ESTA ES MI HISTORIA: SUPER HANG-ON

 

Hoy me toca mostraros un clásico donde los haya. Del creador del juego de conducción Out Run, llega la secuela de Hang-On, un gran juego donde las motos son las protagonistas. Así que poneos el casco, encended los motores y preparad vuestra cara de velocidad, porque llega Super Hang-On.
No soy un gran aficionado de los juegos de conducción, a mí me parecen muy monótonos. Pero este juego me ha demostrado que hay excepciones.
El objetivo de este juego es el de entretener al más puro estilo arcade, satisfaciendo las necesidades tanto de los jugadores casuales como de los jugadores más hardcore.
Este juego, que comenzó a finales de los años 80 en las máquinas recreativas, pasó a las consolas, entre las que se encuentra la Sega Mega Drive.
El juego se compone de dos modos: el modo Arcade y el modo Original (solo para consolas).

En el modo Arcade, tenemos para elegir uno de los cuatro continentes que aparecen en el juego, cada uno con una dificultad determinada.
África es el continente más fácil, dividido en sólo 6 fases, seguido por Asia, con 10 fases. Después está América, que está dividida en unas 14 fases, y el más difícil es Europa, dividida en ni más ni menos que 18 fases.
Antes de comenzar uno de estos cuatro recorridos podremos elegir una canción de entre cuatro que nos amenizará el viaje. Yo no sabría por cual decantarme, todas me parecen muy buenas.


En el modo Original, a diferencia del Arcade, aparece un menú en el que podremos mejorar ciertas partes de nuestra moto a cambio de un módico precio, contratar a un mecánico en caso de avería, o simplemente comenzar una carrera, al igual que en el modo Arcade. Además, en el menú aparece una contraseña que sirve para poder continuar una partida (en aquel entonces no existían tarjetas de memoria ni nada por el estilo).
En resumen, un clásico con mayúsculas que, en mi opinión, no defrauda a nadie.
Y esto es todo por hoy, pero no os olvidéis de que tenéis una cita aquí la próxima semana.
Próximamente

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