Resident Evil Hooome (en vez de Fooour)

 

Por desgracia, todos los días son iguales aquí, en Home. O al menos, lo eran. Dejad que me presente ante todo, me llamo Marc; muchos de vosotros en Gamefilia me conocéis como M4rk09, aunque aquí en Home soy conocido como Yi. ¿Qué es un Yi, os preguntaréis? Muy sencillo, un Yi es un descendiente de Xi  (juego creado en Home por los programadores de Wii de forma encubierta), que a su vez es la semilla que dará fruto a la nueva generación de Zii’s, la nueva patente registrada de Nintendo. Como comprenderéis, tal fue mi sorpresa al descubrir que el linaje de la familia Nintendo alcanzaba incluso un sistema propiedad de Sony, que en cuanto supe de ello no me lo pensé dos veces y me fui a vivir a Home en pos de descubrir quienes eran mi auténtica familia.

 

Al principio todo iba bien, Home no era tan diferente de Silent Hill, por lo que adaptarse a él y a la vida que allí se practica fue fácil. Al asomarme a la calle desde el balcón del Estudio en el mar, nunca veía a nadie pasear por allí. Era un barrio muy tranquilo. Tanto, que en ocasiones tenía la sensación de ser el único inquilino en aquella comunidad de vecinos (una sensación más fuerte incluso que la que sentí cuando me hospede en el South Ashfield Heights en mi época como estudiante universitario). Pero los días se hacían eternos a medida que pasaban, y la gente seguía sin aparecer por allí. Nadie venía a visitarme a mi Espacio Personal, y yo me limitaba a releer una y otra vez aquellos cómics de Watchmen cuya descarga era gratuita, hasta que me cansaba de ellos y entonces me lanzaba el de tamaño gigante encima para perder así el conocimiento. Por no hablar del horrible clima de Home. Luego la gente se queja de que en Silent Hill hace demasiado frío, pero al menos allí de tanto en tanto se hace de noche y mínimamente uno puede distinguir en que franja horaria se encuentra. No como aquí, todo el santo día soleado y con el cielo despejado. Asómate cuando quieras, sea Mayo o Diciembre, que como se te ocurra mirar al cielo de frente sin unas buenas gafas de sol… ya me contarás ya.

Hasta que un día, morí del aburrimiento. Y en una afortunada pantalla de Game Over (porqué en Home uno también puede morir), decidí Continuar con el propósito que me trajo aquí; descubrir el linaje genético perdido de la familia Nintendo. Así que cogí, pulsé el botón del ascensor (por muy raro que parezca, no hay forma posible de entrar en mi Estudio en el mar que no sea mediante el ascensor (imaginaos el caos que supondría para mí el tener un rellano con una comunidad de vecinos como la mía, ¡tendría que limpiar la escalera todas las semanas!)) y empecé a descargarme el que sería mi próximo destino: el Centro Comercial de Home.

 

¿Y por qué el Centro Comercial y no la Plaza, algo de lejos más lógico? Pues porque teniendo en cuenta que la Plaza es el centro de Home, y que yo me había quedado encerrado en mi apartamento la tira de meses, todavía no estaba capacitado como para relacionarme con aglomeraciones de gente proponiéndome jugar al ajedrez. El Centro Comercial sería un lugar más tranquilo por el que empezar a investigar, sabrá dios dónde viven los cuatro gatos que consumen en él (posiblemente en otro Estudio en el mar). Bueno, de hecho yo una vez también compré en él, pero con un saco en la cabeza para que no se me viera en público. Aunque la gente me confundió con el Dr. Salvador de Resident Evil 4, y no por ir motosierra en mano sino por la tripilla, que tantos meses sin salir de casa luego el físico se resiente. Total, que no me dejaron en paz, pero conseguí efectuar al fin y al cabo mi estúpida compra de muebles cutres gratuitos de los que la mayoría de ellos servían generalmente para sentarse y poco más. ¡Joder, estoy divagando! Mejor sigo con la narración… ¿Por dónde íbamos?

 

Bueno, vale. Confieso que aquél altercado fue lo que me inspiró más tarde para empezar a buscar en Home, pues si algo he aprendido de la saga Resident Evil es que, tras cada cascada, siempre hay algo; sea un tesoro, un archivo de un ingeniero que el pobre se dejó allí en un descuido (¿qué hace un ingeniero en el interior de una cascada? (tono irónico OFF)), o bien un camino. ¡Bingo! ¡Qué casualidad que en el Centro Comercial exista una cascada por la que precisamente se puede cruzar! Dicho y hecho, seguí el camino prefijado en línea recta (como si pudiera plantearme la posibilidad de ir en otra dirección) que me condujo, para variar, a Kijuju (como si no me lo esperara).

 

Kijuju, famoso lugar no por ser el corazón de África sino por ser el síntoma definitivo de que Resident Evil como saga de videojuegos perdió definitivamente la esencia que un día la hizo grande. Por si fuera poco, el sol había salido como nunca lo había hecho. ¡Joder, que ni la noche en la que Silent Hill ardió en llamas hacía tanto calor la virgen! Por si fuera poco, África demostró ser un continente de inconcurrencias argumentales…

…pues ahora Reynard Fisher (el del turbante que muere en el juego decapitado por el tío de la hacha, ¡ups SPOILER LMAO!, ¿ahora que lo pienso si murió en el juego como demonios estaba vivo en Home?) no poseía una carnicería sino una tienda especializada en venta y reparación de ordenadores en mitad de ninguna parte (¿de verdad nadie en Home se ha preguntado alguna vez el porqué de una tienda así en Kijuju?). Vale, sí. Pongo a parir de forma indiscriminada a Resident Evil 5, pero me lo he terminado un par de veces. Y como tal persona que lo ha hecho, ya sabía a mi llegada a quién debía acudir si lo que quería eran respuestas.

Tras intentar demostrar quién era el tipo más duro de los dos como sólo los animales y los hombres saben hacer, Reynard Fisher me prometió la información por un precio. ¡Lo que me faltaba ya, me gasté 600€ en su día para poder vivir en Home y ahora encima tenía que pagar para completar una misión extra cuya realización no me conllevaría más de dos horas, todo para saber de dónde cojones vengo (y que no salte el listo de turno de los que me están leyendo diciéndome que de una vagina porqué me lo cargo)!

 
 

Aunque por suerte, aclaramos el malentendido como personas adultas que éramos (teóricamente lo seguimos siendo por si cabe alguna duda). Lo que quería en verdad era que le hiciera el favor de lavarle su moneda de la suerte, al no poder hacerlo él mismo pues en su contrato se le exigía estar siempre apoyado en dicha puerta cuanto estaba de servicio. Creí que la tarea sería sencilla: regresaría al apartamento, lavaría su moneda en la pica y se la llevaría de vuelta.

Con lo que no contaba era con encontrarme con una horda de poltergeist en forma de escarabajos por todo el piso, algo parecido a lo que le ocurrió a un compañero mío de clase llamado Henry Townshend. Lo peor fue descubrir, tras limpiar la casa de espíritus, que en mi Estudio en el mar no contaba con una mísera pica en la que lavar la moneda (de hecho ni sé si en Home se venden muebles de estas características, los retretes lo entiendo al estar registrados por Nintendo desde la salida de No More Heroes pero, ¿es que la gente no se ducha ni se lava nunca las manos en Home? E aquí el origen de la Gripe A señores).

Así que nada, me tocó lavar la moneda en uno de los charcos del suelo de esos que había frente a la tienda. Pero ya se sabe que en las mejores historias todo se complica a última hora, y de haberme dicho Reynard la verdad, el relato concluiría aquí. ¿El resultado? Me lo encontré muerto. Se había desangrado sobre el teclado de su ordenador intentando compartir en Facebook su estado crítico tras recibir una puñalada mortal. Era obvio que alguien en Kijuju no quería que desentramara el pastel. Pero las constantes amenazas de muerte que recibía de forma indirecta me incentivaron a seguir con mi búsqueda por lo que no dejé el caso. Y echando un ojo por ahí… empecé a darme de bruces con elementos del escenario la mar de desconcertantes.

¿Qué hacían allí esas sillas y focos más propios de un estudio de rodaje que de un pueblo Africano?

¿Y esos maniquíes de Sheva más propios de un departamento de maquillaje en el rodaje de una snuff movie?

¡Malditas pantallas verdes del demonio! Lo que en realidad se estaba cociendo allí no era mi cabeza (que también se cocía del calor), ¡sino que Home estaba rodando una adaptación cinematográfica basada en el videojuego de Resident Evil 5! Había que impedirlo, si el juego de por si no era bueno del todo que digamos, la película sería peor. Así que me puse en marcha, y como no se me ocurrió una idea mejor en tan breve período de tiempo…

…empecé a cargarme a los Majinis del reparto con tal de atrasar su estreno con el lío de tener que organizar de nuevo toda la parafernalia de los castings.

Pero la organización me descubrió, e impidieron mi insurrección drogándome cuando estaba distraído viendo en pantalla completa el nuevo trailer del DLC "Lost In Nightmares" que juré no comprar jamás (juré es en pasado, por si no lo habíais captado). ¿Qué como lo hicieron? Cogiéndome desprevenido por detrás y rociándome en el rostro esas hierbas tan populares de Kijuju con las que, de esnifarlas, te pegas un buen viaje.

¡Ya te digo que si lo hacían! Desperté en la guarida de los Majini sin la atenta mirada de quién fuera al que le tocara vigilarme, pues el hombre asignado para dicho puesto se había caído de la silla escaleras abajo sufriendo un terrible destino por fortuna para mí.O no. Porqué de haber sabido sentarse el chaval yo no habría subido escaleras arriba (no iba a ser para abajo) para encontrarme con…

 

…¡el Productor de la película!

 

Majini: ¿Productor yo? Perdona, yo soy el director, productor y guionista de Resident Evil Alternative Edition. Una nueva visión de la historia en la que negros con Uroboros en el estómago como nosotros seremos los buenos, y los americanos jamoneros los malos.

Marc/M4rk09/Yi (en verdad soy una deidad bipolar con personalidad múltiple peor que el Demonio y su Alessa/Cheryl): ¿Alternative Edition?

Majini: ¿Por qué te crees que al juego le llaman ahora Gold Edition? Porque nosotros registramos antes el nombre y claro, ahora se han encontrado con los problemas del copyright.

Marc/M4rk09/Yi: Un momento, ¿pero Sheva no era negra, que haréis con ella entonces?

Majini: Ya has visto la prótesis artificial en Kijuju. La mataremos antes de que salgan los créditos iniciales de la película usando su muerte como un cebo para que la gente se quede a verla. Es que nos hemos dejado tanta pasta en los efectos del Uroboros que no tenemos presupuesto como para estrenarla en cines y se irá directamente al mercado de DVD.

 

Marc/M4rk09/Yi: ¡No permitiré que la estrenéis en televisión!

 

Majini: ¡Detráss de ti imbéssil!

 

Me he cansado de escribir los tres nombres: ¡Quién se fue a Sevilla perdió su silla!

 
  

¿¡He desbloqueado un logro en Home Shocked!?

Y así fue como impedí el fatídico estreno de una película de Resident Evil en cines, mientras Paul W.S. Anderson se me adelantaba estrenando tres más y lo mejor de todo es que va camino de una cuarta. Desde entonces no he vuelto a salir de mi apartamento. Al final resultó que Nintendo estaba testeando a gran escala su nivel adicional de Darkside Chronicles para intentar así realizar una conversión de Resident Evil 5 para Wii, pero el tiro les salió por la culata y los Majinis de testing se opusieron a las exigencias de la compañía y se revelaron contra ella. Por una parte he salvado a la empresa Nintendo de su declive, pero por otra parte he destruido la única posibilidad que tenía Wii de recibir un port de tan ansiado juego, por lo que de ahora en adelante tendré encima, seguro, a miles de fanboys nintenderos ansiando rebanarme el cuello. Tal vez algún día vuelva a salir afuera y me descargue la Plaza Home para descubrir quién es mi verdadera familia.

Por ahora abriré el baúl de los Playmobils…

 

… y me quedaré en casa jugando con el merchandising de la película.

¡Todo esto te pasa con Home en casa Mr. Green!


Es lo malo que tienen las paranoias, que por falta de elementos disponibles siempre se te quedan miles de ideas en el tintero!