Análisis Mortal Kombat II (Especial Mortal Kombat)

1993. Ed Boon y John Tobias han alcanzado un gran éxito con la primera entrega de Mortal Kombat. Sus elementos más llamativos como la sangre, los fatalities y los personajes digitalizados han llamado la atención de muchos jugadores. Es la hora de una secuela. Pero, ¿lo harían bien o se quedarían por el camino?:

Cuando uno piensa en una secuela de un juego de lucha las primeras cosas que le vienen a la mente son más y nuevos personajes, nuevos movimientos, mejores gráficos, etc. En el caso de Mortal Kombat se debería aplicar también lo de nuevos movimientos finales. Pues bien, mkii ofreció todo lo que alguien se puede esperar de una secuela superando por mucho a la primera entrega.

Si la primera parte contaba con siete personajes jugables ahora la cifra aumentaba a 12 con bastantes caras nuevas. Regresaban todos los de la primera entrega sin contar a Sonya y Kano y se introducia a Reptile, Shang Tsung (estos dos jugables por primera vez), Jax, Kitana, Mileena, Kung Lao y Baraka. Sin duda una renovación de la plantilla de la que pocos juegos de la época pueden presumir. Los viejos personajes volvían con nuevos movimientos y los nuevos aportaban una serie de ataques especiales únicos y muy interesantes.

La mecánica de juego se mantenía. Cuatro botones de ataque (dos puños y dos patadas) junto a un botón para bloquear regresando tanto los uppercuts como los sweep y roundhouse. Que la mecánica de juego no variase prácticamente nada no es un lastre para el juego debido a que el sistema era bueno y, con los nuevos personajes y las novedades de los antiguos, daban lugar a un gameplay bastante más jugable que en la primera entrega.

Tampoco vamos a defender sus virtudes como si todo fuese positivo. Mortal Kombat II superaba por mucho a Mk pero contaba con sus fallos también. Una serie de bugs, infinitos y glitches hicieron que varias versiones del arcade fuesen viendo la luz para arreglar todos estos fallos. No obstante la versión final aún cuenta con varios de estos errores que, por cosas del destino, se han convertido incluso en una marca de la serie.

¿En que afecta esto al gameplay?. A niveles bajos en nada. Cualquiera puede ponerse a jugar a mkii y divertirse sin darse cuenta de estos pequeños fallos o aprovechar los combos más destructivos, pero a niveles altos se nota la descompensación entre personajes y que un fallo puede conducirte a la derrota. Personajes como Jax o Liu Kang tienen una gran ventaja sobre otros como Baraka o Reptile por ejemplo haciendo que a niveles altos de juego la variedad no pueda ser tanta.

No obstante combos de casi 100% de vida y demás gimmicks no impiden que el juego se juegue a nivel de torneos siempre siendo conscientes de sus limitaciones al respecto. Repito que a niveles bajos, es decir, el que teníamos todos cuando salió el juego pensando que sub-zero y scorpion eran los mejores, no se nota tanto y se puede jugar y disfrutar perfectamente.

En su concepción de más es mejor, los programadores decidieron ampliar los movimientos finales que tanto éxito tuvieron no solo dotando a cada personaje de dos fatalities (tres en el caso de Tsung) si no también friendship y babalities. Los pit fatalities aumentaron de uno a tres por lo que cada combate podía terminar de una forma distinta sin tener que repetir el mismo movimiento una y otra vez.

Gráficamente el juego mejoró muchisimo. El sistema de digitalización de actores era el mismo pero los escenarios están mucho más elaborados, con más elementos de fondo, la paleta de colores es más viva y completa y, en definitiva, se ve mucho mejor que el original.

Musicalmente también subió muchísimos enteros llegando a colocar varias melodías como temas míticos dentro de los videojuegos. Como opinión personal cuenta con la segunda mejor banda sonora de la saga y una de las mejores en general dentro de los juegos de lucha. Los efectos sonoros se multiplican y se pueden sentir los golpes en toda su crudeza.

Argumentalmente continua la historia narrada en mk ampliando la mitología del juego bastante. De hecho la franquicia puede considerarse una de las pocas que realmente cuentan con una historia muy elaborada y llena de elementos y matices, tanto para los personajes, como los escenarios y demás elementos. Dentro de esta historia aparecen dos nuevos final bosses como son Kintaro y Shao Kahn. El primero sustituye a goro como semi final boss y el segundo a Tsung como enemigo final. La dificultad para derrotar a ambos sube desproporcionadamente respecto a los anteriores bosses llegando a ser poco menos que una pesadilla acabar con ellos.

En el tema de personajes ocultos el juego aumenta también. Si en mk podíamos luchar contra Reptile ahora son Smoke, Noob Saibot y Jade los enemigos ocultos. No obstante sucede como en la primera entrega donde Reptile tenía los ataques de Scorpion y tanto Smoke como Noob Saibot son prácticamente clones con diferente paleta de colores así como Jade es Kitana.

Pero no todo son ampliaciones y elementos nuevos sino que algunas cosas se perdieron por el camino. Las fases de bonus test your might y los endurance kombat desaparecen por completo. Las primeras eran bastante prescindibles la verdad, pero los combates contra dos rivales consecutivos dotaban al juego de un elemento único respecto a otros rivales del género.

El juego fue portado a varios sistemas aunque realmente los ports no eran fieles al original y añadían nuevos bugs y errores en general, contaban con sprites más pequeños y demás elementos diferenciadores. Era el precio a pagar por entonces cuando no existian los arcade perfect ports, aún así eran conversiones bastante decentes.

En definitiva y para ir acabando, nos encontramos con un juego que supera en todos los aspectos a la primera entrega haciendo bueno el dicho de más es mejor, aunque todavía necesita pulirse más para poder jugarse competitivamente no por ello el juego es uno de los más divertidos que podemos encontrar.