Castlevania L.o.S: el retorno de la saga vampírica.

Para alguien como yo, que el primer juego que me compré para mi vieja NES fue el mítico Castlevania al que le dediqué muchísimas horas, cada nueva entrega de la saga vampírica es todo un acontecimiento. Poco más de una semana lleva ya en mis manos la última entrega y, aunque aún no lo he completado del todo, creo que ya estoy en disposición de compartir con vosotros mis impresiones sobre el título y deciros si, en mi opinión, es o no merecedor del título que lleva. Vamos allá.
 
 
No describiré en este artículo elementos como la historia, los gráficos, el sistema de juego o la música, ya que para eso tenéis los análisis que le han dedicado páginas como meristation y muchas otras. Yo os hablaré de sensaciones, de la impresión que me está dejando a mí el título como jugador de otros títulos del mismo género, tanto en la actual generación de consolas como en las anteriores. Os diré mi impresión como apasionado de la saga Castlevania que ha disfrutado tanto de los primeros capítulos de la saga como del genial Symphony of the night y los capítulos que siguieron su línea jugable, así como de los intentos por llevar la saga a las 3D en Playstation2.

Pues bien, Lords of shadow es un juego que lleva la saga a las 3D de la mejor forma posible. La clave del buen resultado es, desde mi punto de vista, que no pretende llevar a las 3D ninguno de los dos grandes conceptos en que ha estado basada la saga hasta ahora, es decir, ni es una apuesta por un estilo de juego lineal de acción y plataformas como las primeras entregas ni es un juego de exploración al estilo SotN y las entregas para GBA y DS. Lords of shadow (L.o.S. en adelante) coge elementos de las grandes aventuras de acción actuales y de los Castlevania anteriores y los funde de forma más que satisfactoria, con el añadido de que la ambientación marca de la casa Castlevania es muy atractiva y da mucho de sí. Voy a hablar más detalladamente de cómo se combinan todos los elementos del título.

Las partes de acción no acaparan tanto porcentaje del desarrollo como ocurre en títulos como God of War o Devil May Cry. En Castlevania L.o.S. realmente se alternan de forma más equitativa los combates, las partes de exploración y las secciones de plataformas. El sistema de combate, además, tiene muchos elementos como el uso de la magia blanca y negra que le aporta bastante variedad más allá de la lista de combos de turno y que además dota a los combates de cierto toque estratégico, ya que será crucial saber en qué momentos nos viene mejor activar las magias. Entre la magia, las armas secundarias, los poderes de los artefactos que nos vamos encontrando y la larga lista de combos que podemos realizar con el arma principal, los combates en L.o.S. tienen una variedad y una cantidad de posibilidades que, desde mi punto de vista, dejan atrás a lo que ofrecen otras aventuras de acción.

Las secciones de exploración, pese a no ser excesivamente complicadas, sí  que aportan un reto extra  si las comparamos con lo que suele haber en otros exponentes del género. Evidentemente no estamos hablando de una exploración al estilo SotN y sus vástagos, no es algo tan abierto, ya que la mayoría de veces se limita a resolver puzles para avanzar dentro de un mismo nivel (abrir una puerta, activar un mecanismo…), pero sí que está más presente que en otras aventuras de acción donde la resolución de los puzles da risa y se nota que son un mero adorno para dar una pequeña sensación de variedad entre tanto combate. En L.o.S a veces tendremos que pensar un poquito (que no viene mal), e incluso re-explorar niveles ya visitados para acceder con una nueva habilidad a zonas antes imposibles (elemento genialmente heredado de SotN). Y los puzles no se limitarán a accionar palancas o aporrear cosas. La variedad de situaciones es amplia, y lo mismo tenemos que domar a una bestia que nos ayude a trepar por una enredadera o a destrozar una puerta como nos vemos sumergidos en la búsqueda de pequeñas hadas que nos ayuden con su magia.

Las partes de plataformas son, para mí, las que menos aportan al género. Bastante simples en general, no pasan de escalar salientes, usar la cadena de nuestra arma para escalar o balancearse, dar saltos normalitos y poco más. Realmente no sé de qué manera se podría hacer algo mejor, pero vamos, no aporta nada que no se haya visto ya en montones de juegos, e incluso resultan bastante más sositas de lo que ya hace muchos se vio en títulos como la trilogía Prince of Persia de PS2. Su peor fallo sin duda es que no suponen ningún reto dentro del juego, esa es la verdad, aunque tampoco hay que ser tan duros, aportan variedad al desarrollo de los niveles y están integradas como todo en este juego, estupendamente. Como veis la palabra “variedad” está apareciendo constantemente, y es que es una de las cosas que más me gusta de este título. La otra es su espectacular trabajo artístico.

Y es que este juego es un espectáculo. El diseño de los personajes, de los enemigos, la variedad, belleza, detalle y espectacularidad de las localizaciones por las que avanzamos, los asombrosos jefes finales, titanes incluidos… No sé, puede que técnicamente no llegue tan lejos como otros juegos, pero es sin duda sobresaliente y me parece que en el plano artístico es una maravilla. Se ha captado totalmente la esencia Castlevania y se ha llevado de maravilla a los gráficos propios de la generación actual. Me asombra que algo tan grande se haga en España y tenga tan poco eco fuera de los aficionados a este mundillo.

Pero bueno, para ir concluyendo, el nuevo Castlevania no es, en mi opinión, ni la traslación a las 3D de ningúna etapa anterior de la saga ni una aventura de acción más. Lo veo como una nueva etapa en la saga, una nueva etapa que probablemente convivirá con futuros Castlevanias en 2D tanto de estilo lineal como al estilo SotN (que espero se sigan haciendo), y yo creo que es una nueva etapa que empieza con muy buen pié después de varios intentos por llevar a la saga a las 3D que se quedaron a medio camino. Más largo y más variado que otros juegos del género que podemos encontrar en el mercado, L.o.S. recoge lo mejor de muchos géneros y de muchos títulos, sobretodo lo mejor de los Castlevanias anteriores y lo lleva al universo vampírico para ofrecer un título de altísima calidad. Sólo el tiempo dirá si se convierte en un nuevo referente dentro de la franquicia, pero ojalá sea así y pronto veamos nuevos capítulos en 3D con este nivel de calidad y este trabajo tan bien hecho y tan respetuoso con el legado de la saga. L.oS. no es un hack and slash más, es un Castlevania, y eso son palabras mayores. Los señores de la noche han vuelto, y esta vez muy fuertes.

Mi puntación: 9

 

Africanus: Escipión Vs Aníbal.

Inauguramos sección en el blog, la nueva sección sobre literatura, y  para ello os traigo mi reseña sobre una de las novelas que más me ha gustado últimamente, se trata de “Africanus, el hijo del cónsul”, de Santiago Posteguillo, una novela histórica ambientada en plena segunda guerra púnica. Seguid leyendo y os diré por qué esta novela es tan recomendable.

Africanus es la primera de una novela de una trilogía centrada en la vida de Publio Cornelio Escipión. Por si alguien no sabe de quién estamos hablando, éste fue el hombre que obró el milagro de derrotar al gran general cartaginés Aníbal Barca cuando, tras años castigando a los ejércitos romanos y derrotando a cuantos cónsules le plantaban cara, ya prácticamente tenía a Roma bajo sus pies. Así pues, uno de los puntos fuertes de esta novela es precisamente tratar un momento histórico tan importante, pues la derrota total de Roma estuvo muy, muy cerca, y de haberse dado la victoria cartaginesa habría cambiado el rumbo de nuestra historia de forma que ni siquiera podemos imaginar.

 
 
No obstante, esta novela no abarca todo lo acontecido en la segunda guerra púnica, en sus inicios asistiremos al nacimiento del protagonista Publio, la muerte Amílcar Barca, el ascenso de su hijo Aníbal como general cartaginés y el estallido de una nueva guerra entre Cartago y Roma. A lo largo de la novela, el autor nos narra el crecimiento de Publio hasta convertirse en un joven capaz de luchar en la guerra e incluso comandar sus propias tropas siguiendo el ejemplo de su padre. También seremos testigos de cómo la inteligencia de Aníbal y una visión estratégica como quizás no había vuelto a dar la historia desde el gran Alejando Magno, consiguen que el cartaginés derrote a las tropas romanas una y otra vez, avanzando a través de Hispania y la Galia y adentrándose en Italia para llevar la guerra hasta las mismas puertas de Roma. Y mientras todo esto sucede, en el senado romano no faltarán las continuas intrigas, conspiraciones, y tejemanejes, especialmente instigados por Quinto Fabio Máximo (enemigo eterno de los Escipiones) y su aprendiz Porcio Catón.

Santiago Posteguillo no sólo hace una extraordinaria recreación de la vida y las costumbres romanas sumergiéndonos de lleno en la época, sino que consigue hacerlo todo de forma realmente amena. No hace falta ser un entendido en historia para disfrutar leyendo su novela, al revés, nos sirve para aprender gran cantidad de cosas a los que no sabemos demasiado. Las más de 700 páginas de la novela permiten a su autor que la historia avance con una correcta evolución de cada trama y de cada personaje, por lo que el resultado es excelente.

La novela, como ya indiqué al principio, es la primera de una trilogía sobre Publio Cornelio Escipión, y como primera parte que es, termina con la toma de Cartago Nova por parte de las legiones romanas en Hispania comandadas por un jovencísimo Escipión que ya se perfila como el único capaz de plantar cara a los cartagineses. Las dos novelas que completan esta historia ya han sido publicadas, con los títulos de “Las legiones malditas” (en cuya lectura estoy enfrascado ahora) y “La traición de Roma”. Mi consejo es que, independientemente de que os atraiga la novela histórica o no (si os atrae mucho mejor), le echéis un ojo a esta novela. Es probable que, como a mí, os enganche hasta completar toda la trilogía. Muy recomendable.

 

Índice de artículos de literatura.

 

Mis relatos: 

– Si te portas mal, vendrá Papá Noel. 

 

Reseñas literarias: 

– El puente de los asesinos. Alatriste aún respira. 

– Todo oscuro, sin estrellas. 

– La traición de Roma: El final de la trilogía de Escipión. 

– Las legiones malditas, una gran novela histórica. 

– La cúpula, de Stephen King. 

– Los Cuentos de Beedle el Bardo… magia en estado puro. 

– El ángel perdido, de Javier Sierra. 

– Africanus: Escipión VS Aníbal.

 

Conan el cimmerio, una nueva etapa.

Tras haber retomado el blog hace apenas unos días (mil gracias a toda la comunidad por lo bien que me ha recibido de nuevo), hoy retomo los análisis de cómics empezando, como no podía ser de otra forma, por la nueva serie regular de Conan que está editándose en España, “Conan el cimmerio”. Ahora que ya han salido unos pocos números y se ha completado el primer arco argumental de esta nueva etapa es el momento de valorar la serie y contaros lo que ofrece, que es mucho. Pero vamos a ponernos en antecedentes.

“Conan el cimmerio” es una serie de la editorial estadounidense Darkhorse, editorial que, ya hace unos años, decidió hacerse con los derechos del personaje de Conan (al que Marvel tenía olvidado) para relanzarlo con fuerza. Su intención era olvidar los cómics de Marvel y dar una nueva versión del personaje mirando directamente a los relatos originales de Robert E. Howard, y para ello contaron con unos autores excepcionales, destacando por encima de todo Kurt Busiek a los guiones. El resultado fue la serie “Conan la leyenda”, una serie excepcional alabada por crítica y público a la que ya dediqué un artículo hace un tiempo (que podéis leer pinchando AQUÍ). Pero todos sabemos que ningún autor se queda para siempre en una serie, por lo que, cuando Busiek anunció iba a emprender otros proyectos, los aficionados nos echamos a temblar. Si Darkhorse no acertaba con un nuevo guionista… ¿podría significar esto una nueva decadencia para el personaje ahora que al fin volaba alto de nuevo? Pero de repente llegaron los primeros números de la serie con un nuevo guionista, Timothy Truman, y la verdad, apenas se notaba la diferencia entre éste y el guionista anterior. Bien hecho, Darkhorse. Timothy Truman guionizó los últimos números de “Conan la leyenda” y, con la marcha también del dibujante de la serie, la editorial decidió cerrar esta serie para abrir una nueva, una nueva etapa que es la que hoy nos ocupa, “Conan el cimmerio”

Como ya he adelantado, Timothy Truman se enfrentaba a la difícil tarea de substituir a uno de los grandes a los guiones, y lo cierto es que no sólo cumple, sino que brilla con luz propia. Mantiene las virtudes del guionista anterior: respeto por el personaje, su universo y los relatos de Howard, fantástico uso de la figura del narrador que hace que saborees el cómic y no lo leas en 5 minutos, tramas bien elaboradas, etc. Todo un lujo, sin duda, pero Truman no es el único cambio en la serie, pues como ya dije, esta etapa también nos ha traído un nuevo dibujante, Tomás Giorello.

En el caso del dibujante, lo cierto es que también hace, desde mi punto de vista, un fantástico trabajo. Es cierto que sus dibujos quizás no tienen el dinamismo y la espectacularidad que en ocasiones ofrecía Cary Nord (dibujante de la etapa anterior), y digo en ocasiones porque Nord tenía acusadísimos altibajos en su trabajo, con números espectaculares (los menos) y otros realmente poco trabajados, faltos de detalle y vagamente abocetados (los más). Giorello, aunque quizás un escalón por debajo artísticamente, es más regular, ofreciendo siempre un buen nivel, con fondos y personajes detallados y calidad tanto en escenas de acción como en el resto de situaciones. Otro acierto, sin duda. Y por último debemos también mencionar al colorista, en este caso el español José Villarubia, que también ofrece un trabajo de calidad.

La serie lleva publicados en España siete números, en los cuales se ha desarrollado el primer arco argumental. Éste trata sobre el retorno de Conan a su patria, Cimmeria, tras unos años conociendo el mundo. En este viaje de vuelta a casa, Conan escuchará relatos sobre las aventuras de su abuelo, Connacht (fragmentos ilustrados por el mítico Richard Corben), de forma que, a lo largo de estos números conoceremos la historia del abuelo y sabremos cómo es la vida en la tierra cimmeria, todo esto aderezado con otros elementos como el reencuentro con un amor de juventud, enfrentamientos con tribus rivales, etc. Un arco argumental que vale la pena leer y al que le seguirá, a partir de número 8, la adaptación de un mítico relato de Howard, “El coloso negro”.

“Conan el cimmerio” está siendo publicada actualmente en España por Planeta en números de 24 páginas a un precio de 2,95€. La verdad es que es un precio considerablemente elevado para un cómic de 24 páginas, es cierto que tanto las páginas como las portadas son de calidad y tienen un grosor bastante aceptable, pero aún así estamos hablando de casi un euro más que la serie anterior, “Conan la leyenda”. Pero si os podéis permitir ese incremento en el precio no os perdáis la serie, pues en mi opinión es claramente de lo mejor que está publicándose actualmente, tanto si ya eres seguidor de las aventuras del cimmerio como si acabas de llegar al mundo Hyborio. Así que, si pasas de series de superhéroes que mueren, resucitan, mueren, cambian, etc y buscas un cómic de calidad, ya sabes. Esta nueva etapa de Conan no te decepcionará. ¡Que Crom siga guiando la mano de Darkhorse en esta segunda juventud del bárbaro!

 

Sobrevivir al bachillerato en TV.

 
Que el paso por el instituto es una de las etapas más importantes de nuestras vidas es algo bien sabido por todos. Pero según la tele esa importancia va un paso más allá, pues en las series no es fácil sobrevivir a la adolescencia, y los alumnos deben superar mil y un peligros cuando asisten a sus clases cada mañana (asesinos, plagas, sectas, zombies…). Así, el instituto actúa de filtro natural, haciendo que solamente los más fuertes lleguen vivos a la madurez. ¿Creéis que exagero?  ¡Qué va, qué va! Seguid leyendo y analizaremos cómo es la vida en un instituto en televisión.

Las series de adolescentes/institutos tienen un elemento común a todas ellas, imprescindible y bien conocido por todos, me refiero a la muy elevada edad de los estudiantes. Los de primer curso aparentan unos 20 años, y los de último curso no sé… alrededor de 42. Y esto no sucede solamente en las series españolas, ¿a qué santo? ¿No recordáis a estos “jovencitos”?

Osea, ¿se supone que ésta gente estudiaba secundaria? Si alguno podría ser mi padre (bueno, no podría, creo que mi madre nunca estuvo en Beverly Hills… ¿o sí?).  De todas formas no me extraña que los chicos de estas series estén tan entrados en años… ¿Qué por qué digo esto? Pues porque un chiquillo de 15 años no está preparado para afrontar los peligros que encierran los institutos de televisión.

Y es que yo recuerdo que, cuando yo estudiaba, de vez en cuando pasaba algo… llamémosle “emocionante” en el instituto. Pero muy de vez en cuando, en plan… hace tres años una alumna quedó embarazada, o… en el otro instituto del pueblo ha pasado no sé qué… Pero claro, en las series todo eso y mucho más se concentra en un mismo centro, aún peor, en un mismo aula y en un mismo curso escolar. ¿El resultado? En una clase de unos 20 alumnos tenemos un panorama tal que así: la profesora se ha liado con alguno de ellos (o dos, o siete…), hay un maltratado, una violada, alguien con una terrible enfermedad muy mortal, una con un pie metido en una secta jodidamente destructiva, uno que intenta averiguar quiénes son sus padres y si éstos tienen alguna relación con el ratoncito Pérez, un drogadicto, un camello, un cocodrilo… ¡de todo! (vale, vale, me he emocionado …)

 
 

¿Qué es lo que pasa? Que si a todo eso le sumamos que en España hay más festivos y puentes que días tiene el año, pues normal que los muchachos no cumplan con el programa estipulado en el real decreto y se tiren la tira de años para acabar el instituto. Y cuando lo hacen, algunos ya están medio calvos y tienen problemas de pérdidas de orina. Normal. Además, es difícil compaginar las clases con la ajetreada vida personal que tienen. ¿Acaso no recordáis todo lo que hacían éstos chicos?

Pues por si alguien no lo recuerda, éstos adolescentes imberbes, además de sus clases en el instituto y todo lo que conllevaban (en el caso de esta serie recuerdo asesinos, acosadores, violadores… todo ello dentro del recinto escolar), tenían que ocuparse de asuntos como el alquiler del piso (porque la mayoría de ellos eran independientes),  o incluso… ¡de sus propios negocios! Sí, sí, porque algunos de ellos a la tierna edad que se supone que tenían ya trabajaban, regentaban sus propias tiendas de cómics y hasta un bar de copas con música en directo y todo. ¿Cómo se podían sacar así las asignaturas, si mientras escuchaban al profe estaban pensando en la reunión que tenían luego con un proveedor o en la entrevista que le hicieron a cuatro chicas buscando nueva camarera para el bar? Imposible del todo.

Pero bueno, afortunadamente todo esto es ficción, y en la realidad nuestro sólido sistema educativo de calidad asegura que… ¡Jajajaja! Perdonad, no puedo… No, en serio, menos mal que en realidad los institutos, aunque chungos a veces, no son tan salvajes como los pintan las series de TV. De ser así sería para traumatizarse (yo preferiría limpiar cuadras o ceder mi cuerpo a la experimentación antes que ir cada mañana a clase, vaya). Así que dejemos que sean los “hombrecitos” de la ficción los que hagan frente a todos esos peligros propios de una película de Bruce Willis (de las de su época buena, cuando explotaba algo cada medio minuto) y trabajemos para que nuestros institutos sean lo que son, un lugar agradable donde destacan la convivencia, el respeto y las ansias por el aprendiz… ¡Jajajaja! Es que no, no puedo. ¡Que Crom os proteja de los institutos de TV!

 

Artículos de opinión 2009.

– Sorteando zanjas.

– Series de hoy: Capítulo 1.

– Telefilms de sobremesa.

– Decoración mortal.

– Uno al día es bueno.

– Obsesos de la foto digital.

– Esto se soluciona en la tele.

– Verbenas remember.

– Telejusticia.

– Por si vienen visitas.

– Robotizarse o morir.

– Quiero ser hombre del tiempo.

– Vida y muerte de un superhéroe.

– Peleando con los abrefáciles.

– Save the spanish language!!!

– ¿Ellos lujuriosos y ellas soberbias?

– Instrucciones de uso surrealistas.

– Zapatos con olores.

– Necesito teletransportarme.

– Amarillo: el color del 2009.

 

Castlevania L.O.S. mi impresión con la demo.

Amigos, acabo de probar una demo muy esperada por mí, la de Castlevania Lords of Shadow, y muy brevemente voy a dar mi opinión sobre lo visto en la demo. Seré rápido, porque es tarde y, total, el juego será lanzado en los próximos días y entonces podré hacer el análisis de verdad.

Pues bueno, lo cierto es que, en mi opinión, se trata de una demo bastante poco acertada. Y digo esto porque, según los análisis de la prensa especializada, se supone que éste juego no es un mata-mata más, sino que combina bien plataformas, partes de aventura, etc… sin embargo en el fragmento elegido para la demo lo único que tenemos que hacer es machacar los botones de pegar. La verdad, esperaba ver el sistema de combates, pero también algún puzle, o alguna sección más aventurera, pero viendo la demo he pensado que estaba jugando a la demo de un nuevo God of War.

Como fan de la saga Castlevania y apasionado de sus capítulos en 2D lo cierto es que confío en que esta demo se deba simplemente a que han querido mostrar el sistema de combate y partes espectaculares del juego, y espero que el juego final sea, como dicen los análisis, más satisfactorio y más variado. Seguro que así es, viendo las notas que ha recibido. Dentro de unos días saldremos de dudas, yo ya lo tengo reservado, como reservado queda un espacio en este blog para el análisis definitivo del Castlevania español de Kojima.

El retorno del Territorio Cimmerio.

Amigos, tras un tiempo de parón en el que este blog ha estado durmiendo, hoy anuncio mi retorno con las pilas bien cargadas. La nostalgia unida a la necesidad de volver a escribir mi opinión sobre diversos temas me ha llevado a sentarme de nuevo frente al ordenador, abrir el blog y ver que, casi un año después de la última entrada, sigue siendo el mejor sitio para desahogarme y entretenerme.

En los próximos días comenzare de nuevo a escribir sobre actualidad, videojuegos, cómics, cine… y quizás inaugure una nueva sección que tengo en mente dedicada a la literatura. ¡Ya tengo unas ganas locas de ponerme!

Nos leemos muy, muy pronto, ¡y que Crom os acompañe siempre!