Retro Análisis: Donkey Kong Country 2: Diddy’s Kong Quest

 
Donkey Kong Country 2: Diddy’s Kong Quest es la secuela del primer Donkey Kong Country, y fue lanzada al mercado aproximadamente un año después. Este es uno de esos videojuegos que dejan en pañales a la afirmación difamatoria aquella de "segundas partes nunca fueron buenas".
DKC2: Diddy’s Kong Quest 
Porque este DKC2: Diddy’s Kong Quest es muy superior al original en muchos aspectos. Más niveles, más tipos de enemigos, mayor dificultad, más fases de bonus, ¡un mundo oculto!, y la que probablemente sea la mejor banda sonora de la saga.
Pasad a este retro análisis si queréis acompañar a Diddy Kong y a su novia Dixie en su peculiar aventura en Crocodile Isle
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Historia/Argumento: Kaptain K. Rool, anteriormente conocido como King K. Rool, vuelve a las andadas. Obcecado con obtener de una vez por todas el botín bananero de los chimpancés de la Isla Kong, decide secuestrar a Donkey Kong para que no le vuelva a chafar los planes.
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Con lo que no contaba el kapitán es con el hecho de que Diddy Kong no iba a quedarse de manitas cruzadas. Él y Dixie, su novia, partieron hacia Crocodile Isle, el hogar de los Kremlings, con la intención de traer de vuelta a Donkey.
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Gráficos: A grandes rasgos, el juego a nivel gráfico es exactamente igual que su predecesor. O lo que es lo mismo: estamos ante un título de una factura visual impecable. La mayor diferencia es que, al contrario que en el anterior título, esta vez estamos en Crocodile Isle, con todo lo que ello conlleva.
DKC2: Diddy’s Kong Quest 
Al ser el hogar de los villanos del juego, Crocodile Isle hace gala de unos escenarios más lóbregos y siniestros que los que podíamos ver en la Isla Kong. Así, viajaremos a través de castillos, mazmorras, bosques frondosos y zonas pantanosas. 
Los personajes, tanto los chimpancés como los enemigos y los sidekicks animales mantienen unas animaciones terriblemente fluidas y elaboradas, con ese toque pseudo 3D que tan bien le sienta al juego. Lo de Rareware es amor por el píxel, y lo demás son tonterías.
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Gráficos: 10

Sonido: Si la banda sonora del anterior juego era buena, esta ya es la repera. Melodías de todo tipo, y para todos los gustos. Desde temas más tranquilitos hasta canciones más cañeras, haber hay de todo. Además, dependiendo del escenario, el tema del mismo incluía ciertos arreglos para darle más verosimilitud, como por ejemplo el uso de sonidos de picar piedra en el tema de las minas.
No se quedan atrás los graciosos y curiosos jingles de final de nivel, personalizados para cada uno de los dos monos. Dixie sacaba su guitarra eléctrica para marcarse un solo épico, mientras que Diddy sacaba una radio bien gorda, estilo gangsta, y se ponía a rapear
Otros SFX se mantienen fieles al título original, amén de haberse incluido otros muchos nuevos. 
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Sonido: 10

Jugabilidad: Las bases jugables de este título mantienen su esencia original; así como el personaje de Diddy, que apenas ha cambiado con respecto al título anterior.
DKC2: Diddy’s Kong Quest 
Entre las grandes novedades del juego a nivel jugable tenemos, cómo no, a Dixie. Esta mona tan coqueta posee la habilidad de planear con su larga melena, posibilitando el avance a través de precipicios y otros peligros de forma relativamente segura; amén de facilitar lo que no está escrito los saltos largos horizontales. 
Otra novedad bastante curiosa es el hecho de que ahora podemos montar a un chimpancé sobre el otro, ya que ambos tienen un peso similar. Podemos usar al otro mono a modo de arma arrojadiza, como si fuese un barril, o, podemos usarlo para subir grandes alturas. 
Los animalitos que nos ayudan siguen presentes en el juego, y ahora podemos tanto montarnos en ellos -si están en una caja con su símbolo- e incluso transformarnos en ellos -si están dentro de un barril con su icono. 
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DKC2: Diddy’s Kong Quest 
Se han añadido fases de bonus con objetivos específicos, como llegar de un punto A a un punto B en un tiempo limitado, o eliminar a un cierto número de enemigos, por poner un par de ejemplos. Al completarlas, se nos obsequia con una moneda DK, amén de lo que hayamos podido rapiñar en dicho bonus.
Estas monedas de bonus las podemos gastar en el Klubba’s Kiosk que hay en todos los niveles, para acceder a niveles ocultos de una dificultad extrema, no apta para los más enclenques
Se sigue usando el sistema de mapa del mundo, y niveles dentro del mapa, para navegar por el mundo del juego. También están presentes los otros personajes secundarios simios, que nos ayudan de distintas formas cumpliendo la función de distintas opciones del juego como por ejemplo guardar la partida. 
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DKC2: Diddy’s Kong Quest 
El resto del juego permanece idéntico, con los barriles DK, los barriles checkpoint, las letras KONG, los globos que nos daban entre una y tres vidas extras, las bananas… Otros elementos, como el multijugador (ya sea cooperativo o competitivo) se seguía manteniendo.
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Ahora las fases acuáticas no son íntegramente debajo del agua, sino que también hay pequeñas secciones de tierra y podemos entrar al agua y salir a la superficie a voluntad, sin preocuparnos del minucias como el oxígeno, que es ilimitado. 
Los niveles se completan saltando en una diana que hay dispuesta para ello, mientras un objeto aleatorio se muestra cambiando de contenido. Dependerá de nosotros la recompensa obtenida, pues para ello deberemos saltar en el momento adecuado
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Jugabilidad: 10

Diversión/Otros: Estamos ante un juego de plataformas obscenamente divertido, y que derrochaba carisma y originalidad por los cuatro costados. Completarlo podía llevarnos alrededor de cinco o seis horas, una cifra más que respetable para la época.
 
DKC2: Diddy’s Kong Quest 
Completar el juego al cien por cien era harina de otro costal. Para tal tarea, se debe, primero encontrar todas las fases de bonus, y después superarlas también. Con las monedas DK que se consiguen al superar dichas fases, podíamos sobornar a Klubba para que nos dejase pasar al Lost World, el mundo oculto.
En este mundo, los niveles eran jodidamente complicados. Tanto, que el juego incluso se reservaba algunos enemigos especialmente para dichos niveles. Recuerdo con mucho odio e impotencia a los cabrones de los barriles que cada vez que te tocaban TE QUITABAN UNA VIDA, del nivel Arctic Abyss.
La ambientación del juego está bastante lograda, y a título personal prefiero estos parajes más sombríos y tétricos, en constraste con los sitios más alegres de la isla de los chimpancés. 
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DKC2: Diddy’s Kong Quest 
¿Qué más se puede decir de este juego? ¡Ah, sí! ¡La feria! ¡LA PUTA FERIA! ¡MONOS SALTANDO COMO PSICÓPATAS EN LA JODIDA FERIA, EN LA MONTAÑA RUSA, MATANDO LAGARTACOS GORDOS!
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Diversión/Otros: 10

Nota Final: (10 10 10 10)/4= 9,9
Conclusión: Un título inolvidable, y para mí el mejor Donkey Kong de todos. Recomendable 100%.