Curiosidades del Curiosity y la curiosa pirámide marciana.

Amigos, hace unos días las noticias dieron a conocer que el Curiosity ha encontrado en Marte una extraña roca con forma de pirámide, una noticia cuanto menos curiosa. Pero la cosa es que cuando uno lee la noticia más a fondo se da cuenta de que la forma del pedrusco es casi lo de menos, ya que hay otros elementos más surrealistas en todo este asunto, como por ejemplo que la NASA haya decidido estudiar la piedra perforándola con un láser. ¡Pero qué gente más fina! Vamos a disertar un poco (en clave de humor, como siempre) sobre los despropósitos de nuestras misiones marcianas, ¿me acompañáis?

 

Antes de empezar, y para quien no sepa qué diantres es el Curiosity, aclararé que es uno de los varios robots que la NASA tiene en nuestro querido vecino el plante rojo. Sí, varios, porque hay varias misiones simultáneas ahora mismo en Marte, satélites que lo sobrevuelan, robots con brazos mecánicos como este Curiosity que recorren su superficie… vamos, que ya hemos empezado a llenar el planeta de trastos y a ponerlo todo perdido de basura, porque seguro que a nadie se le ha ocurrido enviar otro robot-escoba que vaya detrás del Curiosity limpiando lo que éste ensucie (restos de aceite o combustible, tornillos desajustados, cáscaras de pipas…).

Pues bueno, el caso es que no está muy claro qué busca el Curiosity en Marte (sólo se ha confirmado que no se trata del carro de Manolo Escobar), pero lleva como unos diez días recorriendo la superficie del planeta a la friolera de unos 22-37 metros diarios. Ahí es ná. La verdad es que se lo está tomando con calma, tanta que alguno podría pensar que debe tratarse de un robot español, pero no, es de la NASA, está confirmado. Bueno, pues resulta que en su vertiginoso viajar se ha encontrado con una piedra del tamaño aproximado de un balón de fútbol que presenta una forma piramidal que ha llamado bastante la atención. La piedra ya ha sido bautizada como roca “Jake Matijevic”, la pobre. Por si alguien está pensando que quizás el apellido Matijevic es muy común entre los marcianos, hay que aclarar que es en honor a un fallecido ingeniero jefe de la NASA. Y por cierto, sabemos que la han bautizado, pero no sabemos si lo han hecho en alguna religión en concreto, y dudamos bastante que la pobre roca haya tenido su ceremonia y hayan tirado caramelos y peladillas a la salida y todo eso. Muy mal, NASA, todo muy frío.

Pues bien, una vez descubierta y bautizada como Dios manda (no sea que le vaya a pasar algo y muera con el pecado original a cuestas), toca preguntarse por qué tiene esta forma tan curiosa e investigar su composición, y es aquí cuando entendemos por qué se han dado tanta prisa en bautizarla. Y es que la única forma que se les ha ocurrido para estudiarla es lanzarle un rayo, perforarla e investigar los restos. Toma ya, a la mierda sutilezas. Como apuntaba un periodista en el programa Milenio 3 la semana pasada, no deja de ser curioso que aún no hayamos puesto un pié en Marte y ya estemos destrozándolo, ¿verdad? Y por cierto, ¿qué esperarían encontrar en el planeta para que el Curiosity lleve incorporado un rayo láser perforador de la muerte? Es todo muy sospechoso.

Aquí la roca Matijevik, que descansa tranquila sin saber lo que le espera.

Pero no es esta la única curiosidad en torno al robot de la NASA, ya que según se ha sabido, una de sus brocas perforadoras no fue debidamente esterilizada. ¿Qué significa eso? Pues que si alguna bacteria terrícola sobrevive al viaje y a las condiciones del planeta rojo (y se ha demostrado que algunas sobreviven en condiciones muy, muy extremas), podría contaminarlo y, a muy largo plazo, alterar el desarrollo del planeta y su posible vida. En todo caso es algo poco probable y que no tendría consecuencias claras hasta dentro de muchos miles de años, así que probablemente de los que estamos aquí ahora solo Jordi Hurtado llegaría a enterarse, pero no deja de ser otro claro ejemplo de lo puercos que somos, empezando a contaminar un sitio en el que aún no hemos estado. ¡Hay que ver!

En todo caso, y para ir concluyendo toda esta rallada, seguiremos atentos a los hallazgos del Curiosity. Esperemos que lleve combustible suficiente, no sea que se vaya a quedar tirado por allí. No creo que llegase muy lejos haciendo auto-stop, y si encuentra alguna gasolinera, que tampoco sabemos si las hay, a saber a cuánto estará el litro en Marte. Le deseamos toda la suerte del mundo y esperaremos más fotitos de esas que nos manda, aunque ya podían subirle los megapíxeles a la cámara esa que le han puesto, o darle un iphone al robot para que haga las fotos, los muy tacaños. Un saludo y… ¡que Crom guíe sus pasos y los vuestros!