25.000 visitas. GRACIAS!

Bueno, ho he entrado al blog y me he dado cuenta que ya ha superado las 25.000 visitas (mira que ha costado, jeje, casi un año). Pero bueno, lo importante es que se ha llegado y que dentro de muy poquito el blog hará un año. Como siempre muchas gracias a los que entrais alguna vez, espero que alguna que otra sonrisa se os escape con mis ralladas mentales, que al fín y al cabo es lo que se pretende, pasarlo bien. Yo desde luego me lo paso bien escribiendo, y por eso seguiré sacando punta a temas diversos y dando mi opinión sobre muchas cosas. Un abrazo, amigos blogeros y a todo el mundo!!! Y nos vemos en el 1er aniversariodel blog, que ya queda poco más de un mes!!! (Qué nervios).

Peleando con los abrefáciles.

Hola amigos. Después de un tiempo sin actualizar el blog por falta de tiempo (y por atrofiamiento mental) hoy vuelvo con uno de mis artículos de opinión. Y es que yo no sé a vosotros, pero yo últimamente cada vez que me compro un producto me pongo a sudar, me entran fiebres y tengo que pedir una baja laboral (ay no, ojala, que estoy en el paro), todo eso pensando en cómo me enfrentaré a la dura y ardua tarea de abrirlo. Más de uno dirá… ¡No te preocupes, si lleva abrefácil!… pero yo es oír esa palabra… y me pongo aún más malo.

¿Por qué narices lo llaman abrefácil? ¿Para reírse más de nosotros? Vale, es cierto que hay diferentes tipos de abrefácil y que algunos funcionan… pero otros están hechos con muy muy mala leche. Por ejemplo, cuando te compras un juego, una película o un CD y vienen envueltos en ese plástico ajustado. Ahora a veces traen esa tira para ponerlo más fácil, pero hasta hace poco no, así que empezabas a darle vueltas a la caja buscando por dónde meter la uña para empezar a quitar plástico. Parecía no haber resquicio alguno, pero seguías buscando con fe, al fin y al cabo no podía ser tan difícil. Vaya – te decías -, parece que no va a ser tan fácil. Cuando llevabas varias horas dándole vueltas a la caja y ya habías tratado de clavar la uña con nefastos resultados te planteabas coger unas tijeras e intentar clavarlas en algún sitio, aunque eso ponía en serio peligro la integridad de la caja del producto que habías comprado. Conclusión… ¿querían putearte o no? Y vale, luego pusieron la tira esa, pero aunque se supone que el inicio de la tira ha de estar visible y fácil de coger coincidiréis conmigo en que a veces cuesta saber dónde empieza y está tan pegado que te vuelves a plantear el tema de las tijeras.

El abrefácil de las cajas de leche y demás tetrabriks también es de risa. Me refiero a esa línea de puntitos que ponen en la esquina del brik  como indicándote… corta por aquí… ¿Y se supone que eso es ponerme las cosas fáciles? No hacía falta que me indiquéis por dónde cortar, ya me imaginoyo que no tendré que rajar el brik con una navaja por la mitad, pero vamos que fácil fácil no es, necesitas unas buenas tijeras porque el cartón ese es duro. Abrefácil hubiera sido que no necesitaras tijeracas, que una señora mayor lo pudiera abrir tranquilamente con sus manos desnudas. ESO SERÍA ABREFÁCIL.

Pero el último ejemplo me ha sucedido esta misma tarde, y ha sido el detonante para escribir estas líneas. Resulta que me he comprado unos auriculares para escuchar música, y como otros productos electrónicos (tarjetas, memorias USB, etc) vienen envueltos en ese plástico extra duro y completamente cerrado  sin ningún tipo de método ni facilidad para abrirlos. Eso sí que no puedes plantearte clavar la uña (a no ser que seas Freddy Kruger o un tigre de bengala). Y no busques. No tienen forma fácil de abrirlos, estos ni siquiera se molestan en poner abrefáciles (por lo menos son honrados, no te engañan con abrefáciles trampa). La única forma de abrir estos envases es con unas tijeras, pero no lo intentes con unas tijeras normales, necesitarás de las tijeracas gordas de cocina para arriba, más bien tirando hacia las tijeras de podar pinos, porque el plástico es tan duro y gordo que incluso con tijeras duras te verás en serios aprietos.

¿Pero qué significa eso? ¿Por qué tengo que tener herramientas propias de un jardinero para abrir un envase de unos auriculares? ¿Por qué me ponen una prueba tan complicada para acceder a un producto que ya he pagado? Es como si pagas por la compra de una tarjeta SD pero para abrirla tuvieses que resolver un rompecabezas o descifrar un códice Maya… es absurdo. ¡YA LO HE PAGADO! ¡Exijo mi producto! ¿Y qué me decís de esas dos tiras de plástico blanco que les ponen a veces a los productos en los centros comerciales así cruzadas formando una especie de cruz? Hay que dejarse los dedos y además tener unas tijeras resistentes de verdad.

En definitiva, como se desprende de todo este rollo comprad lo que queráis, pero antes de nada aseguráos de tener en casa tijeras, tijeras buenas de verdad, homologadas por el tío de bricomanía, por la Unión Europea, por la teletienda, por la Alianza de las Civilizaciones. Si no las teneís o son de esas normaluchas de coser o de recortar fotos de revistas para forrar carpetas de adolescentes olvidaos, jamás conseguiréis acceder a vuestros productos. ¿Y sabéis qué es lo más gracioso de todo? Que en el establecimiento donde he comprado los auriculares había un cartel de advertencia (real) que decía: No se admiten cambios ni devoluciones en auriculares una vez desprecintados… ¿Y cómo cojon… se supone que voy a saber si funcionan sin desprecintarlos, si están cerrados con métodos futuristas? ¡¡¡Que baje Crom y os maldiga por toda la eternidad!!!

Estos plásticos son el enemigo, huid de ellos como de la peste.