Análisis: World of Tanks: Xbox 360 Edition

Creo que puedo decir sin temor a equivocarme que esta versión de consola de World of Tanks es el mejor free to play que he tenido el placer de jugar. Poniéndonos tiquismiquis, uno podría decir que jugarlo no es gratis porque tienes que pagar Xbox Live Gold para ello. Pero, qué demonios. Siguiendo ese razonamiento, nada en esta vida es gratis, dado que al precio del Gold habría que sumarle la casa en la que vives, la electricidad que gastas, la consola, el televisor, y la bebida que te estás bebiendo mientras pones un acento alemán muy forzado y te lo pasas de puta madre dando caña con tus amigos a gente que está en el otro extremo del globo.
 
Es hora de… ALECCIONAR
Poniéndonos más tiquismiquis aún, World of Tanks: Xbox 360 Edition es un juego freemium, al igual que la versión para compatibles. ¿Qué quiere decir esto? Que pese a que no hay ninguna clase de coste por jugarlo (te lo descargas y te pones a pegar zambombazos), ciertos elementos del juego como algunos carros de combate especiales y munición de distinto tipo a la estándar son premium. Vamos, que hay que pagar por ello. Pero lo bueno que tiene este mundo repleto de tanques es que aunque las mejoras te dan una ventaja, no es tampoco algo atroz que rompa el ritmo de juego entre los que pagan y los que no. Vamos, que no es un «pay to win».

A nivel gráfico estamos ante un título más que decente, con unos escenarios de un tamaño considerable que aunque son variaditos en cuanto a temática, son algo escasos en número. Todo esto a espera de que con el tiempo vayan incluyendo más contenido en este videojuego para, eventualmente, equipararlo con la versión de PC. Algo muy parecido a lo que se hizo con Minecraft en su momento, vaya.
Una de las cosas que caracterizan a este videojuego es el hecho de que todos, repito, absolutamente todos los vehículos que aparecen aquí son vehículos de combate reales. Es acojonante la labor de investigación realizada en este aspecto, puesto que al margen de carros de combate que se usaron en conflictos bélicos armados en todo el globo (el más evidente es la Segunda Guerra Mundial, no en vano se le llama «La Gran Guerra») otros no pasaron de la fase de prototipo; y lo que es más acojonante aún, algunos ni siquiera fueron construidos, sino que los han recreado a partir de los puñeteros planos. Bravo, Wargaming.net. Eso es HAMOR, y lo demás es tontería. Lástima que otros detalles incomprensibles como el hecho de que no haya modelos humanos (vamos, que los tanques van vacíos, y es algo que es evidente con los vehículos al descubierto) le quiten algo de credibilidad, pero a las pocas horas nos olvidaremos de este inquietante aspecto.
Mal sitio para campear…
No hay ningún tipo de banda sonora disponible, aunque los efectos de sonido como los obuses silbando y demás zambombazos y zurriagazos de distinto calibre son realmente convincentes. Curiosamente está completamente localizado al castellano. Al margen del narrador del tutorial, tenemos una especie de anunciante de nuestra tripulación que nos indica cuándo un disparo que hemos efectuado ha penetrado en el blindaje enemigo. Una pista: vais a escuchar mucho eso de «ha rebotado», «ha habido penetración» y «lo hemos clavado». Con cómico resultado. 
Pese a que la simulación de las físicas del juego a la hora de disparar es medianamente realista, el control es realmente sencillo y asequible, muy intuitivo. Contrasta bastante esta sencillez a la hora de manejar nuestro blindado con otros elementos del videojuego como por ejemplo la elaboradísima tabla de daños, individual para cada tanque, puesto que cada uno usaba un blindaje distinto y no es lo mismo pegarle un setazo a un tanque de frente que por detrás.
Los vehículos disponibles se dividen en cinco categorías distintas: tanques ligeros, medianos, pesados, antitanques, y artillería. Cada uno tiene su propio cometido. Los ligeros deben usar su gran velocidad para hacer de exploradores, y comúnmente también de cebo. los medianos son polivalentes aunque como es obvio no superan en un cometido específico a la unidad especializada en ello. Los tanques pesados sirven para hacer uso y abuso de su gran cantidad de puntos de salud como punta de lanza en asaltos a gran escala. Los antitanques suelen tener un grandísimo alcance, aunque no tienen una torreta que girar, pudiendo disparar únicamente a lo que tienen enfrente. Por último, las unidades de artillería proporcionan fuego indirecto desde una cámara a vista de pájaro y sirven para apoyar al resto de unidades, aunque necesitan que estas avisten objetivos para tener algo a lo que disparar, ya que por sí solas son bastante inútiles.
KNOCK KNOCK, MOTHERFUCKER
Hay poquitos modos de juego, y aunque realmente son simples variantes de las batallas estándar, no se echan en falta muchos más modos por el hecho de que estamos ante un título de simulación de combate con vehículos. En las batallas normales, cada equipo tiene una base, y la partida se gana una vez el equipo enemigo ha sido diezmado por completo, o al capturar su base. Hay un par de modos más en el que en lugar de haber una base por equipo, hay o bien una bandera neutral en mitad del mapa, o bien una bandera de un único equipo, forzando al otro a tomarla mientras que el poseedor debe defenderla a toda costa. 
A base de jugar partidas obtendremos experiencia, y plata. Con la primera desbloqueamos paquetes en nuestro tanque, que es como se llama a las mejoras en este videojuego. La plata sirve para comprar dichas mejoras una vez desbloqueadas (se usa un sistema de doble desbloqueo, pues lo que haces realmente con la experiencia es «investigar» las distintas mejoras, y no comprarlas). La plata sirve, además, para gastarla en nuevos vehículos, en consumibles como munición premium, o en equipamiento como botiquines para reanimar a tripulantes aturdidos o extintores para apagar fuegos ocasionales que puedan formarse dentro del vehículo en plena batalla.
Dado que una vez que se te elimina del campo de batalla no puedes volver a aparecer, no es mala idea ir con cuanto más equipamiento puedas, mejor. No sabéis lo útil que puede llegar a ser ese kit de reparación cuando te dejan clavado en el sitio porque te han jodido una oruga y tu tripulación está reparándola. El hecho de que una vez te dejan fuera, te quedas fuera permanentemente hace que tengas que pensarte la jugada con un mínimo de detenimiento… a no ser que seas un tanque ligero, o un antitanque británico Alecto, en cuyo caso lo más eficiente para tu equipo que puedes hacer es lanzarte de boca hacia el enemigo para causar discordia y que mientras tanto el resto de tus camaradas diezmen al enemigo, en cuyas filas has provocado el caos y el pánico. 
 
Hola, guapetón
Me lo he pasado muy de puta madre con este juego, y me lo sigo pasando. El vicio que he cogido no es ni medio normal. Llevo tres semanas prácticamente no jugando a ninguna otra cosa, y lo más gracioso del asunto es que he contagiado este entusiasmo por el videojuego a varios blogueros más de por aquí, que también le han dado su visto bueno. Tiene una gran cantidad de contenido, da muchas risas, y eso que aún estamos esperando a que incluyan más mapas y más facciones. Yo digo: SÍ.
Nota: 8