Creencias generales y creencias del pueblo

En la entrada de hoy de La últimaetapa quiero hablar y profundizar por un aspecto que se pasa por alto cuando sehabla de Kemet (antiguo Egipto) y es el de las creencias del pueblo y lascreencias generales.
 
Como he dicho en alguna entradaanterior un error muy frecuente en la historia, no sólo de Kemet sino decualquier civilización que haya durado bastante tiempo, es el de generalizar,crear lugares comunes y aplicarlos como si fuesen válidos para todos losperiodos de la historia.
En el caso que nos ocupa es el delas creencias, la religión. Se tiende a generalizar hablando de un cultoconcreto, de unas creencias populares generales cuando la verdad es que a lolargo y ancho del país y a lo largo de la historia, estas han mutado de forma yhan sido diversas.
El culto general o real (del rey)siempre ha sido más claro y especifico. Durante diversos periodos los neteru(dioses) principales han sido Jer, Ra, Imen o algún otro dominando por completola religión del país y el culto oficial, pero a nivel del pueblo las cosas noeran exactamente igual.
La gente normal, esa gran masaque realmente conforma cada pueblo, tienen sus propias creencias que enocasiones coinciden con el culto real y en ocasiones no. Son estas gentes losque en realidad conforman la religión de Kemet y, debido a que no tienen voz,no escriben ni nos legan documentos o pruebas físicas, la historia (loshistoriadores) tiende a olvidarse de ellos.
Las creencias generales oscilabany cambiaban según el culto que fuese más fuerte en un determinado periodo osegún la predisposición del rey, pero el pueblo tenía sus propias creencias. Conesto no quiero decir que un ciudadano cualquiera no tuviese a Ra o a Petaj comosus dioses principales, sino que además de este culto oficial existían muchoscultos más pequeños que realmente conformaban la vida diaria de la gente.
De la misma manera el cultooficial no era o se sentía de la misma forma en todo el país. Mientras quePetaj en la época más antigua era el neter principal de la capital Taui, suinfluencia en el sur era mucho menor y allí tenían sus propios mitos decreación que daban más importancia a otros neter.
Al mismo tiempo existían muchosneter menores que representaban cosas tan cotidianas como el tejido, el campo ola masculinidad y que gozaban de gran importancia para la gente corriente. Los amuletos,el culto diario y las fórmulas de protección eran más habituales para estosneteru menores que para los oficiales.
El pueblo llano siempre es elgran olvidado, pero no debemos menospreciar sus creencias y tomar como las auténticaslas que nos han llegado, pues esas no son más que las oficiales, las generalesy multitudinarias, aquellas que los sacerdotes y escribas han registrado. El cultodiario es otra cosas muy distinta, se practica en cada casa, en cada gesto deldía a día, en pequeños momentos de intimidad y no tienen porqué estarvinculados a un templo, representaciones de dioses o a textos.