El modus operandi de un niño-rata

Dramatizaçao
Este verano organicé en mi pueblo un eventillo durante diez días consecutivos para el cual trasladé la mayor parte de mi colección de videojuegos infinitos. Además de pasármelo muy de puta madre y de trollear por aquí y por allí a los críos que se asomaban a eso de los jueguicos, también me ha servido para comprender la psique de estos infraseres a los que yo cariñosamente llamo niños-rata.
Lo triste del asunto es que todos los que estamos en el mundillo hemos pasado por esa fase. Aunque por otro lado yo cuando tenía la edad típica de los niños rata -un rango que se extiende entre los cinco y los quince años, año arriba año abajo- no eran tan jodidamente gilipollas.
A saber: durante los diez días que duró el eventito de marras -y del cual fui único organizador y vigía de que los niños-rata se portasen de forma medianamente decente- los críos sólo querían jugar a los mismos juegos. Es decir, de entre una selección de unos 150 juegos distintos, o más, sólo estuvieron jugando por propia voluntad a los mismos tres. ¿Adivináis cuáles?

Los elegidos son Left 4 Dead 2Call of Duty: Black Ops y Call of Duty: Modern Warfare 3. ¿Por qué pasa esto? Eso es lo que me preguntaba. La respuesta es, a mi parecer, obvia. Son niños que viven en los mundos de yupi, que juegan a la consola de uvas a brevas. Jugadores ocasionales, vaya. Y como tales, no están metidos en el mundillo, no se informan, no se documentan. Los juegos a los que jugaban son juegos bastante famosillos y ya se sabe lo que pasa con el boca a boca, que corre como la pólvora. Ya se sabe, los zombis y los sóters tienen una popularidad muy alta. Muy mainstream todo.
A nivel personal me parece un poco bastante de chiste ver una lista de más de un centenar de juegos en papel y no decir ni una sola vez "oye, no conozco este juego, ¿me dices de qué va, o me dejas jugar?". En principio atribuiría esta incultura videojueguil al hecho de que son críos de pueblo, de intelecto comparable al de un troglodita, aunque viendo las cifras de ventas de según qué videojuegos supongo que es una situación generalizada.
Un único chaval, al cual por cierto mando un saludo desde aquí porque probablemente lea esto, fue el que sí que considero al único gamer de pura cepa de todo el rebaño. Qué coño, me pedía juegos variaditos y creo que se pasó medio Bulletstorm. Lo curioso es que, ojo al dato, era un veraneante, no un residente durante todo el año en ese agujero mal llamado pueblo. De modo que mi teoría anterior se debería desmoronar, o quizá no tanto y este tío sea una excepción. Para sacar más conclusiones necesito feedback.
Y tú, ¿qué opinas? ¿Conoces muchos casos de niños rata? ¿O al menos de niños repelentes y ahostiables que van de jarcoretas? Aviso, yo no cuento porque no me conocéis realmente.