Análisis: XIII

Teniendo en cuenta que XIII es el first person shooter al que más horas he echado con diferencia, no puedo ser imparcial al hablar sobre él. Y bueno, esto es un blog personal, tampoco es que pretenda ser imparcial en todo. Fue el segundo juego de Nintendo Gamecube que tuve, y bueno. Al margen de su fantabuloso modo campaña que se sigue orinando como quiere en el de muchos shooters de hoy día, también le eché muchísimas horas a su incombustible modo multijugador.
XIII
XIII está basado en el cómic homónimo franco-belga, y a nivel argumental es un reimagining de los cómics. ¿Es por ello una mala adaptación? Ni por asomo. Desde mi punto de vista, las licencias que se toman con respecto a los tebeos hacen que el juego tenga un ritmo trepidante y la campaña esté repleta de momentos realmente épicos.
Además de tener una trama bastante sólida, llena de giros y demás sorpresas, este videojuego pasó a la historia por ser el primer FPS con estética cel-shading. Como siempre digo, lo bueno de esta estética es que hace que los años no pasen por el juego. Como siempre, pasad al análisis para saber mi opinión sobre este juegarraco del copón.


Historia/Argumento: El presidente de los EEUU, William Sheridan, ha sido asesinado. El principal sospechoso del asesinato es Steve Rowland, un tipo que una mañana se despierta con amnesia en una playa de Brighton Beach, en Nueva York.
Poco después de ser rescatado por una guardacostas, esta es tiroteada por unos asaltantes anónimos en el puesto de guardia. Rowland posee unas habilidades que bien podrían ser de un asesino a sueldo o de un soldado de élite, y consigue acabar con todos y cada uno de los hombres que lo perseguían. Sus únicas pistas para descubrir qué es lo que ha pasado realmente es un tatuaje en su hombro con las siglas romanas XIII y la llave de una caja fuerte en un banco.
Rowland deberá desenmascarar una red de conspiraciones en la cual hay metidos muchos peces gordos del país, todo ello mientras huye tanto de la policía como de los asesinos que lo persiguen. 

Gráficos: XIII es un juego que entra por los ojos, no sólo por su apartado gráfico en cel-shading, que también, sino por la forma en la que implementa ciertos elementos más propios de los cómics que de una obra audiovisual como las viñetas que nos muestran lo que ocurre en sitios distintos a lo 24, onomatopeyas y bocadillos.
XIII
Este juego hace uso de un Unreal Engine 2 muy modificado, y el motor es bastante estable, en ningún momento hay ningún tipo de ralentización o caída en la tasa de frames. 
A nivel artístico el juego es de lo mejorcito de su época, ya que las distintas localizaciones que tenemos el placer de visitar son tan variadas como bellas. Desde un antiguo monasterio construido sobre un acantilado hasta una base de misiles, los niveles están construidos con verdadero mimo y contienen todo tipo de detalles. 
Hay un buen número distinto de NPCs, de modo que en ningún momento tenemos la sensación esa, bastante típica, de estar matando una y otra vez al mismo tipo. Las animaciones de los personajes están bastante bien para la época, así como su diseño.
XIII 
El diseño de las armas es también tremendamente convincente y, pese a que ninguna de ellas usa su nombre real, son perfectamente reconocibles. M16, AK-47, SPAS-12…
Gráficos: 10

Sonido: Creo que la localización de este videojuego al castellano -voces y textos- es de las mejores que se han hecho en videojuego alguno, comparable incluso a la del mítico Metal Gear Solid desde mi punto de vista. Ramón Langa (conocido por poner la voz de Kevin Costner y Bruce Willis en la mayoría de sus películas) le da voz a Rowland, el personaje que maneja el jugador. Al señor Langa se le une un elenco de actores de doblaje secundarios cuya labor no va demasiado a la zaga de la de Ramón. En inglés es David Duchovny quien le pone voz a Steve Rowland, y el juego, al menos en su versión GameCube, es multiidioma.
La banda sonora es realmente buena, y lo mejor de todo es que la música es dinámica. Son temas cuyo género es principalmente el jazz, y todo tiene un ambiente muy noir y de películas de espionaje que le da un regustillo especial a XIII. 
Los SFX cumplen su rol a la perfección. 
Sonido: 10

Jugabilidad: El desarrollo del modo campaña de XIII siempre me ha recordado bastante al de otro grandísimo juego de acción en primera persona: Half-Life, aunque en XIII los niveles no están interconectados entre sí como sí que ocurre en el videojuego de Valve.
XIII
A lo largo de más de una treintena de niveles debemos ir cumpliendo diversos objetivos, los cuales no se limitan únicamente en liquidar a todo lo que nos aparezca delante. Hay algunos momentos de verdadera tensión, como las misiones de infiltración en las que el más mínimo fallo supone que todo se va al garete, y todo de una forma bastante lógica y consecuente. El ejemplo más claro: nos hemos colado en un submarino que ya se ha sumergido. Si un enemigo nos ve, fin del juego, ya que no hay sitio al que escapar. 
El arsenal del juego es variadito, y podemos manejar desde cuchillos militares hasta bazukas, pasando por rifles de asalto con lanzagranadas, rifles de francotirador, mini-uzis, o escopetas recortadas. Con algunas armas podemos, además, hacer akimbo. Lo que viene siendo usarlas de forma dual a lo Rambo, vaya. 
Lo mejor de este aspecto es sin duda el hecho de que podemos usar bastantes elementos del escenario como armas improvisadas, principalmente en las secciones de infiltración del juego u en otras zonas donde la mecánica jugable varía considerablemente con respecto a la mayor parte del juego. Podemos coger objetos tan cotidianos como una silla, un cenicero, o un trozo de cristal y convertirlos en armas mortales en nuestras manos.
XIII
Por los escenarios hay repartidos tanto botiquines -que podemos almacenar para usarlos cuando creamos conveniente- como blindaje para cabeza y pecho, el cual reduce el daño que recibimos hasta que se deteriora por completo, funcionando como segunda piel. Por ahí hay también coleccionables que realmente son útiles para el jugador ya que le proporcionan habilidades que lo convierten en un asesino ligeramente más eficaz. Por poner un par de ejemplos, aguantar más tiempo debajo del agua, o una de las más curiosas y a la vez seña de identidad del juego: la posibilidad de ver a nuestros enemigos a través de las paredes gracias a las onomatopeyas provocadas por el ruido de sus pasos.
También podemos usar ciertos gadgets como la ganzúa y el garfio de escalada, para movernos por los escenarios con mayor soltura. En ocasiones su uso es imprescindible para seguir avanzando. Otras habilidades las que yo consideraría casi exclusivas de este shooter debido a que no se han visto en muchos más incluso a día de hoy son la posibilidad de tomar rehenes para usarlos de escudo humano u estrangularlos, y ocultar cadáveres. Y por si no fuese poco, ¡hasta hay jefes finales con su barrita de salud y todo! Todo un acierto desde mi punto de vista. Hace que el juego sea muy old school.
La vertiente multijugador del juego no va muy a la zaga del modo campaña en cuanto a posibilidades y espectacularidad. Hasta 16 jugadores pueden jugar tanto por internet como en LAN en la versión de PC, y hasta 8 en PlayStation 2 y Xbox. GameCube es la peor parada en este aspecto, ya que sólo permite cuatro jugadores en la misma consola, nada de red local u online por razones obvias.
XIII
Hay un buen número de mapas, de modos, e incluso bots y las opciones de configuración están muy, pero que muy bien. Con las distintas versiones del juego se hizo una cosa bastante curiosa. Mientras que la versión PC posee todos los modos de juego distintos, cada versión de consola posee un modo de juego exclusivo que las otras dos no tienen. Los modos comunes a PS2, Xbox y GC son Deathmatch, Team Deathmatch y Capture the Flag
PS2 se quedó con el modo Power-Up, una curiosa variante de Deathmatch que me recuerda mucho a Mario Kart, y el espíritu es el mismo. No hay armas por los escenarios, sólo cajitas sorpresa. En función de nuestra clasificación actual, nos saldrán mejores u peores objetos, como en el juego de carreras de Nintendo. 
Xbox se quedó con Sabotage, un modo de juego muy táctico por equipos y que es básicamente como los mapas de desactivación de bomba de Counter-Strike. Sin reapariciones, y con la posibilidad de escoger una clase de personaje con distintos parámetros en lo que a blindaje y armamento se refiere.
XIII
GameCube se quedó a mi parecer con el más raro y más divertido al mismo tiempo. Hunt es un Deathmatch muy curioso, ya que no obtienes puntos por matar a los demás jugadores, sino que haciendo esto haces que se les reste un punto. Además de los jugadores y los bots que haya en la partida, hay un NPC más que es la mismísima parca o muerte. El objetivo del juego, como el nombre indica, consiste en cazar a la muerte. La gracia está en que si te toca, pierdes diez puntos, y los suicidios te restan 50 puntos. El arsenal disponible se limita a la escopeta de caza, la pistola estándar con munición ilimitada y granadas. Cada vez que la muerte sufra daño, su tamaño disminuirá pero su velocidad aumentará considerablemente. Matarla te proporciona 30 puntos, y reaparecerá en otro punto del escenario al azar.
Las escabechinas que he llegado a presenciar y jugar en este último modo han sido de órdago. XIII es para mí un auténtico pata negra ya que posee un balance muy alto entre monojugador y multijugador, sin descuidar ninguna de las dos opciones.
Aquí os dejo un vídeo de gameplay del primer nivel del juego:
Jugabilidad: 10

Diversión/Otros: Los más de treinta niveles que hay en el juego harán que este nos dure sobre unas diez horas, o más si jugamos en algún nivel de dificultad superior al estándar. Como dije más arriba, en la campaña hay coleccionables que nos son útiles, además de otro tipo de coleccionables que aunque no ayudan especialmente a entender la historia del juego, quedan bastante curiosos. Son registros bancarios, fotografías, microfilms y demás objetos muy propios del cine de espionaje.
XIII
Como dije en la sección de jugabilidad, lo que realmente hace que este juego sea tan especial para mí no es el hecho de que fuese uno de mis primeros juegos de GameCube, sino el mimo con el que ha sido parido por los de Ubisoft. Localización a muchos idiomas, jugabilidad a prueba de bombas, muchas opciones multijugador incluyendo bots, una campaña trepidante y repleta de momentos inolvidables… eso es algo que no se ha visto muchas veces, y más en 2003. Fue algo casi sin precedentes.
Es una verdadera lástima que el juego fuese un fracaso estrepitoso en cuanto a nivel de ventas. No se merecía eso para nada. De hecho, el juego acaba en cliffhanger augurando una posible secuela aunque como ya digo, dado el risible nivel de ventas, pues nanai.
Los cambios producidos en el guión, americanizando el cómic haciendo que parezca una película de acción y espionaje me han parecido bastante buenos. Más que nada porque en el cómic hay muchas conversaciones, tal vez demasiadas para mi gusto. Algo perfectamente comprensible porque lo que funciona en un formato no tiene por qué funcionar en otro, y por lo visto los de Ubisoft supieron entender esto a la perfección y actuar en consecuencia para optimizar los resultados. 
XIII
Podría ponerme a pensar en mil y un adjetivos con connotaciones positivas para definir a este XIII… pero, nah. Simplemente diré que me ha parecido la polla, y ya. 
Diversión/Otros: 10

Nota Final: (10 + 10 + 10 + 10)/4= 10
Conclusión: Considero a XIII uno de los mejores juegos no sólo de su género, sino de todos los tiempos. Un juegarraco del copón, atemporal -algo a lo que la estética cel-shading ayuda mucho- y de una calidad como pocas veces antes he visto. Has de jugarlo sí o sí.