Las bondades de Lily Brugal, capítulo quinto

Episodio 5: Picada con todos

Las pantallas de las televisiones de la comisaría se encienden, apareciendo imágenes de presentadores y presentadoras de diferentes cadenas de television, reflejando cada cual a su manera, el fin del secuestro de Donnie Karbo:

-Según ha relatado el agente de policia Lassard, acudía a un aviso de incendio en la calle Gerald Brennan, en el 2778 de dicha calle, encontrándose a la jóven conocida como ÁSCUA, sujetando con sus poderes telequinéticos al secuestrado, saliendo de la casa, que ardía por doquier. Sin decir nada, la heroína entregó al secuestrado al agente Lassard… y se fue volando, dejando brevemente una estela flaminguera, como suele hacer.

La cara de Vincent Phelps era toda una oda al enfado. No tiene mucho aprecio a los metahumanos, como se les conoce ahora, ya que los considera elementos que hay que tener bajo control, y casos como éste, los siente como vergüenza o ridículo.

-Debe de ser divertido mover cosas con la mente, ¿verdad, Phelps?

-No te rías tanto, Lily Brugal. Te recuerdo que estás en una comisaría.

-Sí, estoy en una comisaría y no ayudando a la gente, que es donde debería estar.

-¡Adonde vas, mocosa!

Lily sale hacia la salida del lugar, buscando el parking de la comisaría. Corriendo como buenamente puede, la jóven encuentra saliendo el coche patrulla 3325, conducido por la agente y amiga Agatha Spitalfields, que al verla, desactiva el cierre de las puertas traseras.

Lily! ¿Se puede saber que hacías?

-Un agente especial me trajo aquí para lo de una diosa y luego lo del secuestro…

-Cada vez hay muchos metahumanos que nos dejan sin ascensos. Lo de esa chica de fuego…

-Curioso, la diosa que me presentaron era tambien de fuego.

-¿Creés que estén conectadas?

-La diosa buscaba a alguien joven y bello como yo, pero yo no era quien buscaba.

-Cielo, te dejaré en un lugar cercano donde suelo comprar mi almuerzo. No creo que ese agente especial hurgue por allí.

-Gracias, Agatha.

CONTINUARÁ…