Hentai Story 48: Nuestra amiga americana

No esperaba que viniera… pero ha venido. Naisuko estaba feliz al ver salir de las llegadas internacionales a su amiga de Meetbook, Ursula. Rubia, ojos azules y pecho algo más grande de lo habitual en las tierras del Sol Naciente, la americana del estado de Delaware caminaba casi como una zombie tras la llegada, algo aletargada tras varias horas de viaje sin escalas, toda una proeza. Al oir la voz del chico, su cabeza, cuyo pelo recogido en una coleta era inconfundible, no pudo evitar esbozar una sonrisa, pues al menos podía oir a alguien a quien conocía en fotos y textos por messenger.

-Te dije que vendría,"ojos rasgados".

-Estarás agotada por el viaje. He venido con amigos que me han traido, se llaman Gevsuke y Eibochai. Eibochai tiene carnet de conducir, y es el que me ha traido al aeropuerto. Te llevaré con ellos.

-Gracias, estoy molida.

Al verla, Gevsuke y Eibochai felicitaban a Naisuko por conseguir que viniera su amiga… y por la pedazo de amiga que tenía. Durante el camino, mientras hablaban, Gevsuke no paraba de sacar fotos, a veces a la pareja, a veces a la"otra pareja"que Ursula tenía consigo. Después de un largo paseo donde entre charlas y fotos Ursula estaba cada vez más aturdida, al fín llegan a la casa de Naisuko, el cual vive solo ya que sus padres están de viaje.

-Hemos llegado.

Ayudando a la rubia como buen caballero, Naisuko la lleva a su cuarto, donde Ursula ve por fin lo que veía por la cam del messenger… pero de cerca y no a distancia.

-Vaya, aquí veo tu taller de operaciones.

Sí, aquí dormirás tú, mientras yo dormiré en el sofá cama.

-Vaya, en el fondo eres todo un caballero.

Tras decir la frase, Ursula no puede evitar caerse dormida en la cama, con medio cuerpo fuera de ella. Tras quitarla las botas, Naisuko la acuesta tras bajarla poco a poco el pantalón, descubriendo unas braguitas color rosita, color favorito de la americana según indica en su perfil de la red social donde se conocieron. Cinco minutos después, llaman a la puerta, siendo Gevsuke y Eibochai quienes llaman, interesados en la"amiga americana"de su afortunado amigo. Pese a oir que"está durmiendo", eso no para a los dos jóvenes para ver a la rubia dormir.

-Hasta durmiendo es hermosa.

-No puedo evitarlo. Vamos, Gevsuke.

Para sorpresa de Naisuko, sus amigos sacan sus miembros de sus pantalones, y comienzan a rozarlos con las mejillas de Ursula, la cual duerme ajena a los actos de Gevsuke y Eibochai.

-Sois unos marranos. Dejad de haced eso.

-Tienes razón, Naisuko, haremos otra cosa.

De manera improvisada, ambos levantan la colcha y la sábana, viendo las braguitas de Ursula, y sin pudor ni vergüenza, comienzan a pasar la mano por nalgas y pubis de la muchacha por encima de las bragas rosas de la yanqui.

-¡Qué maravilla, Naisuko!

El pobre muchacho tiene la cara roja cual tomate… y pene luchando por salir de calzoncillos y pantalones. Ya apenas dice nada cuando la desabrochan la camisa para ver aquellas dos maravillas de la naturaleza tapadas por un sujetador rosa oscuro, y tratar de bajárselo un poco para poder verla pezones, algo imposible. Los chicos ponen sus manos por sus pechos, tocándoselos sin despertarla, y con sus penes al aire y tiesos. Tras varios sobos, los dos lanzados y finalmente Naisuko, se deciden a practicar con sus miembros el noble oficio del onanismo, culminando con abundantes eyaculaciones sobre el pecho y rostro de la muchacha, y para terminar, Naisuko suelta su esperma en las mejillas de la muchacha, la cual parece que se despierta… pero finalmente sigue dormida, para alivio de los trés depravados.

Tras varias horas de sueño, Ursula despierta teniendo a Naisuko con una bandeja con comida preparada por él.

-Ya te has despertado. He preparado la comida de aquí que me dijiste que te gustaba. No soy todo un experto, pero me defiendo algo entre fogones.

-Hummm…. ¿no notas algo?

-¿Qué?

-Un olor raro, como si hubiera… nah, es imposible. Es un olor que… Olvidalo.

-Será cosa del viaje. Come, estarás hambrienta.

-Sí. Gracias,"ojos rasgados".

Naisuko suspira aliviado, no sólo por verla comer, sino por ver que no ha notado la"limpieza de emergencia"que hubo que hacer con su rostro y parte de su escote tras la…"leche derramada". De todas maneras, Naisuko debe saber que debajo de la cama no es buen lugar para esconder los tissues manchados de esperma por la"limpieza", a tenor del olfato de Ursula.