La difícil interpretación de la mitología egipcia

La entrada original se publicó en: http://bit.ly/2d8aYCk  

Unade las culturas y de las mitologías más complicadas que existen esla egipcia. Cuando hablamos de mitología griega, nórdica o inca nosencontramos con multitud de historias y relatos, pero todos unidospor una coherencia interna y una serie de fuentes orales o escritasque han hecho que su conocimiento nos sea muy cercano. Eso no sucedecon Kemet (Antiguo Egipto). A continuación vamos a estudiar el porqué e intentar explicar los difíciles mecanismos que rigen lacoherencia interna de una religión que se mantuvo durante más dedos milenios.

 

Alacercarnos a la mitología egipcia nos encontramos con una multitudde dioses que adoptan diversas formas. Un mismo dios puederepresentarse de formas muy distintas, como animal y como hombre omujer con cabeza de animal por ejemplo, puede unirse a otros diosesdando lugar a nuevos dioses y representaciones y puede adoptardiferentes funciones. De la misma forma los mitos acerca de lacreación del mundo difieren dependiendo de la ciudad de procedenciade los mismos y lo protagonizan unos dioses u otros.

Antetal panorama es complicado conseguir una idea única y cerrada acercade un dios o de un mito. Simplemente, es algo que nos es posible enla mitología egipcia. Tenemos que empezar asumiendo esto. No vamos aser capaces de encontrar un solo libro o una definición única ytotalitaria acerca de un solo concepto, porque no existe. A pesar deque con otras mitologías podamos encontrar una entrada o referenciapara un dios con toda su historia y cualidades, esto no puede sucederen el mundo de Kemet sin nombrar todas sus diferencias y diversasversiones del mito o dios no pudiendo nunca llegar a una conclusióndel tipo: Jer es el dios de… y representa…

¿Porqué sucede esto? Por diversos motivos. A pesar de todo hay unacoherencia en la incoherencia de los mitos egipcios y lo veremos todoal final de la entrada tras explicar por qué nos encontramos antesemejante y aparente caos.

 

 

Enprimer lugar hay un factor temporal. Hablamos de una sociedad que haexistido durante más de dos mil años bajo una civilizaciónavanzada. Hoy en día no somos capaces de comprender en su totalidadlo que significa este factor tiempo porque nuestras referenciasmodernas son muy escasas. Para hacernos una idea debemos pensar entodo lo que ha sucedido desde la revolución industrial hasta ahoraen la “vieja” Europa para ver cómo, a pesar de haberexperimentado multitud de cambios y evoluciones y dos guerrasmundiales, solo es un pequeño espacio de tiempo en comparación conla sociedad egipcia.

Lomismo sucede con otras sociedades que se encuentran más cercanas anosotros por cultura y localización. El imperio romano, inclusocontando la república, no duró ni un tercio que la sociedadegipcia. Los griegos no se perpetuaron más que los romanos ycivilizaciones como la vikinga apenas duraron más de 300 años. Encomparación, estas civilizaciones son una anotación dentro delespacio de tiempo que abarcó la sociedad egipcia, y sin embargo, nosparece que duraron mucho y permanecieron mucho más tiempo del querealmente hicieron.

Debidoa este factor en cuenta no podemos pretender que los dioses y mitosque se originaron durante los primeros pasos de la sociedad egipciafueran los mismos que al final de la misma dos mil años más tarde.Y a pesar de todo, no cambiaron tanto en un periodo de tiempo tanlargo como si hicieron las sociedades que hemos nombradoanteriormente. Por eso en La última etapa intentamos explicar dentrode cada dios la importancia que tuvo o las modificaciones que sufriódentro de las diferentes etapas por las que atravesó la sociedadegipcia.

 

Ensegundo lugar hay un factor documental. Todo lo que sabemos deantiguas civilizaciones lo hacemos gracias a los documentos y textosescritos que nos legaron. En Kemet existió la escritura desde losprincipios de su época civilizada por lo que podría parecer quedeberíamos saber tanto como de la cultura Romana o Griega. No esasí. El principal motivo es que la escritura se utilizaba casiexpresamente para asuntos sagrados o documentos civiles por lo quetodo lo que tenemos hoy en día son este tipo de escritos. La gentecomún no sabía leer ni escribir y además no existían muchosmétodos de grabar textos más que en papiro, piedra u ostraca.

Estohace que el conocimiento actual acerca de la civilización de Kemetesté influida por textos de carácter religioso o administrativo. Nodisponemos de muchas fuentes de particulares y gente común por loque la egiptología se basa en el conocimiento que tenemos paraintentar extrapolar hábitos, creencias y cultura a la gentecorriente. Por este motivo la visión de los mitos y dioses es lavisión que los templos y los textos sagrados transmiten, pero notiene porque coincidir con el acercamiento a los mismos que tenía lagente de a pie.

Unproblema que se suma son la multitud de fuentes que existen sobre lacivilización egipcia elaboradas con posterioridad. Especialmente losgriegos escribieron mucho sobre Kemet (Herodoto), sobre sus dioses ymitos. Al hacerlo con posterioridad a lo que contaban y desde unprisma griego muchos mitos se confundieron, modificaron o alteraronde tal forma que lo que nos llegó en ocasiones no se podíadistinguir si provenía de la fuente original o siglos más tarde. Elhecho de que algunos dioses se siguiesen adorando con otros nombres yfunciones tampoco ayuda a tener una visión exacta de cómo era elmito original al compararlo con las fuentes antiguas.

 

Entercer lugar tenemos lo que se conoce como la contaminacióncultural. Como hemos apuntado antes, griegos, romanos, árabes hantenido influencia y presencia en el país del Nilo a lo largo de lahistoria. Esto ha provocado que diversos aspectos culturales seconfundiesen entre ellos, se adoptasen en la nueva cultura o semodificasen de acuerdo a lo que la nueva sociedad está másdispuesto a aceptar o comprender. Los griegos cambiaron todos losnombres de dioses y ciudades, asimilando los mismos a sus propiosdioses para entenderlos lo que provocó una excesiva simplificaciónde los mismos.

Diosesgriegos y egipcios no son para nada similares. Forzar unaasimilación, en algunos casos excesiva como Serapis, solo provocaque la idea original se olvide o se vea sustituida. Contra estacontaminación cultural ha tenido que lidiar la egiptología desdesiempre y, si bien muchos no han sido capaces de salvarla, en sumayor parte ha sido posible gracias a las fuentes originales, porescasas que estás sean, y diferenciando claramente lo que vinoposteriormente de lo original.

Porúltimo tenemos las fuentes de la egiptología que permiten elestudio de la sociedad egipcia desde todos los ángulos posibles. Yahemos hablado de las fuentes escritas, pero tanto o más importantesque estas para poder identificar patrones de conducta, movimientosmigratorios o una evolución del lenguaje y las costumbres sonla Antropología física ypaleopatología que permiten el estudio de una culturadependiendo del lugar, desde el punto de vista humano analizandorestos, adn, objetos y comparándolos con resultados presentes en lamisma región en épocas diferentes.

¿Enqué tenemos que basarnos entonces para reconstruir el mito y lasfunciones originales de los dioses?. Desde La última etaparecomendamos que sea en las fuentes escritas originales, a pesar deque las mismas solo ofrezcan el punto de vista de la religión y laadministración. De la misma manera tenemos que abrir nuestra menteal afrontar la mitología egipcia teniendo en cuenta estos puntos quehemos tocado considerando que es imposible disponer de una únicadefinición para un concepto y que un dios puede tener diversasformas y funciones, a veces contrapuestas, y seguir siendo el mismodios y teniendo sentido en sí mismo.