Order of Ecclesia, mi primer contacto.

Al fín he tenido la oportunidad de probar, gracias a la importación, el nuevo capítulo de la saga Castlevania para Nintendo DS, Order of Ecclesia. He tenido poco tiempo para probarlo, ya que no he sido yo quien lo ha comprado, sino un colega, pero no he podido resistirme a contaros mis primeras impresiones con el nuevo capítulo de una saga que me tiene enganchado desde el primer capítulo para NES y que me cautivó totalmente a partir del increíble Symphony of the Night. Me he pasado todas las entregas de GBA, las dos anteriores de DS y las dos de PS2, y ahora por fin puedo contaros mis impresiones de la última entrega.

Castlevania Order of Ecclesia sigue la línea marcada por la entrega anterior, Portrait of Ruin, en la que sus creadores trataron de ofrecer alguna novedad tras muchas entregas sin salirse del molde del Symphony. Vamos, no es que Portrait of Ruin resultara el colmo de la innovación, igual que tampoco lo resulta este nuevo, pero la idea que parecen perseguir es salirse, al menos, del mil veces recorrido castillo de Drácula y ambientar el juego en diferentes localizaciones. ¿Esto es positivo? En Portrait of Ruin, para mi gusto, los escenarios que transcurrían fuera del castillo tenían poca chicha y eran algo lineales y faltos de emoción, no sé si en este capítulo sucederá lo mismo porque, como digo, he podido probar poco, pero a mí personalmente me parece que ofreciendo escenarios diferentes el juego pierde parte de su gracia, que para mí era eso de un gran castillo todo interconectado cuyos caminos tenías que ir desbloqueando y recorriendo varias veces. Veremos al final en qué queda.

Otro cambio que aporta Order of Ecclesia es el sistema de acción. Ahora la magia es la auténtica protagonista, y hasta atacar con la espada (una espada mágica) nos quitará PM. Esto puede influir bastante en el desarrollo del juego, no me atrevo a decir de qué manera. Ahora se pueden hacer combos al llevar una magia en cada brazo, y ésto sí que puede ser interesante y dotar de algo más de profundidad al sistema de combates.

Los diseños han mejorado muchísimo, y si bien no alcanzan el magnífico nivel de Symphony of the Night o Aria of Sorrow, suponen un gran adelanto respecto a los horribles diseños de las dos anteriores entregas para NDS, con ese estilo anime infantil tan horroroso que recordaba a Pokemon. Puaj!

La música como siempre, soberbia, y los gráficos de lo mejor en 2D para DS, de un gusto exquisito. Me he quedado con las ganas de robárselo a mi colega y probarlo con más calma, pero al menos he tenido una primera toma de contacto con un juego que promete y que si bien no revolucionará la saga ni probablemente será recordado como uno de los capítulos estrella, sí que seguirá, seguro, la línea sobresaliente de esta saga que tanto nos hace disfrutar a todos. Ahora a esperar que llegue a Europa, amigos!!!