Recomendación Literaria: La celestina

La Celestina…más comúnmente conocida como la tragicomedia de Calisto y Melibea fue escrita por Fernando de Rojas sobre el año 1500; es decir, el siglo XVI. Esta obra es considerada la primera obra moderna de la litertura castellana ya se se aparta de la mentalidad medieval combinando múltiples recursos retóricos en una obra de teatro. 

Si queréis saber más sobre este libro y el porqué lo recomiendo, entrad

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La celestina…qué estudiante (u ex-estudiante xD) no ha escuchado hablar de este libro cuando se dispuso a estudiar la historia literaria española…siendo una de las principales obras del suiglo XVI, la Celestina es una gran obra de teatro que no tiene demasiado a envidiar de las de hoy día, de grandes autores a los que tengo como referentes literarios.


(Representación de dos de los personajes; Sosia y Tristán) 

La Celestina nos muestra una mezcla entre comedia y la tragedia; por eso es clasificada (por el autor) como una tragicomedia, ya que mezcla los dos estilos literarios que marcó Aristóteles. Hay puntos en los que da la sensación de estar delante de una novela dialogada y comedia humanística; aunque predomina (en el fondo) la tragedia como punto fuerte de la trama.

 
(La Celestina según Picasso)

Esta obra de teatro se relaciona en un ambiente urbano y burgés facilmente reconocibles donde la codicia y la sensualidad domina a la totalidad de la sociedad. La Celestina es una anciana, especialista en "amores" que mueve los hilos de todos los demás personajes para acabar allí donde estaban predestinados. Con sus giros argumentales, la Celestina es una gran obra de teatro con puntos de éxtasis constantes (Sobredodo al fin de la obra, donde son constantes esos momentos).


(Representación de La Celestina: Pármeno, Sempronio y La Celestina en escena) 

Toda la obra se ve envuelta en el tema de las relaciones amorosas entre diferentes personajes, tales como la de Calisto y Melibea; Sempronio y Elicia; Pármeno y Areusa…todas ellas bajo el tejemaneje de la Celestina. Además de eso destacar también el afán conspirador de la propia Celestina como de los sirvientes de Calisto que acabarán de forma no demasiado grata.

Ahora; los puntos favorables y desfavorables de la obra teatral: 

Lo que más me ha agradado:

– La historia de amor y de traiciones que nos plantea.

– Su final en éxtasis fácilmente reproducible en la mente de uno para una lectura única.

– DIsfrutar de uno de los "clásicos" del teatro español. 

– Filosofeadas everywhere 

– Momentos gratamente divertidos

– Las palabras entre dientes y pensamientos reflejados en el texto 

– La forma de decir "Hijo de puta"… "Hideputa" en el libro xD 

Lo que menos me ha agradado:

– Infinitos monólogos de entre una y dos páginas llenos de comparaciones; no más que de relleno a mi parecer. 

– Momentos bastante aburridos o casi sin acción, el principio es algo duro de leer.

– Vocablo antiguo…con una idónea Edición (cómo la que he puesto como portada del libro; la que me he leído) podéis enteraros de la mitad de las palabras, pero es algo molesto ir interrumpiendo tu lectura para enterarte de sus palabras. 

 



Y como siempre va mejor un trozo de lectura para hacernos una idea del libro…os dejo con uno de los (que yo denomino) monólogos loleantes de la obra, disfrutadlo . Hecho por Pármeno en el acto II…

 

Si entre cien mujeres va y alguno dice «¡puta vieja!», sin ningún empacho luego vuelve la cabeza y responde con alegre cara. En los convites, en las fiestas, en las bodas, en las cofradías, en los mortuorios, en todos los ayuntamientos de gentes, con ella pasan tiempo. Si pasa por los perros, aquello suena su ladrido; si está cerca las aves, otra cosa no cantan; si cerca los ganados, balando lo pregonan; si cerca las bestias, rebuznando dicen «¡puta vieja!». Las ranas de los charcos otra cosa no suelen mentar. Si va entre los herreros, aquello dicen sus martillos. Carpinteros y armeros, herradores, caldereros, arcadores, todo oficio de instrumento forma en el aire su nombre. Cantan los carpinteros, péinanla los peinadores, tejedores, labradores en las huertas, en las aradas, en las viñas, en las segadas con ella pasan el afán cotidiano. Al perder en los tableros, luego suenan sus loores. Todas cosas que son hacen, a doquiera que ella está, el tal nombre representan. ¡Oh, qué comedor de huevos asados era su marido! ¡Qué quieres más, sino que si una piedra topa con otra luego suena «¡puta vieja!»!