Samurai Spirits Tenkaichi Kenkakuden (Especial Samurai Spirits)

Los fans de Samurai Spirits en 2d tuvimos que esperar hasta 2005 para ver una nueva entrega en arcades. Conocido sin motivo como Samurai Spirits VI en Usa, Tenka (para abreviar) se puede definir como un dreamatch de la saga aunque cuenta con algo de historia también. Veamos que ofreció:

A estas alturas de la franquicia, con dos entregas consideradas dos de los mejores juegos de lucha de todos los tiempos y diversos escarceos fallidos con las 3d muchos nos preguntábamos que íbamos a encontrarnos. En primer lugar sorprende que se comienza a trabajar en la placa Atomiswave lo que supone un cambio grafico más que evidente en la serie. Pero empecemos por el principio.

Antes he definido el juego como una especia de dreamatch ya que cuenta con todos los personajes aparecidos en la franquicia en 2d. Es decir, todos los personajes de la anterior entrega (Samurai Spirits Zero Special) retornan junto a otros que llevaban mucho tiempo desaparecidos como los largamente esperados de la segunda entrega. A estos personajes se les suman además cuatro nuevas incorporaciones resultando en un cast total de más de cuarenta personajes. La cifra ya atrae la atención desde el principio porque no es que se trate de personajes de relleno, sino que muchos de ellos llevan mucho tiempo con nosotros y son más que validos para jugar.

Las cuatro incorporaciones son muy interesantes aportando aún más variedad al juego y convirtiéndose alguno de ellos en muy importante, aunque sea sobretodo a efectos de publicidad del juego. En el modo para un jugador deberemos derrotar a seis oponentes en total más dos final bosses pudiendo ser interrumpidos con un séptimo combate dependiendo de nuestra actuación. Varios combates cuentan con diálogos y cada uno de los personajes cuenta con ending que, sin bien ser muy relevantes en la historia principal, si que aportan elementos a tener en cuenta.

Varios elementos retornan de anteriores juegos. Podemos ver a Kuroko en el fondo arbitrando los combates así como arrojando objetos como bombas o ladrillos (que podemos lanzar al rival pulsando A + D) o comida para regenerar algo la barra de vida. Snk playmore quiso crear un último juego de la saga aunando las mejores cosas de la segunda y cuarta entregas y se nota. Los escenarios vuelven a ser coloridos y se desarrollan en diversas partes del mundo (Mexico, Japón, Usa…) retornando ese carácter universal de los personajes que tenia la saga hasta la tercera entrega.

Estos escenarios están desarrollados en 2d con elementos 3d para aprovechar la capacidad de la nueva placa llenándolos de gente animando y un montón de decoración en contraste con la sobriedad de las últimas entregas. La música es igualmente alegre y típica de cada entorno contando el juego con melodías sencillamente geniales entre las que destaco el tema cantado del escenario nevado.

Los personajes cuentan con todos los ataques típicos de anteriores entregas. Al no existir ya separación entre versiones del mismo personaje el espectro de ataques especiales es bastante amplio. El sistema de juego cambia a cinco botones. A, B, y C son los cortes débil, medio y fuerte respectivamente mientras que D es la patada como se instauró tras la tercera entrega. E es un botón que cumple varias funciones dependiendo del estilo de lucha elegido (a continuación lo vemos más a fondo) pudiendo esquivar proyectiles, agacharnos o realizar hops cortos.

Estos estilos de lucha a los que me refiero son la gran novedad y baza de esta entrega. Son seis en total (una por entrega pura) y cada uno cuenta con sus características especiales que les diferencian del resto. Para haceros una idea basta pensar en los grooves de Capcom vs Snk.

Las diferencias entre unos y otros vienen determinadas por como se rellena nuestra barra de rage (al recibir golpes, darlos, ambos o dejando pulsados A y B), los ataques extra que podamos usar (el segundo super, la ralentización del tiempo, etc…) y otros factores. Elegir entre un estilo u otro es muy importante pues cambia la manera de afrontar el combate. Sin duda todo un acierto que, sumado a la gran cantidad de personajes disponibles abre un abanico inmenso de posibilidades.

La barra de concentración continúa existiendo aunque no tiene tanta importancia como en Samurai Spirits Zero. Nuestros golpes quitarán más o menos dependiendo de cómo esté rellena la barra pero la diferencia ya no es tanta como anteriormente.

Visto todo en perspectiva suena como si fuese el mejor juego de la saga, y no es de extrañar que muchos lo consideren así, sin embargo no es perfecto. La ausencia de sangre pesa en el juego. Puede parecer un aspecto pequeño pero dentro de la saga tiene su importancia. Al no haber sangre han desaparecido los “fatalities” y demás elementos característicos de la saga por lo que el juego resulta más colorido y alegre. Por otro lado sorprende la escasez de escenarios (apenas media docena) para tantos personajes, máxime cuando podemos ver otros en los finales de los distintos personajes. El apartado musical es muy bueno como he comentado anteriormente pero es demasiado musical y melodioso en contraste con la sobriedad de la cuarta entrega que, en mi opinión, pega mucho más con el ambiente de la saga. Son pequeños detalles pero que cuentan también en el resultado final.

El juego fue portado a ps2 con varias novedades importantes. Incorporó nuevos personajes seleccionables como Kuroko, Galford alternativo u otra versión de Nakoruru además de todas las mascotas como personajes individuales. Por otra parte podíamos seleccionar a los cuatro personajes nuevos de Samurai Spirits Zero con los movimientos e inputs de esa entrega. No son personajes de peso pero nunca viene mal cualquier tipo de adición.

El juego nos permite jugar también con melodías y voces originales o arrange pero desde aquí no puedo menos que recomendar que jugar con las originales ya que las arrange no tienen tanta calidad y las voces dejan muchísimo que desear. Varios modos de juego fueron añadidos como uno para editar el color de los personajes, para editar el spirit (el estilo de juego) o un survival que me parece de los mejores que ha tenido ningún juego antes. Antes de cada combate nos dan a elegir un spirit entre tres opciones que irán cambiando de un combate a otro. Nuestro objetivo es derrotar a tantos oponentes como sea posible con una sola barra de vida y 99 segundos de tiempo. La vida y el tiempo no suben de un combate a otro a no ser que cumplamos ciertos requisitos. Podemos encontrarlo tanto de importación como dentro del recopilatorio Samurai Spirits Anthology.

En definitiva nos encontramos con una grandísima entrega, que, pese a no conservar intacta el alma de la saga y/o su ambientación más conseguida, ofrece un gameplay sólido, decenas de personajes y un sistema de spirits realmente interesante y profundo. Su elección como mejor juego de la saga depende del tipo de ambientación y equilibrio que busques, eligiendo a este juego como el primero o poniendo a la cuarta entrega en primer puesto ya que, aunque la segunda entrega esté tan bien considerada, considero no ofrece nada mejor que esta última versión.