Ela 07:

22 de Marzo:

"Pervertida". Eso fue lo que me dijo Diana cuando la conté lo que me pasó en casa de mis tíos con Fran el fin de semana de San José, el Día del Padre. Era evidente que algo tenía que pasar tras tener que haberle hecho un"trabajo manual"mientras me veía tocándome el chocho mientras hablaba con ella hace dos semanas… y así fue.

Pese a que en la tele y en el periódico decía que iba a hacer mal tiempo para ir allá, pos allá que nos fuimos, con el resultado de permanecer en casa todo el tiempo del mundo, con el consiguiente aburrimiento y bostezo generalizado. El caso es que fue en la noche del Sábado cuando mi primo Fran me comentó algo que quería hacer conmigo, tras lo del otro día: me preguntó si él podía meterme los dedos de la misma manera que me tocaba yo aquél día."Total, si le hice soltar lefa...", pensé, creyendo que se conformaría con eso.

En fin, que le dejé meterme los dedos en toda la raja, si bien en un principio le ví como si fuera a darme una estocada como en los toros, hasta que le ayudé a cómo tenía que metérmelos. El muy cabrón le cogió el tranquillo y con el tiempo… zas, chorrito de jugo en su cara. Venganza genital: yo recibí un lefazo, pues el un jugazo, ala.

Tras reirme por haberle mojado la cara de jugos, el tonto de mi primo va y se enfada, sacándome los dedos del coño… para tratar de meterme su polla. Cerré las piernas y se lo dije seriamente al oido:"Sin condón, fuera pollón". Él aún seguia enfadado por lo de la cara, y le enseño mis tetillas, a ver si me deja tranquilo, y parece que se calmó algo, tocándomelas y chupando mis pezones, algo que al menos me hizo parecer como una madre precoz. El caso es que él se le puso eso algo más duro y gordo, comenzándole yo a tocarselo, algo que a el le gustaba. Fran seguía mamandome de una teta y tocándome otra, mientras eso le palpitaba en mi mano. Así hasta que me dice"que me voy, prima, que me voy…".

Trato de arrimar mis pechos lo mas cerca posible a su cipote… y zas: lefa por doquier en tetas, en vientre, en cara… Luego supe que el muy cabrón no se masturbó esperando a que llegara yo, lo cual no tiene nada que ver en la cantidad de semen que soltó, pero que a el le hacía ilusión contármelo. El Domingo nos fuimos con granizo cayendo por casi todo el trayecto, pero al menos me fui con buen sabor de boca, y no lo digo por la comida: Fran me hizo probar su lefa antes de irnos… y bueno, era algo salada. Ahora Diana me dice que otro día la lleve con él para comprobarlo…

Besos, Ela.