Finales Diferentes: RocknRolla (2008)

Saludos:

Hoy, en Finales Diferentes, tenemos un film que supuso la resurrección artística de un director de cine, Guy Ritchie, que parecia todado y hundido tras su boda y matrimonio con la cantante Madonna, a la que dirigió en un remake de un film europeo, dando una penosa impresión. Tras divorciarse y acordar pasta por la manutención de su hijo Rocco, Guy se metió en un film british, a su estilo de gangsters que tan buenos resultados le dió en Snatch: Cerdos y Diamantes o Lock & Stock, que resultó ser todo un éxitazo (merced a la buenisima combinación de música y escenas de acción como nunca antes se hubiera hecho…), con un plantel de lujo (Tom Wilkinson, Gerard Butler, Mark Strong, Idris Elba, Toby Kebbell, Karel Rodel, féminas como Thandle Newton, Gemma Arterton o gente como Tom Hardy, al que veremos en Gotham City partiendo batespaldas. Ah, Jimi Mistri, el hindú, hace un papelito, al igual que Ludacris, el rapero. Tras éste film, la Warner le tuvo en su agenda para dirigir la adaptación definitiva de… Sherlock Holmes, y el resto, es historia.

La historia, bastante surrealista, como debe de ser: un cuadro que se supone que da buena suerte y objeto de un trato con un ruso con tal de pillar tajada de su capital, es robado y encontrado en las manos de quien menos se podía uno esperar, el hijastro díscolo del principal jefe mafioso de Londres, aficionado al Rock n Roll… y que fingió su muerte tiempo atrás. El final que os propongo es…

¿Y SI JOHNNY HUBIERA MUERTO DE VERDAD?

¿Recuerdan aquel film donde un niño decía que"en ocasiones… veo muertos"? Pues yo he visto uno, y sí, existe. Era un capullo, un bueno para nada, drogata y un ladrón de tres pares de cojones, ya fuera en vida… o muerto. Johnny Quid era un cantante del que se dijo que había fingido su muerte para que esas mierdas de discos que sacaba, subieran sus ventas y hacer ricos a los de su puto sello discográfico, pero ese cabrón se puso ciego de pastis y coca… y murió. Su padrastro hizo bien en no ir a su entierro, y yo tuve que ver como enterraban un bello ataud con una mierda de cadaver.

Sin embargo, Lenny, mi jefe, mi amigo y el que fuera el padrastro de esa cosa que algunos querían que llamase"hijo", está cabreado por un cuadro, un cuadro que tenía guardado a buen recaudo y que le daba buena suerte en sus negocios, y que resulta… que ha desaparecido, y en la última imágen que se ve del cuadro, se vé la cara burlona y zombie del supuesto ladrón, la cara del hijastro muerto de Lenny. Yo también la he visto… y me sorprendí.

Así, movilicé a la pandilla para que buscaran algun rastro de ese bastardo, por si estuviera vivo… pero nada, ni una señal, como si fuera un puto Bruce Willis enseñándonos el culo burlándose de nosotros, y el cuadro seguía sin aparecer. Para colmo, los rusos rompieron a Lenny sus piernas, y había matones rusos molestos por haber perdido dinero, una contable, y algun que otro diente. Es normal, son nuevos, no conocen la tierra, compran campos de fútbol, fichan a gente por un pastón… y quieren quitarnos parte del terreno. Otra cosa es que se les deje.

Y aquí estoy, en un cementerio, en una jodida tumba, desenterrando un bello ataud con una mierda de cadaver, para saber si lo que hay en el es un hijoputa muerto, o un mierda haciendose pasar por un hijo de puta ladrón de cuadros. El ataud pesa de cojones, pero la tapa es fácil de abrir, y el olor es asqueroso. Saco un dedo, un diente, un trozo de piel que varios gusanos peleaban por comerse… y oigo una voz, su puñetera voz.

Soy yo, joder. Ahora eres como la Lara Croft, pero sin tetas.

-¿Johnny?

Sí, que pasa, ¿es que osas profanar el sueño de los muertos?

Saqué mi pistola y le pegué un tiro… y le atravesó.

Joder, pues estas muerto.

-¿acaso no fuiste el único que me vió descender en ese ataud caro? Mi padrastro prefería meterse un tirito e irse de putas para celebrarlo.

Y el cuadro.

Está a buen recaudo. Si sabes como era yo, sabrás donde está.

-En cristiano.

Ya no estaba. Cogí mi móvil y llame al Grupo Salvaje, concretamente a Uno-Dos.

Qué coño quieres, me pillas… en mal momento.

Tengo información sobre el cuadro. Deja lo que hagas y…

-¡SNATCH!

-¡espera, tengo algo que… jodér, estate quieto! Dime, dónde está.

En casa de Johnny. Derribadla si es preciso, y que te acompañe esa mole.

-¿mole? Nah, yo si que soy una mole. ¡No, los huevos noooooo!

Me fuí a la discográfica, y no había ni dios. Tampoco me hubiera alegrado de ver al diablo, pero eso me hizo ir a un colega forense aficionado a pelis porno gore japonesas que me parecen deliciosamente enfermas, y pasarle el material para que me hiciera una validación definitiva. A Lenny le gustan los detalles. Una vez que había obtenido el 100%, me marché de allí para ver el mayor espectáculo del mundo: rusos e ingleses y con algún escocés, tirando cosas a la vía pública, cuando no cae algún ruso, al que remato con mi pistola. Trabajos con clase. Entro y me encuentro a la pandilla medio tirada, restos de discos rotos, y algun ruso con un cuadro en la cabeza… que no es el que encuentro. Miro en el dormitorio o piltra… y voila: dentro del colchón, el cuadro de Lenny. Le encantará.

A Lenny no le hará falta el cuadro. Le han matado.

Joder, el fantasma de Johnny.

-¿ahora no tienes que ir a alguna puta luz con él o algo?

Bueno, de momento me toca estar aqui por un tiempo, no estoy obligado a ir donde se suponen que van los buenos.

Cojonudo. Lenny muerto, rusos por aquí… y tú dando por saco, genial.

Te ha tocado, asúmelo.

Y así fue: yo, mano derecha de Lenny, brazo ejecutor de la banda, salvo que el Grupo Salvaje lo hiciese… sentado en la piltra de Lenny, en el despacho de Lenny… y con el puto fantasma de su hijastro por aquí, con ese puto cuadro delante. Ah, se me olvidaba, ni nombre es… Archy.