Retro Análisis: Sonic & Knuckles

Y con este análisis de Sonic & Knuckles se cierra un círculo en el blog, ya que fue el último Sonic de plataformas en 2D que apareció para Mega Drive. Como ya sabréis todos a estas alturas, este S&K no es sino la segunda mitad de lo que a priori fue concebido como Sonic 3 & Knuckles, de modo que a nivel jugable no innova demasiado con respecto a Sonic the Hedgehog 3.
Sonic & Knuckles 
Con la chorradilla esa del Lock-On (el cartucho de Sonic & Knuckles tenía arriba otra ranura en la que podías introducir un cartucho cualquiera de Mega Drive), y teniendo este S&K y cualquier otro juego uno podía hacer virguerías variadas como por ejemplo jugar con Knuckles the Echidna en Sonic the Hedgehog 2, jugar a Sonic 3 & Knuckles al completo, o al minijuego Blue Sphere.


Historia/Argumento: La historia del juego continúa los hechos narrados en el anterior título. Después de haber sido vencido por Sonic, el satélite Death Egg de Eggman vuelve a caer en la isla flotante. Sonic sabe que el poder de las Súper Chaos Emeralds que residen en la isla puede ser usado por Eggman para reparar de nuevo su Death Egg, por lo que debe impedirlo. Y por si fuera poco, debe estar también al tanto de Knuckles, que sigue bajo el engaño de Eggman. Esta es, por un lado, la historia de Sonic. Si escogemos a Knuckles, los hechos que le ocurrirán a este personaje suceden después de la historia de Sonic, en los que tenemos que enfrentarnos con un robot de Eggman que está causando estragos por toda la isla flotante.

Gráficos: El apartado gráfico es exactamente el mismo que en Sonic 3. Escenarios variados, coloridos, originales y muy vivos y llenos de detalle. Los personajes (tanto Sonic y Knuckles como los enemigos) no se quedan atrás en lo que a animaciones se refiere.
Sonic & Knuckles
Se han mantenido las machinimas de Sonic the Hedgehog 3, bastante curiosas y que nos narran la historia. No hay mucho más que añadir ya que apenas innova con respecto al anterior Sonic. No obstante sigue estando en lo más alto de Mega Drive
Gráficos: 9,5

Sonido: La banda sonora es bastante buena. No está al nivel del título anterior, pero le sigue muy de cerca. Los temas son variados y pegadizos. Con respecto a los efectos de sonido, se han reciclado muchos de ellos y se han sustituido unos pocos; principalmente el jingle de invencibilidad.
Sonido: 8,5

Jugabilidad: Nada nuevo bajo el sol. Nos movemos con Sonic o Knuckles (Tails no aparece en este título y por tanto no hay modo cooperativo, ni siquiera competitivo) por escenarios bidimensionales bastante amplios con varias rutas. Vamos, a lo que nos tiene acostumbrados la saga.
Sonic & Knuckles
Los bonus en los que conseguimos las Chaos Emeralds son los mismos que en Sonic 3. Se han añadido un par de fases de bonus nuevas a los checkpoints; uno es una especie de máquina tragaperras y en el otro hemos de ascender verticalmente obteniendo rings y power-ups.
Los power-ups, el límite temporal de 9:59 minutos y los checkpoints vuelven tal cual eran en Sonic the Hedgehog 3. También vuelven los distintos escudos. Knuckles difiere de Sonic en que salta menos y es menos veloz, a cambio puede planear y trepar por paredes. Además, él tiene secciones exclusivas en los niveles y su modo historia es algo más corto a cambio de una mayor dificultad. Seleccionar a Knuckles es algo así como un modo difícil en este juego.
Este juego también difiere de los Sonic anteriores en que su concepto es un poco más enrevesado que los mismos. A partir de cierto punto, y sin previo aviso, perderemos el acceso a las Chaos Emeralds. Por lo que si no las hemos conseguido todas no podremos acceder al final bueno del juego, y transformarnos en Super Sonic o Super Knuckles. No en vano, tenemos que tener en cuenta que más que un juego en sí es la segunda parte de un juego mayor, que sería Sonic 3 & Knuckles. De ahí que la dificultad esté varios peldaños por encima de la de Sonic 3; porque se presupone que sólo por el hecho de haber llegado hasta aquí uno ya está curtido en el sistema de juego.
Sonic & Knuckles
Otro punto negativo es el hecho de no poder guardar la partida cuando queramos, al contrario que en Sonic 3. Únicamente hay selector de personaje en la pantalla del título, y pasaremos al juego propiamente dicho.
Jugabilidad: 8

Diversión/Otros: La duración del juego es la típica, alrededor de una hora. Una vez lo hayamos completado no hay muchos alicientes para rejugarlo debido a que no hay cooperativo ni competitivo. No obstante, este juego incluía la tecnología Lock-On, con la cual podíamos ensamblar el cartucho (que por arriba tenía una entrada para otros cartuchos) con cualquier otro juego de Sega Mega Drive que hubiese sido lanzado antes que este Sonic & Knuckles.
Sonic & Knuckles
Si ensamblábamos un juego cualquiera, nos aparecía una pantalla en la que Sonic, Tails, Eggman y Knuckles decían "No Way? No Way! No Way! No Way!", supuestamente indicando que el juego ensamblado no es compatible. No obstante desbloqueábamos un nivel de Blue Sphere (los bonus de Sonic the Hedgehog 3 y Sonic & Knuckles) generado aleatoriamente. Si ensamblábamos Sonic the Hedgehog, o Sonic Compilation, desbloqueábamos Blue Sphere al completo. Si el juego ensamblado era Sonic the Hedgehog 2, desbloqueábamos a Knuckles the Echidna para jugar en dicho juego. Y si lo ensamblábamos con Sonic the Hedgehog 3, obteníamos Sonic the Hedgehog 3 & Knuckles, sin duda el mejor juego del erizo azul habido y por haber.
Es cierto que esta curiosa estrategia de márketing, pocas veces antes vista, o ninguna, levantó varias ampollas en los fans del erizo azul. No obstante y desde mi humilde punto de vista, pese a todo lo que se pueda decir, la inversión tanto en este cartucho como en los tres anteriores juegos de Sonic merece la pena, y mucho. 
Diversión/Otros: 10

Nota Final: (9,5 + 8,5 + 8 + 10)/4= 9
Conclusión: Sonic & Knuckles era un juego algo más descafeinado que los anteriores, no obstante traía el interesante añadido de poder ensamblar juegos en él y desbloquear características ocultas en los mismos, así como aumentar muchísimos enteros la jugabilidad de este título y de los ensamblados en él. Una inversión que, pese a todo, merecía la pena.