Regreso al pasado: Las cabinas arcade

Las cabinas arcades, cuantos momentos nos han proporcionado en el pasado. Había una época en España donde jugar a juegos de lucha era solo posible en estas enormes máquinas. Incluso con los ports a consola de los juegos más exitosos todo el mundo seguía prefiriendo jugar en los arcades. No solo porque el juego era mejor, más puro y sin los fallos de los cartuchos, sino también por la sensación de estar controlando el juego con el stick y los botones frente a una pantalla suficientemente grande.

Todo el mundo sabía jugar con stick, o, al menos lo intentaban ya que no había otra manera de jugar en los salones. Hoy día con el revival de sfiv muchos han vuelto a los sticks que nunca debieron desaparecer. No es lo mismo que ponerse delante de una cabina pero transmiten la sensación a la perfección, e incluso mejor al tener materiales de primera calidad.

Porque eso si las cabinas muchas veces dejaban que desear. Palancas duras, ceniza en los botones y gente pesada detrás hablando y comentando las jugadas. Si eras lo suficientemente bueno (en el mismo día ya que se reiniciaban) podías introducir tres dígitos como señal de que habías pasado por allí.

Pero llego playstation y las videoconsolas se convirtieron en máquinas más potentes que, aunque todavía no eran capaces de emular los juegos de lucha con total fidelidad, si ofrecían a los jugadores opciones extra y la comodidad de jugar en su casa, eso si, perdiendo el ambiente arcade.

Según pasaron los años los arcade en nuestro país fueron muriendo. Los centros recreativos cerraban o se convertían en centros de juegos y máquina tragaperras. No es una locura decir que ha día de hoy no queda ni un solo salón de videojuegos e incluso alguna máquina suelta perdida en algún bar.

En Japón no es así. La cultura arcade es la que manda y todo el mundo prefiere ese ambiente a jugar al mismo juego en consola. Otra mentalidad y otra forma de vivir los juegos, más social. En usa se puede decir que si bien no es como Japón ni de lejos, la cultura arcade permanece con centros recreativos y máquinas arcades de todo tipo de juegos.

Hubo una época en la que solo podíamos jugar a nuestros fighting games favoritos en cabinas arcade. Días en los que cinco duros significaban una partida más y donde saber un combo te convertía en el rey local. Esos días no volverán, pero siempre estarán ahí, en nuestra memoria, imborrables e inolvidables.