Linux Fácil (V): Instalación (Apéndice)

Éste es un pequeño añadido a una entrada que crearé a continuación para terminar con la explicación de la instalación de Linux. Aquí quiero explicar cómo hacerlo a través de una memoria flash en lugar de tener que gastar un CD para grabar el disco de instalación, pero sin el mensaje de después no tiene sentido que lo leáis Razz. Es un proceso algo lioso, pero muy simple en realidad.

Una vez ya tenemos la imagen ISO del disco descargada, el siguiente paso es extraer los fichero que tiene dentro. Para ello podemos usar multitud de programas, como este mismo. Cuando ya hayamos sacado los archivos, los copiamos a un lápiz USB que tengamos por ahí con capacidad suficiente (1 GB basta), ni siquiera hace falta que esté completamente vacío.

A continuación nos descargamos la siguiente aplicación, Syslinux, escoged la última versión existente en formato zip. Descomprimid el archivo en cualquier carpeta pero acordaos de dónde está. Ahora tenéis que abrir la consola de comandos, antiguamente MS-DOS, y lo podéis hacer yendo a inicio>ejecutar y poniendo "cmd" o desde inicio>programas>accesorios>símbolo del sistema.

Ahí tenéis que introducir la ruta de donde habéis descomprimido Syslinux con la partícula "cd" delante. Por ejemplo, podría ser "cd C:DescargasLinuxSyslinuxwin32". Agrego lo de win32 porque tenéis que llegar hasta ese nivel. Con la tecla tabulador, tras escribir algunas letras, te autocompleta el nombre de los directorios. Bueno, una vez situados ahí, escribís "syslinux.exe -f LETRADENUESTRAMEMORIAUSB:". Es decir, si nuestro USB tiene la letra E:, lo que hay que hacer es poner  "syslinux.exe -f E:". No saldrá nada por pantalla, simplemente volverá a poner en estado de espera de otro comando.

Ahora tenéis que ir a la memoria USB, esta vez ya a través del explorador de archivos, así que podéis cerrar la consola. Veréis que hay una carpeta que se llama "casper", pues dentro hay dos ficheros con el nombre de vmlinuz e initrd.gz, que hay que copiarlos a la raíz del lápiz flash (el directorio principal). Luego os metéis en otra carpeta que se llama isolinux y hacéis lo mismo con isolinux.cfg, lo copiáis a la raíz, pero además le cambiáis el nombre por el de syslinux.cfg.

Ya sólo queda hacer una cosita más, syslinux.cfg hace referencia a los otros dos archivos, pero los hemos cambiado de ubicación, así que tenemos que abrirlo y editarlo (con el bloc de notas mismamente) y cambiar las siguientes líneas:

DEFAULT /casper/vmlinuz
GFXBOOT bootlogo
GFXBOOT-BACKGROUND 0xB6875A
APPEND boot=casper initrd=/casper/initrd.gz ramdisk_size=1048576 root=/dev/ram
rw quiet splash –

Poniendo esto en su lugar:

DEFAULT vmlinuz
GFXBOOT bootlogo
GFXBOOT-BACKGROUND 0xB6875A
APPEND boot=casper initrd=initrd.gz ramdisk_size=1048576 root=/dev/ram
rw quiet splash –
 

En todos los sitios que veáis que aparece el nombre de alguno de los dos ficheros, quitáis la parte de "/casper/". Y hemos acabado, ahora al reiniciar elegís que queréis arrancar con la memoria USB (normalmente hay alguna tecla para ello que te aparece en pantalla al arrancar el ordenador, como puede ser F2 o F12, o configurándolo en la BIOS [ahí ya no me meto que cada ordenador es un mundo]) y seguís el tutorial normal de instalación que ahora pondré. Sólo un último dato, todo esto que hemos hecho, es simplemente para que Linux entienda que esa memoria USB es una unidad de almacenamiento creada para Linux, dicho así deprisa y corriendo.

Linux fácil (VI): Instalación (3/3)

Tras haber explicado ayer cómo hacer las particiones para una instalación definitiva de Linux, hoy hacemos ya el último trámite, introducir este sistema operativo en nuestro ordenador. Es una tarea muy sencilla gracias a Ubuntu (realmente no es la única distribución que tiene un instalador fácil de usar, pero sí una de las más destacables en este sentido) y veréis cómo en cuestión de minutos podréis arrancar vuestro PC bajo un entorno nuevo por descubrir.

El mito de que Linux es complicado hace tiempo que debería estar desterrado, pese a que queden cosas por mejorar. En primer lugar, porque si los ordenadores vinieran con Linux preinstalado, la mayoría de la gente no tendría problema alguno en usarlo, pero como ese objetivo de momento está lejos de conseguirse salvo en casos concretos, no queda más remedio que particionar y demás para tenerlo en nuestro ordenador.

Luego, es cierto que podemos tener problemas con algunos dispositivos conectados a nuestro ordenador. Por ejemplo, mi tarjeta de sonido no está del todo soportada (pude hacerla funcionar con chanchullos) y la webcam directamente no me va (no es que la use mucho, por no decir nada, pero el caso es que no podría aunque quisiera). Ahora bien, ¿la culpa de quién es? Pues de los fabricantes, no de Linux. Si le dieran soporte no habría estos inconvenientes. En cambio, en muchos casos usuarios con muy buena voluntad hacen el trabajo de las compañías y día a día los problemas en este sentido van siendo menores.

Si GNU hiciera como Apple, controlar hasta las máquinas donde se va a instalar su sistema operativo, ciertamente no ocurriría nada así, pero éste es un mundo abierto y cada ordenador es diferente, por lo que pueden surgir incompatibilidades difíciles de predecir. Es una pena, pero es así y hay que asumirlo. Linux podría sustituir perfectamente a Windows si consiguiera el apoyo suficiente, sin embargo, parece casi imposible hoy en día.

¿Por qué es bueno GNU/Linux? Porque tú eres el auténtico dueño de tu ordenador, tú puedes controlar hasta el último detalle de su funcionamiento, nadie te impone nada por debajo que no sea auténticamente imprescindible para que vaya el sistema operativo. Hay distribuciones, como Ubuntu, Fedora u openSUSE, que toman una serie de decisiones para simplificarte el trabajo, pero si quieres meterte a fondo a toquetear parámetros y configurar todo, puedes hacerlo sin ninguna limitación. Eso no suecede ni en Windows ni en MacOS. Más luego está, por supuesto, el tema de que es libre y no hay que pagar licencias, aunque eso ya lo expliqué de manera más profunda en la introducción

Bueno, después de este monólogo que quizá sobraba, vamos allá. Como ya hice en la primera entrega y repetí cuando expliqué cómo instalar con Wubi, utilizaremos Kubuntu, esto es, Ubuntu + KDE. Lo podéis descargar, si no lo tenéis ya, desde aquí, escoged "kubuntu-8.04-desktop-i386.iso". También os podríais bajar la versión de 64 bits aquellos que tengáis un procesador con estas características, pero puede ser algo problemático con algunos temas y ya que estáis empezando mejor no poner trabas de más en el camino.

Una vez tengáis la ISO, tenéis que grabarla en un CD, peeeeero si no queréis gastar un disco, también he preparado un pequeño apéndice donde explico cómo pasar la ISO a una memoria USB e instalar desde ahí. Es complicarse un poquitín la vida pero no mucho. De todos modos, optéis por lo que optéis, cuando ya lo tengáis reiniciáis el ordenador y arrancáis desde CD o USB (normalmente hay un botoncito para elegirlo que se muestra en la pantalla de inicio del ordenador, alguna de las teclas F como F12).

Photobucket

Si todo va bien, tras un rato cargando apareceréis ante un escritorio. Una vez ahí, hay una opción en el mismo que pone "Install" y que tenéis que ejecutar, lógicamente. Saldrá una pantalla como la de arriba, seleccionáis "Español" (o catalán, vasco, gallego… lo que prefiráis) y le dais a Adelante. Ahora escogéis la zona horaria, Madrid, Canarias o la que corresponda.

Photobucket

Una vez situados en el punto correcto en el mapa, elegimos la distribución de teclado que tengamos. Si es español, con su magnífica Ñ, pues saldrá por defecto. De ser otra variante, pues la elegís según corresponda. Se puede cambiar luego, por supuesto, pero si te equivocas aquí algunas teclas no estarán donde corresponde.

Photobucket

Ahora viene el único momento peliagudo de toda la instalación. Si no hicisteis las particiones ayer, es en esta parte donde toca realizarlas siguiendo el anterior artículo. Para ello tenéis que elegir la opción de Manual. Si ya creasteis las particiones, igualmente pinchad ahí ya que toca configurar cómo se utilizan.

Photobucket

Hay que decirle al instalador dónde queremos que se monte cada partición, en qué directorio. Para ello, una vez estén hechas, pincháis en cada una de las particiones y las editáis poniendo el punto de montaje. El del sistema es "/", el de la carpeta home es "/home" y boot va en "/boot". Para la partición de intercambio(swap) no hace falta poner nada.

Photobucket

Finalmente, es el turno de las particiones de Windows. Lo normal es ponerlas dentro de media, con por ejemplo "/media/windows" para Windows y "/media/datos" para la partición donde tengamos los documentos, la música y demás. Una vez más, todo esto se puede cambiar después, así que si no estáis seguros lo podéis dejar en blanco y me preguntáis (las de Windows, las de Linux ponedlas tal y como he dicho).

Photobucket

Cuando ya esté todo preparado, le dais a Adelante y os ponéis a rellenar los datos. La contraseña y el nombre de usuario elegid los que más os gusten o más rabia os de. El nombre de usuario, eso sí, en minúsculas. El nombre del equipo también el que os dé la real gana.

Photobucket

Ya está, ya hemos terminado prácticamente, ¿ha sido difícil? ¿A que no? Echad un buen vistazo al resumen de la configuración elegida, aseguraos de que todo está bien y si es el caso, pues a continuar.

Photobucket

Ahora es el momento de irse a tomar un café o dos mientras la barrita de progreso va avanzando inexorablemente hacia el final. No sabría estimar cuánto puede tardar, dado que depende de si hemos elegido USB o CD para instalar, de si tiene que crear las particiones o no, de la velocidad de nuestro disco duro… pero yo creo que en menos de media hora lo podéis tener.

Photobucket

Si todo ha ido bien, y espero que sí, al reiniciar os saldrá un menú para elegir entre Windows y Ubuntu. Cogéis la primera opción (la que está marcada por defecto) y empezará a cargar Kubuntu por primera vez. Si no hay imprevistos, apareceréis ante un escritorio como el de abajo, por tanto ya tenéis Linux y yo he acabado por hoy.

Photobucket

Linux Fácil (IV): Instalación (2/3)

Continúo con Linux Fácil, ya que tras hablar de los distintos sistemas de archivo disponibles para Linux y la distribución de los directorios de este sistema operativo, creo que ya podemos meternos con la creación de las particiones. Aprovecho para recordar que está en marcha la fase de votaciones del cuarto concurso de Meri Bloggers, donde he presentado esta serie y donde también hallaréis otras entradas muy interesantes.

Antes de nada, si seguisteis la primera parte del proceso de instalación, recomiendo que borréis el disco duro virtual creado con Wubi para liberar espacio. Para ello simplemente accedéis a la opción de "Agregar o quitar programas" en Windows y lo desinstalais como cualquier otra aplicación. Borrad también la copia descargada del CD de Kubuntu (os lo preguntará durante la desinstalación).

Photobucket

Hay que tener en cuenta que el particionado es un proceso delicado que puede implicar pérdida de datos, así que es conveniente hacer una copia de seguridad antes de toda la partición de Windows y de los datos que querríamos conservar en caso de obligatorio formateo. Realmente ésta es una práctica que todo el mundo debería realizar de vez en cuando, independientemente de si va a instalar Linux o no, por si surge cualquier problema que en cuestiones informáticas son relativa y desafortunadamente comunes.

Bien, vamos a meternos en faena. Como supongo conocéis, Windows y Linux utilizan diferentes sistemas de archivos y aunque es posible mediante diversos apaños montar particiones de Windows en Linux y viceversa, no es tan conveniente hacer funcionar Windows sobre una partición de Linux y al contrario. Por lo tanto, si queremos que ambos sistemas coexistan, no queda más remedio que hacer nuevas particiones para Linux. El momento ideal para hacer esto es con el ordenador recién comprado, así no hay riesgo alguno de perder datos, o en todo caso se puede utilizar otro disco duro diferente al de Windows, siempre que no tengamos un portátil claro. Pero eso no siempre es posible, por tanto explicaré como si estuviéramos en la situación menos favorable.

Con Windows lo mejor es tener mínimo dos particiones, una para el sistema operativo y otra para datos. Si se quieren hacer más divisiones ya va en el gusto de cada uno, pero yo al menos no las veo necesarias. En Linux ocurre igual, lo ideal es tener una partición para las carpetas del sistema y otras para el "/home", las carpetas personales de los distintos usuarios. Aparte, es recomendable hacer otra partición pequeña para "/boot", que es donde se instala el programita que hace que al iniciar el ordenador te salga un menú para escoger entre Windows y Linux. Así, si a la partición de Linux le ocurre algo o decidimos borrarlo o reinstalarlo, no perdemos el acceso a Windows. Finalmente hay otra partición ("swap") para lo que se llama la memoria virtual, que sirve para que cuando se llene la memoria RAM se utilice parte del disco duro como una extensión de ésta. En equipos más o menos modernos (de 1 GB de RAM para arriba) no es imprescindible ya que en pocas ocasiones necesitaremos más que eso, pero se puede crear de todos modos porque con tan sólo 512 MB nos sobra.

Sistemas de archivos a utilizar, como ya comenté, hay muchos, pero el más indicado es ext3, para así poder visualizar los ficheros también desde Windows. Los problemas son otros. En primer lugar, ¿qué programa utilizar? Podéis optar por el archiconocido Partition Magic, aunque es de pago. Otra solución es hacerlo desde Linux (con el Live CD) con una aplicación que se llama "gparted", pero particularmente me fío un poco menos. Lo que yo he utilizado finalmente ha sido el propio instalador y me ha ido perfecto. Esta entrada no pretende ser un tutorial de cómo utilizar estos programas, dado que son varios los que podéis elegir, pero si tenéis dudas las respondo sin ningún problema. Si vais a usar el instalador de Kubuntu, entonces mejor esperad a la siguiente entrega para hacerlo todo seguido (las particiones y la instalación). No obstante, podéis seguir leyendo para ver qué pasos tendréis que realizar.

La segunda cuestión a decidir es cuánto espacio le dedicamos a Linux. Si lo que son datos (música, vídeos, documentos…) los dejáis en una partición NTFS que ya tuvierais, con 20 GB habría más que suficiente para la carpeta de usuario de Linux y lo que es el sistema operativo, así que tendríais que dejar ese espacio libre en el disco duro (en realidad más, no lo dejéis todo apretado). Es cierto que se pueden volver a reajustar los tamaños si nos equivocamos con la estimación, sin embargo, no es aconsejable por el riesgo que implica. Realmente 10 GB para la carpeta de usuario es mucho, quizás demasiado, pero con los discos que hay hoy en día en los que la capacidad no es un gran problema mejor no quedarse corto y así si os bajáis programas para Linux los podéis descargar en esa partición tranquilamente.

Escojáis el programa que escojáis, tendréis que reducir el tamaño de vuestras particiones de Windows, opción que estará claramente disponible y que lo que hará será mover los archivos a la nueva región asignada. Lo hacéis como queráis (reduciendo cuanto queráis cada partición de Windows) dependiendo de cómo tengáis el disco duro organizado (si no estáis seguros, simplemente preguntad) de modo que hacia el final queden unos 22 GB libres (unos 22000 MB). Luego, creáis cuatro particiones nuevas en el espacio libre. La primera será para /boot, así que elegís que sea de tipo "ext3" y que tenga un tamaño de 100 MB. La segunda, a continuación de boot, la cogemos para el "home", con un tamaño de 10 GB y también de tipo ext3. A continuación iría el sistema operativo, pero antes de nada creáis el swap de 512 MB al final del disco y la partición ha de ser de tipo "swap" o también llamado "intercambio". En el espacio que quede libre, que debería ser algo superior a 10 GB, creáis la última partición, igualmente ext3.

OJO: cada disco duro está organizado diferente, también depende de cuantos discos tengáis y demás. Debido a esto tengo que introducir dos conceptos que son las particiones primarias y lógicas. Como bien sabéis, una partición es una división de un disco duro en varios trozos para que cada uno pueda albergar un sistema de archivos propio o simplemente para estructurarlo mejor (por ejemplo, tener datos en un sitio y programas en otro). Sin embargo, anteriormente había una limitacion de cuatro particiones (denominadas primarias) por disco, lo cual es bastante problemático como seguro imagináis. Para solventar esta situación, se creó lo que es la partición extendida, que no es más que una partición primaria de las cuatro posibles que a su vez se separa en varias particiones que reciben el nombre de lógicas.

Photobucket
Una posible distribución de disco duro en la que se aprecia una partición NTFS primaria y una extendida que aloja todas las de Linux.

¿Que a qué viene todo este rollo? Pues que cuando creéis las particiones para Linux no vais a tener suficientes de tipo primario, así que lo mejor es que las hagáis todas lógicas (al crear la partición os dejará indicarlo). Quizá sería interesante crear /boot en primaria, pero lo más probable es que ni siquiera podáis porque quede demasiado alejada del principio del disco duro.

Para terminar por hoy, os muestro cómo lo he dejado yo para que os sirva de guía. El disco duro es "sda", "sdb" es una memoria flash que tenía conectada y podéis ignorar. Eso sí, en caso de que tengáis más de un disco duro os saldrá como "sdb", "sdc", etc. La partición de Windows es la primera, no tengo espacio para datos porque es un portátil para pruebas y no tengo nada almacenado ahí, así que está todo en una sola. También aparecen los puntos de montaje de las distintas particiones, pero eso se indica en el proceso de instalación.

Photobucket

Sé que esta entrada ha quedado un tanto abstracta, por lo que insisto en que cualquier duda aquí estoy para lo que sea. Sólo espero que alguien se anime de verdad a instalarse Linux.

Hoy toca… artes varias (promoción televisiva)

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Podemos? Aunque… ¿a vosotros no os pasa que cuando oís una palabra mucho parece que suena extraña? Además, esta misma estrategia fue utilizada, con menos difusión eso sí, para animar al infame Rodolfo en su camino a Eurovisión, que tan bien nos fue (ya, sé que no pensáis como yo Razz, pero para España en fútbol un 16º puesto sí sería pegársela).

El guitarrista es Aaron Lordson y proviene del programa de TVE "Los Hijos de Babel", que pasó por la televisión sin pena ni gloria. Por cierto, que en Buenafuente se basaron en un pedazo de vídeo de apoyo a Barack Obama titulado "Yes we can".

PD: Siento haber dejado abandonado un poco el blog estos días, ya estoy de vuelta.

Hoy toca… recomendación web

Casi todo el mundo sabe de la existencia de la archiconocida Menéame, una página de recopilación de noticias en la que los usuarios deciden qué quieren que salga en portada, dan su opinión y valoran las informaciones con sus votos. La que hoy os traigo sigue ese mismo estilo, pero está más relacionada con el mundillo en el que nos movemos.

Podríamos hablar del Menéame de los videojuegos, puesto que dameunavida.com trata precisamente de uno de nuestros ocios favoritos. Quizá alguno la conociera de su anterior versión, vidaup.com, pero recientemente se ha actualizado para tener una organización mejor y un diseño más elegante. Su aspecto es muy profesional, pero lo cierto es que está realizada por un amigo mío que es un crack en estos temas.

Aunque podemos mandar las noticias que queramos, páginas como MeriStation o Vandal son actualizadas automáticamente. Además, también incluye noticias extranjeras, no se limita al panorama nacional, con vídeos de GameTrailers por ejemplo. Así que, si quieres estar informado sobre este tema sin tener que visitar varias páginas, esta web es tu referencia.

Chikilicuatre se la pega

Por si alguien se lo ha perdido, esta noche se ha celebrado Eurovisión en la que España ha participado con el repetidísimo Chiki-Chiki. Los ganadores han sido los rusos, con 272 puntos, en segundo lugar Ucrania con 230 y finalmente Grecia con 218.

Aunque al principio apuntaba a desastre total, finalmente Rodolfo ha conseguido no hacer un ridículo absoluto en cuanto a resultados (en otros sentidos, ya es otra cuestión…). La apuesta por una canción con ese estilo y con un personaje y una interpretación tan curiosa no les ha salido especialmente bien. No han superado el difícil reto de romper los amiguismos entre países. De hecho, curiosamente el máximo que hemos obtenido ha venido de Andorra, 12 puntos, seguida de nuestros vecinos portugueses, 10 punticos. En cuarto lugar estuvo Francia, que nos otorgó tan sólo 5. Los que sí sorprendieron fueron los griegos, 8 puntazos nos mandaron.

Aparte, hemos cosechado tres cuatros, un tres y cinco de un puntico sueltos. En total, 55 puntos, lo que ha equivalido a un 16º puesto, de entre 25 participantes. Personalmente, no sé si habría sido peor haber ganado o haber quedado más arriba, me daría bastante miedo lo que podríamos llevar el año que viene. Quizá se lo piensen mejor para la organización de la selección de candidatos para el próximo certamen, aunque según ha dicho Uribarri, hay otros países que piensan copiar lo de MySpace. 

Los que más me han gustado eran los letones con su canción de los piratas, que siendo original y llevando cantantes con atuendos extravagantes, en vez de parecer penosos lograban una genial ambientación en el escenario. Os dejo con el vídeo.

Hoy toca… música

La semana pasada ya hablé de este grupo y dije que iba a explicar una cosilla, por qué había elegido ese vídeo (el del anterior "hoy toca… música"). Una razón ya la dije, porque la canción escogida no es suya, pero habían hecho una gran versión. La segunda, que aparecía erróneamente el nombre de No Doubt. Bueno, creo que con el tema que acabáis de ver, podéis saber a qué se debe, su estilo es muy similar.

Así que os animo a conocer este grupo si os gustaba el de Gwen Stefani. Como os comenté, hace tiempo que se separaron, pero dejaron un buen repertorio para la posteridad.

¡Entro a trabajar en Electronic Arts!

Bueno, tan efusivo título no se corresponde del todo con la realidad, por lo que voy a contar lo acaecido. Navegando como habitualmente hago por los foros de MeriStation, me encontré que hablaban de ofertas de trabajo de Beta Tester para EA España. Fui a meter mis narices por ahí y vi una que cuadraba más con mis expectativas, Ingenierio de Integración. ¡Toma ya el nombrajo! Así que me dije, pues echo el currículum, ¿qué tengo que perder?

Me había olvidado del tema totalmente cuando me llamaron hace una semana para hacer un ejercicio técnico en sus oficinas para evaluar mis conocimientos. Era la primera vez que me enfrentaba una prueba de este estilo, ya que en ninguna otra entrevista anterior había tenido que realizar nada similar, así que estaba cagaíco de miedo literalmente, hasta me puse a repasar.

Llegamos tres a la cita, aunque por lo visto uno estaba allí por error porque iba para otro puesto (del departamento de sonido o algo así), pero de esto me he enterado hoy, pobrecico. Con anterioridad ya habían ido otros grupos, según nos contaron. El que sería nuestro jefe si nos cogieran nos atendió y durante un rato largo nos estuvo explicando qué hacían allí y qué estaban buscando. Por lo visto, los meses de verano son los más duros, así que amplían la plantilla de forma temporal, y querían unos tres o cuatro ingenierios (o hasta siete incluso) para engrosar la plantilla (tenían que aprobarles aún cuántos puestos les otorgaban).

En esas oficinas, que suponen una centralización del proceso de localización de toda Europa, su labor, por explicarlo de forma sencilla, es ensamblar el juego en inglés con todos los demás idiomas que llevará, con su selector, de manera que se llame a las mismas oraciones mediante un identificador, que no aparezca el texto puro en mitad del código, y según la lengua escogida salga la frase correspondiente, o el sonido, o el vídeo, o lo que sea. En esta sección no traducen, eso va a cargo de otros equipos, es puramente informático todo.

Al final, el examencillo, por llamarlo de algún modo, no me resultó tan difícil como esperaba, ni de lejos, y pese a todo no daba tiempo ni en broma a contestar a todo. Estaba dividido en tres partes.  La primera, la más compleja, tenía a su vez dos secciones. En la primera de ellas te hacían preguntas de teoría que se dan en informática, sobre algoritmos y tal, mientras que en la segunda te solicitaban realizar una serie de funciones que llevaran a cabo una determinada tarea (por ejemplo, pasar una cadena de texto con un número a un número). El resto del examen eran cuestiones sobre un lenguaje de programación a elegir (yo cogí C++) y luego bases de datos y alguna cosa más, pero a lo último no llegué.

Me marché con una buena sensación, pero tampoco del todo seguro porque es cierto que había algunas cosas que había dejado en blanco o que podían estar mal. Sin embargo, ayer mismo me llamaron para hacerme hoy una entrevista, buen augurio imaginé, no te llamarán si lo has hecho fatal o pasan de ti (quizá porque haya alguien mejor). Así que esta mañana he ido a ver qué me contaban y me lo han puesto todo de color de rosa casi, haciéndome algunas preguntillas y tal antes sobre cuáles son mis fuertes o incluso hablando un poco en inglés (imprescindible en esta compañía), para luego decirme que estaba entre los candidatos finales, que había hecho una buena prueba técnica. Eso sí, debían aún confirmar cuántos puestos había disponibles y tal, no era definitivo. 

Con una sonrisa de oreja a oreja me he vuelto para casica a aguardar a ver qué me contaban, aunque también llevando en mente el cuento de la lechera, para no hacerme demasiadas ilusiones. Lo último que esperaba era que me llamasen esta misma tarde, hace un ratejo, para ofrecerme ya un contrato, ¡qué rápido! Aún no me lo termino de creer, el próximo 2 de junio mismo ya empiezo a trabajar en Electronic Arts, ¡inconcebible!. Hasta el próximo mes de septiembre estaré dentro, no programando videojuegos, pero sí muy cerca de ellos, espero que la experiencia sea muy grata (aunque haya que trabajar muy duro).

Respecto al blog, dado el horario extenso que tendré, debo dejarlo algo aparcado. No cerrarlo, pero sí reducir el tiempo que le dedico, así que tendré que suprimir los hoy toca, dudo que me resulte posible ir a entrada por día o más incluso. A ver qué tal, vaya nervios que tengo, y miedo también que esto no es un juego, es un entorno profesional y he de estar a la altura.

Diplomacia: tercera ronda

Ahora toca fase de construcción, tenéis hasta el viernes para enviardónde queréis crear tropas aquellos que podáis (los que hayáisconquistado nuevos territorios). Los que no me han enviado susmovimientos, se quedan donde estaban, lo siento pero no se puedealargar cada turno eternamente, si no no sé en qué siglo acabaremos.

En esta ocasión adjunto la partida guardada con los movimientos yarealizados, la cargáis y seguís jugando a partir de ahí. Ahora escuando van a empezar las batallas de verdad y la cosa se pondráemocionante, así que negociad, negociad, si no queréis que os pillendesprevenidos.

 

Fin de la tercera ronda: Lunes, 19 de mayo de 2008.

Resultados anteriores:

  1. Primera ronda.