C’e ne per tutti

Me encuentro en una posición bastante difícil a la hora deescribir sobre ella y explicar que es lo que ofrece. Difícil porque no es unfilm convencional y, tras una máscara de comedia absurda, se esconde una profundareflexión sobre la sociedad actual, sus valores y una crítica feroz a la televisióny la gente en general.

Pero empecemos por el principio. La historia trata de un chico que se quieresuicidar tirándose del Coliseo. A partir de ahí vemos como sus amigos se vanenterando de la noticia y van al Coliseo para impedir que cometa el acto. Porel camino les sucede de todo mientras vamos viendo las miserias de una sociedadque son, en el fondo, los motivos que llevan a Gianluca a subirse al Coliseopara tirarse.

La película ha sido encuadrada dentro del género de la comedia, o así lo vemosal menos en los periódicos y diversas publicaciones. Sin embargo no lo clasificaríade esta manera a pesar de que hay un componente elevado de comedia (absurda enmuchos momentos) en la película.

Cierto es que los diez primeros minutos iniciales descolocan a cualquiera(pensaba que estaba viendo un film de David Lynch) pero luego todo comienza acobrar sentido según vamos descubriendo los personajes y sus historias particulares.

El humor que se usa raya lo absurdo muchas veces como he dicho, pero no llega aser desagradable o escatológico como tantas películas americanas que nos llegandía sí, día también. Sin embargo sería un gran error (al menos lo considero así)quedarse con este aspecto de la película que no deja de ser superficial, e,incluso una excusa para luego poder mostrar sentimientos y reflexiones másprofundas sin que el espectador medio se dé apenas cuenta.

Porque los personajes, a pesar de estar un poco estereotipados, no dejan de serfieles reflejos de una sociedad (sucede en Roma pero se puede contar la mismahistoria en cualquier ciudad del mundo) que ha perdido la mayor parte (por nodecir todos) sus valores y donde el espectáculo (mostrado en forma de tv) primapor encima de todo. La sociedad que nos muestra Ce n’e’ per tutti es homófona,machista y superficial como el mundo real, pero lo hace de una manera muy sutila veces esperando que el público capte el mensaje y, al salir del cine, sereplantee ciertas cosas.

Al menos así es como yo lo he visto y el mensaje que me ha llegado. Obviamentecada persona es un mundo, y una misma película será interpretada de formas muydiversas por distintas personas quedándose la mayoría solo en los aspectossuperficiales y absurdos de un film, que, personalmente, me pareceabsolutamente necesario viendo los tiempos que corren.