Tormenta: Diosa o Mutante 06

Episodio 6: Guerra final.

No sé el tiempo que llevo aquí, con mis muñecas enganchadas en mis grilletes de hielo, que me han dejado las muñecas y el resto del cuerpo inerte, casi frío. Desconozco si la magia de Loki me mantiene consciente o con vida, prolongando mi agonía. Pueden haber pasado dos días, una semana, dos, un mes… o un año, desde que me quedase aquí, con mi oscuridad, lo único que puedo ver, ya que lo único que siento es frío, el frío de la tierra de los Gigantes de Hielo.

Silencio. Ni un ruido, ni una voz, ni un susurro de hielo caer. No había olor alguno, ni siquiera el de Loki, y sólo tenía mi olor para recordarme que mi naríz no se había helado. Echaba de menos África, con su sol, su calor, y a mi pueblo. ¡Diosa, es posible que estén muertos! Sólo espero que o Jean, o el Profesor Xavier… sondearan mi paradero con sus poderes telepáticos… pero encontraba lo mismo una y otra vez: silencio.

BRRRRUMMMBBBBBBLE

Un temblor, no suele ser muy usual, pero se ha sentido con fuerza. Oigo las pisadas de Gigantes de Hielo, muchas pisadas, llegando a sentir a veces trozos pequeños de hielo caerme en la cabeza por su paso cerca de donde estoy presa.

BBBBBBBBBRRRRRRRRRRRRRRRRRUUUUUUMMMMMMMMMMMMMMBBBBBLE

Otro temblor, mucho más fuerte que el anterior que hace que me mueva violentamente hacia delante, y luego volver hacia atrás, golpeándome la espalda y la cabeza fuertemente contra el hielo, haciéndome sangre que notaba salir del lugar donde me hice daño con el golpe… y entónces oí algo, oí un trueno. Si oí un trueno, significaba que Thor estaba aquí. De repente, la oscuridad dejó paso a una luz que me hizo cerrar los ojos para evitar quedarme eternamente en las tinieblas, y pude oir una voz familiar, la voz rastrera y miserable de Loki, y a Thor:

Muy loable por tu parte venir a por la mortal, hermanastro, pero ríndete, y ella vivirá. No lo hagas… y ella, morirá.

Serías capaz de matarla. Siempre has sido capaz de matar por el poder, sin importarte el sufrimiento o pesar que dejas tras tus matanzas. Eso acabará hoy, Loki.

-Pues acabemos con ésto, deja tu martillo de Uru en el hielo, y la salvarás.

-Claro.

BBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBBRRRRRRRRRRRRRRRRUUUUUUUUUUUUUUMMMMMMBBBBBBLE-

Abro los ojos mirando hacia lo más profundo del abismo, para aclimatar poco a poco los ojos a ver luz, y veo grietas en la pared cercana de mi lugar de prisión, y noto que el frío de mis muñecas desaparece, a la vez que comienzo a descender hacia lo más profundo del abismo, sin control y sin freno…. hasta que noto unas manos que me atrapan, me sujetan, y me elevan hacia la luz. Cierro los ojos, y oigo en mi mente una voz femenina, la voz de Jean:

"Estamos aquí, Ororo, hemos venido a por tí"

Noto que volamos un buen rato, hasta que Jean desciende en un punto, y una mano amiga me entrega un visor de color rubí que me ayuda con mis ojos deteriorados por mi cautiverio, pudiéndo ver como el Pájaro Negro aterriza cerca de donde están Thor y Loki, rodeados de Gigantes de Hielo. Scott y Jean me sujetan, ya que no tengo fuerzas suficientes para ponerme en pie, viendo como del Pájaro salen Logan y Piotr, luchando contra los gigantes de Hielo, mientras Thor y Loki luchan entre ellos. Quiero reunir energías para poder ayudar a Thor en su duelo con Loki, hasta que le oigo, tras largo tiempo sin oirle:

"Guárdate tus energías, Ororo, voy a poner fin a ésto"

Era la voz de Charles Xavier, y sonaba furiosa.

Logan y Coloso podían sin problemas con esas moles, gracias a las garras de Logan y a los puños de Piotr. Thor y Loki seguían aún peleando, luchando, y pedí a Jean si podría ver a traves de los ojos de Piotr o Logan sin influir en ellos, a lo que Jean accedió, no sin advertirme que era algo peligroso, por las sensaciones de ver a traves de otra persona. Por su afinidad, ella me hizo ver a traves de los ojos de Logan, percibiendo como su rabia asesina asesta garrazos a esos seres enormes, y al girar un momento su cabeza, veo al Pájaro Negro y la rampa bajada, bajando por ella, en su silla levitante, al Profesor Xavier.

Chuck, ten cuidado, Loki está luchando con Thor, te matará!

Voy a zanjar ésto de una vez, Logan, de una vez y para siempre.

-Eso da miedo, Chuck.

Yo también sentí miedo al oir esas palabras al Profesor, que a través de los ojos de Logan, veía como se dirigía hacia un tambaleante Loki tras derribar mediante magia, a Thor. Cual instinto protector, mi pequeño gran amigo se situaba cerca de Charles ante un posible ataque del Príncipe de las Mentiras, permitíendome oir lo que él y Charles hablaban, algo que de haberlo sabido antes, no querría haberlo verlo y oido jamás:

-¡Ésto tiene su gracia, un tullido, maestro de gente superior a él! Quizá te deje vivir o te deje caminar con piernas de Troll, seguro que así tendrías una vida algo más movida.

Soy el maestro de mis Hombres X, Charles Francis Xavier. Sé que has tenido en el pasado a uno de mis estudiantes, secuestrado y amplificado sus poderes en contra de su voluntad, y que ahora, has vuelto a secuestrar a una de mis más preciadas alumnas, para usar sus poderes y retenerla hasta matarla. Eso se ha acabado. Para siempre.

Silencio…. hasta que es roto por una carcajada de Loki.

-¡Jajajajajajaja! Y dime, qué vas a hacer, ¿Matarme con tu silla que te hace moverte? ¿Usar el brillo de tu calva para deslumbrarme?

Al igual que mis estudiantes, yo poseo un… talento, como me gusta llamarlo. Tú has conocido a estudiantes que dominan el hielo o el clima, pero yo tengo un talento muy especial, un talento llamado telepatía, seguro que lo conoces.

-¿Te… tele… telepatía?

Sí, soy telépata, no soy el único, pero soy el más poderoso de todos ellos. Mientras estoy hablándote, estoy eliminando de tu mente todos los recuerdos que poseas de mis estudiantes, incluso las maneras de poder conseguir contactar con ellos, sea por tu cuenta o por sus familias. Además, estoy bloqueándote todo recuerdo que tengas de todo aquello que amas, quieras, o recuerdes, bien sea en el pasado, o en el presente. Nunca más volverar a molestarme a mí ni a mis estudiantes, ¡Nunca más!

De repente, ocurre algo: Loki no puede mantener el equilibrio y cae, perdiendo su casco de cuernos, que cae por una grieta. La voz de Logan suena alarmada:

-¿Eso es cosa tuya, Chuck?

-Sí, es parte de un regalo que le he dejado. Le he borrado todo conocimiento matemático o de movimiento, tendrá que aprender a moverse cuando despierte.

-No me gustaría tenerte delante en uno de tus días malos, das miedo.

-Viniendo de tí, Logan, lo considerare un cumplido. Volvamos a casa, la grieta del Doctor Extraño no podrá mantenerse abierta mucho más.

Lágrimas caen de mis ojos después de dejar a mi pequeño gran amigo de garras de adamantium, y volver a ver algo a través de mi protección rubí tras ver a Charles Xavier destrozar a una deidad como Loki, sin mostrar la más mínima piedad, algo evidente, pero dentro de mí comenzó a nacer un sentimiento sobre lo que pasaría si algún día, como dijo Logan, Charles tuviera un"día malo", y la tomara con todos nosotros, con todo el mundo. Jean me lleva volando, junto a Scott, al Pájaro Negro, donde Logan me ayuda a abrocharme el cinturón de seguridad de la nave, y tras subir Piotr, veo que Charles sube, se acerca a mi, y antes de abrocharse su arnés, se alza con sus manos de la silla, y se abraza a mí dándome un beso en la frente, para ver como de ojos, brotaban lágrimas.

Hasta los telépatas más poderosos del planeta podían llorar.