Kull: el reino de las sombras.

Hoy traigo para el blog la reseña de un interesante cómic que leí hace un par de meses y del que tenía ganas de hablaros. Se trata de "Kull: el reino de las sombras", que adapta el relato del mismo nombre escrito por Robert E. Howard, el creador de Conan. ¿Queréis saber qué ofrece este cómic de espada y brujería? Pues seguid leyendo y yo os lo cuento, faltaría más.

 

La encargada de presentarnos esta serie es la editorial Darkhorse, la misma que se hizo hace unos años con los derechos de Conan para empezar nuevas colecciones con excelentes resultados. Parece que el éxito les animó a fijarse en otras creaciones de Howard, por lo que se hicieron con los derechos de Kull, un personaje bárbaro creado antes que Conan y que ya adelanta muchos detalles de lo que sería el bárbaro cimmerio. De hecho, el primer relato publicado de Conan, “El fénix en la espada”, no es sino una reescritura del relato de Kull “¡Por esta hacha gobierno!”, que había sido rechazado por sus editores. Pero ahora centrémonos en la historia que nos ocupa, “El reino de las sombras”, adaptación del primer relato de Kull publicado por Howard.

La historia presenta todos los elementos propios del género llamado “espada y brujería”. Comienza con la entrada triunfal de Kull como nuevo rey de la poderosa Valusia. Pronto el bárbaro atlante convertido en monarca descubrirá una trama que trata de acabar con su vida tras la cual se encuentra un antiguo y peligroso grupo conocido como el Culto de la serpiente. Con la ayuda de Brule, un guerrero picto que terminará convirtiéndose en su gran compañero de armas, Kull hará frente a numerosos peligros que se esconden en su propio palacio, incluyendo desde complots políticos hasta bestias fantásticas. Se trata en general de una historia muy entretenida que avanza a buen ritmo, sin perder fuelle en ningún momento. Hay quien opina que Kull no es sino un Conan de segunda, o un simple ensayo para lo que sería el cimmerio, pero en esta historia el protagonista manifiesta una personalidad diferente, no tan impulsiva, más pausada y reflexiva. También podemos ver en la relación con Brule otro punto de diferencia con Conan, ya que el cimmerio es poco dado a colaborar con personajes secundarios que también tengan carisma.

 

El guión corre a cargo de Arvid Nelson, y aunque no he leído el relato original, por lo que no puedo valorar si se trata de una buena adaptación o no, sí que puedo decir que se trata de un guión sin fisuras, bien escrito, bien equilibrado y, como dije anteriormente, con un buen ritmo. En cuanto al dibujo, la historia tiene la suerte de contar con los lápices de brasileño Will Conrad, dibujante del que ya pudimos disfrutar en la miniserie “Conan y el Dios de medianoche” (cuya reseña podéis leer pinchando aquí) y que ofrece excelentes resultados en este tipo de historias creando personajes con fuerza y aportando suficientes detalles para ilustrar como se debe una buena historia fantástica. El color de José Villarubia, sin ser malo ni mucho menos, me convence menos, ya que al igual que le ocurre en la serie “Conan el cimmerio” creo que abusa de tonos morados. En todo caso se trata de un equipo creativo que funciona a las mil maravillas y que ofrece un resultado general muy satisfactorio.

Panini cómics ha editado esta historia muy acertadamente en un único volumen recopilatorio que incluye los seis primeros números de la colección de Kull y que nos ofrece la historia completa por un precio de 14,95€. Considero que para este tipo de colecciones es una edición mucho más acertada que publicar números mensuales de 24 páginas, la verdad. Para mí ha sido toda una sorpresa ver esta serie publicada en España, y tras leer este primer volumen debo añadir que estoy muy contento con la compra, así que no me queda más que recomendar su lectura a todos aquellos que busquen un buen cómic de fantasía y aventuras. Y por supuesto, creo que no hace falta casi ni decirlo, todos los que disfruten de lo lindo con los cómics de Conan o con los relatos de fantasía con ese toque pulp de Howard deberían darle una oportunidad a Kull de Atlantis, estoy seguro de que no se sentirán decepcionados . Yo ya tengo en casa el siguiente volumen, con la historia “La bruja del odio”, y en cuanto tenga un rato para leerlo estaré encantado de hacer una nueva reseña. Hasta entonces que disfrutéis de las aventuras de Kull de Valusia con este excelente cómic. ¡Un saludo, amigos! 

 

Curiosidades del Curiosity y la curiosa pirámide marciana.

Amigos, hace unos días las noticias dieron a conocer que el Curiosity ha encontrado en Marte una extraña roca con forma de pirámide, una noticia cuanto menos curiosa. Pero la cosa es que cuando uno lee la noticia más a fondo se da cuenta de que la forma del pedrusco es casi lo de menos, ya que hay otros elementos más surrealistas en todo este asunto, como por ejemplo que la NASA haya decidido estudiar la piedra perforándola con un láser. ¡Pero qué gente más fina! Vamos a disertar un poco (en clave de humor, como siempre) sobre los despropósitos de nuestras misiones marcianas, ¿me acompañáis?

 

Antes de empezar, y para quien no sepa qué diantres es el Curiosity, aclararé que es uno de los varios robots que la NASA tiene en nuestro querido vecino el plante rojo. Sí, varios, porque hay varias misiones simultáneas ahora mismo en Marte, satélites que lo sobrevuelan, robots con brazos mecánicos como este Curiosity que recorren su superficie… vamos, que ya hemos empezado a llenar el planeta de trastos y a ponerlo todo perdido de basura, porque seguro que a nadie se le ha ocurrido enviar otro robot-escoba que vaya detrás del Curiosity limpiando lo que éste ensucie (restos de aceite o combustible, tornillos desajustados, cáscaras de pipas…).

Pues bueno, el caso es que no está muy claro qué busca el Curiosity en Marte (sólo se ha confirmado que no se trata del carro de Manolo Escobar), pero lleva como unos diez días recorriendo la superficie del planeta a la friolera de unos 22-37 metros diarios. Ahí es ná. La verdad es que se lo está tomando con calma, tanta que alguno podría pensar que debe tratarse de un robot español, pero no, es de la NASA, está confirmado. Bueno, pues resulta que en su vertiginoso viajar se ha encontrado con una piedra del tamaño aproximado de un balón de fútbol que presenta una forma piramidal que ha llamado bastante la atención. La piedra ya ha sido bautizada como roca “Jake Matijevic”, la pobre. Por si alguien está pensando que quizás el apellido Matijevic es muy común entre los marcianos, hay que aclarar que es en honor a un fallecido ingeniero jefe de la NASA. Y por cierto, sabemos que la han bautizado, pero no sabemos si lo han hecho en alguna religión en concreto, y dudamos bastante que la pobre roca haya tenido su ceremonia y hayan tirado caramelos y peladillas a la salida y todo eso. Muy mal, NASA, todo muy frío.

Pues bien, una vez descubierta y bautizada como Dios manda (no sea que le vaya a pasar algo y muera con el pecado original a cuestas), toca preguntarse por qué tiene esta forma tan curiosa e investigar su composición, y es aquí cuando entendemos por qué se han dado tanta prisa en bautizarla. Y es que la única forma que se les ha ocurrido para estudiarla es lanzarle un rayo, perforarla e investigar los restos. Toma ya, a la mierda sutilezas. Como apuntaba un periodista en el programa Milenio 3 la semana pasada, no deja de ser curioso que aún no hayamos puesto un pié en Marte y ya estemos destrozándolo, ¿verdad? Y por cierto, ¿qué esperarían encontrar en el planeta para que el Curiosity lleve incorporado un rayo láser perforador de la muerte? Es todo muy sospechoso.

Aquí la roca Matijevik, que descansa tranquila sin saber lo que le espera.

Pero no es esta la única curiosidad en torno al robot de la NASA, ya que según se ha sabido, una de sus brocas perforadoras no fue debidamente esterilizada. ¿Qué significa eso? Pues que si alguna bacteria terrícola sobrevive al viaje y a las condiciones del planeta rojo (y se ha demostrado que algunas sobreviven en condiciones muy, muy extremas), podría contaminarlo y, a muy largo plazo, alterar el desarrollo del planeta y su posible vida. En todo caso es algo poco probable y que no tendría consecuencias claras hasta dentro de muchos miles de años, así que probablemente de los que estamos aquí ahora solo Jordi Hurtado llegaría a enterarse, pero no deja de ser otro claro ejemplo de lo puercos que somos, empezando a contaminar un sitio en el que aún no hemos estado. ¡Hay que ver!

En todo caso, y para ir concluyendo toda esta rallada, seguiremos atentos a los hallazgos del Curiosity. Esperemos que lleve combustible suficiente, no sea que se vaya a quedar tirado por allí. No creo que llegase muy lejos haciendo auto-stop, y si encuentra alguna gasolinera, que tampoco sabemos si las hay, a saber a cuánto estará el litro en Marte. Le deseamos toda la suerte del mundo y esperaremos más fotitos de esas que nos manda, aunque ya podían subirle los megapíxeles a la cámara esa que le han puesto, o darle un iphone al robot para que haga las fotos, los muy tacaños. Un saludo y… ¡que Crom guíe sus pasos y los vuestros! 

 

Todo oscuro, sin estrellas.

Amigos, hoy traigo para el blog una nueva reseña literaria, en este caso de un libro que terminé hace un par de días y que me parece muy recomendable, como casi siempre tratándose de este autor. Stephen King es como el punto al que siempre me gusta volver después de viajar por otros autores, por otros géneros, por otros estilos… cada cierto tiempo vuelvo a coger un libro del tío King y me acuerdo de por qué me gusta tanto. En esta ocasión el libro del que quiero hablaros es “Todo oscuro, sin estrellas”, un libro un tanto peculiar, ya que no se trata exactamente de una novela, sino de una recopilación de cuatro novelas más bien cortas. Os cuento lo que me ha parecido.

 

Las cuatro novelas que componen este libro son independientes, aunque podría decirse que comparten un mismo espíritu. Son cuatro historias bastante duras, hasta el punto de que en algunos momentos pueden resultar algo desagradables, por lo que no es ni mucho menos una obra recomendable para todo tipo de público. Se trata de historias en las que King pone, según sus propias palabras, a personas normales en situaciones bastante extremas y explora cuáles serían sus reacciones, sus miedos y sus cambios interiores. Y os puedo asegurar que Stephen King es un maestro en esto, como puede verse en esta y otras obras suyas. Os hablaré un poco de cada historia.

En “1922”, un hombre mata a su mujer con la ayuda de su hijo y esconden su cadáver en un pozo. Esta historia nos cuenta cómo los remordimientos y el sentimiento de culpa pueden ir pudriendo las vidas de quienes cometen un acto así. Es interesante, porque los protagonistas de este libro no son asesinos en serie, no han matado antes ni vuelven a hacerlo, y precisamente por ello ese único acto de locura infecta sus vidas y las va destruyendo poco a poco. Otro elemento interesantísimo de esta novela es su ambientación, ya que ocurre en una granja bastante aislada en los años 20, con lo que el estilo de vida y los valores de sus protagonistas son bastante peculiares, por no hablar de la atmósfera que consigue tal aislamiento.

En “Camionero grande” Tess, una escritora, viaja en coche de vuelta a casa cuando pincha una rueda y se ve obligada a pedir ayuda a un fornido camionero que la violará brutalmente hasta darla por muerta. Esta historia trata sobre la lucha por sobrevivir de una mujer muy normal y corriente (nada de súper heroínas), y de cómo el enorme horror que vive la cambia para siempre empujándola incluso a buscar venganza.

“Una extensión justa” es la novela más corta y probablemente la más peculiar. Un hombre que padece un agresivo cáncer terminal se encuentra con un vendedor de “extensiones” que le asegura que puede venderle una extensión de vida a cambio del 15% de sus ganancias de los próximos 15 años y de arrojar toda esa desgracia en la vida de otra persona. Una novela que habla sobre el odio, la envidia y lo justa o injusta que puede ser la vida de alguien.

Por último, en “Un buen matrimonio”, Darcy y Bob llevan 25 años casados y una vida bastante tranquila y feliz cuando un día Darcy encuentra en el garaje una caja que su marido llevaba años escondiendo. Lo que encuentra dentro es tan horroroso que sus vidas cambian en un instante de forma radical. Esta novela reflexiona sobre lo imposible que es conocer a alguien completamente, sobre el hecho de que todos guardamos una parte oscura en nuestro interior y sobre cómo tu vida puede cambiar completamente en un solo instante.

No hay mucho más que decir sobre las historias que encontramos en este libro, pues al ser tan cortas sería desvelar demasiado. Stephen King ha desarrollado a lo largo de los años una capacidad extraordinaria para hacer al lector sentir la misma angustia que siente el personaje cuando tiene que escapar de una situación peligrosa o cuando ha de enfrentarse a una terrible verdad. En esta novela hay grandes dosis de todo ello. También es un auténtico maestro en el arte de contar buenas historias en poco espacio, así que si os gusta el King de las historias cortas y de los relatos “Todo oscuro, sin estrellas” os resultará, como siempre, muy satisfactorio. ¡Un saludo, amigos!

 

Niños gritones y padres incompetentes.

Cuántas veces habréis esperado que llegase el fin de semana para relajaros, por ejemplo, yendo a comer o cenar a vuestro restaurante favorito, o yendo a tomar algo a esa cafetería tan buena, o viendo una peli en el cine, ¿verdad que sí? Te pasas la semana liado, esperando como agua de mayo ese momento de relax para compartir con tus amigos o tu pareja, y cuando por fin llega… pues tienes la mala suerte de que algún papi de familia ha elegido el mismo lugar que tú para pasar el sábado o el domingo con la parienta y sus ruidosos hijos, ¿no os sucede siempre? Hacía tiempo que no escribía una entrada de opinión en tono jocoso y criticón, así que hoy vuelvo con fuerza para cagarm… digooo… para hablar sobre familias y niños odiosos en lugares públicos, ¡vamos allá!

 

¿Qué se puede esperar de alguien con esta cara? 

Como decía, cuando vas a un centro comercial, un cine o un restaurante, especialmente en fin de semana, es difícil no pasarte el día con niños cerca. Es muy frecuente que los padres y madres de familias con niños elijan estos lugares para pasar los fines de semana con sus hijos. Es cierto que podrían elegir otros lugares, como parques infantiles, algún lugar bien lejos en el monte, Groenlandia… pero lo cierto es que suelen decantarse por estos sitios donde los papis pueden hacer sus compras mientras sus preciosos hijos alegran con su jovialidad y su encanto al resto de los mortales. Y lo cierto es que la broma de la excursión al centro comercial de cada sábado debe salirles por un pico a los papis, porque entre la compra en el Carreful, comprarles algo a los niños para que dejen de berrear y la comida para 4 o 5 personas (para que luego los niños guarreen con el plato y se dejen el ochenta por cien de la comida) el caso es que la broma debe costar un dineral, imagino yo.  Luego hay gente que se extraña de las parejas gays tiendan a ser más adineradas.

Pero bueno, el caso es que luego llegas tú, que no tienes hijos, ni perros, ni siquiera un Tamagotchi y que la única responsabilidad que has tenido en tu vida ha sido cuidar de una granja por feisbuc que lleva años desatendida y te plantas en uno de estos lugares para comer o simplemente para ir a comprarte algo de ropa. Allí te encuentras con las simpáticas familias y los pequeños seres que llevan a cuestas. Lo primero es que tienes que andar con cuidado, porque en cuanto te despistas se te cruzan niños muy bajitos corriendo a toda prisa por los pasillos sin mirar a quién molestan mientras sus papis miran despreocupadamente un escaparate. A mí suelen entrarme ganas de darles una patada aprovechando que me pillan a la altura de la rodilla (además de que debe ser gracioso ver cómo salen volando, ¿verdad?, no digáis que nunca os lo habéis imaginado, ¡falsos!),pero consigo hacer un esfuerzo y me contengo. Pero suele ser luego, cuando te sientas en algún sitio y ellos se sientan cerca de ti cuando empieza el verdadero calvario.

Estás comiendo con tu amigo/a o pareja y tenéis ganas de hablar de vuestras cosas, pero la niña de la mesa de al lado no para de gritar que quiere patatas. Tú eres incapaz de entender cómo un cuerpo tan pequeño puede producir una voz tan chirriante capaz de superponerse a la tuya o la de tu acompañante sin estar poseído por una entidad maléfica y empiezas a echar miradas a la mesa de al lado. La mamá y el papá, acostumbrados al tono de voz de la chiquilla, parecen no estar muy por la labor de decirle que no grite. El niño empieza a corretear por los pasillos sin ton ni son mientras grita. ¿Por qué grita? Porque sí, ¿acaso necesita un niño una razón para gritar? Todos sabemos que correr por un sitio molestando a todo el mundo va ligado a gritar. Tú esperas que, ahora sí, los padres tomen cartas en el asunto, cojan al niño y le obliguen a sentarse y a dejar de berrear (no digo que se calle y se esté sin moverse, pero sí algo razonable para no molestar a los demás, por simple educación y respeto), pero todo lo que hacen es musitar un: “Jonathan, estate quieto” que de ningún modo obtiene ningún resultado visible en el comportamiento del niño. Vamos, que al niño le importa un pimiento, hablando en plata. ¡Pero señora, ¿no le da vergüenza?! Luego ya se ponen a comer, aunque eso de comer hay que matizarlo. Los niños, como dije antes,  guarrean con la comida mientras gritan, y los padres atendiendo a unos y a otros comen de aquella manera. Total, más de cincuenta euros estupendamente aprovechados, oiga. Pero ese no es tu problema. Tu problema es que la niña grita porque ya no quiere más patatas mientras la madre hace como que es una buena madre y como que piensa obligarle a comérselas, pero luego es todo mentira, y a los dos gritos de la niña la madre, superada, desiste. Otro ratito de gritos, ¡qué bien! Luego el niño quiere postre mientras la niña toma el relevo de su hermano y se dedica a corretear gritando.

 

Eso, a pasar el día en familia lejos, a un sitio apartado. 

Todo esto sucedía mientras tú intentabas hablar con tu acompañante de vuestras cosas, pero al final, con los nervios crispados, la única conversación que puedes tener es quejarte una y otra vez y fantasear con todas las burradas que harías si no pudieses ir a la cárcel. Al final tú y tu acompañante cogéis cada uno vuestro teléfono y os ponéis a mandar whatsspps a otras personas, porque hablar allí no se puede y al menos así vuestra mente está en otro sitio (bien lejos, saliendo de Narnia la primera rotonda a mano derecha). 

En todo caso, y para ir concluyendo, estas son las situaciones en las que yo me planteo una y mil veces lo bueno que sería tener que sacarse un carnet de padre competente para tener hijos.  Porque es que la cosa puede agravarse y mucho si das con una familia de quinquis/chonis/canis. O sea, que para muchos una pareja gay  no está bien que eduque a un niño, pero dos canis despreocupados sí, porque como son hombre y mujer entonces da igual que eduquen a sus hijos como el culo. Pues sí, así piensa mucha gente. Total, que cuando vayáis a un centro comercial u otro de los lugares mencionados en fin de semana, llevad una pistola con munición imposible de rastrear, como el de la serie “100 balas”. Si todos hacemos lo que debe hacerse dentro de no mucho los centros comerciales… qué digo los centros comerciales, ¡el mundo! será un lugar mejor. Claro que sin familias no sé yo cuánto tiempo permanecerán abiertos los centros comerciales, jeje. ¡Que Crom os proporcione tapones para los oídos y mucha paciencia!

 

Trine 2, un juego con mucha magia.

El pasado mes de Julio viendo las fantásticas rebajas de Steam, aproveché para pillarme unos cuantos juegazos a precios de risa. Entre las gangas que encontré pillé Trine 2, un juego que me llamó mucho la atención cuando salió por sus excelentes críticas, pero sobretodo por su aspecto y por su género. El caso es que ahora que he podido dedicarle algo de tiempo (porque he tenido una mudanza y otros juegos que completar por medio), tenía ganas de compartir mi opinión sobre el título en el blog, porque realmente me está gustando tela, ahora os cuento la razón.

 

Trine 2 es, como su antecesor,  un título de aventuras en 2D de ambientación fantástica cuya principal seña de identidad es el hecho de que el jugador controla a tres héroes pudiendo alternar el control de uno a otro a su antojo. De hecho, cambiar de personaje es necesario para avanzar en la aventura, ya que necesitaremos de las habilidades de uno u otro para superar los obstáculos que encontraremos. El mago es capaz de crear objetos como cajas o tablones y también de mover objetos del escenario. La ladrona dispara flechas con su arco y es capaz de utilizar una cuerda para balancearse y llegar a lugares lejanos, y por último el guerrero utiliza sus armas para acabar con los enemigos y con algunos obstáculos de los escenarios.

Con estos tres personajes y sus habilidades sabiamente combinadas debemos superar fases ambientadas en lugares tan diferentes como una ciénaga, un bosque, un castillo, grutas, etc. Y los escenarios son precisamente una de las cosas que más enamoran de este juego, porque son de una belleza sobresaliente. Es como meterte dentro de un cuento en movimiento, realmente los chicos de Frozenbite han hecho con los fondos del juego un trabajo de escándalo. Y para completar esa fantástica ambientación otra de las grandes bazas del juego es una música sensacional, absolutamente a tono con la ambientación de fantasía y con un aire celta muy apropiado.

En general se trata de una experiencia de juego muy, muy  satisfactoria. Es fantástico llegar a un lugar y empezar a pensar con qué personaje tendremos que resolver la situación para poder seguir adelante. Y lo mejor de todo es que la mayoría de situaciones no tienen una única forma de resolverse, siendo válidas diferentes habilidades de diferentes personajes. El caso es que, una vez lo conseguimos, la sensación de satisfacción es maravillosa. Para completar la experiencia nos encontraremos de vez en cuando enemigos que atacarán normalmente en grupos. En estos casos el guerrero será casi siempre nuestra mejor opción para dar buena cuenta de ellos con nuestra espada o martillo y para cubrirnos de sus golpes y flechas con el escudo. También tendremos de vez en cuando jefes finales de zona, normalmente criaturas fantásticas enormes con un diseño precioso que encaja perfectamente con el resto del escenario y que nos proporcionarán los momentos de más emoción del juego.

 

Como único punto negativo que me gustaría resaltar de Trine 2, tengo que decir que en mi opinión los tres protagonistas no tienen ni mucho menos la misma importancia. El mago será nuestra mejor opción para resolver puzles gracias a sus habilidades de mover y crear objetos, mientras que, como dije antes, es el más indicado para acabar con los enemigos. Los puzles son lo que más abunda, por lo que el mago será el personaje que más utilicemos, seguido del guerrero. ¿Qué pasa entonces con la ladrona? A mi parecer queda bastante atrás en cuanto a utilidad. Sus flechas a veces son buenas para atacar a otros enemigos con arcos, y en algunas ocasiones es fundamental utilizar su cuerda para llegar a determinados lugares, pero la mayoría de las veces no resulta tan imprescindible, y a mi parecer se echa en falta un diseño de niveles que haga más necesario el uso de este personaje.

Concluyendo, Trine 2 es una excelente aventura 2D que se caracteriza por un diseño de niveles muy inteligente, una ambientación maravillosa gracias a sus preciosos gráficos y a su gran música y una mecánica a base de alternar el control de tres personajes muy satisfactoria. Un claro ejemplo de que hoy en día algunos de los mejores videojuegos no se encuentran en las tiendas, sino en la distribución digital a un precio bastante asequible, especialmente si, como yo, lo pilláis en unas rebajas de Steam a menos de 3 euros. Además, hace poco se ha anunciado una expansión con 6 niveles nuevos y nuevas habilidades para el trío protagonista, por lo que será posible ampliar la experiencia si os resulta satisfactoria, como es mi caso. Un juego que vale mucho la pena. ¡Un saludo amigos! 

 

«Batman: Capucha roja», una gran película animada.

¡Saludos, amigos! Si hace un tiempo dediqué una entrada a la película animada “Batman: Año uno” (cuya entrada podéis leer pinchando aquí), hoy quiero hablaros de otra película animada del murciélago que me dejó mejor sabor de boca, una película que todo aficionado al héroe de Gotham debería disfrutar. Me refiero a “Batman: Capucha roja”, para mí de las mejores películas de Warner Bros Animation. ¿Queréis saber por qué? Ahora os lo cuento.

 

No quiero entrar demasiado en la historia de la cinta. Basta decir que la película comienza con el asesinato de Jason Todd (el segundo Robin) a manos del Joker, hecho que sucedió en el arco argumental del cómic “Una muerte en la familia” en 1989 y adapta un arco argumental de la serie de cómics publicado en 2005 con el mismo nombre que la película, “Under the red Hood”, en el que un misterioso personaje llamado Capucha Roja aparece en Gotham para castigar a los criminales  de un modo mucho más salvaje que el utilizado por Batman. Cuando el hombre murciélago investigue el origen de este nuevo personaje se llevará más de una sorpresa y se verá obligado a recordar uno de los momentos más duros de su vida.

La película que nos ocupa es, para mí, todo un ejemplo de cómo contar de forma excelente una historia en poco más de una hora. Al contrario de lo que sucede en “Año uno”, película en que la obsesión por adaptar el cómic original al milímetro estropea el ritmo, en “Capucha Roja” tenemos una película perfectamente compensada, equilibrada, con un ritmo narrativo adecuado. Vamos, lo que suele ser habitual en las producciones de Warner Bros Animation. ¿Qué es entonces lo que la hace para mí una de las mejores? Varias cosas.

 

En primer lugar técnicamente está ya a un nivel altísimo, ronzando ya casi el fantástico nivel que veremos en la posterior “Año uno” y que nos da una clara muestra de que las producciones de WBA son cada vez más ambiciosas. Pero es que además la historia tiene momentos realmente geniales, especialmente hacia el final, consiguiendo un clímax realmente satisfactorio.

Por otro lado, siempre opino que estas producciones animadas son mil veces más respetuosas con los personajes y el universo de Batman que cualquier otra adaptación al cine de las que se han hecho. Ni Tim Burton, ni por supuesto Joel Schumacher y ni siquiera Nolan han conseguido llevar al cine al murciélago de Gotham con la fidelidad que encontramos en las películas animadas de la Warner. Porque las películas de Nolan están muy bien como películas, incluso excelentes, pero en muchas cuestiones reinterpreta el mundo de Batman muy libremente, especialmente en la tercera película (la faceta de detective de Batman no aparece, su Gotham no tiene personalidad, la ambientación es muy diurna, los vehículos son un armatostes horrorosos, etc.). Pero en todo caso esta no es una crítica a la trilogía de Nolan, así que mejor no me desvío (idea: haré una entrada para meterme a fondo en eso).

 

Concluyendo, que si queréis ver una excelente película animada de Batman una de vuestras mejores opciones es, sin duda, “Batman: Capucha Roja”. Una película técnicamente excelente que deja atrás aquellos años en que la animación americana para televisión era tan floja y que nos cuenta una historia muy recomendable con algunos de los mejores villanos del universo Batman y grandes sorpresas en la trama. ¿Qué más se puede pedir?  ¡Un saludo, amigos!