Conan: Nacido en el campo de batalla.

Amigos, hoy tengo el placer de traeros mi reseña de un cómic un tanto especial. Especial por muchos motivos. Y es que en un blog como éste en el que la figura de Conan está tan presente no podía ignorar esta historia. Se trata, nada más y nada menos, del cómic que narra por primera vez el origen y la infancia del que será rey de Aquilonia, el nacimiento y la juventud de Conan de Cimmeria. ¿Queréis saber más sobre éste cómic único y tan especial? Pues yo os cuento.

Quizás muchos os preguntéis por qué digo que se trata de un cómic tan especial. Pues bien, para aquellos que no lo sepan conviene recordar que desde que Robert E. Howard creó a este personaje literario en 1932, nadie hasta ahora había narrado el nacimiento y la juventud de Conan. Su propio creador tan sólo daba datos muy generales, y ni siquiera el propio Roy Thomas que adaptó al cómic todos los relatos originales de Howard y creó infinidad de nuevas historias se atrevió a ir más allá y contar esos primeros años del cimmerio. Pero finalmente un guionista se ha atrevido a contar su visión de la juventud del héroe, y los aficionados a Conan podemos respirar tranquilos e incluso decir que estamos de enhorabuena, pues ese guionista es nada menos que Kurt Busiek, responsable del renacer del cimmerio en las páginas del cómic con la excepcional serie “Conan la leyenda”.

 
Hace tiempo ya publiqué un artículo sobre esta serie publicada en España por Planeta (podéis acceder a dicho artículo pinchando AQUÍ), y de hecho la historia que hoy nos ocupa se publicó dentro de esta serie. Me explico. Kurt Busiek decidió comenzar su nueva serie en el mismo momento en que Conan abandona su aldea natal, narrando las primeras aventuras del bárbaro en sus viajes para conocer mundo. Sin embargo, también decidió dedicar una serie de números a narrar el nacimiento, la infancia y juventud de Conan en Cimmeria, números que cada cierto tiempo irían intercalándose con las aventuras habituales de la colección. En definitiva, que la historia de la que hoy os hablo podéis leerla en los números 8, 15, 23, 32 y 39 de la colección Conan la leyenda. Pasemos pues a hablar de la historia en sí y de su valor dentro de la amplia trayectoria de publicaciones de este personaje.

Sería lógico pensar que Busiek es un guionista muy atrevido por tomarse la libertad de dar forma  al origen de un personaje que tiene nada menos que 77 años de historia y miles y miles de páginas de aventuras publicadas. Al fin y al cabo si el propio Howard no habló demasiado de ese origen… ¿no es Busiek muy osado al concretar aquello que el propio creador prefirió no detallar? Muchos podrán pensar que sí, y seguro que muchos aficionados a Conan sentirán cierto temor al enfrentarse a esta historia, temor a que el origen presentado por Busiek no haga justicia al personaje mítico en que se ha convertido Conan tras todos estos años. Pero la gloria es para aquellos que arriesgan, y Busiek arriesga con esta historia. Y a mi parecer, como el guionista excepcional que es, sale claramente vencedor.

Durante toda la colección de Conan la leyenda, Busiek demuestra ser el guionista perfecto para las aventuras del bárbaro, el perfecto sucesor de Roy Thomas, pues actualiza las historias adaptándolas a la forma actual de escribir cómics y demuestra siempre un total conocimiento y máximo respeto por las historias de Howard y por el espíritu original del personaje. Pues bien, la historia del origen de Conan está en la línea de toda la labor del guionista en esta colección. Busiek nos presenta Cimmeria como una tierra fría, dura, en la que pequeñas comunidades de hombres y mujeres luchan por sobrevivir en un entorno difícil, viéndose obligados a luchar constantemente para defender sus tierras de los invasores que continuamente tratan de expandir sus territorios. Y es precisamente en mitad de una de tantas batallas contra un grupo de invasores cuando tiene lugar el nacimiento de Conan, el hijo del herrero. “Nacido en el campo de batalla” es el título del primer número y para los cimmerios ese hecho es sin duda un buen augurio. Conan será un gran hombre, alguien destinado a ser un líder, a conseguir grandes cosas, dicen. A partir de aquí y durante seis números, Busiek nos contará cómo enseguida Conan destaca por encima de los otros críos del clan, siendo más inteligente, demostrando un carisma innato y una mayor habilidad para la pelea. También nos contará cómo las historias que durante toda su infancia oye de boca de su abuelo le hacen soñar con viajar y conocer las ciudades del sur. Veremos cómo crece, convirtiéndose en un personaje que no termina de encajar dentro del clan (¿quizás Busiek quiere dar a entender que un pequeño clan es poco para alguien llamado a hacer grandes cosas? Puede que sí). Un personaje de grandes alegrías y grandes tristezas. Asistiremos a su incidente con el toro al que parte el cuello (el cual Busiek reinterpreta, pues según Howard y Thomas los muchachos se enfrentaban al toro como prueba de madurez) y a su primera gran batalla, la mítica batalla de Venarium, tras la cual decide abandonar la aldea y marcharse hacia el sur a conocer el mundo.

Creo sinceramente que Roy Thomas o que el propio Howard no podrían en absoluto sentirse defraudados con la historia contada por Busiek. Creo que incluso seguramente se sentirían orgullosos, y eso es sin duda el mejor elogio que puede hacerse a este cómic. El guionista consigue una historia que cuadra a la perfección con todo lo que habíamos leído y visto anteriormente de Conan, transmitiéndonos la sensación de la durísima vida que llevan los hombres en Cimmeria para que comprendamos por qué son guerreros tan temibles y también por qué pese a ser bárbaros no son gente salvaje, sino gente con un marcado sentido del honor y un código ético propio de la vida en un clan norteño. Pero pasemos ahora a hablar del dibujo del cómic.

Aunque el dibujante regular de la colección es Cary Nord, en estos números será Greg Ruth quien nos ilustre la juventud de Conan. Y lo cierto es que el estilo de Ruth es perfecto para esta historia. Como podéis ver en las imágenes que acompañan a este texto, el dibujante tiene un estilo crudo, realista y muy natural. No resulta espectacular, pero es ideal para crear el ambiente de una historia que transcurre en una tierra fría y dura donde los hombres y mujeres han de ser fuertes para sobrevivir. La verdad es que la elección del dibujante me parece muy acertada, ya que consigue a la perfección lo que se propone este arco argumental, hacer creíble la infancia de un personaje mítico y llamado a vivir grandes aventuras. Gran trabajo de Greg Ruth.

 
Concluyendo, que la historia del origen de Conan creada por Kurt Busiek y Greg Ruth es altamente recomendable para cualquier aficionado al cómic y a la fantasía heroica, y de lectura totalmente obligatoria para los aficionados a Conan. Podéis encontrarla, como ya he dicho antes, dentro de la colección Conan la leyenda, en los números 8, 15, 23, 32 y 39, números editados por Planeta a un precio de 2 euros cada uno (exceptuando el último, que tiene una mayor cantidad de páginas y mayor precio). La verdad es que sería fantástico que en un futuro Planeta se anime a publicar esta historia recopilada en un único volumen, porque de verdad que vale la pena y que supone, a mi entender, un acontecimiento especial dentro de la exitosa trayectoria del bárbaro en el mundo del cómic. ¡No os la perdáis, por Crom!