La fauna del tren. Crónicas de la clase turista.

Como decía el consorcio en su famoso temazo del "chacachá", ¡qué gusto da viajar cuando se va en tren! Bueno, puntualicemos, qué gusto da cuando se va EN UN BUEN TREN Y EN CLASE PREFERENTE, porque si somos de los simples mortales que, por exigencias de nuestro maltrecho bolsillo, nos vemos obligados a viajar en clase turista … pues la experiencia puede diferir bastante de la que reza la letra de la popular canción. Y es que uno puede llegar a aguantar asientos estrechos e incómodos, falta de climatización, teles que no van, auriculares que no se escuchan, ruidos, traqueteos y demás inclemencias, pero, ¡ay de nosotros si nos toca aguantar a compañeros de viaje molestos! Y molestos los hay a montones, y de muchos tipos. Yo me he visto obligado por circunstancias de la vida a aguantar a muchos, y hoy quiero hablaros en tono humorístico de algunos ellos. Analicemos juntos … ¡la fauna del tren!

Y es que, como he dicho, en clase turista puedes encontrar casi de todo. Por supuesto, hay mucha gente normal que va a su rollo, viendo la peli, leyendo su libro, haciendo sudokus, pero a veces por mucha gente discreta que viaje en tu vagón, basta un solo viajero tocapelotas para amargarte el viaje. Un ejemplo muy claro es el niño gritón. Y lo que es peor, el niño gritón acompañado de madre/padre que pasa de él. Si el viaje dura muchas horas, tener a uno de éstos en tu vagón puede llegar a convertirse en un auténtico infierno. Al principio eres comprensivo … al fín y al cabo es un niño. Después empiezas a pensar que su padre/madre debería empezar a darse cuenta de lo molesto que puede llegar a ser y empezar a demostrar que es un buen tutor de sus vástagos. Después, cuando tienes la voz del niño clavada en tu cerebro, empiezas a tener ganas de levantarte y decir alguna animalada, y después llega un momento en que te gustaría cometer un par de delitos. Afortunadamente somos personas civilizadas (no como esos niños gritones y sus incompetentes padres que Dios sabe qué pensaban cuando decidieron procrear) y nos contenemos, para desgracia de nuestros desquiciados nervios.

También puede tocarte cerca la típica señora empeñada en hablar contigo. Claro, la mujer lo hace con buena voluntad, vaya, pero a lo mejor a tí no te apetece, y aunque intentas ser escueto en tus respuestas y desvías la atención de ella constantemente, siempe sigue hablándote. Además, esto siempre sucede cuando has llevado un libro que te apetece leer o llevas tu música o algo por el estilo. No falla. Y no solamente en el tren, en el metro o en el bus esto es una ley inquebraNtable. El día que llevas algo para entretenerte te encuentras a alguien que te habla o lo que es peor, a una de esas personas que conoces, pero no mucho, y te sientes en la obligación de hablar con ellas aunque no tienes mucho de qué hablar y estas pensando todo el rato en escaquearte. Eso sí, el día que no te llevas nada para entretenerte y deseas encontrarte a alguien, ese día vas más solo que la una, fijo.

Otra modalidad de la señora parlanchina es la señora parlanchina que no te habla a tí, pero que habla con alguien muy cerca de tí. Normalmente le cuenta su vida, y tú, aunque no te interesa un comino la vas escuchando toda. Al principio simplemente la escuchas de fondo e intentas que no se cuele entre tu música o las frases de tu libro, porque te molesta, pero poco a poco se va metiendo, te vas enterando de todo quieras o no, y te enganchas. Apagas tu mp3 o cierras tu libro y sigues disimuladamente atento a la vida de la señora. No te importa lo más mínimo que su hermana viva en Murcia y su hija en Barcelona, no te importa la enfermedad que tuvo su marido o si ella hace las lentejas con patata o sin ella, pero no puedes perderte ni un solo detalle, no puedes desengancharte del culebrón. Puede parecer una exageración, pero esto a mí me ha sucedido más de una vez.

También está el típico señor que ha hecho ese viaje muchas veces y se considera un experto en trenes. Esto tipo de viajero me saca de mis casillas, porque va retransmitiendo a todo el que le rodea el viaje en sí mismo. "Ahora para en Alcázar de San Juan", "ahora hace un cambio de dirección y vamos de espaldas", "ahora se para aquí un rato" … ¡Pero señor, que ya lo vemos, que no es usted el único que ha ido en tren! ¡Aaaarjh, no puedo con éstos pesados!

Y no me quiero enrollar, pero hay muchos más especímenes. La señora que lleva cien mil maletas y no le caben,  los típicos que para un viaje de unas pocas horas llevan tres o cuatro bocatas, papas, cocacolas, gusanitos y phoskitos y se pasan el viaje entero comiendo sin parar (y apestando el vagón con el bocata de chorizo), la família de 29 rumanos con tropecientos niños que no paran de correr por el vagón, el típico señor o señora que no para de recorrer el pasillo una y otra vez arriba y abajo, arriba y abajo (supongo que por estirar las piernas), etc. Cualquiera de ellos puede darte un viaje pesadísimo, especialmente el niño gritón, que es el enemigo número uno y del que te aconsejo que te alejes a toda costa. Aunque también es cierto que, con el tiempo, te acuerdas y te ríes. Pero en esos momento deseas que que no esté tan mal visto eso de portar armas, jajajaja. Por supuesto es broma … ¿o no? ¡Que Crom os ayude a soportar la clase turista!

 

Mis juegos favoritos de: NES

Bueno amigos, hoy inicio una serie de artículos dedicados a los videojuegos que han marcado mi existencia, a aquellos a los que más horas me he viciado en cada uno de los sistemas que he tenido y en cada una de las generaciones. Y por supuesto, todo empezó con la 8 bits de Nintendo, la consola que nos metió a muchos de nosotros en este mundo para siempre. Hoy, mis juegos favoritos de N.E.S. (Nintendo Entertainment Sistem, para los despistados o recién llegados a este mundo). Vamos con ellos!

La Nes llegó a mi vida cuando tenía 8 añitos, el año de mi primera comunión. Aunque en realidad lo que llegó no fue exactamente una Nes, sino uno de esos sistemas compatibles que vendían entonces que venían con 100 juegos en un solo cartucho (la piratería ya estuvo presente en el inicio de este mundo, aunque yo era muy peque e inexperto para darme cuenta, y si mi madre decía que ésa, que era más barata y traía juegos, pues ésa). Total, que entre esos juegos piratas que venían con la consola ya había muchas joyas que ocuparon horas y horas de mi vida y la de mi hermano, pero 100 juegos son pocos para jóvenes devoradores de diversión, jaja, así que terminamos comprando más. Éstos son los que más me marcaron, a los que más viciadas me pegué:

 

CONTRA (Probotector en España):

El primer capítulo de la genial saga de Konami que aún sigue dando guerra. Como comprenderéis, para un recién llegado al mundo del videojuego, su acción constante, sus enormes enemigos de final de fase, sus armas, sus gráficos, todo era sorprendente e increíble. Difícil como él solo, algo que compartía con muchos títulos de esa generación, ocupó muchas horas de mi vida y se ganó un puesto en esta selecta lista de los títulos que me marcaron. Si no lo habeis jugado, ¿a qué esperais para tirar de emulador?

 

 

 
SUPER MARIO BROS: 
 
¿Qué puedo decir humildemente yo de éste juego que no se haya dicho ya? Nada, salvo que para mí, igual que para muchos, la cantidad de secretos que contenía era algo fascinante y que lo hacía mejor que cualquier otro título que se limitara solo a avanzar. Mario era entonces lo mismo que es hoy en día con el increíble Mario Galaxy de Wii, diversión inteligente, pura y dura. No hay más.

 

 
 
 
 

 

CASTLEVANIA:
 
El primer juego que me compré tras aburrirme del cartucho de los 100 fue éste, aunque entonces no sabía lo que llegaría a ser ésta saga, ni sabía que 16 o 17 años después seguiría enganchadísimo a los Castlevanias de GBA, DS y al Symphony of the Night. En su momento era emocionante recorrer el castillo, con la elevadísima dificultad de la que hacía gala. Sus jefes finales (el murciélago, el Frankenstein, la momia, etc…) suponían momentos de máxima tensión, y la música ya entonces era excelente, una cualidad que la saga siempre conservaría en el futuro. Un juego alucinante.

 

 

 

TEENAGE MUTANT NINJA TURTLES 2: THE ARCADE GAME:
 
Konami adaptó la genial recreativa TNMT 2 para Nes, y si bien el resultado no era igual, pues la recreativa era notablemente superior, lo cierto es que me atrevo a decir que éste era uno de los mejores juegos Nes, y sin duda uno de los juegos a los que más he jugado en mi vida. Gráficos geniales, divertido como pocos, cualquiera que lo jugara en su día estará de acuerdo conmigo en que es una de las grandes joyas de los 8 bits.

 

 
Hubo más juegos importantes para mí en la Nes; Galaxian, Shatterhand, el genial Mario Bros 3 (que nunca llegué a tener), Tetris, etc…pero éstos fueron los que más me marcaron, sin duda. Próximamente…mis juegos favoritos de Megadrive. No os lo perdáis!!! 

 

 

Informativos basura.

Un día más, acabo de comer con la inestimable compañía de mi madre y de los fantásticos informativos que la televisión de este país nos ofrece. Por supuesto es una ironía. La indignación que me causan estan grande que solo me apetece ponerlos a parir, pero como uno no tiene ganas de cabrearse, mejor hacerlo con buen humor, así que … ¡vamos a reírnos todos juntos de la BASURA de informativos que nos cuelan todos días!

Estos últimos días yo me planteo una cuestión … ¿existe la crisis? Hombre, parece evidente, existir existe. ¿Es tan grave? Pues probablemente, aunque no sé ni papa de economía, sí que se trate de algo serio. ¿Es como para llenar horas y horas de informativos hablando constantemente de lo mismo e intentando asustar a la gente? Pues no creo, la verdad. Y es que la crisis existe, claro está, pero si no existiera se la habrían inventado, de eso no me cabe duda. Vamos, que a los responsables de informativos de las cadenas de TV se les hace el culo Pepsi-cola ante una situación así. ¿Por qué? Porque es la excusa perfecta para llenar al menos media hora de informativo al día. Vale cualquier titular siempre que lleve la palabra clave "crisis" en su contenido. Y como la cosa va para largo, pues cada día tenemos un maravilloso reportaje del tipo: "hoy veremos cómo afecta la crisis a los hosteleros", "hoy veremos cómo afecta la crisis a los vendedores de helados", y así con todos los colectivos. Mañana creo que ponen cómo afecta la crisis a los payasos del circo y pasado mañana cómo afecta a la gente que antes de ducharse se corta los pelillos de la nariz. Hay que ver.

Bueno, y parece que su objetivo es que cunda el pánico, como cuando hubo hace unos meses huelga de transportistas. Se tiraron días enteros sacando imágenes de supermercados vacíos, buscando los estantes más vacíos que hubiese, hablando de ello 24 horas … y luego decían … "pero tenemos que decir que no cunda el pánico, que la gente no se lance a comprar en masa … ¿Cómo no se va a asustar la gente si le estas diciendo repetidamente durante todo el día que ya no queda leche en ningún supermercado de España? (cosa que era mentira, yo compré leche tranquilamente todos los días, si no de una marca de otra). Jajaja, vaya basura de gente.

Luego los informativos en sí son para no perderse detalle. Cuando se acaban las dos o tres notícias importantes (o las que ellos consideran importantes, que es muy diferente) empiezan las notícias de relleno, porque el informativo ha de durar hora u hora y media, como sea. Estas notícias pueden ser de varios tipos, pero mis preferidas son las que yo llamo notícias comodín, las que no son actualidad de hoy ni de ayer ni de mañana, sino que sirven para cualquier día, para ponerlas el día que falte espacio, como por ejemplo:"Un 40% de los españoles no hacemos caso de los semaforos" … guau, que notición. "Un reciente estudio revela que los niños no comen acelgas" … sin comentarios. "Un estudio afirma que los españoles no son los mejores de Europa en la cama" … pero vamos a ver, ¿quién estudia estas cosas? ¿Por qué se le da dinero a alguien para que estudie estas cosas? Si estamos en crisis, que se ahorren los costes de estos estudios de mierda y lo gasten en cosas necesarias, ¿no? Para colmo yo he llegado a ver notícias de este tipo repetidas con unos meses de diferencia, conretamente la de los semáforos. Lo juro. O era un estudio idéntico o era la misma notícia repetida. Claro, ¡si es que sirve para cualquier día!

Las notícias deportivas (también conocidas como las notícias del fútbol o la crónica diara del R.Madrid y el Barça  con ligeros comentarios sobre el resto de equipos del país) son tela también.  El lunes  hay que repasar lo pasado en la jornada de liga y el resto de días la notícia es que los equipos entrenan para sus próximos partidos. Claro, evidente, unos noticiones… Y luego le ponen un micro en la boca a cualquiera, a gente que con todos mis respetos pegará muy bien patadas a un balón, pero muchos casi no saben ni enlazar dos frases con sentido. Para que nos digan cosas como … "no hay equipo pequeño", "el futbol es así, a veces se gana y a veces no", "tenemos que salir a ganar el partido", "el fútbol son 11 contra 11" … menos mal que esta gente nos ilustra con estas pedazo de verdades, que si no…¿qué sería de nosotros?

En definitiva, nuestros informativos son pura y auténtica BASURA, y el nivel del periodismo de hoy en general es absolutamente patético. Se hace sensacionalismo hasta con la notícias más serias (el comportamiento de muchos periodistas y cadenas con el último accidente de avión en Barajas me puso los pelos de punta ante la falta de escrúpulos que pueden llegar a tener), se exagera con tal de llenar programación, se busca la notícia fácil y el punto de vista más fácil de las notícias. En fín, ¿para qué seguir? ya me he despachado a gusto. Y si a alguien le ofende lo siento, pero … así es y así se lo he contado. ¡Que baje Crom y les castigue a todos!

 

Warioland, el regreso del ávaro glotón.

Aquí estamos una vez más, para hablar de uno de los pocos lanzamientos destacables de nuestra querida Wii (aunque maltratada por muchos, incluídos sus propios padres de la gran Nintendo a veces). Me refiero, cómo no al juego del personaje más simpático, glotón, ávaro y caradura del mundo del videojuego. Él es Wario y su nuevo juego es Warioland: The Shake Dimension. Hablemos de él.

 

 

No vale la pena perder el tiempo hablando de su argumento, basta saber que la dimensión agitada es atacada y su princesa secuestrada, por lo que piden ayuda a Wario, quien pasa del asunto hasta que le hablan de un saco de monedas sin fondo, y claro, eso ya es otro cantar, así que el gordinflón pone rumbo a la dimensión agitada para hacerse con el saco de moned…digo…para rescatar a la princesa. En fín, una excusa como cualquier otra, ¿qué más da el argumento? Cualquier cosa es válida para que Wario tenga que recorrer un montón de fases en 2D al estilo más clásico, enfretarse a un montón de disparatados enemigos y jefes, recoger tesoros y en definitiva hacer que lo pasemos en gande.

Y es que esa la gran virtud de este juego. Que nadie espere revoluciones, ni jugar a algo novedoso. No hay nada nuevo en Warioland, quitando de algún movimiento puntual con el wiimote, todo el desarrollo sigue el camino marcado por las anteriores entregas de la saga Warioland, que vieron la luz en Gameboy y GBA. Es cierto que esto puede no agradar a más de uno que quizás hubiese preferido un juego en 3D más actual al estilo Mario Galaxy. Yo personalmente estoy contento con este juego tal y como es por varias razones. Adoraba los Warioland de Gameboy, adoro los juegos 2D cuando estan bien planteados (como es el caso) y además, soy consciente de que un Mario Galaxy no se consigue todos los días, hace falta mucho esfuerzo y ganas por parte de Nintendo, y me temo que de haber intentado un Wario en 3D se hubiesen quedado a medio camino, así que prefiero un buen juego 2D que un mediocre 3D.

 

 

El aspecto gráfico es sobresaliente, ya que tanto los fondos como los personajes están muy bien definidos y parecen haber sido pintados a mano, de hecho el afamado estudio de animación I.G. (Ghost in the Shell, Blood, etc…) ha estado encargado de los diseños, las animaciones y las escenas cinemáticas. Todo es muy colorido y agradable, y las animaciones de Wario os arrancarán más de una sonrisa por duros que seáis.

Las fases consisten en avanzar sorteando peligros y recogiendo tesoros hasta encontrar a un duendecillo, y tras liberarlo, tendremos que volver corriendo al principio de la fase para no quedarnos atrapados, pues tendremos el tiempo limitado. Las fases no son muy difíciles, pero por el camino hay muchos tesoros especiales y misiones secundarias nada fáciles de conseguir en ocasiones que nos obligarán a repetir algunas fases varias veces si queremos conseguirlo todo. La música, por su parte no está mal, aunque tampoco está al nivel de otros juegos de Nintendo como, por ejemplo, la saga Mario.

En definitiva Warioland: The Shake Dimension es un juego muy recomendable, sobretodo si disfrutaste de los anteriores capítulos para Gameboy o si te gustan los juegos 2D. Gráficamente es notable y encierra mucha diversión gracias al buen planteamiento de sus niveles. No se convertirá en un referente del nivel de Mario Galaxy, claro está, pero es un juego casi obligatorio ante la falta de novedades de calidad para Wii. Wario está ansioso por hacerse rico, ¿a qué esperáis para ayudarle?

Mi puntuación: 8

 

 

La dificultad en los juegos del pasado.

Esta semana he tenido la oportunidad de echar unas partidas al nuevo Megaman 9, que como sabeis, recupera el estilo y la jugabilidad de los primeros capítulos de la saga, y con ello, también su endiablada dificultad. Así que, recordando esos viejos tiempos, he decidido escribir aquí sobre precisamente eso, lo difíciles que podían llegar a ser los juegos de antes. Ahora puedo decir con más o menos regularidad que me he pasado tal juego o tal otro, ¿pero antes? ¡Antes eso era una tarea titánica!. ¡¡¡Vamos allá!!!

Había varios tipos de videojuegos en los 80 y princípios de los 90, pero casi todos compartían un mismo objetivo. Matarte. Matarte a toda costa, Matarte hasta la saciedad, hasta que te aburrieras. Y oye, eso es un arte.

Un tipo de juegos muy extendido era el de tipo puzle, como el Tetris, también conocidos como juegos sin final en el que las piezas cada vez caen más y más rápido hasta que mueres sí o sí. No importaba lo bueno que fueses, porque el juego continuaba cada vez más y más rápido, esperando ese pequeño desliz, un momento de pérdida de concentración para que colocaras mal una pieza y ya está. Imposible arreglar el entuerto. Claro está, que el objetivo de estos juegos no era completarlo, si no ir superando tu puntuación y durar cada vez más y más. Pero no me digais que no era frustrante (sobretodo cuando no paraban de caer piezas esas del tipo Z que no sabías qué hacer con ellas).

Otro tipo de juego era ese de superar pequeñas fases, como el Arkanoid, Snow Bros, Puzzle Boble… Eran juegos que normalmente tenían decenas y decenas de fases, a cada cual más difícil, y no conozco a nadie que fuera capaz de superarlas todas (aunque alguien habrá, desde luego, al fín y al cabo esas desarrolladoras vivieron de las monedas de muchos viciados). ¿Quién sería capaz de completar el primer Arkanoid? Estoy seguro de que la última fase estaba hecha por un montón de bloques de esos dorados que no se podían romper y la fase consistía en que jugaras hasta que murieras.

Otro tipo de juegos eran los matamarcianos (género que no ha resistido nada bien el paso de los años). Los matamarcianos basaban su dificultad en un punto. Llenar la pantalla de enemigos que a su vez llenaban la pantalla de disparos en forma de bolitas. Tu objetivo era básicamente ir colándote entre los escasos huecos que había entre bolita y bolita mientras la pantalla avanzaba a una velocidad constante. Disparar era lo de menos, exceptuando a los jefes finales a los demás no hacía falta matarlos, sólo esquivar bolitas hasta que los enemigos desaparecieran por el borde de la pantalla. Aunque era mejor tratar de matarlos antes de que pudiesen soltar muchas bolitas, claro está.

 

 
Los juegos de aventuras, por su parte, déjalos correr también. ¿Quién ha sido el chulo que se ha completado un Megaman de los clásicos, de los de NES? Y es que yo me río a carcajadas de la inteligencia artificial de los enemigos de los juegos de ahora. "Es que en en Metal Gear los enemigos tienen mucha I.A. porque se organizan para atacar y siguen tus huellas…"  ¡¡¡Y un pepino!!!  Y si tan listos son esos enemigos, ¿por qué me he pasado yo todos los Metal Gear sin problemas? Los soldados de Metal Gear son retrasados mentales comparados con los simpáticos enemigos de un Megaman, que de simpáticos no tienen nada. En los juegos de antes, los enemigoste leían tu mente y sabían lo que ibas a hacer antes incluso de que a tí se te ocurriera. ¿Por qué digo eso? Porque ellos siempre disparaban al lugar exacto en el que tu te ibas a encontrar un segundo después. No falla. Si a tí se te ocurría saltar, antes de que tú pulsaras el botón ellos ya estaban soltando su disparo en forma de bolita hacia el lugar exacto en el que caerías tras el salto. Y no solo eso, además, cuando recibías un disparo, tu personaje tenía un pequeño retroceso hacia atrás, y ese retroceso SIEMPRE era razón para que cayeses por un precipicio que quedaba detrás de tí. Todo esto nunca fallaba. Por eso os digo, reíos de las I.A. actuales … el arte de programar una buena I.A. murió.
 

 

 

Además, cada vez que morías, lo cual solía ser cada minuto más o menos, empezabas la fase desde el principio. Claro hombre, esto de los puntos de control a mitad de fase o de los puntos para salvar partidas es un invento futurista, si te has equivocado te jodes y vuelves a empezar, esa era la política. Así que podías llevar jugando 20 minutos sin que te mataran (lo cual ya era un logro olímpico) y tras un salto mal calculado o un mal encuentro con una bolita, ¡otra vez a empezar desde el principio, alegría! Bueno, algunos juegos tenían Passwords, pero a veces eran tan largos y pesados de introducir que directamente pasabas del tema (yo tenía un juego que necesitaba 15 minutos para meter un password de varias líneas, de verdad).

 

Pero bueno, al fín y al cabo todo esto tenía su gracia y no podemos negarlo, nos encantaba en su momento. ¿Me gustaría que los juegos siguiesen siendo así? A mí particularmente no, sinceramente. Fue una época chula, sin duda, disfruté como un enano jugando con mi hermano a juegos como Contra (o Probotector), Super Mario, Tetris, Megaman, las Tortugas Ninja… pero yo agradezco que los juegos de hoy sean asequibles, que puedas pasártelos y verlos por completo. Al fín y al cabo siempre puedo poner la vieja NES o tirar de emuladores para revivir esta época tan grandiosa. Así que ya sabéis, amigos, esto va especialmente por aquellos que no vivieron esos años y esos juegos. Si os van los retos fuertes, pero fuertes de verdad, guardad el GTA, el Pro, el Metal Gear y el Need for Speed y acercaos a la época de los 8 bits. A ver si sois capaces de superar cientos de fases con cientos de enemigos que disparan (a dar) miles de bolitas con tan solo 3 vidas. Es una experiencia que vale la pena, así que … ¡¡¡Que Crom os ayude!!!