Reseña comiquera: Superman, hijo rojo.

¿Os imagináis que la nave Superman hubiese caído en la vieja Unión Soviética? ¿Qué en vez de representar el estilo de vida norteamericano defendiese las bondades del comunismo y del Pacto de Varsovia? Pues más o menos de eso es de lo que trata el cómic del que voy a hablaros hoy, un cómic muy recomendado: “Superman: Hijo rojo”.

 

Este cómic es lo que podría llamarse un “what if” (o What if…?), es decir, una miniserie en la que se pone a un personaje bien conocido por todos en una situación distinta para explorar otros posibles caminos que hubiese podido tomar su historia, tanto pasada como futura. En este caso, como explicaba al principio, el protagonista es Superman, y se le ubica en un escenario radicalmente distinto al de su historia original. Y es que Superman es el héroe americano por excelencia, así que… ¿existe un escenario más opuesto que imaginar su nave cayendo en una granja de Ucrania? Posiblemente no.

El guionista Mark Millar (The Ultimates, Kick ass, Wanted, etc…) escribe este cómic en el que explora las consecuencias de este escenario alternativo. Porque claro, teniendo a Superman del lado comunista el desarrollo de la guerra fría resulta bien distinto, por lo que el equilibro mundial también cambia radicalmente. Pero además de explorar los cambios políticos que todo ello implica, Millar va más allá. El guionista reflexiona a través de sus personajes sobre cosas como la compatibilidad del poder con los ideales comunistas o la conveniencia o no de una sociedad utópica pero desprovista de humanidad y libertad. El propio Superman va convirtiéndose en un reflejo de lo que podemos ver en muchos líderes comunistas históricos. Pero ojo, este no es un cómic de: “qué malos son los comunistas y qué buenos el capitalismo”, nada más lejos de la realidad, Millar no es tan mediocre como para convertirlo en algo así, o al menos en esta ocasión no quiere serlo (porque algunas de sus obras no escapan de la mediocridad, todo hay que decirlo).

 

A lo largo de la historia no solo aparecerá Superman, sino que otros personajes del universo DC se dejarán ver. Destaca sobre todo la aparición de un Batman revolucionario y anti-sistema (llamado Batmankoff) que no le pondrá las cosas fáciles al protagonista, y también podremos ver a Wonder Woman y a Green Lantern. Por supuesto tampoco podían faltar personajes como Lex Luthor, que será en este cómic el enemigo americano de Superman y el comunismo o Lois, casada ahora con Luthor.

El dibujo corre a cargo de Dave Johnson y Kilian Plunkett, que están más que correctos. El primero consigue un estilo algo más propio del cómic antiguo, con pocos trazos y colores planos (con cierto aire lejano a Bruce Timm, para hacernos una idea), y el segundo tiene un estilo algo más moderno, pero hay que decir que el cambio entre un artista y el otro no es demasiado perceptible, algo que favorece la unidad del cómic.

 

El cómic fue editado en un tomo de tapas duras por Planeta. Tiene 160 páginas y un precio de 15,95 euros. Creo que es una compra bastante interesante, ya que no solo es un buen cómic bien escrito y dibujado, sino que además cuenta algo diferente y es curioso ver a personajes conocidos en una situación paralela tan diferente. Además, tengo que decir que el final me parece especialmente bueno. No os destripo nada, solo diré que Millar cierra la historia creando un círculo perfecto y dándole sentido a muchas cosas. Así que, en definitiva, si quieres leer un buen cómic sobre el hombre de acero y te apetece verle lucir en el pecho la hoz y el martillo en vez de su tradicional letrita, acércate a tu tienda de cómics y hazte con “Superman: Hijo rojo”.