Entender la mitología egipcia

Porque entender la mitología,religión o como lo quieran llamar de Kemet (antiguo Egipto) no es fácil quierodedicar unas líneas a hablar de ello.
 
En primer lugar a todo aquelinteresado en el tema si busca en este mismo blog encontrará varias entradassimilares, no sólo las que dedico a dioses particulares, sino otras sobre temasmás concretos. Asimismo me gustaría indicar que cuando uno se sumerge en elmundo de Kemet tiene que olvidarse de todo lo que cree saber, de las historiasque le han contado los guías, de los documentales de National geographic, delos libros que tiene por casa. De todo. Si hay una civilización que se ha vistodesvirtuada es la egipcia.
Lo que más llama la atencióncuando entramos en materia es la gran cantidad de dioses que hay, y no sóloeso, sino que hay muchos dioses aparentemente idénticos. En una entradaanterior nombré a los dioses halcón, pero esta situación se repite no sólo encuanto a forma o representación gráfica, sino también en cuanto a funciones.
No hay un único dios por encimade todos como puede considerarse a Zeus en la mitología griega por ejemplo uOdin en la escandinava. A lo largo de la historia de Kemet ha habido variosdioses que asumieron esa función, con mayor o menor éxito o difusión, llegandoincluso a fundirse varios nombres para legitimarlos como los máximosrepresentantes del pueblo y la religión.
Por tanto es absurdo decir que Raes el dios supremo, o Jer, o Imen, porque no es así. Por otro lado cada diostiene varias representaciones físicas. Algunos sólo tienen una o una es la máscorriente y por tanto la que fácilmente reconocemos, pero muchos dioses puedenaparecer representados incluso como animales diferentes como es el caso de Yejuty y eso no quita que su función o su nombre sean el mismo.
Al mismo tiempo cada dios puederepresentar elementos diferentes, no siempre complementarios cuyas funciones varíansegún el contexto o el momento histórico llegando incluso a ser contrapuestasen algunos casos.
Estas características que puedendesanimar a aquel que quiere conocer en profundidad la mitología egipcia sonfundamentales para desarrollarla. Cuando afrontamos esta mitología debemosolvidar todo lo que sabemos de otras religiones y dejar de compararla pues nohay comparación posible. La única forma de entenderlo es sumergiéndote en ellacon la mente clara y dedicando mucho tiempo a apreciar las sutilezas de cadauno de sus dioses.
Por eso las generalizaciones quetanto critico en el blog acerca de la religión de Kemet no sólo sonperjudiciales para quien quiere conocer la verdad tras las mentiras de laactualidad, sino que lo único que consiguen es trasmitir una imagen estereotipaday simplona de la historia más rica y compleja de la historia de la humanidad. 
Mientras haya personas que seconformen con “lo que les han contado los guías” o “lo que han visto en la teleo un libro” Egipto seguirá siendo ese gran desconocido.