Mis Perversiones Favoritas 03:

Saludos a todos/as:

Antes de comenzar a desgranar cual de Mis Perversiones Favoritas voy a confesaros, debo de realizar mi advertencia de rigor. Sí, se supone que a éstas alturas y a éstas horas, no debería haber menores de edad levantados, pero a veces los hay, y miran cualquier cosa, incluso las que no deben. Por tanto, menores de 18 añitos, a la cama a soñar con quien os haga mojar las sábanas por polución nocturna, ale.

Pues bién, uno de mis anhelos más deseados es algo que lo mismo produce asco a alguno/a, o lo mismo lo comparte alguien más, y eso que es…

HACER EL AMOR CON UNA DAMA DE GRANDES PEZONES

Sí, lo confieso: es una de mis perdiciones. Siempre que paseo por la playa me fijo en las muchachas que hacen topless, y si sus pezones son normalitos o grandes. Adoro los pezones grandes por varias razones: me retrotráen a cuando somos bebés y mamábamos de nuestras madres… y por que siempre es agradable para una dama hacerla feliz lamiéndola sus mamas, ya que según nuestra destreza, así somos de buenos cuando la entramos"en profundidad".

No me importa que la dama tenga pecho grande o pequeño, lo que me gusta es que la dama tenga pezón grande, que no de reparo o vergüenza esconder o disimular con pegatinas horrorosas. Yo estaría toda la eternidad lamiendo y chupando unos pezones tan grandes como la naturaleza pueda ofrecerme, de una dama dispuesta a dejármelos lamer. A cambio, yo la daría el mejor sexo que pudiera desear con voluntad y entrega.

No todas las damiselas se dejan pasar las lenguas por semejantes encantos. Muchas no quieren ser portadoras del asco de las babas de cualquier sapo degenerado o desagradable que tiende a babosear lo que no se debe. Yo las entiendo, pero que sepan que yo no dejo babas, tan solo caliente saliva que activa el deseo de sentirla por humedos lugares donde el vello es santuario de hendiduras necesitadas del fuego de la pasión.

Además, una de las cosas que me gusta de los pezones grandes, es poder derramar mi esperma blanco y caliente sobre ellos, ya que así, ellas pueden lamerselo de los pezones si pudieran, salvo que su pecho fuera pequeño. A muchas las encanta, a otras no, pero ya se sabe, nunca llueve a gusto de todos, o mejor dicho, todas.