Mil pedazos

Dos días ha de aquello ya
por completo inesperado
cuando mi corazón fue roto
en mil diminutos pedazos.

Yo te entregué toda mi alma
mas tú tan sólo mentiras,
viles engaños vestidos
de una grata melodía.

Caricias al anochecer
cuchillos de oro afilados.
Besos en la oscuridad,
dulce veneno en mis labios.

No soy capaz de entender.
Por tanto tiempo ocultaste,
por tanto perverso tiempo
solamente fui tu amante.

Amante, jamás amado,
títere de tus traiciones,
flor marchita y maltratada,
envuelto en tus ilusiones.

Me despertaste de un sueño,
dejaste de ser princesa,
pusiste fin a este cuento,
maldita bruja maléfica.

¡Por qué!, ¡por qué!, ¡por qué lo hiciste!
¡Por qué no te marchaste antes!
Mantenerme a tus pies atado,
temiendo que él te dejase.

Mil cristales por mis venas
punzando todo mi cuerpo
sangrando lágrimas, dolor,
tristeza y gran desonsuelo.

Sumido en esta tormenta
únicamente un adiós.
La luz del fondo se acerca,
la mía ya se extinguió.