Finales Diferentes: El Cuerpo del Delito (1993)

Saludos a todos/as:

Hoy tenemos en Finales Diferentes, un film que dió que hablar por culpa de la actriz protagonista, aunque era más conocida por su faceta de cantante que por la de actriz. Madonna, desde su labor en DICK TRACY, buscaba convertirse en actriz como fuera y con lo que sea, de ahi que fuera pieza determinante en el film que nos ocupa, salido a posteriori del pelotazo del año pasado, INSTINTO BÁSICO.

Con un guión de Brad Mirman, Uli Edel tuvo que lidiar con Dino De Laurentiis, pero sobre todo, con Madonna, ya que necesitaba siempre eterno asesoramiento para prepararse el papel… hasta que ella decidió sorprender al director y a los demás miembros del rodaje, fueran masculinos o femeninos, apareciendo desnuda en el set de rodaje, a pesar de que no se rodasen escenas con ella. Según parece, ella hizo caso a una sugerencia del director para que no desapareciese la tensión sexual entre los personajes, y ello obligó a que operarios, técnicos, y personal del set fueran registrados para evitar que hicieran fotos o grabaciones a Madonna desnuda… aunque más de uno tenía que ir al lavabo para no estar eternamente erécto en el trabajo. Quien peor lo pasó fue Willem Dafoe, cuya esposa casi estuvo a punto de ir al set de rodaje para decir cuatro cosas a la cantante, pero al final la cosa no fue a mayores. Eso sí, el film, que tuvo un relativo éxito de taquilla, tuvo apabullantes críticas que lo dejaban como uno de los peores films del año, logrando ganar 6 Razzies, siendo el más destacado el de Madonna como peor actriz.

El final que os propongo es…

¿Y SI FRANK NO HUBIERA SUCUMBIDO A LOS ENCANTOS DE REBECCA?

Un botín sustancioso, una mujer fatal implicada… y Frank Dulaney… el abogado defensor de la presunta asesina. Rebecca Carlson fue hallada sospechosa de asesinato por un video casero que estaba viendo el difunto Andrew Marsh donde salía él practicando sexo de corte sadomasoquista con la sospechosa, y según parece, la muerte de Marsh se debió a un ejercicio de asfixia erótica, lo cual comoca a la rubia tentación como asesina heredera de un botin de 8 millones de $ ante los ojos del jurado… salvo que Frank haga algo.

Dígame, Frank, ¿Creé que le maté?

Eso es lo que muchos creen, yo no lo creo.

Eso lo dice usted o lo dice su polla. Oh, veo que está casado.

Estoy casado y mi polla sólo habla a quien quiere hablar.

-¿Aparte de a usted?

-Si, aparte de a mí.

Yo soy mucho mejor que ella, Frank. Venga, mírelo usted mismo.

Rebecca se acerca a Frank mostrando sus pechos, bellos y redondeados, pero Frank, los vé y recordando a su esposa, se aparta.

Abandono. Dejo el caso.

Si lo deja, le podré acusar por acoso sexual, Frank. Vamos, folla conmigo, abogado.

No me importa, ¡abandono!.

La retirada de Frank como abogado defensor sorprende no solo al juez encargado del caso, sino también a su amigo y abogado de la acusación Robert Garrett, el cual queda sorprendido ante lo que Frank le relata.

Joder, Frank, has evitado que esa fiera se te subiera encima. Tiene un buen polvo, pero tú no mezclas trabajo con placer.

Soy abogado, Rob, pero tengo esposa, mal que me pese. Me debo a ella más que a otros placeres.

Le deseo suerte a quien le toque sustituirte. Será pan comido ganar el caso.

-Me alegro por tí, Robert. Hasta luego.

Frank decide ir a su casa, para olvidar el mal trago sufrido, e ir a ver a Sharon, su esposa. Ambos han tenido altibajos, pero lo ocurrido con Rebecca Carlson le ha abierto los ojos con respecto a Sharon, a la cual no la dedicado el tiempo suficiente, ni el cariño que las horas en el juzgado le han quitado. La esposa se sorprende de la llegada de Frank antes de tiempo, pero más se sorprende ella al sentir su abrazo, y oirle con lágrimas en los ojos decir unas palabras que Sharon jamás escuchó en su boca desde hace tiempo:

Lo… lo siento.

Un silencio sepulcral que Sharon rompe con una pregunta:

-¿Te han despedido, Frank?

-No, he rechazado un caso, el caso de Rebecca Carlson.

La cara de Sharon se queda blanca, como si hubiera visto un fantasma.

-¡Se me insinuó, Sharon! ¡Quería follarme ahí mismo, en el despacho!

-¿Qué?

-Me enseñó sus pechos, quería que la hiciera el amor, pero solo hay una persona con quien haría el amor, y es a la mujer que quiero.

Frank besa a su mujer apasionadamente, y ella le corresponde con otro beso apasionado que hace que sus lenguas se vuelvan a juntar como hacía tiempo que no lo hacían. Manos buscan cremalleras y botones de faldas para dar vía libre al sexo y la lujuria que abandonaron años ha, los corazones de Frank y Sharon.

Al día siguiente, Frank envía al juzgado un escrito de renuncia a la defensa de Rebecca Clarkson, contando con pelos y señales lo que pasó, logrando que admitan la renuncia, y asignen el caso a una abogada defensora, con el objetivo de evitar problemas similares a lo ocurrido con Frank.

Pasan las semanas, y Frank es otro hombre con Sharon: habla de sus juicios, sus casos, los chismorreos de otros casos… y no era evitable hablar de Rebecca Carlson.

He oido que podrían declararla no culpable. Parece ser que la secretaria de Marsh confesó haber mantenido relaciones sexuales horas antes de su muerte, lo cual la deja fuera de la escena del crímen. Y además… ha salido a declarar.

-¿Ha confesado?

Digamos que ha dicho una lista de gente con la que se ha acostado, llegando a nombrar hasta a Jeffrey Roston. No me imaginaba que a ese millonario le fuera lo sadomasoquista. No ha presentado cargos contra ella.

-Vaya, le tiene bien cogido.

-Sí.

Finalmente, Rebecca Carlson es declarada no culpable, al entender el jurado que se la ha juzgado por aparecer e un video casero previo a la muerte por asfixia del fallecido, y tras conocerse que no era la única con la que tenia relaciones sexuales con él. Ello la hace por tanto, ganar 8 millones de $ que Marsh la dejó en herencia, con total y absoluta justícia.

Un mes más tarde, la puerta suena mientras Sharon y Frank cenan tranquilamente. Frank estaba en un caso en el que le tocaba defender a Roston, por un video sexual donde se le vé haciendo sexo anal con… Rebecca Clarkson.

Deja, Sharon, ya abro yo.

Frank abre la puerta, y para su sorpresa y la de Sharon, es Rebecca Clarkson la que está afuera.

-Bonita casa, Frank. ¿Puedo pasar?

Pase.

Rebecca entra en la casa, y se quita el abrigo, revelando que bajo él, no llevaba ropa alguna.

He sabido que defiendes a Roston de un delito de sodomía. El muy cabrón sabia darme bien por el culo.

Vistase y lárguese de nuestra casa ahora mismo.

Vamos, Frank, ni que nunca hubieras visto a una belleza desnuda como yo, o solo estás conformándote con tu mujer.

-¡Deje en paz a mi marido, viciosa lasciva!

-Sabe, nunca lo he hecho con una mujer, pero con usted, puedo hacer una excepción.

Furiosa, Sharon golpea con la jarra de agua la cabeza de Rebecca, dejandola inconsciente y con una gran brecha en la cabeza. Mientras ella trata de contener la herida, Frank llama a la policía y a una ambulancia, la cual lleva el cadaver de Rebecca al hospital. La notícia se extiende como la polvora, con titulares como "MUERE EL CUERPO DEL DELITO", o"NINFÓMANA MUERE DESNUDA ANTE ABOGADO Y ESPOSA".