Hentai Story 21: Servicio a Domicilio

Baaidka estaba sola en casa, como todos los Viernes por la tarde, que es cuando su amiga Tujagi sale para trabajar en el huerto de su padre. Ambas comparten piso y con lo que saca Tujagi del huerto paterno, tienen algo de comida natural para hacer varias comidas, comprando el resto de alimentos con el dinero del trabajo de guia turística de pruebas en un hotel cercano a casa.

Pasaban ocho minutos de las cuatro de la tarde, y Tujagi ya se había ido. Leyendo las nuevas aventuras de Duivai, la aprendiz de bruja, Baaidika se sentía como la maga que siempre quería ser y no puede, identificada con su protagonista. Sin embargo, antes de terminar de leer la última página, llaman a la puerta.

"Será Tujagi, algo se habrá olvidado", piensa Baaidika, que acude confiada a abrir la puerta, viendo a dos hombres, uno de ellos con pelo canoso y otro de pelo violáceo y con gafas de sol, vestidos con gabardinas, algo poco habitual por éstas fechas.

-Disculpa, chiquilla, venimos ofreciendo un remedio para todos los males, el elixir definitivo.

-Lo siento, pero no quiero comprar nada.

-¿Y no te gustaría una muestra gratuita?

-Lo siento, no…

Antes de que pudiera cerrar la puerta, los hombres entran en la casa, tumbando a Baaidika, que se levanta medio conmocionada por el empujón de aquellos hombres. El hombre del pelo violáceo saca del bolsillo de su gabardina como una especie de bozal con mordedor de color rojizo, y se lo pone a la muchacha, notando un sabor especial en el bozal.

-Ese bozal tiene nuestro elixir que cura todos los males. Pruébalo, dejate llevar, cúrate.

Medio atontada, Baaidika apenas tiembla cuando el tipo de la gabardina con pelo canoso, comienza a lamerla su desnudo pubis y el de las gafas de sol comienza a masajear sus pechos desnudos. Una lengua experta provoca entusiasmo y humedad en una Baaidika que reacciona con cara feliz ante aquellos desconocidos.

-Te gusta, ¿Verdad?, Comienzas a sentirte mejor. Pronto estarás mucho mejor.

El tipo de pelo canoso, despojado de gabardina y ropa, se tumba en la cama, mientras el otro levanta a una Baaidika que no opone resistencia, notando dentro de sí, la verga de aquel hombre. Tras varias embestidas, y sujetada por el hombre de pelo violáceo, Baaidika pierde su virginidad sin sentir dolor, debido a los efectos de lo que tiene en el bozal. Manteniendo buen ritmo, el hombre de pelo cano da pleitesía a la vagina de Baaidika, y el otro tipo la inclina un poco hacia adelante, para otro fin, el desvirgamiento anal.

Tras algo de coordinacion, el hombre con gafas de sol y pelo violeta encula a la muchacha, marioneta embelesada por los vaivenes de sus desvirgadores, dejandose tocar pechos y pezones por el tipo de pelo canoso. Al final, tras varias embestidas, ambos se corren al unísono en cada orificio, viendo a posteriori como la muchacha suelta su esperma caliente por esos lugares.

Tujagi llega a casa tras un buen rato en la huerta, con bastante verdura para cocinar. La sorprende que la tele o la radio no suene, y tras llamar a Baaidika, llega a su cuarto… encontrándosela dormida, desnuda, y cubierta de esperma. Junto a ella, en la almohada, hay una nota:"Gracias por confiar en nuestro servicio. Esperamos volver pronto y ofrecerla nuevos productos"