Crónica de un accidente

Hace poco que se realizó un concurso de mico-relatos en Gamefilia y gané con un pequeño relato que colgaré en breve. Lo curioso es que esa historia me engrescó a seguir escribiendo (Después del micro relato) y acabó siendo un relato de un mayor calibre que el anterior. 

Dos relatos para aquellos que echen a faltar esa faceta mía…uno de ellos seguramente ya lo habréis leído y el otro es inédito. De un carácter algo oscuro pero intenso…

Si queréis leerlos…entrad

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Micro-relato ganador:

 

Cuando vi la curva fue demasiado tarde, el mundo empezó a dar vueltas y después del golpe…solo quedó oscuridad.

Recuperé el conocimiento y la sangre recorría libremente por mi cara, me era dificultoso ver lo que pasaba a mi alrededor cuando de pronto noto un fuerte dolor en mis abdominales, era un hierro que sobresalía, me lo había clavado. Conseguí arrancármelo, la sangre seguía saliendo a borbotones de una manera más salvaje. Empecé a gritar ayuda pero nadie venia, la gotas de lluvia del exterior eran como afiladas agujas que se clavaban en mi cuerpo.

Después de caminar con tal pérdida de sangre, vi una luz en el horizonte que provenía de lo que parecía ser un coche de policía ¿Me habían venido a buscar? Que bien… un escalofrío recorre mi cuerpo y mis pupilas se dilatan, todo lo veo mucho más iluminado de lo normal y de repente…oscuridad. 

El relato que salió después de este:

 

  Crónica de un accidente             

                                

 

Después de que cerraran el bar donde había estado bebiendo toda la noche, tomé la decisión de volver hacia casa. No estaba en muy buenas condiciones pero aún así decidí coger el coche bajo los efectos del alcohol.

 

No daba importancia a la vista borrosa y a mis dificultades al reaccionar ante los estímulos (casi me choco contra dos coches y por suerte no atropellé a un ciclista al que le debía de gustar circular de noche) pero cuando visioné la curva, fue demasiado tarde. El mundo que veía con esos ojos de borracho empezó a girar de mala manera, sin darme cuenta que era el coche el que daba vueltas y que no me estaba volviendo loco. Sentí un fuerte golpe en la frente y de pronto… oscuridad.

 

No se cuanto tiempo estuve inconsciente, pero recobré el reconocimiento. La sangre recorría libremente por mi cara, necesitaba parar esa hemorragia. Me era dificultoso respirar y me di cuenta que tenía algo clavado en mis abdominales. Era un hierro que sobresalía aproximadamente unos diez centímetros, seguramente originario de alguna parte del coche que desconocía, pero ahora tenía esa pieza bastante cercana. Con mucho dolor y recurriendo a las pocas fuerzas que me quedaban conseguí arrancarme esa pieza de metal. Del hueco donde estaba clavado esa barra de hierro empezó a salir sangre a borbotones, lo que me faltaba. Di una patada a lo que quedaba de puerta, arrancando lo poco que quedaba e intentando salir del automóvil.

 

Vagué por el frondoso bosque presionándome la herida, había caído muy lejos de la carretera, era imposible recorrer tal desnivel. Me sorprendió que no hubiese muerto porque caer tal distancia y sobrevivir era tener mucha suerte. Al tener imposibilitado el acceso a la carretera y pedir ayuda desde ahí, decidí internarme por el oscuro bosque, miré el reloj para orientarme temporalmente, pero se había roto con el fuerte golpe.

 

Llegué a un pequeño riachuelo donde el agua corría de forma pura e incesablemente, al mojar mis heridas en el esa agua tan transparente, adquirió un color carmesí y de pronto, mis pupilas se dilataron de forma muy agresiva, me sentía débil… la sangre salía con agresividad de ese agujero abierto por el hierro. Conseguí ponerme en pie otra vez para seguir con mi odisea, necesitaba llegar a algún sitio donde me atendieran, pero no sabía hacia donde ir. Un haz de luz lejano me deslumbró… tan rápido como pude, fui hasta ese haz de luz mientras pedía ayuda a gritos. 

Llegué a una carretera de campo, seguramente habría pasado un coche y no volverían a pasar más… aunque… me dio por seguir ese camino,podría ser que desembocara en alguna aldea pero, no encontré nada más que camino. Una rama se rompió detrás mío… me paro un instante y me giro. Una sombra se mueve rápido hacia la oscuridad del bosque, pensé que sería una imaginación mía. Seguí avanzando hasta que se me volvieron a dilatar las pupilas, esta vez me recorrió un escalofrío extraño, me sentía débil y… oscuridad.

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Cuando Laura se despertó se dio cuenta que su marido no se encontraba en la cama, se había ido a trabajar y todavía no había recibido ni una noticia sobre él y estaba preocupada. Encendió la televisión para ver las noticias del día…  

“…El coche accidentado se encontró cerca de la carretera,encontraron un rastro de sangre que llevó a la policía hasta un charco desangre… todavía están buscando al desaparecido…” 



Ya me diréis que os han parecido Kitten

 
Acordaros que la Batalla Musical sigue funcionando… Pirita y Cellsius todavía no han contestado