Lo fácil de las opinones generales

¿Vaya título más raro no?. El caso es que quierohablar de un tema que se da mucho en nuestra sociedad actual especialmente enel sector del ocio (cine, música, etc…) y es el de las opiniones generales oen masa.

 

¿Qué quiero decir con esto? Pondré un par deejemplos para que quede claro. La saga Star Wars está considerada una obramaestra de la ciencia ficción, sin embargo la nueva trilogía es mucho peor quela primera a ojos de los fans más radicales (y los que menos anche). Lo mismosucede con Matrix, cuya primera entrega fue subida a los altares para luegoponer verdes a las dos secuelas por no ofrecer lo mismo.

El caso es que este tipo de opiniones la mayoríade las veces no vienen de una reflexión personal y meditada sino que se dejaninfluir por una corriente de pensamiento global que nubla el juicio de muchaspersonas a la hora de juzgar las cosas de la forma más objetiva posible.Porque, ¿si vas a ver el episodio I de Star Wars sabiendo que la han vapuleadopor todos lados, no están influenciado a verla defectos y elementos criticablesque si no sabes nada de ella?

Y no solo eso, sino que en las típicasconversaciones entre amigos o colegas de trabajo, mucha gente se deja llevarpor el ruido y acaba opinando como sus compañeros solo para que no lo tachen deignorante o no entendido en el tema.

Este es el primer problema pero no el único. Aesto hay que añadir otro que la gente no parece tener en cuenta y es lanostalgia. Si ves Star Wars con doce años te parecerá lo mejor que has vistonunca. Si treinta años después ves la nueva trilogía no vas a encontrar lamagia que viste en su día, y, lo que es peor, no puedes esperar lo mismo de unfilm que, aunque con la misma temática, no es el mismo que viste de pequeño.

Porque cuando somos pequeños casi todo lo quevemos se rodea de un aura mítica que hace que las películas o las canciones quevemos y escuchamos sean más grandes de lo que en realidad son. Porque losrecuerdos de infancia son los más poderosos de todos y los que más tiempopermanecen en nuestra mente en la edad adulta, solo que hay que tener encuenta, que, con el tiempo, estos pueden desvirtuarse y no ser tal como recordábamos.

Entonces, ¿se debe esperar lo mismo de una películaque cuando éramos pequeños?. Definitivamente no. Tampoco podemos esperar quelas secuelas de Matrix filosofen sobre la condición humana como la primera yaque la original ya puso sobre la mesa todo el planteamiento posible sobre lamateria. Solo queda repartir golpes y vibrar con escenas impactantes. Aquívemos el tercer problema que nubla los juicios: las expectativas.

Si somos capaces de ver y juzgar un film sin dejarnosllevar por estos tres elementos: opinión general, recuerdos de infancia yexpectativas, seremos capaces de tener nuestra propia y libre opinión sobre loque hemos visto, y esta será autentica y definitiva para nosotros. El problemaes que la gente hoy día prefiere dejarse llevar y que otros piensen por ellos,incluso para formarse opiniones sobre películas o canciones, pero eso es otrotema del que hablar.