ESTRELLAS AL DESNUDO: LAURA PAUSINI

Pervertible y ufana Laura:

Te imagino en tu hogar materno, preparando las lentejas para despedir éste año que agoniza y dar la bienvenida al 2009 que se aproxima. Seguro que tu madre está contenta de tus éxitos en la canción, ya que al menos, has llegado a donde tu padre jamás llegó a acercarse.

Sin embargo, en lo personal… no se te conoce pareja o amorío. Llegaron a decir que te casáste secretamente, pero aquello fue más falso que un billete de 6 euros que cualquiera sin mirar cogería. Seguro que por las noches necesitas llenarte con algo grande y caliente, algo que pueda calmar tus naturales ardores que de tí emanan.

Déjame que sea yo quien te llene, quien te colme de placeres que sólo en la intimidad o donde la lujuria nos lleve, poder dártelos con toda mi pasión. Concédeme el honor de sentir tus caldos vaginales en mi falo duro y rígido, mientras me susurras al oido todo tu bel canto, toda tu artillería para conmover al mas duro corazón cerrado o del más rígido pedernal.

Yo uso mi lengua en dos islotes que están duros como rocas, eréctos de placer por culpa de mi bombeante herramienta de carne y sangre, entrando y saliendo dentro de tí, empapándolo con tus jugos, goteando por mis atributos de masculinidad. Tus ojos bajo la luz de la ventana brillan con especial intensidad, mientras mis manos masajen tus buenos y generosos pechos.

"Entrégate a mí", te digo, "Dame tu éxtasis orgásmico", te susurro. Tú solamente gimes de placer, de gozo, hasta que te apartas para soltar todos tus jugos en chorros cortos pero abundantes, con espasmos que solo mi abrazo puede calmar. Yo suelto mi esperma caliente y gozoso sobre tu pubis, llegando a tu delicioso ombligo o el canal de tus bellas redondeces delanteras.

Acaricio tu bellissimo trasero, aprovechando que usas tu lengua no solo para cantarme en tu idioma o el mío, como la bella maggiorata que eres bajo tu fachada de cantante solitaria o en duetos. Tu lengua provoca un leve estrago que tu cara recibe inesperadamente. Estallas en carcajadas mientras yo me río también, viéndote con la cara parciamente bañanda por mi esperma.

Deseando repetir la experiencia, Momone.