Análisis: Metal Gear Solid

 
Ah, Metal Gear Solid, el juego fetiche de muchos, entre los que se incluye un servidor. Caló hondo en las mentes de los jugadores de todo el mundo, pero es que la localización a nuestro idioma es digna de ser recordada. 
Metel Gear Solid
Metal Gear Solid supo adaptar la mecánica y desarrollo de los títulos originales de MSX, y todo ello aderezado además con un trabajo de localización al castellano de escándalo, nunca visto hasta la fecha -dado que el juego posee un sinfín de cinemáticas y conversaciones- con Alfonso "¿Pero qué coño?" Vallés, en el papel que lo catapultó a la fama en el mundillo de los videojuegos.
Pasad a este análisis si queréis adentraros de nuevo con Solid Snake en la isla de Shadow Moses


Historia/Argumento: A grandes rasgos, Solid Snake debe infiltrarse en la planta de desactivación de cabezas nucleares de la isla de Alaska Shadow Moses. Esta ha sido tomada por una unidad de operaciones especiales rebelde: FOXHOUND. Los terroristas amenazan con lanzar un ataque nuclear si no se les paga con una cifra obscenamente enorme de dinero, y con una muestra genética del que fue considerado el mejor soldado del siglo XX: Big Boss.
La misión de Snake tiene dos objetivos prioritarios: primero, determinar si los terroristas tienen capacidad para lanzar un ataque nuclear y, en caso afirmativo, detener dicha amenaza a toda costa; y segundo, rescatar a dos rehenes: el jefe DARPA -Donald Anderson- y Kenneth Baker, presidente de Armstech, una empresa que se dedica al desarrollo de armamento. 
Aunque nada es lo que parece, y nadie es quien dice ser. A Snake se le envía a la isla con los detalles justos sobre la operación, y deberá descubrir la verdad por sí mismo

Gráficos: Apartado gráfico sobresaliente. Con las 3D en pleno apogeo, este Metal Gear Solid no iba a ser menos, y actualizó la fórmula que ya vimos en Metal Gear y Metal Gear 2: Solid Snake al panorama tridimensional. Ya se sabe el dicho: renovarse o morir.
Metal Gear Solid
Durante la aventura predominan los colores fríos. No en vano, estamos en unas instalaciones industriales en Alaska; toda la aventura transcurre en el mismo sitio. El modelado de los personajes es tremendamente convincente, y ninguno destaca sobre los demás en cuanto a calidad de diseño
Las animaciones de los personajes, sobre todo durante las no pocas cinemáticas de las que hace gala el juego, son muy fluidas. Durante las conversaciones por códec, se muestra el retrato de cada interlocutor, siendo estos artworks de una calidad sobresaliente. Otras secuencias son vídeos reales e imágenes de archivo que le dan al juego identidad propia a nivel visual, intercalando a voluntad dichas imágenes con secuencias generadas por el propio motor del juego. 
El juego usa un sistema de cámaras semimóviles, junto con algunas fijas. Pese a que todo es completamente tridimensional, el movimiento de Snake queda restringido a únicamente dos planos
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Gráficos: 10

Sonido: Para un servidor este es probablemente el mejor apartado sonoro que hay en videojuego alguno, al menos en la versión en castellano de este título; y siempre teniendo en cuenta la relación entre fecha de lanzamiento, el hardware sobre el que corre el videojuego, y otros títulos coetáneos en el mercado.
El doblaje es tremendamente convincente, y la labor realizada es digna de elogio. Parece que estemos viendo una película, teniendo en cuenta la calidad del mismo. Aunque el que lleva la batuta, y carga con la mayor parte del mérito es Alfonso Vallés, poniéndole voz a un Solid Snake tremendamente convincente, carismático, socarrón y sarcástico.
La banda sonora también es mítica, sobre todo los temas de batalla contra jefes finales, y cuando saltaba una alerta. Otros jingles como el de Game Over, u efectos sonoros como cuando nos descubre un guardia (!), son simplemente memorables. 
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Sonido: 10

Jugabilidad: El juego a grandes rasgos es una especie de remake de Metal Gear 2: Solid Snake. No sólo se repiten algunas situaciones, a modo de guiño para los que jugasen a dicho título; sino que el desarrollo es prácticamente un calco.
Metal Gear Solid
Dado que es un juego principalmente de infiltración y espionaje, debemos comportarnos como espías y no como Rambo. Esto es, debemos avanzar por las distintas estancias llamando la atención lo menos posible, y usando sólo nuestras armas en caso de apuro
Si un centinela, una cámara, o cualquier otro dispositivo de seguridad de la isla nos descubre, saltará la alarma. Y ojo, pues los refuerzos enemigos son ilimitados; así que lo óptimo es salir echando leches de dondequiera que hayamos dado la alarma.
En todo momento contamos con la inestimable ayuda del radar Sóliton, algo que nos salvará el culo en no pocas ocasiones. En dicho radar, visible casi siempre, se muestran los centinelas y las cámaras de seguridad, con sus conos de visión, que indican hasta dónde pueden ver. La clave del avance por las distintas estancias sin disparar alarmas reside en, estudiar la situación, las rutas por las que patrullan los guardias, y actuar en consecuencia sorteándolos o eliminándolos en silencio. 
Metal Gear Solid
Cuando activamos una alarma se entra en el modo Alerta, en el cual nuestro radar es interferido y es inservible durante un tiempo limitado. Si nos ocultamos durante un rato y permanecemos sin ser vistos, cambiaremos al modo Evasión, y una vez este llegue a la normalidad, todos los guardias volverán a sus puestos y comenzará de nuevo el modo por defecto, Infiltración.
Snake posee una amplia gama de acciones que puede usar en su beneficio para permanecer indetectado. La principal es avanzar reptando por el suelo, de este modo además podemos entrar por conductos de ventilación. También podemos pegarnos a superficies para pasar inadvertidos de una forma más sencilla. Otras posibilidades son usar distintas artimañas como esconderse dentro de cajas de cartón, o usar gadgets y aparatos tales como gafas de visión nocturna, los binoculares, gafas de visión térmica… Pese a que empezamos el juego en cueros en términos armamentísticos, obtendremos acceso a todo tipo de juguetitos conforme vayamos adentrándonos en Shadow Moses.
El componente de aventura y exploración también juega un papel fundamental en el juego. Pese a que el desarrollo es lineal, a veces deberemos explorar los escenarios en busca del arma u objeto que necesitamos para seguir avanzando. Si nos atascamos, siempre podemos llamar a nuestros aliados vía codec, para que nos den pistas. Estos aliados también cumplen otras funciones propias del típico menú de pausa, como guardar la partida, o explicarnos ciertas mecánicas del juego
Metal Gear Solid 
La variedad de situaciones es muy, pero que muy alta. Aparte del desarrollo del juego de forma estándar, de vez en cuando hay algún que otro enfrentamiento contra un jefe final. Averiguar su debilidad es crucial para alzarnos victoriosos dichos duelos
Al margen de la aventura principal, podemos jugar algunas misiones de entrenamiento virtual, las celebérrimas VR Missions, que funcionan como un tutorial.
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Jugabilidad: 10

Diversión/Otros: Completar la aventura puede llevarnos alrededor de quince horas en nuestro primer recorrido; aunque de esas quince horas, el tiempo de juego real oscila entre las cuatro o cinco; el resto son cinemáticas, llamadas vía códec y similares.
Metal Gear Solid
Esto para muchos puede suponer un grave problema, aunque para mí no supuso tal cosa. Yo lo veo de otro modo; es un juego al que hay que jugar -y disfrutar de él- teniendo tiempo por delante, no haciéndolo con prisas
El argumento sencillamente es la bomba, y está repleto de todo tipo de giros de guión en los que nada ni nadie son lo que parecen, y Snake está siempre en medio de todo el fregao. Que para algo es el protagonista de la aventura. 
El juego pasó a la historia por su excelente localización al castellano. Pero es que no bastaba con un buen doblaje, si los personajes se limitan a decir caca culo pedo pis; también hace falta un guión sólido, y unos personajes carismáticos y llenos de matices. Y este Metal Gear Solid tiene personajes de esos a puñados. 
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Metal Gear Solid
El juego además tiene dos finales distintos, y unos pequeños extras la mar de curiosos en función del final que escojamos: trajes adicionales, camuflaje óptico y munición ilimitada. 
También tenemos un visor de secuencias -aunque lamentablemente no se puede saltar a la que queramos, hay que tragarse todo el juego del tirón- y un briefing de la misión tremendamente elaborado, que nos pondrá en situación casi por inercia. Cada vez que cargamos una partida guardada, se nos muestra un informe del estado de la misión, para refrescarnos un poquito la memoria.
Detalles como estos, unos jefes finales carismáticos, una variedad de situaciones elevadísima, un doblaje de infarto y un guión digno de la mejor superproducción de Hollywood; hacen que este MGS sea un señor juegazo. 
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Diversión/Otros: 10

Nota Final: (10 + 10 + 10 + 10)/4= 9,9
Conclusión: No sólo es el mejor juego del amplio catálogo de PSX; sino que además es uno de los mejores títulos de acción/espionaje habidos y por haber. Si no lo has jugado, ya estás tardando en hacerlo, pichafloja.