lo ha hecho, ya sabía a mi llegada a quién debía acudir si lo que quería eran respuestas.

Tras intentar demostrar quién era el tipo más duro de los dos como sólo los animales y los hombres saben hacer, Reynard Fisher me prometió la información por un precio. ¡Lo que me faltaba ya, me gasté 600€ en su día para poder vivir en Home y ahora encima tenía que pagar para completar una misión extra cuya realización no me conllevaría más de dos horas, todo para saber de dónde cojones vengo (y que no salte el listo de turno de los que me están leyendo diciéndome que de una vagina porqué me lo cargo)!

 
 

Aunque por suerte, aclaramos el malentendido como personas adultas que éramos (teóricamente lo seguimos siendo por si cabe alguna duda). Lo que quería en verdad era que le hiciera el favor de lavarle su moneda de la suerte, al no poder hacerlo él mismo pues en su contrato se le exigía estar siempre apoyado en dicha puerta cuanto estaba de servicio. Creí que la tarea sería sencilla: regresaría al apartamento, lavaría su moneda en la pica y se la llevaría de vuelta.

Con lo que no contaba era con encontrarme con una horda de poltergeist en forma de escarabajos por todo el piso, algo parecido a lo que le ocurrió a un compañero mío de clase llamado Henry Townshend. Lo peor fue descubrir, tras limpiar la casa de espíritus, que en mi Estudio en el mar no contaba con una mísera pica en la que lavar la moneda (de hecho ni sé si en Home se venden muebles de estas características, los retretes lo entiendo al estar registrados por Nintendo desde la salida de No More Heroes pero, ¿es que la gente no se ducha ni se lava nunca las manos en Home? E aquí el origen de la Gripe A señores).

Así que nada, me tocó lavar la moneda en uno de los charcos del suelo de esos que había frente a la tienda. Pero ya se sabe que en las mejores historias todo se complica a última hora, y de haberme dicho Reynard la verdad, el relato concluiría aquí. ¿El resultado? Me lo encontré muerto. Se había desangrado sobre el teclado de su ordenador intentando compartir en Facebook su estado crítico tras recibir una puñalada mortal. Era obvio que alguien en Kijuju no quería que desentramara el pastel. Pero las constantes amenazas de muerte que recibía de forma indirecta me incentivaron a seguir con mi búsqueda por lo que no dejé el caso. Y echando un ojo por ahí… empecé a darme de bruces con elementos del escenario la mar de desconcertantes.

¿Qué hacían allí esas sillas y focos más propios de un estudio de rodaje que de un pueblo Africano?

¿Y esos maniquíes de Sheva más propios de un departamento de maquillaje en el rodaje de una snuff movie?

¡Malditas pantallas verdes del demonio! Lo que en realidad se estaba cociendo allí no era mi cabeza (que también se cocía del calor), ¡sino que Home estaba rodando una adaptación cinematográfica basada en el videojuego de Resident Evil 5! Había que impedirlo, si el juego de por si no era bueno del todo que digamos, la película sería peor. Así que me puse en marcha, y como no se me ocurrió una idea mejor en tan breve período de tiempo…

…empecé a cargarme a los Majinis del reparto con tal de atrasar su estreno con el lío de tener que organizar de nuevo toda la parafernalia de los castings.

Pero la organización me descubrió, e impidieron mi insurrección drogándome cuando estaba distraído viendo en pantalla completa el nuevo trailer del DLC "Lost In Nightmares" que juré no comprar jamás (juré es en pasado, por si no lo habíais captado). ¿Qué como lo hicieron? Cogiéndome desprevenido por detrás y rociándome en el rostro esas hierbas tan populares de Kijuju con las que, de esnifarlas, te pegas un buen viaje.

¡Ya te digo que si lo hacían! Desperté en la guarida de los Majini sin la atenta mirada de quién fuera al que le tocara vigilarme, pues el hombre asignado para dicho puesto se había caído de la silla escaleras abajo sufriendo un terrible destino por fortuna para mí.O no. Porqué de haber sabido sentarse el chaval yo no habría subido escaleras arriba (no iba a ser para abajo) para encontrarme con…

 

…¡el Productor de la película!

 

Majini: ¿Productor yo? Perdona, yo soy el director, productor y guionista de Resident Evil Alternative Edition. Una nueva visión de la historia en la que negros con Uroboros en el estómago como nosotros seremos los buenos, y los americanos jamoneros los malos.

Marc/M4rk09/Yi (en verdad soy una deidad bipolar con personalidad múltiple peor que el Demonio y su Alessa/Cheryl): ¿Alternative Edition?

Majini: ¿Por qué te crees que al juego le llaman ahora Gold Edition? Porque nosotros registramos antes el nombre y claro, ahora se han encontrado con los problemas del copyright.

Marc/M4rk09/Yi: Un momento, ¿pero Sheva no era negra, que haréis con ella entonces?

Majini: Ya has visto la prótesis artificial en Kijuju. La mataremos antes de que salgan los créditos iniciales de la película usando su muerte como un cebo para que la gente se quede a verla. Es que nos hemos dejado tanta pasta en los efectos del Uroboros que no tenemos presupuesto como para estrenarla en cines y se irá directamente al mercado de DVD.

 

Marc/M4rk09/Yi: ¡No permitiré que la estrenéis en televisión!

 

Majini: ¡Detráss de ti imbéssil!

 

Me he cansado de escribir los tres nombres: ¡Quién se fue a Sevilla perdió su silla!

 
  

¿¡He desbloqueado un logro en Home Shocked!?

Y así fue como impedí el fatídico estreno de una película de Resident Evil en cines, mientras Paul W.S. Anderson se me adelantaba estrenando tres más y lo mejor de todo es que va camino de una cuarta. Desde entonces no he vuelto a salir de mi apartamento. Al final resultó que Nintendo estaba testeando a gran escala su nivel adicional de Darkside Chronicles para intentar así realizar una conversión de Resident Evil 5 para Wii, pero el tiro les salió por la culata y los Majinis de testing se opusieron a las exigencias de la compañía y se revelaron contra ella. Por una parte he salvado a la empresa Nintendo de su declive, pero por otra parte he destruido la única posibilidad que tenía Wii de recibir un port de tan ansiado juego, por lo que de ahora en adelante tendré encima, seguro, a miles de fanboys nintenderos ansiando rebanarme el cuello. Tal vez algún día vuelva a salir afuera y me descargue la Plaza Home para descubrir quién es mi verdadera familia.

Por ahora abriré el baúl de los Playmobils…

 

… y me quedaré en casa jugando con el merchandising de la película.

¡Todo esto te pasa con Home en casa Mr. Green!


Es lo malo que tienen las paranoias, que por falta de elementos disponibles siempre se te quedan miles de ideas en el tintero! 

Me voy de concierto.

En efecto. Hoy, Marilyn Manson actua a las 10 de la noche en Barcelona y allí estaré yo. Sí, habéis leído bien, Marilyn Manson. Sabéis imajino lo importante que supone para mí tal concierto (más que nada con el por culo que he dado con él a lo largo de mi estancia en Gamefilia), así que, mañana de regreso, preparaos para recibir en Fallen una colaboración musical de altos vuelos y, en unos días, la (espero) crónica detallada del concierto.

En 10 minutos me voy a Barcelona a empezar a hacer colas y a ver en directo al ídolo de mi adolescencia. Sin más, desead que salga vivo de allí o por el contrario rezad para que no vuelva. Pero hoy, M4rk09 por fin verá en persona, con sus propios ojos, a Marilyn Manson.