Vacuno y telefonía: el futuro ha llegado.

La vida en el campo ya no es lo que era, amigos. Con tanto adelanto no sé dónde vamos a ir a parar (hablo como una señora mayor, lo sé). Hace pocos días leí en un periódico que se ha puesto en marcha en Suiza un curioso sistema mediante el cual las vacas avisan por SMS al granjero de que están en celo para que este les acerque al toro. ¿No es fascinante? ¿Imaginábais que la humanidad llegaría tan lejos? Vamos a reirnos de todo ello, seguid leyendo y os cuento.

Pues parece que este sistema diseñado, entre otros, por el ingeniero Claude Brielmann, es capaz de medir la temperatura corporal de la vaca mediante unos sensores colocados en los genitales (en los de la vaca, se entiende, no los del granjero). Este dato se transmite a otro sensor que el animal tiene en el cuello y que mide el movimiento (ya que parece que en esta época de celo son más inquietas) y se le envía la información al granjero, que puede estar tan tranquilo en su casa viendo “Amar en tiempos revueltos” sin preocuparse de vigilar los deseos de sus vacas. ¡Pero qué tecnología, por Dios! Pero no acaba ahí la cosa.

 

Además, se puede elegir el idioma en que le llegará el mensaje de texto entre cinco lenguas: alemán, francés, italiano, inglés y español (qué raro que nos incluyan). El idioma parece que sí lo elegirá el granjero, y no la vaca. En cuanto a los costes, han explicado que el dispositivo viene con una tarjeta SIM para que el ganadero se haga cargo de los costes de los mensajes (sé que suena a que estoy de cachondeo, pero es cierto). Esto me parece que está algo anticuado, ¿quién envía SMS hoy en día? ¿No podrían haberles puesto Whatsapp a las vacas? Así además de enviar el aviso podrían añadir una carita sonriente. Ya me lo imagino: “Estoy tó cachonda – símbolo del toro de osborne ;)”. Bueno, el caso es que todo esto parece que se debe a que el período de celo de las vacas no se da con demasiada frecuencia, y cuando se da hay que ser rápidos y acercarles al toro (que parece que tiene ganas siempre). Qué exigentes y caprichosas son algunas, de verdad…

No deja de ser curioso que los medios apenas se hayan hecho eco de una noticia que, sin exagerar, es una proeza de la evolución humana comparable a la llegada a la luna o a la invención de la mortadela de Popeye. Estaremos atentos a nuevos avances en este campo, y si las compañías telefónicas deciden sacar una tarifa especial para vacas en celo o algún tipo de tarifa plana de sms para animales salidos (y no, el obrero que trabaja en la calle de al lado no cuenta)  también os lo haré saber rápidamente. ¡Que Crom esté con vosotros y con la especie vacuna!