Una recomendación musical: Cuarto Milenio, el disco.

Amigos, hoy quiero hablaros de un disco que me tiene cautivado. Lleva un par de meses girando en mi reproductor, y aunque ya había pensado en sentarme a escribir sobre él, por unas cosas u otras es ahora cuando me pongo. Se trata del doble CD "Cuarto Milenio: La nave del misterio", que el periodista y presentador Iker Jiménez y su equipo lanzan al mercado para que todos aquellos que le seguimos podamos tener en casa esas músicas con las que nos hace viajar cada semana.

Pese a su título, lo cierto es que en mi opinión este disco está más íntimamente ligado a Milenio 3, el programa de radio que realizan la madrugada de los sábados en la SER. Es aquí donde estas músicas cobran más importancia si cabe y son más determinantes para sumergirnos en las historias, pero en todo caso eso es lo de menos, pues ambos programas son hermanos. Vamos a hablar ya del contenido del disco.

 

Cuarto Milenio es realmente un pequeño libro que contiene 2 discos, el primero de ellos está dedicado a la música del misterio, con temas de compositores como Mike Oldfield, Morricone, Dead Can Dance, etc, que nos transportan siglos, milenios atrás, a otras civilizaciones cuyos secretos ya no comprendemos. El segundo disco está dedicado a la música cósmica, con la música de compositores como Alan Parson, Vangelis, Jean Michel Jarre… una música escrita para conectarnos con los misterios que están más allá de nuestro pequeñísimo mundo, donde habitan las estrellas. Los temas son de una calidad incuestionable, y la selección muy apropiada. Los seguidores del programa echamos en falta algunos temas, está claro, pero no debe ser fácil hacerse con los derechos de todo. En todo caso es un contenido fantástico. Pero este disco/libro ofrece mucho más.

Lo cierto es que con él en las manos uno se plantea el por qué de la crisis del negocio discográfico. Me refiero a que estoy harto de comprar discos o películas que no traen NADA salvo el disco en sí y como mucho las letras de las canciones, y si quieres material extra a pasar por caja y pagar más por las ediciones especiales o de coleccionista. Este disco/libro de Cuarto Milenio es el claro ejemplo de un disco que da gusto comprarse. Una edición muy muy cuidada que incluye una entrevista de Iker a Jean Michel Jarre, un prólogo de Iker del que hablaré más adelante y una breve texto sobre cada tema explicando por qué está en el disco. El que se compra esto agradece todo este material, sin duda. Quizás si la industria discográfica siguiera este camino, lanzase productos que da gusto tener en tu estantería, que marquen una clara diferencia entre lo que es comprar el disco o bajarte el contenido de internet, la gente se lo pensaría dos veces. Pero si me gasto 15/20 euros en un CD que me trae prácticamente lo mismo que voy a tener si me lo descargo… y ojo, no estoy justificando la piratería, solo dejando claro que el camino para combatirla es mimar al comprador con productos por los que de gusto pagar, como este doble CD de Cuarto Milenio. Y ahora quiero hablaros sobre el prólogo de Iker Jiménez incluido en el libro.

 

Antes de nada decir que soy músico profesional, y me gano la vida como músico de orquesta sinfónica. Pues bien, tengo que decir que en todos mi años de carrera y en todos los libros que han pasado por mis manos durante mi formación, nunca he leído una definición de qué es la música tan increíble, apasionada y creo que acertada como la que hace Iker en este prólogo. He de confesar que mientras lo leía viajando en avión desde mi Valencia natal hasta Málaga, ciudad en la que resido, me emocioné y mucho. Me emocioné porque son muchas las veces que siento que la sociedad no valora esta profesión que elegí, porque muchas veces la gente no se para a pensar que su vida y su sociedad no sería la misma sin la música y los músicos. Por eso las palabras de Iker me llegaron muy adentro, por eso las he releído varias veces y por eso más que por ninguna otra cosa recomiendo hoy aquí este disco.

Iker Jiménez y su equipo nos sumergen en un viaje apasionante todas las semanas en la radio y la televisión. Nos invitan a pensar, a cuestionarnos lo poco que conocemos del mundo que nos rodea, nos invitan a indagar para conocer más cosas, a soñar con otros mundos, con tiempos remotos. En definitiva, nos cuentan grandes historias que, sin duda, adquieren su verdadera fuerza gracias a la música que las acompaña. La misma que podéis encontrar en este doble CD.

"Para eso llegó la música. Para contar lo que es imposible. Lo que no se puede describir con simples palabras". Iker Jiménez. 

Michael Jackson: ¿La experiencia?

Voy a hacer un breve comentario con mi opinión sobre el juego para Wii “Michael Jackson: The Experience”, juego que tengo por casa desde hace unas semanas y que tenía ganas de probar como fan del rey del pop (y desde temprana edad, no de esta gente que pasaba de él y ahora que ha muerto todo son alabanzas).

 

Pues bien, Ubisoft se ha calentado la cabeza poco poco. Esto debería haberse llamado “Just Dance: Michael Jackson” y punto. Cuando añaden al título la coletilla “The Experience” no sé qué quieren decir. Si además de bailar se pudiese cantar, o hubiese una especie de modo historia con retos y diferentes situaciones simulando su carrera y haciendo un repaso de su vida musical aún, pero aquí solamente tenemos que elegir una canción y ponernos a bailar.

Y el caso es que la fórmula funciona, al igual que en los Just Dance esto de bailar es divertido cuando te juntas con gente, y a mí hacerlo con las canciones de Michael me encanta, pero lo cierto es que el juego no ofrece nada más que eso, elegir una canción, bailarla e intentar superar tus puntuaciones. Al menos en muchas canciones puedes elegir bailar como Michael, como parte de su cuerpo de baile, o incluso algunas son dúos, lo que ofrece algunas posibilidades más, pero se echan en falta otros modos de juego o retos que aporten más.

Gráficamente nada que decir, sencillo pero… ¿para qué queremos más? En la línea de Just Dance. En cuanto a la lista de temas disponibles no está mal, pero se echan en falta muchos temas. Hace unos días leí que Ubisoft estaba preparando secuelas de sus juegos de baile, incluido este, así que supongo que directamente se reservaron temas para la secuela. Cuestionable en un juego que de por sí no ofrece demasiado.

 

También leí como críticas negativas por ahí que las coreografías estaban simplificadas. Mi opinión es que menos mal, porque al menos para mí sería frustrante tener que imitar a la perfección  los movimientos de Jackson. Yo conozco bien las coreografías de sus videos y opino que en esencia están bien imitadas, con movimientos iguales muy parecidos a algunos de los que utiliza el rey del pop, pero haciéndolas asequibles. Hay desde canciones muy sencillas como “Heal the World” a algunas bien complicadas, como “Remember the time” o “Thriller”.

Pero el caso es que pese a todas sus carencias, que son muchas, a mí el juego me resulta muy entretenido cuando viene gente a casa. Ya me resultaba entretenido Just Dance, así que tenerlo centrado en un cantante que me encanta como Michael es doblemente bueno. Y es que hay veces que, aunque reconozcas que un juego es malillo el caso es que en general te gusta. Ojalá en el futuro saquen algún juego más trabajado sobre Michael Jackson, porque desgraciadamente de la posible secuela de este no espero mucho más. ¡Larga vida al rey de pop!

Mi puntuación: 6,5

 

Cisne negro: en busca de la imperfección.

 

Ayer tuve la oportunidad de ir al cine a ver "Cisne negro", película con la que Natalie Portman ha conseguido el Oscar a la mejor actriz del año. Y la verdad es que bien merecido lo tiene viendo el papelón que hace. Pero hay que decir que Cisne negro no es una de esas películas que solamente vale la pena ver por la actuación del personaje protagonista, a mí me pareció una película muy recomendable, y ahora os diré por qué hablando siempre a grandes rasgos, sin desgranar nada concreto de la trama.

 

Cisne negro es, a grandes rasgos, un retrato sobre la obsesión de una artista (en este caso una bailarina de ballet) por la búsqueda de la perfección y sobre lo peligroso que puede llegar a ser para cualquier artista involucrarse en su trabajo hasta el punto de abandonar su vida y sus relaciones personales. También es un reflejo de lo duro y competitivo que puede llegar a ser el mundo del ballet, algo perfectamente válido para otras formas de arte. La protagonista descubre que su obsesión por la perfección y la técnica la aleja de transmitir emociones cuando baila y la convierte en una artista fría, por lo que deberá hacer un viaje hacia su lado más oscuro, primario y natural, aunque ello signifique también cierta imperfección (somos imperfectos por naturaleza). He de decir que yo me gano la vida como músico de orquesta, por lo que puedo aseguraros que el reflejo que hace de este mundillo está muy conseguido, y muchos de los comportamientos y actitudes de los personajes me los he encontrado muchas veces a lo largo de mi carrera.

La película tiene un ritmo a mi parecer vibrante. Se me pasó volando, vamos. Y es que está llena de tensión, giros argumentales, personajes desconcertantes. Personalmente no miré el reloj ni una vez en toda la película, ni encontré un solo fragmento en que la trama flojeara. Por supuesto uno de los elementos que ayuda a ello, y de hecho es un pilar fundamental del film, es la interpretación de Natalie Portman.

 

Antes he dicho que Cisne negro no es una de esas películas que vale la pena ver solo por la interpretación del Oscar, pues la película en general está muy bien construida, pero es cierto que es ella quien lleva todo el peso de la obra. Natalie Portman está magistral. Interpreta perfectamente a una chica sobrepasada por su propio nivel de autoexigencia. También interpreta perfectamente a una chica que, en su deseo de agradar a los que la rodean (preparadores, director del ballet, a su madre…) deja de lado su vida, se olvida de que hay algo más que el ballet. Se mete en la piel de una chica que se da va dando cuenta de que ese lado oscuro está ahí, haciendo una transformación tremenda a lo largo del film. Y para rematar la faena se mueve maravillosamente en las muchas escenas de baile que tiene, algo que supongo le habrá llevado mucho tiempo de preparación. Y aunque supongo que los entendidos de ballet notarán perfectamente que no es una bailarina me parece un gran trabajo por parte de la actriz.

En definitiva, una película muy muy recomendable que retrata muy bien el mundo de los grandes artistas y que hace hincapié en que el arte, para transmitir, no puede ser algo frío, sino algo natural y estar acompañado de pasión, algo de imperfección e incluso un toque oscuro. Todo ello con una protagonista que está sublime y la música de "El lago de los cisnes" de Tchaikovsky. ¿Qué más se puede pedir?