Análisis: SoulCalibur II

El otro día tuve la conojudérrima suerte de encontrar por cinco míseros euros en un Cash & Converters nada más y nada menos que la versión de Nintendo GameCube de SoulCalibur II. Aunque lo jugué en su momento porque me lo dejó un amiguete, rejugarlo fue toda una experiencia. No recordaba que fuese tan acojonantemente bueno. Y, lo más gracioso de todo, es que, como pasa con el primer SoulCalibur, este también se mea como quiere en esa puta basura llamada SoulCalibur V.
Bombas, bombas… ¿qué pasa?
Uno de los detallitos que hicieron especial a la versión para consolas de este juego es el hecho de que cada una poseía un personaje exclusivo. Heihachi para PlayStation 2, Spawn para Xbox, y Link para GameCube. Lo de Heihachi medio lo entiendo porque Tekken por aquel entonces era una saga cuasi-exclusiva de las consolas de Sony (exceptuando Tekken Advance), pero lo de Spawn en Xbox es de bastante risapena. Quizá si hubiesen metido el rollo aquel de la espada de energía en el primer Halo en lugar de en el segundo, otro gallo cantaría. Por supuesto, la versión mejor parada en este aspecto es la de GameCube, cuyo invitado especial no era otro que el mismísimo Link, de The Legend of Zelda. 
Viendo el roster de personajes controlables en este juego me ha venido también a la cabeza por qué PlayStation All-Stars Battle Royale es otro mojón del quince. Por una cosita llamada coherencia. Mientras que en la saga Smash Bros. todos los personajes mantienen cierta coherencia entre sí (Kirby podría ser otro Pokémon más, Marth y Roy primos de Link), en el juego de Sony no hay coherencia alguna. Son casi todo marines y/o personajes third-party. Coherencia cero. Esto además deja entrever que Sony no tiene personajes propios con carisma. 
¿A qué viene esta retahíla sobre la coherencia? ¿Qué tiene que ver esto con SoulCalibur II? Ahí tenemos a Necrid y a Spawn (en Xbox), personajes de Todd McFarlane y que a mi parecer no pegan una mierda con el resto de personajes del juego. Ea. Ya está, ya lo he dicho


Historia/Argumento: La historia nos sitúa en el año 1591, cuatro años después de los eventos del primer SoulCalibur. Nightmare fue derrotado, aunque no del todo. De nuevo como Siegfried, partió en un viaje de expiación por todos los pecados cometidos, aunque cada noche la espada maldita tomaba posesión de nuevo de su cuerpo.
Por todo el mundo empiezan a surgir fragmentos de la Soul Edge, la espada maldita. Como en la anterior aventura, cada guerrero tiene sus propios motivos para ir tras esta espada, ya sea destruirla por completo o poseerla. 
El roster de personajes disponibles es el siguiente: Astaroth, Cassandra, Cervantes, Charade, Hong Yun-Seong, Ivy, Kilik, Maxi, Mitsurugi, Necrid, Nightmare, Raphael, Seong Mi-na, Sophitia, Taki, Talim, Voldo, Xianghua, Yoshimitsu, Lizardman, Assassin, Berserker, y Link (GC)/Heihachi (PS2)/Spawn (Xbox). 23 personajes en total.
Necrid, probablemente el personaje más mierdero y fuera de lugar de toda la saga. Sí, incluso por encima de Dampierre

Gráficos: A nivel gráfico el juego me ha sorprendido bastante precisamente por el tiempo que llevaba sin jugarlo; no recordaba algo tan bueno a nivel visual, teniendo en cuenta que hablamos de un juego que salió en 2003 para consolas.
Cassandra VS Trollimitsu
Como es lógico, todo ha mejorado bastante con respecto al anterior título de la saga, tanto escenarios como nivel de detalle en los personajes. Ahora es todo mucho más bonico y está mejor definido. Con esto no quiero decir que el épico entreteto de Ivy no diesen para paja en SoulCalibur; sino que más bien digo que ahora dan para más pajas.
Pero donde para mí está la mayor mejora es en los efectos lumínicos. Los distintos tipos de brillo que inciden sobre los personajes, y las sombras que proyectan estos en el suelo son la leche. Por no hablar de otros detalles a priori nimios pero que están ahí como un agua mejor hecha y, en general, unos escenarios mejor construidos. Ahora algunos tienen paredes, de modo que no se reducen a una plataforma sin paredes y hala, que gane el mejor. Por no hablar de que el juego tiene una de las intros más ósom que recuerdo.
Gráficos: 10

Sonido: Si la banda sonora del anterior juego de la saga era buena, esta está a años luz por encima de la de SoulCalibur. Repletita repletita de temazos que quedan para el recuerdo, probablemente el más mítico de ellos sea el de la pantalla de selección de personaje, por aquello de que es uno de los que más oyes durante el juego, por no decir el que más.
El tema voces y efectos sonoros ha mejorado una barbaridad, como es normal. Aunque las voces están en inglés/japonés, hay textos completos en castellano, aunque no hay subtítulos en pleno combate. Tampoco es que haya que ponerse a llorar por esto o darle cinco puntos menos al apartado de sonido por lo que al fin y al cabo es una nimiedad. 
Sonido: 10

Jugabilidad: A grandes rasgos, todo sigue prácticamente igual a nivel jugable; aunque en el tema escenarios dije unas cuantas líneas más arriba que ahora hay escenarios con paredes en lugar de que todos sean una simple plataforma sin muros como en el juego anterior. Esto da pie a que en los combates haya un poquito más de variedad puesto que también podemos realizar devastadores combos de pared.
Raphael, más conocido en mi piso como "Rape-a-él"
Al margen de los rebalanceos típicos y diversas revisiones en ciertos elementos clave del juego como los Guard Breaks o la inclusión del sistema Soul Charge; nada nuevo bajo el sol. Seguimos teniendo los modos de juego típicos en el género, que ya estaban en SoulCalibur, pero ahora además debemos sumar un modo exclusivamente single player llamado Maestro de Armas/Weapon Master Mode.
Es una especie de híbrido entre el modo Edge Master de Soul Edge y el modo misiones de SoulCalibur que no está nada, pero que nada mal. Vamos superando distintas misiones en las que obtenemos oro y experiencia para subir de rango. Con este oro compramos armas con distintos atributos para todos los personajes, y otros extras como trajes adicionales para los personajes ya desbloqueados.  
La gracia del hecho de que haya distintas armas es obviamente la variedad que esto aporta a la jugabilidad. Cada personaje cuenta con 12 distintas, entre las que se incluye siempre una versión de Soul Edge, un arma en plan coña que tiene estadísticas penosas (la de Link por ejemplo es la red de cazar insectos) y el arma definitiva que como el nombre indica, es muy cheta. 
SURPRISE, BITCH
Además de los modos estándar, también tenemos los modos EXTRA en los que podemos usar armas personalizadas, y la IA hará lo propio. De este modo, la consola adquiere un nivel de chetonio considerable, y se convierte en un oponente muy a tener en cuenta.
Jugabilidad: 10

Diversión/Otros: La gracia del juego está, como siempre, en jugarlo con un amigo. Si no tenemos con quien jugarlo, no hay problema. Tenemos muchas cosas por desbloquear en el modo Maestro de Armas, incluyendo personajes. Qué tiempos aquellos en los que se desbloqueaban a los personajes jugando al puñetero juego y no pasando por caja, ¿eh?
LESBOMANCY
SoulCalibur II es jodidamente grande. Por detallitos como el hecho de poder insultar/decirle algo muy aleatorio a nuestro rival antes del combate; por tener un roster de personajes cojonudamente bueno (y no sólo por las tetas, que también), y por ser un juego terriblemente divertido y adictivo en compañía. De esos juegos de lucha que a priori parecen accesibles y casualones por la facilidad de los inputs pero que realmente son la hostia de profundos; y que por tanto todo el mundo puede jugar a distintos niveles.
Quizá algunos echen de menos la ausencia de algunos personajes como Rock, aunque esto se intentó subsanar en parte incluyendo personajes extra como Assassin y Berserker. El estilo de este último es una mezcla rara entre el de Rock y Astaroth, resultando en un costume swap raruno y que por su nombre tan ósom y su aspecto tan de tío genérico y su voz de mostrenco se convirtió en mi personaje favorito al instante. 
No sé vosotros, pero por más que lo intente, no consigo verle defecto alguno a este juegarraco del copón. Si podéis elegir, para mí la mejor versión es la de GC por tener a Link. Que no se me malinterprete, soy muy hater de los Zelda, pero precisamente por esto creo que esta es la mejor versión: PUEDES PARTIRLE LA CARA A LINK.
Diversión/Otros: 10

Nota Final: (10 + 10 + 10 + 10)/4= 10
Conclusión: Juegazo de lucha al que debes jugar sí o sí alguna vez en tu vida. Si no lo juegas, que Nightmare se aparezca algún día en tu dormitorio y te meta la Soul Edge por el ano. En horizontal.